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LA BATERÍA DE SANTA BÁRBARA DE BOCACHICA
Ya hemos visto más arriba que la batería de Santa Bárbara se comenzó en 1752, por orden del virrey marqués de Villar, de acuerdo con lo proyectado por don Ignacio Sala. Cuando se recibió la orden aprobatoria del proyecto de Mac-Evan, aquella autoridad ordenó al Gobernador de Cartagena que suspendiese las obras de la batería e iniciase seguidamente las del fuerte de San Fernando, pero juzgando que la real aprobación se ceñía únicamente a esta obra y no excluía que se ejecutase aquélla, así lo hizo saber a Sala, significándole la conveniencia de que, una vez concluido el fuerte, terminase la mencionada batería, haciéndole "las embrazaduras o merlones de ella" en la forma que tenía proyectado, ya que siempre sería útil para la defensa del canal, si bien de momento no urgía su conclusión, puesto que, en caso de necesidad, podrían suplirse los merlones y el parapeto con cestones llenos de tierra. A esto respondió Sala que la orden de S. M., al aprobar el proyecto de Mac-Evan, desaprobaba, implícitamente, la construcción de la batería.
Cuando las obras de San Fernando tocaban a su fin, don Antonio de Arévalo -director interino desde la marcha de Solís- juzgó llegado el momento de continuar las de Santa Bárbara, pero como no encontró en el archivo de la Dirección de Ingenieros ninguna ulterior disposición del marqués de Villar, consecuente a la citada respuesta del Gobernador, decidió informar al Virrey de todas estas circunstancias, así como de las ventajas y defectos de dicha batería, para que la superior autoridad dispusiese lo oportuno.
Hizo Arévalo un minucioso informe, al que acompaña un plano no menos detallado (fig. 125), fruto ambos de un concienzudo estudio del asunto. La obra estaba entonces -enero de 1759- con la muralla y terraplén de su frente y costado a la altura de la fajuela; faltaba cerrarla por su espalda con una pared sencilla, dotada de aspilleras para la fusilería, a la cual proyectaba adosar la alberca o aljibe, a las habitaciones para la tropa y el almacén de pólvora a prueba de bomba. Por su situación, la batería presentaba -según Arévalo- la ventaja de poder batir tanto a los navíos por la proa como a la campaña situada delante del frente de tierra del fuerte de San Fernando, impidiendo así que se atrincherasen los enemigos; pero tenía el inconveniente de estar dominada por el cercano cerro de los Hornos y poder ser batido desde varios puntos que, a su vez, quedaban protegidos de los fuegos del fuerte y de la batería de San José. Por todas estas razones creía necesario que, en caso de ataque enemigo, se completase la defensa del canal mediante navíos situados en distintos puntos del mismo, y proponía también que, en igual caso, se hiciese una batería provisional de fajina y tierra en el cerro que, hostilizando por la espalda los atrincheramientos del enemigo, impidiese a éste atacar por el frente de tierra al fuerte de San Fernando. En el caso de que se dispusiese terminarla, proponía introducir en ella algunas reformas para aumentar su eficacia |76 . La batería de Santa Bárbara sirve hoy de muelle al pueblo de Bocachica.
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FIG. 125. El canal de Bocachica y sus fortificaciones, por don Antonio de Arévalo. 1759. |
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Informe de Arévalo sobre la batería de Santa Bárbara, citado en nota 34. |
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