INDICE




LA ESCOLLERA DE LA MARINA


En noviembre de 1761 un violento temporal ocasionó algunos daños en la muralla de la Marina y, abriendo brecha las olas en las inmediaciones del baluarte de Santa Cruz, penetraron por la calle de Factoría, llegaron al callejón de Villanueva-el actual de Gastelbondo-y se abrieron paso por la puerta de Santo Domingo |91 . Con objeto de poner remedio definitivo a peligros semejantes, que tantas ruinas habían causado en diversas ocasiones, el Virrey ordenó a don Antonio de Arévalo la formación de un proyecto adecuado y, en consecuencia, éste ideó la construcción de un dique o escollera que abrigase la muralla en toda su longitud, alejando de ella el choque de las olas, y propuso la forma en que habrían de repararse los daños causados por el temporal en las cortinas y baluartes. Los planos y una "relación" del proyecto fueron enviados a la primera autoridad del Virreinato con fecha 12 de junio de 1762.

Las continuas ruinas que sufría la muralla eran debidas, según Arévalo, a que las olas, al batirla continuamente, iban realizando una poderosa labor de erosión que desgastaba la cantería de sus paramentos, y como, además, los cimientos se habían hecho poco profundos, las resacas y las corrientes socavaban la arena en que estaban asentados y los dejaba al descubierto, con lo que la muralla quedaba falta de apoyo y se aceleraba su ruina. Era necesario, por tanto, emplear un método distinto al seguido hasta entonces para repararla: había que combatir primero la causa, para después remediar definitivamente el efecto, o sea apartar el batidero del mar del pie de la muralla y después reconstruir sus cimientos de forma que la mar no pudiese socavarlos.

Para conseguir lo primero propuso Arévalo la construcción de un dique o escollera paralelo a la muralla y unido a ella por unos ramales (fig. 138; figura primera del plano), con lo que se conseguiría que las olas rompiesen lejos de ésta y llegasen a sus pies sin fuerza y al mismo tiempo depositasen arena entre el dique y la muralla, formando una playa permanente. En suma, este sistema se reducía a construir de una manera permanente y en todo el frente de la Marina un dique semejante a los ramales de cajones que muchas veces se habían puesto para alejar el mar y poder reparar algún trecho parcial de la muralla. Alejado de ésta el batidero del mar, se evitaban las corrientes y resacas que se formaban al pie de ella, y no habría que temer en lo sucesivo ruinas semejantes a las que tantas veces había padecido aquella parte del recinto, pues aunque la bañasen las olas, éstas llegarían sin fuerza para descarnar el cimiento, discurriendo lentamente por el bajo de arena que se formaría entre la muralla, la escollera y los ramales, que evitarían la formación de corrientes paralelas a aquélla.

fig 138.jpg (115775 bytes)

FIG. 138. Plano general y pormenores de la escollera proyectada por don Antonio de Arévalo para defender la muralla de la Marina de los embates del mar. 1762


 

91
|Efemérides de Cartagena, BH citado, pág. 456. El 13 de noviembre del referido año, firma Arévalo una "Relación de lo observado en la mar de leva que ha recalado a esta costa por el S. O. (que llaman aquí vulgarmente Norte por asegurar los prácticos procede de este viento fuerte fuera) que empezó a picar el día 7 del corriente, de los daños que ha causado, providencias que se han dado y reparos practicados para contenerla y evitar mayores ruinas, acompañado de un plano particular y perfiles de la muralla real que bate pan dar de ello mayor conocimiento". Falta el plano (Biblioteca Nacional, Madrid, Mss. 17.619).

anterior | índice | siguiente