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PARTE
II
TRADICIÓN Y CONTINUIDAD. CAMINOS REALES Y CAMINOS REPUBLICANOS
CAPÍTULO 14:
A LOS LLANOS DE SAN JUAN Y SAN MARTÍN
El camino real a San Juan de los Llanos
MIGUEL GARCÍA BUSTAMANTE
«Alicia nos saludó
con tono cordial y ánimo limpio: żYa quiere salir el sol? Tarda todavía: el carrito de
estrellas apenas va llegando a la loma. Y nos señaló don Rafo la cordillera diciendo:
despidámonos de ella, porque no la volveremos a ver. Sólo quedan llanos, llanos y llanos».
J.E. RIVERA, La Vorágine.
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Sobre el ribazo del río
Guatiquía. Grabado de Riou. (Tomado de: América Pintoresca, tomo 3,1884. Edición
facsimilar de Carvajal y Cía. 1980-1982. Biblioteca particular de Pilar Moreno de
Ángel).
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En la periferia de
los territorios escogidos como centros de la acción colonizadora, aparecieron en la
segunda mitad del siglo XVI, economías marginales de frontera que se caracterizaron por
la reducida población española unos pocos colonos fundadores o no, localizados en
pequeños núcleos urbanos y en zonas rurales dispersas, para explotar con mayores
beneficios los excedentes de producción y la mano de obra indígena, por la relativa
pobreza de sus recursos naturales, por el aislamiento físico y por no estar en situación
de ofrecer productos de importancia a las actividades comerciales interprovinciales(
1
). A su vez, «la frontera», ese espacio
abierto «a complejas experiencias, transacciones y mutaciones»(
2
) donde se inscribieron dichas economías, tuvo
diferentes variantes, de acuerdo con los motivos que la hicieron surgir(
3
). Así, los territorios de San Juan de los
Llanos y San Martín del Puerto primero Medina de las Torres, ubicados en la
frontera oriental de la Audiencia de Santafé, se constituyeron inicialmente en una
frontera minera transitoria, con la explotación de los placeres auríferos del río
Ariari. Posteriormente se consolidaron como frontera ganadera y misional, pues en ellos se
desarrolló a lo largo del período colonial, una economía basada en la ganadería
extensiva de bajas población y densidad por unidad de superficie, que prosperó
gracias a la existencia de pastos naturales, al poco cuidado exigido por el ganado y a la
relativamente alta tasa de natalidad del mismo, y se desplegó una permanente
actividad misionera, por parte de franciscanos, jesuitas, dominicos y agustinos sobre las
diferentes etnias ubicadas entre el piedemonte de la cordillera Oriental y el Gran Airico.
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Portada de la primera
edición de la Historia de la Provincia de la Compañía de Jesús en el Nuevo Reyno de
Granada, del padre Joseph Cassani. Año de 1741. (Biblioteca particular de Pilar Moreno de
Ángel)
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El perfil de una
frontera agrícola, desde una perspectiva contemporánea, sólo apareció en la región a
partir de la segunda mitad del siglo XIX, después del auge de las compañías dedicadas a
la explotación de la quina y el caucho, del inicio de la navegación comercial por el
río Meta, y de los sucesivos movimientos migratorios no dirigidos procedentes de diversas
partes del país(
4
).
Son entonces los elementos
socioeconómicos y políticos inherentes a los contextos de economía marginal y de
frontera, matizados por factores geopolíticos y por el desplazamiento de los centros de
interés económico y político en el interior del espacio considerado, los que nos pueden
proporcionar los criterios de análisis indispensables para entender la evolución y la
importancia relativa del camino real que nos ocupa.
DESCRIPCIÓN
GENERAL DE LA RUTA A LOS LLANOS DE APIAY, SAN MARTÍN Y SAN JUAN
Los europeos a su llegada
a las tierras recién conquistadas, tuvieron que enfrentar dos aspectos que influyeron en
gran medida en sus extenuantes desplazamientos: la disposición de los caminos indígenas,
y los factores geográficos.
Es sabido que los grupos
prehispánicos desconocieron los medios de transporte animal y la aplicación de la rueda.
Esto hizo que las vías por ellos utilizadas, fueran estrechos senderos escasamente
desmontados, que sólo permitían el tráfico cómodo de quienes ejercían el oficio de
cargadores. Así mismo, dichos senderos seguían trazos más o menos rectos que obligaban,
a quienes los recorrían en los sectores montañosos, a mantener un continuo y agotador
ascenso y descenso. Esta última característica, heredada por los caminos coloniales, fue
constantemente señalada por los viaieros del siglo XIX en tránsito hacia la llanura(
5
).
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Mapa con
la localización de los estanquillos de tabacos de la provincia de los Llanos de Casanare.
Año de 1791. (AGN, Mapoteca 4, mapa 218 A).
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Igualmente, la
orografía y las condiciones climáticas colocaron una seria resistencia al paso de los
vasallos del rey y sus cabalgaduras. De manera especial, la naturaleza interpuso
contundentes argumentos a las comunicaciones entre el interior, sede del gobierno, y las
provincias situadas al otro lado de las barreras montañosas que lo circundaban. La
intrincada formación andina y la presencia de los peculiares desniveles de altitud, en la
vertiente oriental de la cordillera Oriental, más angosta y pendiente que la vertiente
occidental, y además seccionada por profundos valles transversales de erosión, afectaron
aún más los movimientos hacia el sector de los Llanos Orientales(
6
).
La ruta a San Juan de los
Llanos no fue una vía esencial para la organización socioeconómica de la Nueva Granada
y sólo cobró cierta importancia hacia el siglo XVIII, al menos en todo su recorrido.
Otras vías coparon las expectativas socioeconómicas y políticas durante la Colonia,
debido a la ubicación de los centros productores y de consumo de mayor relevancia. Tal es
el caso de los caminos que conducían al Magdalena, vía central de acceso al interior de
la Audiencia, o los que intercomunicaban los centros mineros y sus puntos de
abastecimiento, o los que permitían las conocidas carreras generales o líneas
principales de correos, que unían los diferentes centros de gobierno desde Caracas hasta
Buenos Aires(
7
). Por esto, siendo la zona de los Llanos de San
Juan y San Martín de difícil llegada, y lo más significativo, de escaso valor
económico y estratégico, a pesar de que existía un peligro militar latente en la
distante Guayana, dada la proximidad holandesa y francesa en el Orinoco, la acción
estatal se limitó al apoyo otorgado a las misiones, convertidas en la práctica en
administradoras y regentes del gobierno(
8
). El mismo crecimiento de las misiones jesuitas
le dio la supremacía a las comunicaciones con Casanare a través de Tunja(
9
). Solamente hasta Cáqueza, el límite de la
zona de influencia directa de Santafé, el camino mostró alguna trascendencia desde el
siglo XVI(
10
).
La precaria ruta se
constituyó, sin embargo, en la base de la «vida de relaciones» de la región. El
entramado social se tejió en gran medida a su vera, destacándose como vehículo de
poblamiento, por lo cual surgieron posadas y pueblos al amparo de las actividades
comerciales, o con el fin de asegurar la ruta, y encomenderos, dueños de ganado,
funcionarios del rey, comerciantes, arrieros mestizos e indígenas, misioneros, soldados
desertores, indios de «tierra adentro», enviados a los conventos e iglesias de Santafé
para ser catequizados y bautizados, recorrieron en su momento el accidentado tramo
montañoso o la polvorienta senda de la llanura en pos de realizar sueños y propósitos mundanos(
11
).
Notas
(
1
)
CÉSPEDES DEL CASTILLO, GUILLERMO. América Hispánica. págs. 165-166.(
regresar a 1
)
(
2
)
R. MORSE. The Bandeirantes: Historial Role of the Brazilian Pathfinders, Nueva York, 1965.
pág. 30. Citado por Rausch, Jane. A tropical plainsfrontier: The Llanos of Colombia,
1531- 1831. pág. 14(
regresar a 2
)
(
3
)
CÉSPEDES DEL CASTILLO, GUILLERMO. op. cit., pág. 168(
regresar
a 3
)
(
4
)
Ver por ejemplo a este respecto: Gómez, A. y Domínguez, C. «Economía extractiva y
compañías privilegiadas en los Llanos, 1850-1930». En, Los Llanos una historia sin
fronteras. págs. 201-202.(
regresar a 4
)
(
5
)
RESTREPO, EMILIANO. Una excursión al territorio de San Martín. pág. 15.(
regresar a 5
)
(
6
)
GUHL, ERNESTO. Estudios geográficos. pág. 52.(
regresar a 6
)
(
7
)
A.H.N. Colonia. Correos de Cundinamarca. t. II, folios 629-1000.(
regresar
a 7
)
(
8
)
RUEDA, JOSÉ. «El desarrollo Geopolítico de la Compañía de Jesús en los Llanos
Orientales de Colombia». En, Los Llanos, una historia sin fronteras. pág. 185.(
regresar a 8
)
(
9
)
RAUSCH, JANE. op. cit., pág. 40.(
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)
(
10
)
PÉREZ, JOSÉ. Apuntes históricos de las misiones agustinianas en Colombia. págs.
64-65.(
regresar a 10
)
(
11
)
MANTILLA, LUIS. Actividad misionera de los franciscanos en Colombia durante los siglos
XVII-XVIII. pág. 125.(
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)
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