Ficha bibliográfica
Titulo: Cali: terratenientes, mineros y comerciantes - Siglo XVIII
Autores: Germán Colmenares
Edición original: Cali, 1975
Edición en la biblioteca virtual: Noviembre, 2005
Notas: Estudio económico y social escrito por el historiador Germán Colmenares
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| Cali: terratenientes, mineros y comerciantes - Siglo XVIII

2. La Banda Occidental

Gran parte de las tierras situadas en la margen izquierda del río Cali pertenecieron, en la primera mitad del siglo XVIII, a Domingo Ramírez Florian y sus descendientes. Ramírez poseía también tierras en Llanogrande y Cañaveralejo. Sin embargo, parece haberse obstinado en conservarlas intactas, a pesar de no tener con qué explotarlas. Cuando testó, en 1733, afirmaba tener más de 110 años. Durante sus últimos años vendió algunos pedazos de tierra y en el testamento autorizó a su mujer a hacer lo mismo, pero sólo para atender al apremio de sus necesidades. Sin embargo, sus hijos Salvador y José se deshicieron de una buena parte de ellas. El pedazo más grande fue adquirido por un minero, Pedro Salinas y Becerra, por 1.100 pts. en 1747.

MAPA DEL RIO CAUCA Y SUS AFLUENTES DESDE CALOTO A BUGA. (dibujo de Luis Valdivia), este mapa es la versión moderna de un original del AHNB (Mapoteca 6. No. 98) sin fecha, pero que data seguramente de las últimas décadas del siglo XVIII. El dibujo original mide 197 x 71 cms. y es prácticamente una pintura en la que se detallan de manera naturalista los accidentes del paisaje. La versión moderna, en la cual se ha ajustado la escala, reproduce los detalles mas notables del dibujo original, a saber: 1) la figuración de las extensas zonas del bosque tropical que bordean el rio Cauca y sus afluentes. Este fenómeno, que se conoce a través de las descripciones de viajeros del siglo XIX y de los gravados de Riou, aparece descrito con exactitud en el original del siglo XVIII. La zona boscosa era entonces tan amplia que estrechaba las franjas de tierra disponibles entre los numerosos afluentes del Cauca; 2) la descripción minuciosa de los sitios poblados. A fines del siglo XVIII muchas haciendas habían dado lugar a verdaderos poblados, que se consagraban como parroquias y viceparroquias. El dibujo de AHNB no sólo señala la presencia de la casa principal de las haciendas que se distribuían entre los afluentes del Cauca sino también las construcciones menores que iban dando lugar a un poblado. Los números corresponden a:
1)
R. Pance
21)
R. de la Quesera
41)
Todossantos
2)
R. de las Piedras
22)
R. Coronado
42)
R. Chambimbal
3)
R. Meléndez
23)
Riofrio
43)
R. Buga
4)
R. Cañaveralejo
24)
R. Gusano
44)
Quebradaseca
5)
R. Cali
25)
R.. Caceres
45)
Sonsito
6)
R. Arroyohondo
26)
R. Percado
46)
R. Sonso
7)
Q de Guabinas
27)
Roldanillo
47)
R. Gua bitas
8)
R. de Yumbo
28)
El Rey
48)
R. Guabas
9)
Q de Bermejal
29)
Quebradahonda
49)
Zabaletas
10)
R. Mulaló
30)
Q. Lajas
50)
Cerrito
11)
R San Marcos
31)
q Limones
51)
R. Amaimito
12)
R Vijes
32)
R Cañas
52)
R. Trejo
13)
R. S. Pablo
33)
R Paila 
53)
Amaime
14)
R. Hatoviejo
34)
Q Murillo
54)
Bolo       
15)
R Yotoco
35)
Q. Ovejo
55)
Parraga
16) R. Mediacanoa
36)
R. Bugalagrande
56)
Fraile
17)
R. Chimbilaco
37)
R. Zabaletas
57)
El Muerto
18)
R. La Negra
38)
R, Morales
58)
Desbaratado
19)
R. la Loma
39)
R Tulin
59)
Las Cañas
20)
R. de las Piedras
40)
R S. Pedro
 
 
Nota: Composicion y armada Arnul Bonilla Vidal.

Las estribaciones de la cordillera inmediatas a la ciudad habían pertenecido, en el siglo XVII, al contador Palacios Alvarado. Como se le comprobaron fraudes contra las Cajas reales, sus bienes se remataron en 1654. Pedro Ordoñez de Lara compró estas tierras, denominadas San Antonio, Potrero de las Nieves, los Aguacatales y Petendé, por 150 pesos oro. En el curso del siglo XVII y primeras décadas del XVIII estas propiedades se dispersaron. Así, las tierras que heredó Antonio Ordoñez (estancia de las Guacas) las vendió su viuda al capitán Pedro de Silva y la viuda de éste a José Pretel y Llanos en 1726. Pretel, que poseía también tierras en Párraga y en 1737 compró la hacienda de Meléndez, siguió comprando tierras en el mismo sitio. En 1733 agregó 50 pts. de tierra sobre la quebrada del Aguacatal, en 1748 otros 30 pts. en las Petacas y, en 1749 200 pts. entre las quebradas de Guacas y el Contador, tierras que habían sido de los Ordoñez de Lara y del contador Palacios Alvarado. Después de su muerte la viuda vendió la mitad de estas tierras llamadas Loma de Santa Rosa, a un minero, Don Vicente Cortés de Palacios por 200 pts. | 4 .

En la otra vertiente de estas montañas, por el camino hacia Dagua y el Reposo, entonces una rica región minera, la familia Caicedo había monopolizado gran parte de las tierras. Así, Nicolás de Caicedo Hinestroza declaraba en su testamento | 5 las tierras de Tocota, que abarcaban más de una legua, a las que se habían ido agregando las posesiones de Ambichintes, Bitaco, Papagayeros y la Burrera. Estas tierras pasaron a manos de su yerno, José Antonio de la Llera, y a su hijo, Manuel Caicedo Jiménez, quienes vendieron una parte que quedó finalmente en manos de otro minero, Guillermo de Collazos y Ayala.

Uno de los desarrollos más notables en la banda occidental, al norte de Cali, fue el de la hacienda de Arroyohondo. Esta hacienda fue comprada en enero de 1725 por el comerciante en esclavos español Clemente Jimeno de la Hoz. Pagó 1.812 pts., entre los cuales estaba incluido el valor de mil pts. de tierras que habían sido de Francisca Núñez de Rojas y de Melchor de Saa, miembros de familias terratenientes poderosas en el siglo anterior. Por el parentesco con Doña Francisca Núñez, las tierras habían pertenecido primitivamente a la familia de la esposa de Jimeno. Doña María Rosalía Peláez. Jimeno de la Hoz parece haberse propuesto hacer de estas tierras una gran hacienda, dotándolas de esclavos y de un trapiche. En 1738, cinco años después de la muerte de su marido, la viuda compró todavía más tierras por 500 pts. La proximidad de la hacienda debe haberlas valorizado, pues diez años antes se habían comprado apenas en 300 | 6 .

En 1743 la hacienda había crecido tanto que la señora pudo venderla al comerciante y minero Bernardino Núñez de la Peña nada menos que por 29.025 pts., de los cuales el comprador pagó 20 mil de contado. En 1747 y 1749 Núñez compró todavía más tierras a una familia de terratenientes tradicionales, en el potrero de el Embarcadero por 140 pts. y en la cañada de Juan Muñoz por 400 pts. A su muerte, la hacienda quedó en poder de uno de sus yernos, Dionisio Quintero Ruiz, otro comerciante y minero, quien se comprometió a pagar las legítimas de sus cuñados menores de edad y se hizo cargo de 18 mil pts. de censos con los que sus suegros habían gravado la propiedad. Todavía a finales del siglo la hacienda no había salido de manos de esta familia y aún había adquirido mayor valor. Así, en 1794 la viuda de Manuel Luis Quintero la cedió a otro Núñez, hijo de Bernardino, por 31.911 pts. Por entonces las tierras de la hacienda valían 5.900 pts., una cantidad apreciable en la época.

Las tierras contiguas a Arroyohondo sufrieron un proceso de concentración similar. En febrero de 1759 el comeiciante Juan Agustín López Ramírez compró por 1.137 pts. tierras en Dapa al Maestro Manuel de Caicedo. Este las había adquirido por 400 pts. de Mateo Vivas, en cuya familia se habían conservado hasta ese momento, en 1744. En 1760 el comerciante compró un pedazo colindante de Rosa Vieja por 80 pts. y al año siguiente adquirió parte de la estancia de las Guabinas del Maestro Pedro de Albo Palacio, que había sido igualmente heredada de los Vivas Sedano, por 1.175 pts. | 7 .

Como la ciudad se apiñaba en unas pocas cuadras próximas al río Cali, es fácil imaginar que gran parte de lo que hoy es territorio urbano hacía parte, en el siglo XVIII, de los predios de alguna hacienda. Esto ocurría con las tierras descritas de Ramírez Floriano y las de San Antonio, San Fernando y Loma de Santa Rosa que fueron del contador Palacios Alvarado. Nicolás de Caicedo Hinestroza se había hecho adjudicar por el Cabildo la estancia llamada Barrio Nuevo, prácticamente territorio urbano, por donde la ciudad tenía que extenderse forzosamente.

 

4)
MUV r. 8 f. 327. r. f. 340 r. f. 429 v. f. 446 v. r. 16 f. 154 r. r. 14 f. 241 s. r. 32 f. 234 v. r. 31 f. 141 r. r. 28 f. 115 r. r. 44 f. 195 r.
5)
En 1736. r. 37 f. 1 r. ss.
6)
r. 49 f.59 v.f. 59, v.r. 32f. 272r.
7)
r. 7 f. 138 r. r. 80 Nov. 1755 r. 29 f. 320 r.