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INDICE
NOTA PRELIMINAR
INTRODUCCION
PARTE PRIMERA
HISTORIA ORAL
COMO ELLOS LA CUENTAN
LOS CUENTEROS DE LA HISTORIA
EL DESARROLLO DEL HATO LLANERO DURANTE LA EPOCA COLONIAL
DEFINICION DE LA NEOETNIA LLANERA COLOMBO
TENENCIA DE LA TIERRA Y DEL GANANDO EN EL HATO DE LOS LLANOS OCCIDENTALES BARINESES VENEZOLANOS
EL REGIMEN DE TENENCIA DE LA TIERRA EN LOS LLANOS VENEZOLANOS
SEGUNDA PARTE
INSTITUCIONES Y DESARROLLO
LAS INSTITUCIONES Y LA LEGALIDAD EN LOS LLANOS ORIENTALES DE COLOMBIA
¿REGENERACIÓN FUNDAMENTAL O CATASTROFE?
HISTORIA DOCUMENTAL EN LA FRONTERA DE LOS TRES LIMITES
EL DESARROLLO INDUSTRIAL DEL OCCIDENTE DEL ESTADO BARINAS
BIBLIOGRAFÍA
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CAFÉ, CABALLO Y HAMACA
LOS CUENTEROS DE LA HISTORIA
Tradicion oral en los Llanos Orientales de Colombia
María Eugenia Romero Moreno
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1
"Pero la tarea de síntesis renovadora del conocimiento
social (lo que algunos llaman transición de paradigmas) debe
efectuarse en el momento en que se sienta oportuno. Decisión
difícil, ella será realizada por actuales y futuras generaciones de
colegas que puedan dinamizar y enriquecer las herencias
conceptuales con distintas aproximaciones a nuestra mágica realidad
ambiente. No importa de cuáles campos provengan estos
estudiosos..."
Orlando Fals Borda
(En Molano, A.1989 pg. 16)
Introducción
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2
Como lo corroboran las ponencias del Primero y del Segundo
Simposios Internacionales de Historia de los Llanos Colombo
Venezolanos -realizados en 1988 en Villavicencio y en Yopal, en
1990-respectivamente, es de anotar que, a pesar de que la
investigación ha progresado enormemente durante los últimos cinco
años, existen lagunas importantes de cubrir con proyectos que se
adelanten en el futuro, ojalá cercano. En primer lugar, anotamos
que la historiografía regional ha repetido innumerables veces los
modelos de exaltación de héroes y personajes, especialmente de
aquellos asociados a las guerras de independencia y que al hacerlo,
han caído en lugares comunes y errores históricos heredados.
A nivel regional pues, la comprensión histórica de los
"Llanos" se caracteriza hasta el presente porque
ha intentado predominantemente reconstruir la sensibilidad (la
forma fenoménica) de los siglos recuperando la información
documental que podría orientar un entendimiento de las relaciones
sociales predominantes en la sociedad llanera; pero en verdad no ha
elaborado unas caracterización y conceptualización rigurosamente
científica que reproduzcan teóricamente esas realidades....El
imperio de la descripción de sucesos, coyunturas y héroes trae como
consecuencia obvia la precaria utilización del instrumento
abstracto, para el particular del pensamiento histórico (Baquero
Ornar y Luis Sandoval, 1988 pg. 448).
Estamos de acuerdo con estos autores en su afirmación acerca de
la etapa "inicial" en que se encuentra la
historia regional. Reclamamos, junto con ellos, la importancia de
la utilización de un método científico y la orientación del interés
nacional hacia esa región (Baquero Omar y L. Sandoval, op. cit.
pgs. 452 y 454). Solo recientemente se ha acudido a fuentes
primarias que suplan esas fallas. Comparativamente es necesario
mencionar el trabajo que ha venido adelantando el grupo de
investigadores de la Universidad Ezequiel Zamora de Barinas y San
Carlos, acerca de la historia regional y de la cultura llanera
(Unellez, 1990, 1991). Consideramos que hace falta investigación
acerca de los procesos sociales y políticos acaecidos durante el
siglo XIX así como la identificación de los procesos de tenencia de
la tierra, la conformación de las haciendas y hatos del llano, en
los territorios de Arauca, Casanare, Vichada y Meta así como un
exámen comparativo de la organización económica y social de los
hatos ganaderos tradicionales. Se requiere de una historia
económica regional desde el Siglo XVII relacionada con los procesos
que acaecían en los llanos venezolanos y en el interior del
país.
Otra gran fuente potencial de investigación la conforma la
guerra de los Mil Días y la participación del Llano en ella. Una
estrategia importante para la recuperación de la historia regional
de los siglos XIX y XX está conformada por la recuperación de los
archivos parroquiales, notariales, municipales y de otras entidades
oficiales de las localidades del llano y la publicación de
materiales inéditos para la historia del Llano (i.e. como los que
existen en el Archivo Nacional de Bogotá). Con notorio pesar
notamos -recientemente- la situación lamentable de la Biblioteca
del Congreso en Bogotá, en donde reposa la historia legislativa del
país. Sería muy importante que en el futuro próximo -ante la
organización administrativa territorial que prevee la nueva
Constitución- la Biblioteca de Dainco, que guarda la historia de
las Intendencias y Comisarías desde que estas pertenecían a una
dependencia del Ministerio de Gobierno, tuviera un destino digno y
útil para la historia regional y para el uso de los investigadores
y la comunidad. Mucho del material proveniente de investigaciones
históricas (Romero, M. E. 1984, 1989; Gómez A. 1987; Rueda, J. E.
1988, entre muchos otros) no es accesible a docentes de ciencias
sociales de educación secundaria y primaria de la región de los
Llanos -ni del resto del país-. Existen ya, afortunadamente,
investigadores que han examinado las fuentes primarias para la
investigación, especialmente aquellas del Archivo Nacional (Rueda,
J. E. 1988; Gómez A. 1987, 1988).
Por otra parte, la recuperación de la tradición oral mediante
entrevistas con distintas personas habitantes de las regiones de
colonización ha contribuido a explicar, estos procesos, en la voz
de sus protagonistas. Alfredo Molano ha adelantado un análisis de
los procesos de colonización del piedemonte llanero y amazónico.
Creemos que mediante una transcripción y el análisis sistemático de
dichas fuentes orales nos acercamos a conocer y explicar
científicamente los procesos históricos, las relaciones
interétnicas, la toponimia local, las tradiciones culturales, entre
muchos otros aspectos. Ello permite identificar la historia
ecológica de la región: cómo eran los bosques, la fauna y las
fuentes de agua. En ese momento el mito y la tradición se
constituyen en un relato oral que permite conocer el discurso en
palabras de sus portadores.
Tradicionalmente lo que habíamos hecho en el proceso de
investigación era destacar y seleccionar de aquellas historias de
vida los aspectos económicos, sociales y culturales, las opiniones
o creencias que podrían tener un común denominador entre
determinado grupo humano; dejando las palabras textuales pero
rompiendo la estructura de la historia de vida, de acuerdo con el
interés o hipótesis de la investigación, asociada -en este caso- a
la salud y a la nutrición de poblaciones urbanas (Romero, M. E.
1983). Así quedaba el discurso mediado por el investigador sin que
tuviéramos muy en cuenta el revertir ese conocimiento a las
comunidades a donde éste pertenece. El ejercicio profesional ha
planteado recientemente nuevas formas de investigación y trabajo
investigativo con las comunidades; posteriores esfuerzos han dado
la posibilidad de enriquecer el conocimiento de la historia local y
regional mediante talleres e investigación participativa (Romero,
M. E. 1989; 1990). Esta última posibilidad puede ser abordada desde
distintos ángulos, igualmente importantes y útiles al proceso de
conocimiento que representa toda investigación. Al respecto A.
Molano nos dice:
Hay un proceso que yo no sé teorizar, ni quiero teorizarlo, de
apertura frente a la otra persona que es en el fondo una relación
mucho más profunda... porque es una manera de sentir con el cuerpo
y con las emociones y no simplemente con la cabeza... las historia
de vida o historias locales son un espejo en donde las comunidades
se miran. Esa es una de sus funciones... uno lleva el texto a las
comunidades y ellas se sorprenden inmediatamente de mirarse ahí, en
ese espejo.
Esa forma de conciencia y de organización hacen inútiles las
intermediaciones o las personerías políticas legales o ilegales, en
la medida en que las dos son ilegítimas. Las historias locales
proporcionan a las comunidades una cierta conciencia sobre sí y
sobre su "posibilidad de hacer" (Molano, A.,
1990, pg. 12).
El autor Orlando Fals menciona que este proceso, utilizado por
Molano, él lo ha descrito como "imputación" en
donde:
A través de entrevistas, mayormente grabadas, cuya información
se escoge, se suma y se adscribe a un personaje clave que uno mismo
puede bautizar o identificar independientemente... (Fals Borda en
Molano, A. 1989 pg. 17).
El hecho de que Molano haya utilizado estas técnicas a lo largo
de sus diversos trabajos -centrados en el drama del proceso de la
"revolución del Llano" y de la colonización- le
dá aún más importancia y realce a los resultados de su trabajo: se
refieren a una época y a un proceso aciago de la historia del país
en donde registra, en palabras de Fals Borda "la denuncia
de las condiciones existentes" (Fals Borda, loc. cit.). Y
agrega:
Sin olvidar tampoco que existe la responsabilidad de compartir
toda información madurada y reflexiva (como la puramente
descriptiva) de las comunidades de donde partió y en estilo o
formas comprensibles y asimilables para las gentes comunes. Estas
comunidades siguen siendo un principal grupo de referencia (Fals
Borda, op. cit. pg. 17).
Otros autores han adelantado trabajos similares con la finalidad
de darles a los autores del discurso (histórico, mítico) una
vocería que inexplicablemente les habíamos negado. De esta manera,
se cumple el múltiple objetivo del rescate y de la presentación de
ese discurso en un lenguaje apropiado para todos los públicos (Como
lo es la obra de Gustavo Kabiyarí, 1989). Esta perspectiva abre un
horizonte de trabajo para los investigadores de la historia
regional de los Llanos.
Voces de Antigua
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3
Era el año 1979, recorriendo el piedemonte de Casanare conocí a
don Antonio en la localidad de Támara. Sentado en uno de los
andenes de una calle del pueblo, esto fué lo que me contó:
-Yo me llamo Luis Antonio..., nací en La Uvita, Boyacá, fuí
bautizado en Boavita y nacido en 1910. Yo bajé por ahí como de 12 o
14 años aquí, me acabé de formar en El Tablón, donde es el
aterrizaje. Estudié una cosa muy poca, sólo para aprender las
primeras letras. Yo aprendí hasta el libro segundo, y se presentó
ahí una escuela pública que no había que pagar, en donde el maestro
me tocaba que pagarle dos días de trabajo en la semana por la
enseñanza, entonces ya en la escuela pública se me presentó un
problema con la maestra. Le dije:
-Señorita como hará uno para aprender a leer todo papel de
carta? en manuscrito, que ese era mi deseo aprender y dijo:
-No, nooo! no puedo yo, qué sé mucho mejor ahora mucho menos
Usted!
-Entonces yo le dije a mi madre que mi deseo era aprender bien
claro a leer toda letra. La explicación que ha debido de darme la
maestra era que había distintos tipos de letra, que había que
aprender todos esos tipos de letra. Entonces claro yo me salí de la
escuela y se salió otro resto de alumnos... Mi madre me enseñó lo
que era religión.
-Yo he estudiado la historia patria y los cambios de gobierno.
Algo entiendo d'eso de la pelea de Palonegro. A mi papá le tocó
pelear en la Guerra de los Mil Días. Por aquí en esto de Minas, a
éste lado de la quebrada de Minas
-Yo no sé cómo llaman ese punto.
-Por ahí se atrincheraron y venía la gente del gobierno y con
cierta estrategia entonces se subieron por unos precipicios y luego
les dieron y los bajaron y los cogieron descuidadamente.
En un libro de la imprenta que había aquí
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4
hablaba de unos padres que los perseguían,
que no se qué, de una familia de... que los torturaban y les hacían
martirios para que dieran razón donde estaban otros padres, en
dónde se hallaban. Lo escribió un primer obispo de por acá. Aquí en
el Llano, eso en la Guerra
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5
fué un desastre. Era el partido liberal que
perseguía a los padres. En otro sitio leí cuando abandonaron el
pueblo de Moreno por la violencia, en ese tiempo los techos eran de
paja... un sólo candelazo acabó con todo.
Don Aristóbulo vivía algo distante del pueblo, tenía un taller
de carpintería. Estuve algunas tardes conversando con él. Estas
fueron sus palabras:
-Que Támara fué fundada en 1628, dicen que en ese año porque
parece que fué el seis de agosto. Un padre jesuíta de nombre José
Dadey celebró la primera misa estando recién venido aquí. Pero
Támara ya existía poblada por los indios Támara con el cruce de
otros indios, los de Guayabal, los Achagua, los Morcotes, los
Canuarias y otros, los de Barro Negro, los Guaneque, los Chagua
(Achagua?). Ahí había un cruce de varios, pero aquí era la tribu
más grande tal vez que había en este sector. Los Támara eran los
naturales, los mismos Tunebos, son los mismos. Parece que el único
sitio que tenían más seguro era aquí. De ahí nació de que Támara
hubiera sido el pueblo escogido como sede del obispo cuando vino en
1892.
Los caciques indios -como en todas partes- fueron
desapareciendo; al desaparecer los caciques por el mal trato que
les daban los mismos Tunebos civilizados, entonces no dejaron nada.
No dejaron ni los secretos de la naturaleza, los secretos que
tenían ellos, no les dejaron de herencia nada.
-Yo he oido que los primeros españoles blancos que vinieron aquí
eran de Zaragoza. Por allá en el año 49 o 50 aquí se quemó todo el
archivo, no sé qué pasó... Yo soy chitano y ya tengo como treinta
años de estar aquí en Támara...
-Qué le cuento de los indios... los Tunebos son los más
indómitos, son una gente que no tiene razón, son muy cerrados...yo
no sé porqué, la alimentación puede ser uno de los factores, el
clima, la vida que han tenido... el trato... Yo fuí en cinco
oportunidades y casi no logro convencerlos de que debían seguir las
normas, tuve que traerlos amarrados... son terribles... si uno le
tumbaba la puerta, viene el otro y le daba un peinillazo. Hubo que
traerlos pa' convencerlos, tenerlos aquí en conferencia,
explicarles... allá hay mucha muerte... quedan como a siete, ocho
horas de camino... ahora si una culebra mordía a un tipo, pues se
moría porque como remedios que los caciques sabian, los secretos de
las yerbas que tenían para eso. Se murieron, los civilizaron,
entonces no les dejaron los secretos. Porque ellos antes no se
morían porque tenían sus medicinas... pero despues los muchachos a
medida que se fueron formando se vinieron aquí a la escuela y ya
fueron más que los caciques... les pasó como a los muchachos que se
van de aquí a Bogota, ven eso tan diferente que se vuelven unos
pillos, no van a estudiar, van es a perder.
-Es un estado de vida diferentísimo... y se llenan de
ilusión.
Acá toman guarapo, es el mayor problema... tenían una bebida que
se llama musne, era lo que más daño les traía, tomaban esa bebida,
tumban la palma, a unos veinte centímetros del cogollo hacia atrás,
le abren un hueco y esa palma empieza a destilar a los ocho días,
eso es fuerte! se toma un vaso de eso y queda perdido... se van
varios a tomar y se emborrachan todos...despues de estar todos
borrachos se pelean. Uno de ellos, porque mató la mujer, los hijos,
el papá, lo mandó la justicia a Gorgona.
Durante esos mismos días de mi visita a Támara -en el año 1979-
conocí a doña María, transcribo textualmente lo que ella me
contó:
-Yo nací en Sativanorte, Boyacá en 1915, vivo en Támara hace
unos 48 años. Me tocó gustarme por aquí porque al pobre le tiene
que gustar. Me vine y me casé con un señor de Socotá. Tenía la idea
que estas tierras de Casanare eran mejor para el pobre y nos
vinimos a una montaña a trabajar como unos esclavos, en 1935, me
parece. Bajamos aquí en Támara. No teníamos nada y nos dieron
permiso de colindar, de que hiciéramos un rancho por orden de
ellos. Los señores antiguas nos dijeron:
-Eso aquí hagan su ranchito...
-Era la tierra de la comunidad. Ya nos dieron permiso ya de
rozar un pedazo de montaña, y despues de dos o tres años de estar
ahí entonces ya nos vendieron un pedazo de una montañita unos que
se iban. Claro que nos la dieron algo barata, desde entonces ahí
trabajando sujetados ahí como un par de burros -me perdona la
palabra- cargando arena. La montaña entonces no valió sino como
ochenta y cinco pesos. Pero tenía el patrón una mulita, que la dió
en pago y el resto en trabajo. La mula valió diez pesos y el resto
quince pesos en plata. Pagaban a realito el jornal. Un peso eran
diez riales. La montaña tenía como seis hectáreas. La finca se
llama La Rosita, en el punto de La Virgen. Queda a tres horas de a
pié o a caballo.
-Yo tuve once hijos. Dos muertos y nueve vivos. Pero los dos
muertos uno se me murió de ocho años y otro de diez y nueve años.
De manera que cuento con todos que los crié. Claro que hay mujeres
que me dicen que uno nació muerto, que el otro nació se murió...
bueno la cuenta me dió los nueve vivos...
-Que cómo era Támara? Con muchas casuquitas de paja existía lo
que se llama plazuela y todo... eran casas viejas... ya estaba don
Victor Latrilla el de la esquina, pero la casa era una casa bajita
de teja. La casa de don Salomón también era bajita, de teja, fea...
Támara era como hasta bonito porque la gente era como indiecita
pero eso tratándola bien era bonito; había un medio mercadito
siempre y el paisano bajaba, había guarapería y chichería. Los
paisanos eran socotáes, sochanos y también de Bogotá y Sogamoso
entraba tal cual a sacar plata. Los negociantes echaron a sacar
plata... señores de Sogamoso (vinieron) a vender ganadito, quesos y
así... Se formaba el pueblo era de gentecita de arriba que llamamos
paisanos, bogotenses... socotáes... o sea del Reino.
-Sí había bailes. El baile de San Pascual lo hacían los
campesinos de por allá, el de San Juan... mataban un marranito y
pelarlo, asarlo, batir una chicha bien fuerte, un guarapo, eso era
todo en una y que viva San Pascual! La gente bailaba mucho, pero
los campesinos era a echar cantas y bailar, que por la cuestión de
que ya se me cayó el maíz y que qué bueno... con guitarra, maracas
y guacharacas.
-La gente tenía tantos refranes y tantos agueros, como ese que
ya chilló el guere, que no se quién se va a morir; que ya cantó el
guaco aquí, qu'el vecino se va a morir...Bueno, que el burro llegó
y se revolcó en el paradero, ento'es que mañana va a llover y
seguro llovía.
Yo no creo en nada de eso.
-Yo me bajaba mi maíz, lo deshojaba y ahí hacía mi almuerzo, con
la candela de tusas y hojas; preparaba arepas, mazamorra que
llamamos o sea sopa, coladas de maíz, de arroz... Eso se cosechaba
harto arroz por aquí de para abajo no más donde llaman La Troja,
eso era comprar por arrobas, sancoche arroz y muela arepas de maíz
y tueste maíz y más que déle a lo que había, y se iba el marido a
pelear arriba pá Socotá a que se lo compraran. Nosotros llegamos a
sembrar plátano y yuca a lo mero que daba el tejo que había hasta
para botar el plátano que llamamos hartón.
-Yo aprendí a leer y no fuí sino un año a la escuela... leía
mejor que las que fueron cinco años; me gusta mucho, poco leo ahora
porque me duele mucho la cabeza, pero yo me quité la vista leyendo.
Desde que aprendí a leer... Leía lo que se me presentara, libros
buenos, libros malos, novelas, magia negra, préstemela la leía,
magia blanca, el Martír del Gólgota, préstemelo... y lo tengo...
eso lo leía yo de pasta a pasta de noche. Hágame novenas a las
almas, a los santos, al diablo o al demonio... !a todos!
-Mis hijos sí todos estudiaron, este no hizo sino hasta quinto
porque no quiso más. Y este otro sinverguenza -me perdona la
palabra- no hizo sino el tercero y eso que antes me amenazó, que se
iba pa'l llano pá trabajar y que él no estudiaba más. Las
mujeres... todas estudiaron menos la mayor porque a ella la puse a
estudiar y escasamente medio aprendió a leer y ahí mismo buscó
marido y se tiró pá La Paz y allá vive. Las otras si todas
estudiaron, una se casó con un primo hermano y tienen un almacén en
Paz de Ariporo.
-Tengo como treinta y cinco nietos, a todos los conozco, son
como nueve o diez mujeres y veinte varones..y dos biznietos. Los de
Elvira ya son biznietos...
-Cuando la violencia yo ya tenía nueve hijos, entonces se
levantaron la gente unas con otras, los godos contra los liberales
y los conservadores contra godos y se pusieron a robar y matar al
que mejor podía y a los curas que estaban aquí en este puerto hace
veintinueve años. Yo tenía ya varios años de estar trabajando en la
montaña como una desesperada con mi pobre marido. Mero trabajo,
pasaba la semana sin un pedazo de carne porque no teníamos cómo. Y
ahí se puso la cuadrilla contraria de otro lado allá, y los de
aquí, pueblo contra pueblo. No vé que los liberales no podían andar
en éste pueblo? Ni en ninguna parte. No podía mandar en este pueblo
sino Laureano Gómez. No podía mandar más nadie...que nunca más el
partido liberal era capaz de levantar un dedo! Los liberales se
defendían con lo que podían, también, pero qué, qué hicieron?...
¡Nada hicieron! Pegaron carrera. Aquí estaban los señores caciques
de Laureano Gómez, ya murieron unos pocos, pero todo el mundo...
hasta los de aquí peliaron... de arriba mandaron comisiones...
mandaban armar la gente, luego los mataban... Si a un cacique no le
gustaba alguien, eso lo mandaba barrer... por ser liberal.
Liberales ¡corra! por que qué mas? Y otros llegaron a dar el voto
por Laureano Gómez como quien fuera un perro. Yo perdonar perdono
pero olvidar no puedo porque todas las que hicieron con
nosotros...
-No ve que antes no había voto de mujer? yo de p'acá no he votao
sino unas meras dos veces, ahorita por los partidos que han habido.
Porque aretes las mujeres eran unas cobardes y no se defendían...
sino que lo que los hombres hicieran. Estaban sumisas a los
hombres... y que si me vendió mi finquita, me la vendió el marido y
ella a cogerle la mano. Que si le dió una paliza y le vendió su
herencita que le dejó mi taita, y así era. Eso en cambio hoy no.
Hoy ya todo es distinto. Ya la mujer es libre porque tiene que
trabajar y bregar a aspirar y a defenderse. Si le tocó con un
matacho de hombre, pues jondearlo y ponerse a trabajar para
mantenerse, para eso aprendió. Hoy la mujer se casa porque quiere y
por que puede... Yo eduqué a mis hijos con la plata de las cañitas,
del platanito, ahí con la yunta de bueyes dándole!...
En el Silencio
Estábamos en el Hato El Silencio, Vereda Upamena (El Yopal), en
la Intendencia Casanare. Era el verano, febrero del año de 1990.
Transcribo textualmente lo que me dicen doña Enriqueta Rodriguez
viuda de Pérez (EDP)
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6
y sus hijas Polita Pérez (PP) y Ana José Pérez (ANP):
EDP: -Pues.... eso si que le parece que no es por quitarme ni
por ponerme, pero yo de años sí quedé en la oscuridad porque hubo
el error de que en el matrimonio hubo otra niña y la pusieron con
ese nombre. Entonces.... cuando yo mandé sacar mi partida de
bautismo me mandaron fue esa... total que quede... como mi
hermana... mi fecha quedó perdida. Mi partida de bautismo es de
Labranza Grande. Allá nací en una vereda no en el propio pueblo
sino en una vereda. Pues por la fecha, ahí es donde quedo yo....
que no puedo dar un relato cierto por lo que le cuento. Yo me case
por ahí de unos 16 años.
PP: -Mi hermano mayor hace 2 años murió tenía 69 años, si ella
se casó de 16 tiene como 85 u 86. Si nació en 1905 tiene corno 85
años.
EDP: -Yopal la primera vez que yo vine, que me trajo mi padre
porque era que nuestro fundo era allí donde es ahorita lo de... era
ahí en el Rincón eso fué nuestro desde que recuerdo cuando ya
empece a entender y ahí era donde mi papá decía "mi
fundo". Ahora es lo de Carlos Peréz. Pero nuestro propio
fundo desde un principio era en ese Rincón donde fué fundador
nuestros padres...
EDP: -Después ya entonces, ya ellos faltaron, entonces José como
tenía un hermano que estaba en malas condiciones le dijo:
-Camine usted para allá... va a cuidar ese Rincón y esas
resecitas". No eran muchas pero había siempre y ahí viene
la semilla de todo lo nuestro; lo llamabamos el Rincón del Fundo
pero más nombres no.
EDP: -Que cómo era Yopal? No, no había pueblo, no había nada,
nada, nada, pero nada!. Pueblo empezó a haber ahora de la última
vez que yo vine por acá, que ya fué por ahí como en el 32; entonces
ya me había hecho un tambo grande hacia este lado del camino pero
eso no.... eso no se miraba todo era monte, monte... montaña, eso
no se miraba ni cerro ni nada. Todo era una montaña de yopo, por
eso era el nombre de El Yopal, porque eso era todo yopo y más yopo;
pero vaya a ver el día de hoy!...y ya pase yo allí a un fundo que
había al otro lado del camino.
Pero es que aquí, la finca ésta, ahí si el nombre era El
Silencio, ahí ya.... ya tenía su nombre, lo había puesto mi esposo:
El Silencio, fué con mi esposo Jose del Carmen Perez Rincón que era
de Mongua. Las padres de él lo trajeron a La Grande
(Labranzazgrande). Pues casa, que hubiera casa, yo desde los
principios conocí una rancha allá a la entrada del río, esa era una
rancha que los primeros vivientes de ahí era un señor Elías, Elías
Granados lo nombraban, yo no lo conocí. Eso es donde Reyes ahora,
ahí era la entrada del Camino real.
-Yo ayudaba, por ejemplo cuando vine, mi esposo salía a hacer
una cerca yo iba al pie y le ayudaba a sacar tierra de los
horcones, a trabajar en todo lo que el trabajaba eramos unidos. Yo
hacía faenas del corral... eso sí, eso si fuí muy buena para montar
a caballo; mi esposo fue un fervoroso de tener buenas bestias y
mantenía sus bestias de calidad. Eso si por que yo en donde me
criaron en el campo mi padre tenía una cosecha de bestias muy
buenas, muy buenas, de allá salieron bestias pero de fama. Para
viajar era can yeguas.
EDP: -Mis hijos fueron por todos once. Pero murieron tres niñas.
El que vivía, se criaba. Cuando nací, en la vereda de La Macoya
e'Guafa en Labranza. Era una sóla vereda casi en la que mi abuelo
mandaba, tenía sus arrendatarios. Cultivaban caña que molían,
sacaban aguardiente, hilaban el algodón y tejian las mantas en la
finca.
PP: -De aquí de El Yopal a Labranza Grande? eso como más de un
día; como dos jornadas. En un día se iba al Morro y de ahí el otro
viaje. Por el camino real, camino de herradura. Claro que todavía
existe ese camino, pero tuvo una variante ese camino. Según las
historias de mi mami que he oído, en sus tiempos de atrás cuando
viajaban entonces usaban para eso la mula, para subir al cerro que
ya tiene caminos sobre cordillera eso sí usaban mucho las bestias
mulas. Y mi papá le mantenía una muy especial a mi mamá.
EDP: -No recuerdo el nombre de esa bestia…eso si no
recuerdo...
PP: -Después de la violencia sé que en una ocasión mi mamá de
aquí estuvo sacando del aptrio a recolectar por acá lo que había
quedado. Que oía mi mamá que había llegado un animal todo
maltratado, todo vuelto nada y salía al patio a buscar, a buscar y
ella decía: ¡ah no saquen ese animal, que ese animal tiene algo
pero quien sabe de quien será!... y duró varios días ese animal
insistiendo hasta que al fin lo dejaron entrar y cuando se da
cuenta mamá que era una de las bestias que eran de ella.
PP: -Esto (El Silencio) está en medio de dos caños de Luciba y
Upamena; mi mamá habla de su primer sitio, dice un Rincón, porque
en ese tiempo sí se fundaba por las aguas; los rincones de sabana
que hacían los puntos de montes contra los caños y allá había un
rincón, en una agua veranera unos pozos pequeños pozos, pero
que los fomentaban con represas en verano. Del primer sitio que
ella habla lo represaban. Luego cuando le dejaron eso al hermano se
trasladaron a otro rincón de un caño de aguas corrientes en
invierno y también en verano se alcanzaba a secar un poquito, le
hacían sus represas porque no tenían más.
EDP: -Yo no conocí indios nada... nada. Oí hablar de ellos. Pero
por allá para abajo por un amigo recuerdo de don Ciro Reina. El
tuvo una historia que quedó entre los indios cuando en una ocasión
el papá lo bajó a la fundación y lo castigó no sé porque razones y
el huyó el chico huyó y se metió entre los indios y duró años entre
ellos.
EDP: -Pues cuando yo vine por primera vez a visitar estos
sitios, esto era una montaña, unos palones tremendos, no se miraba
cerro, no se miraba nada unos palones.... ese palo, esa mata que
esta allá al frente si existía ya. Esa mata si estaba allá cuando
yo vine por primera vez. Ese mango grande sí estaba ya. Y yo dije
cuando mire esas caras de los que vivian aquí. Dije: -Dios me
ampare y me favorezca de vivir aquí!.
PP: -Y que cara tenían, como eran luego?.
EDP: -Pues llenos, llenos de pura tristeza, porque a ellos les
daba las fiebres y les daba de todo y que remedios ni qué nada! Ahí
esas caras tristes, tristes acabados. Que podía yo pensar que me
iba a quedar, que iba yo a pensar! Eso es historia de mi matrimonio
para venir a dar acá...
ANP: -Esos son los guarataros. Ese es un arbolito como de flor
lila. Todavía no florece, todavía no han botado flor en este lugar.
Esos son los floramarillos. Yo no me explico porqué ha variado el
tiempo, no tiene su estación precisa. Al fin del verano ésta es la
época precisa de los floramarillos, pero estos empezaron a florecer
este año desde el primero de enero. En verano florecen los
floramarillos, gualandayes, cañafítolos y los yopos que tienen una
flor!... si ha visto la flor del yopo? Ah! es una belleza es un
poquito inadvertida porque se crece super elevado y es tan fina,
tan fina la flor que parece una garza muy, muy vaporosa y blanca,
blanca pero ellos se despojan de su hoja. Hay otra flor acá de la
flora de este piedemonte que dentro de los caños se ve preciosa. En
sus tonos predomina el amarillo, con el rojo también pero la flor
roja en esta estación no se deja ver. La flor roja en esta estación
como cosa curiosa me he puesto ha observar, no se deja ver en esta
estación de verano... se deja ver en las épocas de agua.
-Acá dentro hay muchas que es estilo bejuco que se enredan en
los árboles y crecen a la altura del árbol. Tu has visto en las
casas las que llaman campana de oro o copa de oro? Si, yo no sé sí
sea las mismas silvestres porque son idénticas, lo mismo que hay un
poquito de diferencia es en la hoja, en la hoja que es cultivada es
un poco más gruesa.
-De pajaros tenemos el tucán, las guacharacas, los chiracos. Eso
sí cuando cantan aquí las guacharacas, es porque vá a llover.
Porque como viven aquí a la orilla del caño siempre se sienten en
los grupos. Cuando canta la guacharaca en esta época, tiene un
canto especial de manada, porque a veces en invierno se les siente
cantar pero solas... solas, entonces eso es fijo fijo que llueve.
Tenemos el canto del diostedé, es un pajaro tambien de estación a
entradas del verano canta tambien. El guaco que es veranero. Hay
unas pavitas como con cola como de pavo real... esas son de caño.
En esta época se dejan ver muchísimo por que las quebradas empiezan
a secarse y hacen pequeños pozos donde el pescado pequeño para
ellas lo pueden cazar con gran facilidad. Es un ave que dá un
plumaje precioso tiene su copete parecido al del pavo real es. Toda
su forma de la cabeza igual pero miniatura, se llaman tiranas. Y
cuando ellas estan haciendo el apareamiento, el idilio para
reproducirse ellas sacan mucho en los barrancos, hacen sus niditos
entonces esto se bajan las parejas así donde hay arenita !ahí son
preciosas verles ese baile!, como un baile nupcial. Son muy
asustadizas, ellas sienten el menor ruido y se desaparecen y se
camuflan entre la naturaleza con una agilidad impresionante. Hay
mariposas de sabana y de bosque. A salidas del invierno hay mucha
mariposa y tambien a entradas del invierno. Hay mucha variedad. No
se dejan ver casi en el puro verano.
- Y de frutas! no más tenemos como cuatro clases de guayabos
sabaneros. Está el perito sabanero, con una ramas como de
sombrillla. Hay el guayabo negro que es de arbol grande y otras
guayabitas, menuditas. Guayaba sabanera y la guayabita que florece
como violeta, la patilla silvestre, pequeña pero con concha más
durita que la otra. Tenemos maracuyá silvestre.
- Mi hermana sí se sabe el rezo del ojo de buey, a ver cómo
es?
-PP: "En una tarde e' verano
estaba una niña enamorada
porque una pobre lisonja
quiso cambiar mi morada.
Al ver sus ojos tristes, llorosos
como sabana inundada,
saqué a relucir mis dones
como un espejo en la playa.
En mi árbol soy ojo de buey,
En Paso Rial de Cañada
me convierto en el amuleto encantado,
tan ágil para auyentar
los malucos sentimientos del alma.
Soy la seguridad del que monta
en algo desenfrenado.
Del que vuela sin tener alas
o del que navega embobado.
Tambien tengo otros dones
que la Virgen de Manare me ha dao.
Póngale mucho cuidado
si a mí se me regala
que me tengan bien cuidao
con unas cuantas oraciones
a la Virgen que me ha bautizado
con el nombre de…..
si nó que me vuelvan de espaldas
y me tiren a otro lao".
¡Ay qué belleza...!
- Y este, el rezo de las avispas:
"Gula mató a gula, por un huesito de res
Por lo que tengo de gula, avispita no me piqués!"
Mi visita a El Silencio terminó días después cuando Polita
preparó un sancocho de plátano -hartón y topocho-con seis gallinas.
Obviamente aprendimos el secreto de su preparación.
Los históricos en el parque de El Yopal
Fué durante el II Simposio Internacional de Historia de los
Llanos Colombo Venezolanos -en El Yopal, en febrero de 1990- que
tuve la oportunidad de escuchar a don José Luis Merizalde (LM), a
don Plutarco Granados (PG) y a don Guillermo Díaz Estrada (GDE). Lo
que sigue es la transcipción de su conversación:
P.G.: -Claro que nos gustan los encuentros como éste.
Encontramos que han llegado unas ponencias de increible magnitud.
Muy importante eso que lo sigan llevando adelante.
G.D.: -Pues uno tiene muchas relaciones somos muy amigos con los
llanos Colombo Venezolanos y aquí pocos amigos vinieron de
Venezuela, aquí por ejemplo conocemos pero de Apure pero de oídas
sabemos que tienen algunas costumbres no? pero no conocemos la
geografía del Apure. Yo esperaba que hubieran venido más
historiadores de allá, que hubieran traído ponencias del Apure;
entonces he oído un poco de ponencias sobre el Apure. Vamos poco a
poco vamos conociendo la historia de los llanos pero apenas lo
estamos haciendo.
L.M.: -De reuniones como estas pienso lo mismo que piensa don
Plutarco y aquí mi amigo Guillermo Díaz Estrada, que el III
Simposio se haga en Arauca o bien en Tame, estoy de acuerdo con eso
por que como dice don Plutarco tenemos que adelantar o hacer la
búsqueda de los eslabones perdidos del Llano y Arauca o Tame sería
el sitio indicado donde se puede reunir los nativos tanto de
Casanare como del Estado de Apure, yo conozco algo del Estado
Apure, su frontera con Colombia y algunos pueblos del Estado Apure
porque entre otras cosas estoy familiarmente unido con ellos porque
mis antepasados de parte de mi madre eran oriundos de Venezuela y
mi abuelo hijo de un Venezolano apureño y mi abuelo era Araucano,
entonces yo tengo un vínculo con Arauca y quiero escribir algo
sobre Arauca. Hay muchas personas de edad mayor, que conocen de los
sucesos de éstas regiones.
G.D.E.: -He oído decir que en Arauca queda una señora Camejo. Doña
Carmen. Doña Carmen Luzardo de Camejo que es casada con un tocayo
mío. En Tame tendríamos al Dr. Trejos Sarmiento, el actual alcalde.
En Tame también esta Milton Granados que usted sabe que es muy
cuidadoso de la historia tal vez el que tiene más recopilación
histórica en el lugar, también de parte del centro histórico, pues
gente de edad avanzada. No importa que no hayan tenido cargos.
Puede ser gente sabanera. Sería una tarea de buscar un poco de
gente de mayor edad en las veredas, gente sabanera por ahí debe
haber una gente que conozca mucho de lo antiguo en la música, del
rezo de ganado... de la historia.
Y aquí en Yopal pues Doña Enriqueta. Sí. Tiene como 85 años.
Entonces esa es una memoria que hay que hacer el esfuerzo para
recopilar. Por ejemplo señor, que usted me cuenta -Plutarco- en
Tame que usted dice que esta allá como muy a raticos hacerle una
entrevista y que vaya quedando la memoria de esa persona, de sus
recuerdos, de lo que pasó, por que esa es una herencia que no la
tenemos escrita en ninguna parte y cuando los viejos se nos van...
Cuando se va la juventud, no...uno es histórico y pocos conocieron
lo que era interesante. Cómo los Venezolanos vivieron en revolución
en tiempos de Juan Vicente Gómez? Hubo un revolucionario allá...
Humberto Gómez que vino y ocupó Arauca quemó los archivos,
destituyó las autoridades, robó lo que quiso, hizo de que
quiso.
- Humberto Gómez el loco era un revolucionario, probablemente lo
sacaron de allá y tuvo que refugiarse en Colombia; avisaron a
Bogotá y probablemente a las autoridades, al Ministerio de Guerra y
mandaron un coronel con un piquete de caballería a sacar a
Humberto, llego más o menos a los dos meses a Tame!... a Tame,
cuando ya vino, ni el recuerdo de Humberto!
L.M.: -Perdón Memito. A próposito de Humberto Gómez precisamente
tengo un trabajo a máquina donde saco la historia de Humberto Gómez
porque yo la conozco, yo conozco mucho de la Humbertera en Arauca.
Yo me crié en Arauca. Yo si había nacido pero estaba muy pequeño.
Yo nací en el 10 (1910), en Arauca.
G.D.E.: -Yo nací en el 8 (1908)
P.G.: -Yo nací en el 26 en Tame.
G.D.E.: -Ah es el sardino!
P.G.: -Sí, pollito!
L.M.: -Mi apellido es Merizalde Cisneros, de los Cisneros
Araucanos, de la familia de don José Felix.
G.D.E.:.-La Humbertera fué en el 19.
L.M.: -No, no, Memito. De eso yo supe mucho... me dí cuenta de las
marchas. Sí, señor, entonces ya estaba mocito...Yo recuerdo de la
marcha esa que les digo del grupo de caballería porque el
abanderado de ese grupo que llegó -contra Bautista- era Pedro
Antonio Bolívar un muchacho que estaba pagando el servicio militar,
ya tenía 21 años, Pedro ya murió.
G.D.E.: -¡Ah yo conocí a don Pedro Bolívar, aquí y a Cutec
Bautista, era santandereano, pariente de mamá era Estrada Bautista.
Entonces el día que llegaba el grupo de uniformados preparamos el
gran almuerzo allá. A mí Coronel Cotea no, él hizo pasar la tropa
hasta La Reforma y el se quedó con algunos oficiales en el almuerzo
y por eso yo recuerdo perfectamente... creo que fué por ahí entre
el 20 y el 25.
L.M.: -Pérdon Memo, La Humbertera fué el 1º. de enero de 1916 si
del año 16. Tendría yo 8 años apenas.
G.D.E.: -Sí bueno yo tenía 4... si, entonces si fué en el 16.
L.M.: -Yo fuí de la Armada. Si yo tuve el cargo Adjunto Quinto de
la Armada. Hasta el año 58. La Armada pues... la Armada Nacional
por parte del General Rojas Pinilla, fué fundada la Base Naval de
Oriente... funcionó la base hasta el año de 1967. Hasta octubre de
1.967. Entonces vino la Escuela de Policía Eduardo Cuevas y tomó
las instalaciones de la Armada. Y ahí quedo en poder de la Policía
hasta cuando la Escuela la trasladaron a Villavicencio y luego tomó
esas instalaciones el DAINCO y actualmente está por cuenta del
DAINCO. Yo era, digamos yo era secretario de la Intedencia Naval,
donde se llevaba la contabilidad de los gastos de la institución,
Puerto López, Orocué, Puerto Carreño. Yo era, como decir, el
ayudante del jefe de la oficina de Intendencia Naval. No viajaba
por el río -afortunadamente- no me tocaba viajar así en misión
oficial, porque la sede mía era Orocué. La oficina era la que
manejaba todo el trámite de cuentas y todos los gastos de la
Armada, mejor dicho el presupuesto general de la Fuerza Naval de
Oriente yo manejaba.
G.D.E.: -Era el hombre...del billete!
L.M.: -No, plata no cogía... no hacía sino la cuenta!
G.D.E.: -Yo fuí por dos veces Prefecto de Casanare. Si, una vez
interino y otra ya. Pues me dieron la oportunidad para conocer
todos los pueblos de mi tierra porque me tocaba viajar a caballo y
me propuse cumplir con mi deber, visite periódicamente todos los
pueblos. Así hasta Sacamá que no había ido ningún Prefecto porque
tocaba; eran varios días a caballo por allá... por unos caminos
infernales y fuí a visitarlos allá a la Alcaldía de Sacamá; a mi me
tocaba buscar y poner alcalde para cada pueblo. Prácticamente un
prefecto no tiene presupuesto para realizar obras, pero sí controla
las inversiones que hacen los alcaldes de cada municipio. Los
alcaldes en esa época lo unico que podían hacer era fundar
escuelitas, era muy poco lo que se podía hacer por que entonces no
había regalías petroleras. Los presupuestos eran infelices, un
alcalde ganaba $ 20.00 yo ganaba como $90.00... $80.00. Eso era el
año 1942. Bueno, fuí tambien visitador de rentas junto a esta
provincia; entonces era provincia de Boyacá, había un visitador
para cada provincia me tocaba recoger las cuentas por todos los
municipios, las rentas departamentales era el aguardiente porque
las otras rentas no producían nada. Había renta de tabaco pero no
daba nada. El café de Támara no tenía impuesto.
G.D.E.: -Si, los recaudadores tenían que venir a la capital;
entonces Nunchía era la capital. Tenían que ir todos los meses a
llevarme la cuenta del mes desde Orocué, desde Maní... Támara ha
sido una región cafetera eternamente. Yo recuerdo cuando estaba
pequeño mi papá nos contaba que el café lo transportaban desde
Támara a Tame en mulas y de Tame a Albanadillo en bueyes en época
de invierno. En Albanadillo lo recogía un bongo y lo sacaba por el
Arauca a Venezuela por allá y cuando empezó el servicio aéreo
echaban avionados de café. Sí en avioneta han llevado café para
Arauca.
P.G.: -De Tame les cuento que es un pueblo que esta prosperando
efectivamente; que por fuera tiene una imagen muy cruel que le han
dado sus mismos hijos pero falseando la verdad porque en Tame se
vive sabroso, en Tame hay tranquilidad. Recuerdo de Tibaldo
Dominguez... cantaba y echaba cuentos, muy símpatico por cierto yo
me amañaba mucho con él y hace poquito... antier precisamente
estaba acordándome de Tibaldo, que Tibaldo a todo le tenía tema...
cualquier tema le tenía su composición. Su canción. Entonces me
acordé de él y dije: -Si viviera Tibaldo ahora que el gobierno dio
autorización para sacrificar los caballos que más no diría entonces
a raíz de esa vaina. Entonces me puse yo en persona e hice este
poemita y dice así:
Anoche cuando dormía tuve un sueño muy horrendo
soñe que mi rucio andon llegó solito al tranquero,
para anunciar su llegada relinchó en el paradero
y comenzó a tumbar los trancos ráscandose en el
trasero.
Le ví lagrimiar los ojos a mi caballo en el sueño.
" - No es posible que ahora viejo me de la espalda
hasta el dueño
el gobierno decretó que nos maten a lo cerdo."
Así oí lamentar a mi pobre mocho viejo.
- No es justo un trato tan cruel a quien fue un
caballo bueno.
- Y yo a usted lo cargue en mis lomos por
caminos y senderos,
volé por sobre zanjones y brinqué sobre espineros pa
' enlazara mostrencos que bien sé que eran ajenos.
- En mí pintó hazañas buenas en las tardes de coleo,
enamoró y bebió trago hasta que le supo a feo.
Yo creía que los humanos eran animales buenos
y ahora que me ven viejo me va a cambiar por
dinero
pa' que mi carne le sirva de negocio al salchichero
y le llene de barriga al criollo y al extranjero.
- Yo que pensaba morir de viejo en cualquier estero
y no por cuchillo de guate que me va arrancar el
cuero.
Allá la verá con Dios cuando llegue ante el eterno
porque al ingrato y traidor su destino es el infierno!
Se me salió el corazón cuando desperté del sueño
le prometí a mi caballo por todo lo que más quiero
que moriremos junticos mi mujer, él y mi perro
que somos fieles amigos y leales compañeros".
El Tibaldo tenía tanta chispa para todas esas carajadas. Y a
todas esas carajadas le sacaba cuento. A todo le sacaba
cuento.
- Ojalá que vayan ustedes a ese terruño de Tame. Encantao los
recibiría por allá.
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Orinoquia Siglo XXI. Santafé de Bogotá. Colombia
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Agradezco a los señores José Luis Merizalde, Plutarco Granados,
Guillermo Díaz Estrada, a la señora Enriqueta de Pérez en Yopal
(1990); como también a las personas entrevistadas en Támara,
Casanare en 1979 por la colaboración que me prestaron para elaborar
este escrito. Deseo agradecer a Colciencias por el apoyo brindado
para poder asistir a este Simposio.
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Los nombres son ficticios.
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Se trata de la Imprenta del Sagrado Corazón, propiedad de los
Augustinos Recoletos.
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Así se refieren en los Llanos a la época de la violencia de los
años cincuenta.
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Doña Enriqueta de Pérez falleció en El Yopal en 1991.
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