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INDICE
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EPÍLOGO
Como se ha dicho en el Indice biográfico, esta obra queda
abierta para complementarla en otra edicion con las biogiafias de
los militares de la Independencia que sobreviven, i con otras de
los ya muertos que no se publican desde ahora por no haberse
adquirido datos suficientes.
El autor espera induljencia de parte del publico para su humilde
trabajo; i cree tener derecho a ella, por la naturaleza de la obra,
de suyo difícil, i por sus circunstancias personales de escasez
pecuniaria, que no le han permitido consagrarse absolutamente, como
lo quiso, a un trabajo digno de la posteridad en su esencia i en su
forma.
La segunda edicion (si es que se tiene la fortuna de que la
primera se agote) irá ilustrada con los retratos de todos o la
mayor parte de los personajes, i con los cuadros descriptivos de
las principales acciones de guerra, o con algunos, los que se
puedan obtener para hacerlos grabar.
I para que la obra quede epilogada de un modo digno del asunto,
haciéndola mas interesante para el lector, se insertan en seguida,
con el permiso de sus autores, algunas de las producciones épicas
que se publicaron con motivo del 20 de julio de 1810 en sus dos
últimos aniversarios, sintiendo no poder reproducirlas todas por el
recargo de los costos de impresion.
En 1872, el señor José María Rójas Garrido, en la Plaza de los
Mártires al
20 DE JULIO.
-
- Los ecos del martirio no enmudecen
- Ni del dolor el manantial se agota
- En esta plaza ¡huerto memorable
- De suspiros i lágrimas i sombras!
- Todo aquí lo renueva el sentimiento
- Despertando tristísimas memorias;
- En el polvo las huellas del cadalso,
- En los sauces las brisas jemidoras.
- Mustios recuerdos de dolor que vienen
- Del llanto en la corriente caudalosa,
- I que debemos refrescar porque ellos
- Las pájinas ilustran de la historia.
- Hoi es VEINTE DE JULIO, en él confluyen
- De limpia luz sesenta i dos auroras
- Es la fecha inmortal que el pueblo inscribe
- En el gran calendario de sus glorias.
- En ella conmoviendo los abismos,
- Cual mar que bulle en tumultuosas olas,
- Quebranta la coyunda, se ennoblece
- I eterna independencia altivo entona.
- Trizas vuelve el sayal de servidumbre,
- I abandonando la pajiza choza,
- Sale de las florestas que en los Andes
- Le sirven de prision, de honda mazmorra,
- I audaz se lanza en el peligro innoto;
- Que es mejor sucumbir, que en la deshonra
- De negra esclavitud seguir llevando
- Vida infeliz de miserables hordas.
- Cubre con sus ejércitos los valles,
- Desfila por los montes i las rocas,
- No detienen su paso los torrentes,
- Quiebras profundas, ni escarpadas trochas.
- En la faena su ardimiento crece,
- I redoblando la constancia heroica,
- Sufre con fortaleza en los desiertos
- El vivac de las noches tempestuosas,
- Hambre sed, desnudez, al temple de alma
- Que aquilata el valor, todo soporta,
- Siempre robusto en las heladas cimas
- I en las ardientes calcinadas costas.
- Nada le arredra, incontrastable marcha,
- Propicia la fortuna o desdeñosa
- En el fragor de singular combate
- Ya le asigne un reves o la victoria.
- Lidia sin tregua en la imponente lucha
- I prodiga su sangre jenerosa,
- Destierro, grillos, infortunio i muerte
- Con firme corazon sereno arrostra.
- Soberbio apóstol de tan noble causa
- Levanta al fin la enseña triunfadora,
- I el feudal edificio de los siglos
- Trepida en su cimiento i se desploma.
- Tal fué del pueblo la jornada homérica,
- Romanesca leyenda en las remotas
- Edades venideras que en su pasmo
- La consideren fabulosa historia.
- Pareciendo imposible que unos siervos
- Al yugo uncidos de la vil colonia
- Se tornasen de golpe ínclito héroes
- De tan egrejias inmortales obras.
- I es sinembargo en nuestra edad presente
- Auténtico el prodijio, portentosa
- Empresa colosal del patriotismo
- Que en estos campos el martirio abona:
- Inconcusa verdad: la grande Iliada
- Que la musa cantó de épica trompa
- No cuenta mas portentos ni ha inventado
- Su rica inspiracion mas altas glorias.
- Es un pueblo que hirviendo en entusiasmo
- Demanda libertad, fornido troncha
- El despotismo secular de un trono,
- I airado huella las diademas rotas;
- Abre del continente el libro inmenso
- I en él escribe su epopeya propia,
- Canto de semidioses nunca oido
- Que rejenera la pasada historia,
- Pulsando en el martirio del cadalso
- Con arpas de afliccion dolientes notas:
- Es un poëma en desacordes liras
- Del placer i el dolor; bellas coronas
- De cipres i laurel entretejidos,
- Mosaico de infortunios i victorias:
- Es el alma del pueblo en cuyos goces
- Van dibujadas del pesar las sombras,
- Como es la dicha apaciguando el llanto,
- Ella empapada en llanto a todas horas;
- I así es la libertad, vive en sus triunfos
- Coronada de espinas i de rosas;
- Cuando ella eleva su follaje altivo
- I brinda el bien de la frondosa copa,
- Sustenta su raiz dorando el fruto
- Con la savia de lágrimas copiosas.
- I así gozamos hoi de las proësas
- Que el pueblo entusiasmado conmemora,
- Conturbándose el alma a los recuerdos
- De dicha i sufrimiento que la agobian;
- Mirando el premio que en su suerte cupo
- A la jeneracion sublime, heroica,
- Que nos dió libertad, cuyas reliquias
- Tristes pasando van unas tras otras
- Como desvanecidas ilusiones
- Del corazon que el desengaño agosta!
- Ai! que debieran sucumbir al peso
- De tamaña desdicha, si en las horas
- De profunda emocion no columbrasen
- Nueva espéranza que en el cielo brota,
- Teniendo a Dios allá, i acá en la tierra
- De un pueblo agradecido la memoria.
- No es posible aceptar que en tosco limo
- Se desvanezcan las queridas sombras
- De varones ilustres que a la Patria
- Sacrificaron su existencia toda,
- Sin buscar recompensa en este mundo,
- Llevando en perspectiva la deshonra
- Que el bárbaro español les ofrecia
- En escarpia feroz i en viles horcas.
- Si así fuera, las lágrimas del pueblo
- Cuando esos nombres reverente evoca,
- Tambien serian en vez de noble ofrenda
- De sucio lodo miserables gotas,
- I lo mismo, infeliz VEINTE DE JULIO,
- Los rayos de tu lumbre esplendorosa,
- I el sentimiento de hoi que nos embarga
- Al recuerdo jigante de tus glorias.
- Pero no, no es posible, del martirio
- Por una santa causa redentora,
- Cual fué la independencia de estos pueblos,
- Nadie cae abismado entre la escoria.
- !Próceres de la Patria, santos mártires
- Que el pueblo redimísteis de Colombia,
- La Patria agradecida, con ternura
- Vuestro terrible sacrificio llora,
- I tanta abnegacion, justo, piadoso,
- Con su premio inmortal Dios galardona!
- Torices, Valenzuelas i Gutiérrez,
- Roviras, Pombos, Tórres, Cáldas, Polas,
- Cabales, Dávilas, Ulloas, Lozanos,
- Mejías, Villavicencios... tantas otras
- Víctimas destrozadas en cadalsos
- Ciñendo del martirio las coronas,
- Recibid de esta fiesta el homenaje
- Que hoi os tributa en relijiosa pompa
- Una jeneracion de ciudadanos
- Que de su independencia os es deudora,
- I que debido a vuestro noble esfuerzo
- De su derecho imprescriptible goza
- Llena de orgullo entre los pueblos grandes
- Que por su libertad el mundo asombran!
El señor José Benito Gaitan
-
- Con resuelta, magnánima enerjía,
- Sin temor a los grillos ni a la muerte,
- Jurasteis redimir la Patria inerte
- Que entre tinieblas i opresion jemia.
- Estalló vuestra heroica bizarría
- I, retando al tirano i a la suerte,
- Sonó de Independencia el grito fuerte,
- Brilló de Libertad el claro dia.
- No morireis jamas, que vuestros hechos
- Vivirán de la Patria en la memoria
- Mientras alienten jenerosos pechos:
- Es vuestra tumba el templo de la historia
- Vuestro obelisco-dignidad, derechos,
- I la gloria del mártir vuestra gloria.
El mismo señor Gaitan, en 1873, dijo:
-
-
AL ILUSTRE PATRICIO CAMILO TORRES
- !Oh musa del pesar, ánjel cuitado,
- Dame tu voz i préstame tu aliento
- Para invocar memorias del pasado,
- Para decir al mundo lo que siento!
- Porque al hacerlo el ánimo vacila,
- Llanto espontáneo en las pupilas brota,
- I en vez de sangre el corazon destila
- La savia del dolor gota por gota.
- Ven, i a la faz del sauce solitario
- Alza conmigo cántiga amorosa
- Que penetrando el fúnebre sudario
- Rotunda llegue a la callada fosa
- En donde vagan los sagrados manes
- De CAMILO DE TÓRRES, el coloso
- Que igualó con su jenio a los titanes
- I lució por la patria jeneroso.
- Que osó romper el ominoso yugo
- Que pesaba de América en la frente,
- Afrontando la saula del verdugo
- I desdeñando al déspota insolente.
- Que abatió la ficcion que ataba fiera
- Con cadenas de error los corazones
- A la lumbre siniestra de la hoguera
- Encendida en fanáticas pasiones.
- Que con su voz enérjica i ardiente,
- Tan inspirada i elocuente tanto,
- Cual desbordado, atronador torrente
- Hizo temblar al opresor de espanto.
- El jurado enemigo de los reyes,
- Defensor de los fueros populares,
- Guardian inquebrantable de las leyes
- I apóstol de los dogmas liberales;
- El denodado atleta del derecho,
- El insigne orador, el varon fuerte,
- De alma sublime i de indomable pecho
- A quien déspotas viles dieron muerte;
- I Cual vulpe carnívora en su presa,
- En sus yertos despojos se cebaron,
- I en escarpia oprobiosa su cabeza
- Cual trofeo de triunfo colocaron.
- De triunfo no! - de infame cobardía...
- Que luchar i morir por patria i gloria
- No e descender a la mansion sombría
- Es vivir en el tiempo i la memoria:
- Es cumplir el deber sobre la tierra,
- Es sostener la dignidad humana,
- Es afirmar la paz haciendo guerra
- A los tiranos de la lei cristiana
- Egrejio TÓRRES, inmortal lumbrera!
- Tu heroico sacrificio no fué vano,
- Que en tu patria feliz tan solo impera
- Un pueblo libre, altivo i soberano,
- Que siguiendo tu ejemplo firme
- jura Amar la LIBERTAD, el dón fecundo,
- Fuente de todo bien, de Dios hechura,
- Sol de la humanidad, alma del mundo!
- I hoi ese pueblo culto i reverente
- Padre te aclama, i en tu honor entona
- Himno de amor i gratitud ferviente
- Que tu grandeza i tu virtud abona.
- Cumpliste, pues, tu sacro ministerio:
- Tu espada formidable fué la idea;
- I en la ancha latitud de un hemisferio
- Esa espada venció: - bendita sea!...
- Tu santa abnegacion, tu noble esfuerzo.
- Tu martirio crüel, tus hechos grandes
- Han hallado por templo el universo
- I por concierto el eco de los Andes.
- I en el divo fulgor del Infinito
- Tu esencia vaga ya, tu pensamiento,
- I tu nombre glorioso se ve escrito
- En el limpio cendal del firmamento.
El señor Ricardo Defrancisco:
-
- Sombras de los antiguos veteranos,
- Hoi, rasgando los velos del sepulcro,
- A presenciar venid la pompa réjia
- Con que os honran doquier los colombianos.
- Quieren cantar vuestra divina gloria
- Sombras de los antiguos veteranos.
- Hoi de la tumba entresacad las frentes.
- Que los tuviera ayer envilecidos,
- Entrelazadas las hostiles manos.
- Se acercan los
|partidos;
- I poniendo enrolladas las banderas
- De Libertad ante la augusta planta.
- Vuestra bravura i vuestras glorias canta.
- Sí, que en el campo lucen
- A los rayos del sol vuestros aceros,
- I eclipsan vuestras bélicas hazañas
- El valor de los prístinos guerreros.
- Ebrios de honor i de soñada gloria,
- La ahogada Libertad alzais del suelo,
- I en vuestros hombros puesta
- Subir con ella pretendeis al cielo.
- Veloz el vuelo por el éter tiende,
- I suspendida en el azul espacio
- I valientes e invictos os sorprende
- En medio del furor de la pelea.
- Con el penacho que en su sien ondea,
- I con la espada en la tremenda mano
- Hácia el temible encuentro
- Firmes marchar del escuadron hispano.
- Alzarse suele retorcida tromba,
- I unida al huracan al cielo sube
- A disipar la amenazante nube,
- I al desplomarse entre la mar bravía,
- En vapor por los aires se derrama,
- Se roba el sol i entenebrece el dia;
- De sed de sangre i de furor bramando,
- Bajo su casco innúmeros bridones
- Torbellinos de polvo levantando.
- La tricolor bandera desplegada,
- Firmes están allí, coma avanzada
- Resiste i vence el ímpetu violento
- La roca de coral, burla del viento.
- Va a trabarse la lid... en la verdura,
- Que pronto cubrirán mares de sangre,
- Ostentando su bélica bravura
- Está la juventud. El potro ardiente
- Deja escapar aterrador relincho,
- E inquieto bufa al escarbar la tierra
- Que golpea con los cascos impaciente;
- Lanzas doquier, i en los fornidos brazos
- El hórrido mosquete, en cuya boca
- Brillar se ven de Libertad los lazos;
- Inspirando valor con su coraje,
- Vénse vagar indómitos guerreros;
- De muertes derramar la inicua seña
- Aguardan los mortíferos cañones.
- Mas ah! dejad, dejadme en mi delirio
- Seguir las huellas de esos bravos héroes,
- Que por la Patria se entregó al martirio.
- Ya casi ahoga en sus robustos brazos
- Como al cordero tímido quebranta
- Con sus anillos la feroz serpiente;
- El menguado placer de fácil triunfo,
- I de los libres la derrota canta:
- Cuando guerrero audaz, con el denuedo
- Derramando pavor, sembrando miedo,
- Lánzase omnipotente a la carrera,
- De las manos le arranca la bandera
- PARIS!... héroe de Bomboná, tu arrojo
- El valor de los libres hoi revive:
- El plomo mutiló, pero tus hechos
- No olvidarán los jenerosos peches.
- ¿Quién es el que atrevido,
- Batiendo al aire la encendida mecha,
- Entre las rosas del abril florido
- La muerte aguarda?... vedle, se pasea,
- Los rizos en la sien desordenados,
- En el cerebro quemadora idea,
- I al ver llegar los déspotas malvados
- Sacude airado la inflamada tea.
- Llegan, el parque invaden de ira ciego
- Vuela RICAURTE a la tremenda estancia
- I a la pólvora arroja el botafuego:
- Se enciende, luce, estalla i entre el velo
- Del humo denso, i entre trueno i sangre,
- Divinizado se remonta al cielo
- ¿A dónde vas con ademan guerrero,
- De tu sexo esplendor, moderna diosa,
- Corazon de mujer i alma de acero?
- Por largos siglos se verá llorando...
- Matar a una mujer débil e inerme
- Es entre todas tu mayor hazaña!
- Es fama que al caer al pavimento
- De la heroina la preciada sangre
- Cóncavo el Iris se estendió en el viento,
- I allá en su cima apareció Bochica,
- Benéfica deidad, del indio escudo,
- I a la alta mártir dirijió un saludo.
- A cada bote de su recia lanza
- Audaz se arroja al tormentoso rio
- Del bruto apénas conteniendo el brio,
- Los innúmeros botes sigue, alcanza,
- Dando la muerte al fujitivo ibero.
- A una lejion de innumerable jente:
- Con mas poder que el furibundo Marte,
- Parece un dios sobre el salvaje potro
- Que sin freno se lanza en las llanuras
- Quebranta con las fuertes herraduras.
- De mi Patria tempranas hermosuras,
- Del Monserrate en las floridas faldas
- Quiero ceñir las sienes con guirnaldas
- A vos, NARIÑO, SUCRE, TÓRRES, CÁLDAS,
- A tí, del jóven sin rival modelo,
- Valiente, JIRARDOT... pero mis ojos,
- Te han descubierto ya... calle mi verso,
- Avergonzado y rompo mi lira;
- Con sus cantos te empaña el Universo!...
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