Este libro conserva la ortografía de la época




INDICE

Introduccion

Plan de la Obra

Prólogo

Jeneral Nariño

Jeneral Baraya

Jeneral Cabal

Jeneral Ricaurte

Coronel Jirardot

Coronel D´Elúyar

Capitan Ricaurte

Jeneral Santander

Coronel González

Jeneral Velez

Jeneral Maza

Jeneral Ortega

Jeneral Córdova

Jeneral Padilla

Jeneral Ucros

Jeneral Narváez

Coronel Móntes

Jeneral Fábrega

Jeneral Fortoul

Jeneral Moráles Galavis

Jeneral Caicedo

Coronel Concha

Jeneral Neira

Jeneral Obando (Antonio)

Jeneral Herrera

Jeneral Franco

Jeneral Murguéitio

Jeneral Obando (José Maria)

Jeneral López

Jeneral Arciniégas

Jeneral Gaitan

Jeneral Paris

Coronel Garcés

Coronel Vezga

Coronel Córdova

Coronel Vanégas

Coronel Briceño

Coronel Cancino

Coronel Nariño

Jeneral Barriga

Coronel Muñoz

Jeneral Mendoza

Jeneral Mantilla

Coronel Gutiérrez

Jeneral Espina

Coronel Canáles

Jeneral Duran

Jeneral Buitrago

Jeneral Mendoza

Jeneral Barriga

Coronel Martin

Jeneral Rivero

Coronel Tello

Comandante Calle

Comandante Herrera

Jeneral González

Jeneral Martínez

Jeneral Acevedo (Ramon)

Jeneral López (Laureano)

Coronel Madiedo

Jeneral Piñéres (Juan A.)

Jeneral Urdaneta

Jeneral Weir

Comandante Cárdenas

Jeneral Acevedo (José)

Coronel Carrasquilla

Comandante Figueroa

Comandante Triana

Jeneral Peña (Camilo)

Jeneral Herran

Jeneral Réyes Patria

Jeneral Briceño

Epílogo

JENERAL ACEVEDO (JOSÉ)

E1 7 de agosto de 1539 quedó completamente destruido por los conquistadores el vasto imperio de Hunsahuá; i allí mismo, cerca del pueblo que sirvió de residencia a Akimen-Zaque i de la ciudad fundada por Gonzalo Suárez Rondon, se obtuvo, a los 280 años cumplidos de servidumbre, el triunfo de Boyacá, el 7 de agosto de 1819.

Adelantada con este triunfo la magna obra de la Independencia de estos paises, quedaban todavía en el nuestro, hácia el sur, enemigos que combatir; i algunos patriotas que por falta de edad no habian podido terciar en la lid anterior, debian empuilar las armas para ayudar a sus mayores a la obra de la redencion, en otras campañas.

De estos patriotas lo fué José ACEVEDO, hijo del tribuno popular José Acevedo Gómez, el rayo de la elocuencia, el prócer del 20 de julio, cuya firma se ve con las de Tórres, Pei, Frutos Gutiérrez, Camacho, Herrera, Pombo i demas próceles al pié de esa acta memorable que con razon se ha llamado "la partida de nacimiento de la República."

José ACEVEDO empezó a servir como aspirante en octubre de 1819, fresco aún en su memoria el recuerdo de la muerte de su padre, acaecida en los desiertos de Mocoa, por escapar de la persecucion española en 1816; golpe sensible que habia herido su alma cuando tenia 14 años, dejándolo en la mas triste orfandad como a los demas de su ilustre familia.

En 1820 i 21 hizo la campaña del sur a órdenes del jeneral Tórres, i en 1822 la de Pasto, en uno de los cuerpos de vanguardia, a las órdenes del Libertador, habiéndose hallado en la batalla de |Bomboná el 7 de abril, i en la retirada al Trapiche, en la que tuvieron que combatir hora por hora hasta llegar al Peñol. Antes de llegar a este punto, fué prisionero de una partida enemiga, i con astucia logró fugarse el mismo dia, protejiendo en seguida con una pequeña fuerza, arriesgadas operaciones del ejército.

Terminadas las capitulaciones de Pasto entre el jeneral Bolívar i el jefe español Basilio García, regresó en comision a la capital para seguir a la campaña de Maracaibo, conduciendo un cuerpo de reclutas destinado a ella.

En el Estado mayor de la division de vanguardia, hizo la campaña de Santamarta, hallándose el 19 de enero de 1823 en la accion de |Mata-grande, en la cual fué herido. Su comportamiento en esta accion lo hizo distinguir entre los jefes i oficiales, pues en vez de separarse del campo al recibir la herida, animaba a los soldados con su ejemplo i sus palabras, hasta obtener el triunfo.

Por enfermedad contraida en la campaña no pudo seguir a Maracaibo con las fuerzas de Montilla, i pidió su pase al ejército del sur esperando hallarse en la campaña del Perú.

Terminada esta campaña sirvió en el Ecuador hasta 1827, en que revolucionado Guayaquil fué aprehendido por los revolucionarios i reducido a un calabozo, en donde tuvo que permanecer muchos dias, despreciando toda oferta como toda amenaza, con que se le queria comprometer a tomar parte en aquella revolucion, hasta que pudo escaparse, i unido al jeneral José María Córdova logró atravesar la montaña de Esmeraldas para incorporarse al ejército colombiano.

En 1828 fué secretario del comandante jeneral del sur, jeneral Juan José Flóres, i con él hizo la campaña de Asuay i Guayaquil, hasta que en agosto de ese año se le destituyó por haberse resistido a firmar la representacion que los jefes i oficiales del ejército del sur dirijieron a la convencion de Ocaña, en términos censurables.

En 1830, nombrado en comision, acompañó al último presidente de Colombia, señor Joaquin Mosquera desde Popayan hasta la capital, poniéndose luego al servicio del gobierno con decision i lealtad. En la revolucion de ese año, estuvo preso en el cuartel del batallon "Callao," hasta que en abril de 1831 pudo evadirse e incorporarse al ejército restaurador, del cual fué nombrado subjefe del Estado mayor, contribuyendo en ese empleo al restablecimiento del gobierno constitucional. En 1832 fué secretario de la comision enviada al Ecuador con el fin de arreglar la cuestion de límites entre las dos Repúblicas.

Nombrado representante por la provincia de Bogotá, concurrió a los congresos de 36 i 37, en los cuales puso de manifiesto sus aptitudes i conocimientos en el ramo militar, e ilustró con sus opiniones algunas cuestiones importantes de administracion pública. Se opuso entónces al arreglo que se hizo de los créditos activos i pasivos de Colombia, por el cual quedó gravada la Nueva Granada con las 50 unidades de la deuda estranjera.

En la revolucion de 1839 i 1840 sostuvo al gobierno lejítimo, comportándose con valor en |Aratoca i |Tescua. Despues de este triunfo, el jefe de las fuerzas del gobierno quiso pasar por las armas a varios de los prisioneros, entre ellos al entónces coronel Ramon Acevedo, i el jeneral José ACEVEDO, de distinta familia, interpuso su valimiento para salvarles la vida. "Jeneral, le dijo a Mosquera, no manchemos con sangre este espléndido triunfo;" i el jeneral Mosquera desistió de su intento.

Dotado ACEVEDO de una intelijencia notable, i habiéndola cultivado con estudios hechos en su propio gabinete i con la lectura de buenos libros, aun estando en campaña, logró distinguirse en la carrera política, como lo habia sido en la militar, en varios empleos de Estado mayor.

En 1841 fué nombrado secretario de guerra i marina, desempeñando este destino con gran lucimiento. La consagracion del jeneral ACEVEDO se hizo proverbial su tiempo, habiendo obtenido este alto empleo de la milicia en el mismo año de 41, despues de su campaña al norte de la República.

Antes habia sido gobernador de la provincia del Cauca, manifestando en ese destino talentos administrativos de primer órden.

Obtuvo letras de cuartel en 1845, i en 1846 fué comandante en jefe de la 3a division del ejército, i comandante jeneral del departamento del Magdalena.

En 1849 hizo parte, al principio, de la Administracion del jeneral López, a la cual llevaba el concurso de su esperiencia i de sus talentos; pero hubo de separarse mui pronto por razones que no es del caso espresar.

En la hoja de servicios del jeneral José ACEVEDO se encuentra una nota concebida en estos términos:

"Conducta intachable. Ilustracion e intelijencia. Impavidez, serenidad i arrojo."

A estas cualidades debió el jeneral ACEVEDO su brillante carrera i la alta posicion que alcanzó en nuestra sociedad, correspondiendo así a las esperanzas que debian tenerse en él, como hijo del ilustre tribuno.

Fué, como su padre, de maneras cultas e insinuantes, de fisonomía distinguida i de gallarda figura. | 1

Falleció, rodeado de simpatías i consideraciones, en la ciudad de Guáduas, en el mes de enero de 1850, a la edad de 44 años, pues que habia nacido en esta ciudad el dia 28 de abril de 1806.

Estaba condecorado con la estrella de libertadores de Quito.

 

1 Refiriendo el sabio Cáldas los pormenores de la revolucion del 20 de julio, en su |Diario Político, se espresa así: "Acevedo proclamó traidor al que saliese de la sala del Cabildo sin dejar instalada la Junta. Quién sabe si a esta vigorosa resistencia se debe nuestra libertad! No debe olvidar la Patria que Acevedo fué el que primero arengó al pueblo, cuando nuestros opresores estaban en el solio i empañaban la espada: él esplico varios derechos sagrados del pueblo, i dijo: Si perdeis este momento de efervescencia i de calor, si dejais escapar esta ocasion única i feliz, ántes de doce horas sereis tratados como insurjentes: ved (señalando las cárceles) los calabozos,  los grillos i las cadenasque os preparan."

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