CORONEL TELLO
El coronel graduado JOSÉ MARÍA TELLO empezó a servir de
aspirante en el mes de enero de 1815. Se le dió el ascenso de
subteniente en mayo del mismo año; el de teniente en enero de 1821;
el de capitan en octubre de 1823; el de sarjento mayor en julio de
1828; el de teniente coronel en noviembre de 1829; i el de coronel
graduado en junio de 1831.
Se halló en la defensa de la
|Angostura de Carare en los
dias 18 i 19 de marzo de 1816, a las órdenes del teniente coronel
Aguilar. Al retirarse de aquel punto se le hizo prisionero por
fuerzas españolas i se le condenó al presidio de Bogotá,
destinándose despues a servir de soldado en el batallon Numancia.
Conspiró i trabajó para que este cuerpo se pasara, como lo hizo, al
ejército libertador en 3 de diciembre de 1820. Hizo la campaña de
la Sierra del Perú a las órdenes del jeneral Arenenáles el año de
1821, i la de las inmediaciones de Lima, en el mismo año, a las
órdenes del jeneral Sanmartin. Se halló en el sitio que sufrieron
las tropas colombianas en el
|Callao, a las órdenes del
jeneral Valdez en junio i julio de 1823, e hizo igualmente la
campaña del Perú a las órdenes del Libertador, hallándose en la
accion de
|Junin el 6 de agosto, en la de Matará i en la
batalla de
|Ayacucho, en los dias 3 i 9 de diciembre de 1824,
a las órdenes del jeneral Sucre. Acompañó como ayudante del Estado
mayor jeneral, al mismo jeneral Sucre en la campaña del Alto-Perú,
hasta su conclusion. En 1828 fué segundo comandante del batallon
Ayacucho, i sirvió tambien en 1828 i 1829 a tiempo de la agresion
del Perú contra la Nueva Granada. En 1831 prestó sus servicios al
gobierno lejítimo contra la revolucion hecha por Alzuro en Panamá,
contribuyendo poderosamente a la desercion de la tropa del batallon
Ayacucho, de que habia sido jefe.
Estaba condecorado con la medalla concedida al batallon
Numancia,
|Fiel
|a la patria í a la lealtad de los mas
bravos, por el jeneral Sanmartin en 4 4e diciembre de 1820; con
la de
|Fué del ejército libertador, concedida en lo de agosto
de 1821 por el gobierno del Perú; i con el escudo decretado por el
congreso de Colombia, en que se ve
|el busto del
Libertador.
El coronel graduado JOSÉ MARÍA TELLO se distinguió por su
patriotismo, lealtad i amor a la República. En la batalla de
Ayacucho se hizo notar por su denuedo.
Falleció en la ciudad de Neiva en setiembre de 1869.C
______
Creemos de este lugar darle cabida al siguiente episodio
publicado por el señor coronel López, bajo el mote de:
"Los vencidos en Chancay:"
"Cuando el jeneral don Pablo Morillo desembarcando en
Margarita ocupó una parte de las costas de Venezuela en el año de
1815, uno de sus primeros cuidados fué el de organizar fuerzas
americanas que tenian por base cuadros de oficiales i tropa
espedicionarios, con el doble objeto de reponer las pérdidas
sufridas en un viaje tan dilatado i de utilizar los servicios de
aquellos pocos americanos que por desgracia seguian con entusiasmo
la causa del rei de España. En su consecuencia dispuso Morillo que
se crearan los batallones del "Rei, Barínas, i 1.° i 2.°
de Numancia." La organizacion de este último rejimiento se
encargó al coronel don Sebastian de la Calzada, quien formó el
primer batallon en la ciudad de Barínas, en donde lo elevó a 600
plazas con un lucido cuerpo de oficiales, la mayor parte americanos
de las pocas familias realistas de Venezuela i Puerto Rico.
"Este primer batallon despues de la batalla de Cachirí,
fuó destinado a reforzar las tropas realistas que a las órdenes de
Samanó obraban al sur de la Nueva Granada, i a su paso por esta
capital se aumentó a 1,200 plazas, en cuyo número figuraban muchos
oficiales republicanos que habian sido hechos prisioneros en los
últimos combates, i por castigo los destinaron los españoles a
servir de soldados rasos. En su marcha hácia Popayan, encontró i
batió en la Plata los últimos restos republicanos que escaparon en
la "Cuchilla del Tambo" al mando del comandante
Monsalve, con cuya pequeña funcion de armas quedó ocupada la Nueva
Granada por las tropas españolas. El coman dante don Cárlos Tolrá,
despues de hacer alarde de este triunfo insignificante, fué
ascendido a coronel i premiado con otro destino, sucediéndole en el
mando del batallon el teniente coronel don Ruperto Delgado, quien
recibió órden del pacificador para que se acantonase con el cuerpo
en la ciudad de Neiva i estableciese un tribunal que llamaron de
Purificacion, para juzgar a los republicanos que cayeran en sus
manos, siendo víctimas de sus juicios militares el doctor Luis
García, los señores Fernando i Benito Sálas el brigadier José Díaz,
el coronel Manuel Tello,
|
1
el capitan José María López, todos
fusilados, i en estatua el doctor Joaquin Borrero (álias Catilina)
a quien no consiguieron aprehender.
"A principios del año de 1817, el batallon 1.o de
Numancia fué destinado al Cauca, i allí a espensas de los
habitantes de la provincia de Popayan se le uniformó i equipó
lujosamente, poniendo a trabajar en la construccion del vestuario a
las principales señoras de las familias republicanas, a quienes
redujeron a prision con un grillete al pié.
"Don Pablo Morillo, orgulloso de haber ocupado a la
Nueva Granada i Venezuela con su ejército espedicionario, que
consiguió elevar a 21,300 i mas hombres, se equivocó en sus
cálculos, creyendo que no tendria que combatir con mas enemigos que
las guerrillas de Apure i Casanare para cumplir su mision de
pacificador, para lo cual contaba con fuerzas mas que suficientes;
i haciendo ostentacion de su preponderancia, resolvió mandar al
virei Abascal algunas tropas para que reforzara su guarnicion,
porque ya se notaban en el Perú los síntomas de un descontento
jeneral, que debia dar por resultado la revolucion proclamando la
Independencia. El año de 1818 hizo marchar a Lima el batallon 1.º
de Numancia, que fué recibido por el virei Abascal, que era hombre
de grandes luces i mui previsivo, como un presajio de lo que debia
cumplirse en América, i al momento hizo renuncia del vireinato i se
embarcó para España, sucediéndole don Joaquin de la Pezuela.
"Desde mediados de 1819 los hijos del Perú, amantes de
la libertad e independencia de su patria, i que desde el año de
1812 habian hecho diversas tentativas para sacudir el yugo español
viéndose supeditados por un ejército numeroso i aguerrido, i
comprendiendo que sin la cooperacion de las Repúblicas que habian
alcanzado su independencia, todo nuevo esfuerzo de patriotismo
seria infructuoso, se dirijieron con la mayor actividad i reserva a
los gobiernos de Chile i Buenos Aires, para que llamando la
atencion del ejército realista con operaciones hácia la costa i a
las fronteras del sur del Perú, se disminuyese de tal modo la
guarnicion de Lima, que pudiera el pueblo dar el noble grito de
independencia, i afrontar con buen suceso al debilitado número de
sus opresores.
"Fué entónces que los gobiernos de Chile i Buenos Aires
formaron un ejército unido para abrir operaciones sobre el Perú, a
las órdenes del jeneral don José de San Martin, vencedor en
Maipú.
"Aquel jeneral desembarcó en Pisco en el mes de
setiembre de 1820 con 4,000 hombres, teniendo a sus órdenes una
bonita escuadra, mui regularmente organizada, i su desembarco
alentó de tal modo el entusiasmo de los oprimidos peruanos, que
poco despues empezaron los pronunciamientos de aquellos nobles
patriotas, siendo de los primeros pueblos que dieron el grito de
independencia los del departamento de Trujillo, encabezados por el
desgraciado marques de Torre Tagle, que mas tarde habia de empañar
aquella gloria.
"El batallon Numancia, estacionado en Chancay, i que
como hemos dicho, se componia de americanos naturales de Colombia,
no puede ser indiferente a la esplosion del entusiasmo que se
despertó en aquellas comarcas, i acaudillado por los capitanes
Tomas Héres (despues jeneral) i Ramon Herrera, secundados por los
oficiales republicanos prisioneros que se hallaban de soldados en
el cuerpo, proclamaron la independencia, prendieron al comandante
don Ruperto Delgado i a unos pocos oficiales españoles, acérrimos
partidarios de Fernando VII, i marcharon a reunirse a los patriotas
de Trujillo.
"Aquellos oficiales republicanos prisioneros que
estaban de soldados, Cuervo, Bustamante, Tello, Tórres, Zornoza,
Jeraldino, Antique, Puerta, Montero Canelones &,ª fueron
restituidos a sus empleos; pero al aceptar colocacion, manifestaron
que no perdian su nacionalidad colombiana, i lo mismo hicieron los
capitanes Héres, Herrera i todos los que componian el batallon. He
aquí por qué aquel cuerpo se reputó siempre colombiano, i por qué
el jeneral San Martin cuando lo unió a su ejército lo participó al
Libertador poniéndolo a sus órdenes, quien dispuso que siguiera
prestando sus servicios a la libertad del Perú, tomando despues el
nombre de "Voltíjeros."
"Despues de la ocupacion de Lima, dispuso el jeneral
San Martin que 25 hombres con un buen oficial, marchasen a una
esploracion sobre Chancay para adquirir noticias de la situacion
del enemigo, i aquella comision tocó en suerte al batallon
Numancia. Marchó en efecto el piquete a las ordenes del teniente
Arango (si mal no recuerdo) recorrió la costa por la orilla del
mar, hasta el pueblo indicado, i no pudo obtener noticia alguna del
paradero del enemigo. Regresaba por el mismo camino, cuando a poco
de haber salido de Chancay se vieron cercados por un rejimiento de
caballería que les intimó rendicion. Arango i los suyos, que no
eran inferiores en valor i heroismo a la guardia imperial del
primer Napoleon, respondieron a la intimacion con una descarga que
bajó algunos hombres: los españoles admirados de tanta audacia, los
estrechan sin resolverse todavía a cargarlos lanza en ristre, i se
limitan a intimarles rendicion nuevamente: la respuesta fué una
nueva descarga que bajó un número mayor de jinetes. Entónces la
rabia i el furor se apodera de los españoles, cargan sobre el
pequeño número de tan osados adversarios, los cuales sin dar un
paso atras, reciben calando bayoneta el empuje de la numerosa
caballería: mueren catorce; son heridos el oficial i siete mas; i
sinembargo, los cuatro numantinos que aun quedaban de pié, como si
apesar de haber repudiado a la España, quisieran dar una última
honra a la antigua ciudad heróica cuyo nombre habian merecido
llevar, continúan haciendo fuego! Estrechados a la ribera del mar,
se lanzan a las ondas: los heridos los acompañan, buscando unos i
otros una tumba segura e inevitable en el fondo del océano, ántes
que volver a recibir la oprobiosa cadena de la servidunibre, que
con tanta gloria habian sacudido pocos meses ántes.
"Justicia a la España siempre que la merezca!
"El jefe español asombrado al presenciar tanto
heroismo, tanta resignacion, tan indomable valor, debió conmoverse:
tal vez vino a su memoria, como me ha venido a mí, el recuerdo
glorioso de la siempre célebre ciudad de Numancia; tal vez el de
los tiempos del Cid, o tantos otros que señala la antigua hidalguía
castellana: el hecho es, que con voz de trueno mandó apear aquellos
de sus jinetes que fueran buenos nadadores; bajan treinta o
cuarenta hombres, les ordena que se arrojen a las ondas a salvar
aquellos valientes, i unos minutos despues, doce cuerpos casi
exánimes, entre ellos ocho exangües, estaban tendidos en la playa
de aquella ribera. "Estos eran los vencidos en
Chancay.
"Siento no tener seguridad de que el Brigadier Ferraz
era el jefe del rejimiento, porque cuando se conmemora una accion
noble i gloriosa, hai un placer puro i honesto en nombrar al que la
ejecuta; pero fuera el Brigadier Ferraz o cualquiera otro, reciba
si vive el homenaje de mi gratitud; pues que llevó su nobleza i su
hidalguía al estremo de mandar aquellos doce valientes,
prodigándoles los mayores cuidados i consideraciones, al cuartel
jeneral del Protector San Martin, espresando su admiracion por la
heroicidad de su conducta, i recomendándolos como egrejidos i
valerosos guerreros.
"El jeneral San Martin, que no era indiferente a ningun
rasgo de heroico patriotismo i de abnegacion, i que ejercia
entónces el mando supremo en el Perú con el título de Protector,
espidió inmediatamente un decreto abriendo una medalla para honrar
aquel glorioso apostolado: esta medalla tenia la figura de una Sal
reves, pendia de una cinta bicolor i llevaba el siguiente mote:
"A LOS VENCIDOS EN CHANCAY."
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El coronel JOSÉ MARÍA TELLO, de los vencidos en
|Chaneay,
fué el mismo a quien los españoles querian obligar que hiciera
parte de la escolta destinada para fusilar a su padre, distinguido
patriota de la provincia de Neiva.
TELLO habria preferido mil veces la muerte, a ser el victimario
o verdugo del que le dió el sér.
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2
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1
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Al hijo de este (José María) que se hallaba de soldado en el
batallon, quisieron los españoles nombrarlo en la escolta que debia
fusilar a su padre; pero los oficiales americanos Urdaneta i los
Corderos se opusieron a esta infamia, i lo hicieron salir de Neiva
en comision ántes de que la ejecucion se llevara a efecto.
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2
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Sentimos no poder reproducir el brillante soneto que improvisó
en un banquete, despues de la batalla de Ayacucho.
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