JENERAL ARCINIÉGAS
Este jeneral empezó a servir, como teniente de milicias, el 1.°de
octubre de 1819. En 1.º de febrero de 18 se le nombró teniente de
ejército, i aseendió a capitan en 1.° de enero de 1822. Fué
teniente coronel de milicias el 31 de mayo de 1831, i de guardia
nacional el 31 de julio de 1833. Se le ascendió a coronel de
ejército el 12 de diciembre de 1860, i a jeneral graduado el 21 de
setiembre de 1863.
Prestó sus servicios ántes de ser Jefe, en el escuadron
"Guardia Naciónal de Neiva," en el escuadron "Guias de la
Guardia" i en otro escuadron titulado
"Neiva."
Desempeñó la comandancia de armas de la provincia de Neiva, i
fué instructor del escuadron "Guardia Nacional"
de la misma provincia; segundo jefe de la division
"Cundinamarca" i de las fuerzas de retaguardia
del departamento de Purificacion, i Jefe de operaciones como
comandante en jefe del rejimiento del Tolima. Por demas es agregar,
que el jeneral ARCINIÉGAS era neivano de nacimiento.
Hizo las campañas del Sur en los años de 1820 i 182l .a las
órdenes de los jenerales Míres, Valdez i Tórres, i últimamente a
las del Libertador Simon Bolívar, habiéndose hallado en las
siguientes acciones de guérra: en la de
|La Plata, en marzo
de 1820, al mando del jeneral José Míres; en la de
|Pilayo en
julió del mismo año i en la de
|Jenoi, en febrero de 1821, a
órdenez del jeneral Valdez. Se halló ademas en el tiroteo del
|Puente de Cauca; en el
|
de
|tejares
|de
Popayan: en los dos de
|Aguacates; en el de
|Piedras de
Santa Lucia, en el del
|Rincon de Partia, a órdenes del
jeneral Antonio Obando; en el del
|Puente de Mayo; en el de
|Juanambú, i en el de
|Quilcacé, al mando del Coronel
Infante. Cooperó eficazmente al establecimiento del gobierno
lejítimo en 1831; i en la última guerra civil prestó sus servicios
a la causa federal desde el 5 de diciembre de 1860 hasta el 15 de
diciembre de l862, hallándose en la batálla de
|usaquen, en
la ocupacion de la
|capital el 18 de julio de 1861, en la
accion de la
|Manga en el Estado Tolima i en varios otros
encuentros de armas.
_______
El señor coronel Manuel Antonio López nos refiere la accion de
|Pitayó, la segunda de las de la Independencia en que se
halló el jeneral ARCINIEGAS, en los términos en que solo puede
hacerlo un testigo presencial tan competente como él. Hélos en
seguida, con antecedentes i pormenores interesantes.
_______
"Antés de describir la accion de Pitayó me parece
oportuno referir algunos hechos que la precedieron, para hacer
conocer los horrorosos efectos de aquella guerra de desolacion i
esterminio que hicieron los españoles en Colombia.
"El 24 de enero de 1820 fué sorprendido en Popayan el
coronel Antonio Obando (despues jeneral) por el Brigadier don
Sebastian de la Calzada, quien con una division de 2 hombres salió
de Pasto, aumentó sus fuerzas con las guerrillas de Patía, i desde
el Cabuyal redobló la marcha, caminó dia i noche, consiguió burlar
la vijilancia de nuestras partidas de observacion, i cuando ménos
lo esperábamos, fuimos atacados al amanecer del mencionado dia 24.
No teniamos mas que 600 hornbres de infantería; i sin embargo se
hizo una resistencia vigorosa hasta las ocho de la mañana en que
fué invadida la ciudad por todas partes i se nos cortó la retirada
con su caballería. Solo se salvaron cinco oficiales i ciento i
tantos de tropa, que en la fuga, al verse cortados, alcanzaron a
tomar la montaña de Puracé i salir a la Plata. El coronel Obando i
el capitan Leon Galindo fueron favorecidos por una señora mui
realista que los ocultó en su casa, hasta que disfrazados lograron
salir de Popayan i venir a esta capital.
"Todavía se hacia la guerra a muerte, cuyo recuerdo me
estremece. El teniente-coronel don Basilio García, comandante del
batallon Aragon, español sanguinario i cruel, no dejó con vida ni a
los heridos que a su pasó encontró en las calles i en la plaza, i
mucho ménos a los prisioneros que hizo su batallon. Dueños de la
ciudad, procedieron a saquear los almacenes de comercio i algunas
casas principales; i yo que servia en aquella division republicana,
me aproveché de aquella circunstancia para emprender mi fuga por el
camellon del Cauca, con algunos otros: un escuadron nos persiguió
inmediatamente: al llegar a la estancia del Obispo nos iban
alcanzando, i, salvado un vallado, en tramos a un potrero, donde
viéndonos cortados por otra caballería, no nos quedó otro recurso
que buscar un lugar para ocultarnos: un jovencito Mariño, de esta
capital, dos soldados i yo dimos con una chamba honda, cubierta con
algunos árboles, donde nos favorecimos por entónces. Estábamos
deliberando cómo hariamos para salir de allí sin ser vistos i tomar
el camino de Puracé, cuando un batallon a paso redoblado, dejando
el camellon, entró al potrero i se situó un poco adelante de
nosotros, privándonos de toda esperanza de savarnos: eran los
esbirroos de Aragon mandados por su feroz comandante, don Basilio
García, quien sin perder un instante hizo nombrar ocho partidas de
su cuerpo, que como perros de caza, salieron buscar i sacaban de
las chambas i bosques a los que habian alcanzado a ocultarse en
ellos, los que eran asesinados por las mismas partidas sin
escepcion alguna; i si algunos eran presentados a don Basilio, los
hacia decapitar en su presencia con un sable de laton a la orilla
del rio del Molino, que quedaba inmediato, lo que alcanzábamos a
ver desde el lugar en donde estábamos ocultos. Hasta las cuatro i
media de la tarde habiamos logrado escapar de la pesquisa: llegamos
a creer por un momento que las partidas habian saciado ya su sed de
sangre porque se retiraron a su campo. Deseábamos con ansia que se
ocultara el sol i que las sombras de la noche nos cubrieran con su
manto para poder escapar; pero mui pronto volvieron a empezar el
rejistro de las chambas, i una partida d quince españoles dió con
nosotros i nos hicieron salir. A Mariño i a mí nos despojaron de la
ropa de paño que teniamos puesta, se la distribuyeron i se pusieron
a deliberar si nos matarian allí mismo; pero el sarjento Agustia
Dávalos
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1
que mandaba
la partida les dijo: "llevémoselo a don Basilio que es lo mismo."
Convencido de que iba a morir, caminé resignado a la presencia de
don Basilio, que nos recibió haciéndonos reconvenciones amargas e
insultantes porque serviamos a los insurjentes, i concluyó por
destinar a Mariño de pito a la banda; los dos soldados a una
compañia, i a mí me entregó a un cabo cuatro soldados, diciéndoles
"a este que lo bañen."
|
2
Ya me conducian a un lugar, donde alcancé a
ver un monton como de cincuenta i tantos cadaveres de los
prisioneros que habian asesinado. Habiamos andado unos pcos pasos,
cuando llegaron a mis oidos estas palabras: "¿comandante,
no le da a usted lastima matar a este jovencito? perdónelo como a
los otros, que su delito no es mayor que el de ellos: puede ser
útil ala causa del rei." Volví la cabeza para manifestarle con una
mirada mi gratitud i reconocimiento al que se interesaba por mí:
era el mayor de Aragon, don José Quirós
|
3
de una de las familias mas distinguidas de
España, por quien se tenian algunas consideraciones. Don Basilio
inmediatamente mandó que me filiaran de soldado en la segunda
compañía; fuimos los primeros i los últimos a quienes dejó con
vida, porque despues que le presentaron otros, los hizo decapitar a
la orilla del rio.
"En aquella sorpresa murieron los capitanes Fernando
Várgas, José M. Báez, Macedonio Castro i José Galindo: fueron
fusilados despues de prisioneros, el capitan Joaquin Céspedes, los
tenientes Alderete i Meléndez, los alféreces Consuegra, Hernández,
Ayala, Duarte, Bermúdez i Delgado, i el aspirante Leonardo
Trujiiló, a quien ántes de fusilarlo en la hacienda del
"Troje de Timbio," lo obligaron a que abriera su
sepultura. El capitan Manuel Santacruz se salvó por haberse fugado
de la prision, cuyo hecho abrevié la ejecucion de los otros: mas de
250 individuos de tropa perecieron; pero en la accion solo moririan
como cincuenta: los otros fueron asesinados por los soldados de
Aragon despues de prisioneros; los que hizo la columna de Cazadores
que mandaba el teniente-coronel don Nicolas López, que era
americano, fueron destinados a servir en ella.
"Informado Calzada de que no habia tropas republicanas
que se le opusieran en toda la provincia salió de Popayan con la
division, en febrero, i recorrió todo el valle del Cauca hasta
Cartago, talando i destruyendo todas las haciendas i los campos.
Las casas de los infelices aldeanos eran entregadas al saqueo i la
rapiña: los soldados de Aragon se aparecian al campamento cargados
con inmenso botin de ropa de hombres i mujeres, sin que se les
escaparan ni los efectos mas ruines i despreciables, así como toda
clase de animales domésticos que encontraban a su paso, miéntras
que don Basilio García cometia los asesinatos mas atroces. Le haré
justicia a Calzada, no era cruel estos asesinatos se cometian sin
su conocimiento. Desde que pasamos de Quilichao, don Basilio
procuraba acampar lo mas distante que podia de la tienda de Calzada
para darle pábulo a sus feroces instintos, sin oposicion alguna:
los soldados de Aragon se repartian por todo el campo que
jeneralmente encontraban desierto, lo que los irritaba mas; los
viejos, los enfermos, las mujeres i los muchachos huyendo de sus
persecuciones se retiraban a los montes, i cuando por desgracia de
aquellos infelices, llegaban a sorprender uno ó mas labriegos, los
apresaban i conducian a la presencia de su feroz.
comandante quien los mandaba amarrar a una cerca o a un arbol, í en
e! mayor silencio, para que Calzada no lo supiera, los hacia
degollar con mi cuchillo como corderos, o bien eran lanceados, cuyo
espectó nos hacia presenciar para intimic1artio concluyendo por
dirijirnos una insultante arenga despues de la ejecucion.
"Despues de un mes de una cruzada de horrores i
devastacion en todo el valle, temeroso Calzada de que por el
Guanácas salieran tropas i lo cortaran a la vez que por el Quindíó,
resolvió, en marzo, regresar a Popayan, llevando cuanto ganado i
bestias pudo recojer. A su llegada a aquella ciudad, supo de una
manera positiva que hasta Paicol no habia tropas republicanas, i
determinó mandar la Plata al capitan don Juan Domínguez, en quien
tenia mucha confianza, con dos compañias de Aragon que elevo a
trescientas plazas. Domínguez llegó a la Plata con sus trescientos
hombres, i se informo de que en toda la provincia de Neiva no habia
mas tropas republicanas que un batallon que se estaba formando en
la capital, lo que participó inmediatamente a Calzada. El 20 de
abril volvió a darle parte, que hasta aquella fecha no tenia
noticia de que fueran tropas de Santafe, i le parecia que por
entónces no habia nada que temer de los insurjentes. Calzada
confiado en este informe se preparaba a invadir la provincia de
Neiva a principios de mayo; pero un accidente inesperado desbarató
su proyecto.
"El jeneral Santander, luego que tuvo conocimiento de la
sorpresa de Popayan, haciendo los mayores esfuerzos, organizó una
division en el menor tiempo que le fue posible, compuesta del
batallon Cundinamarca, que se formo sobre los que se salvaron en
Popayan, el de Neiva, creado en aquella provincia, el de Albion, i
los escuadrones Guias i Oriente, confiándole el mando de esta
fuerza al jeneral Manuel Valdez, llevando por su segundo al coronel
José Míres, (despues jeneral) i la hizo marchar al sur sobre
Calzada. Al mismo tiempo el teniente-coronel Pedro José Murguéitio,
(despues jeneral,) fue destinado al Cáuca con un cuadro de
infantería, llevando armas i municiones, para que desde Cartago
empezara a reclutar cuanta jente pudiera, para formar un cuerpo o
mas si le era posible, i marchara a reunirse con el jeneral Valdez
en Quilichao, a donde debia salir, segun las instrucciones que
llevaba.
"El jeneral Valdez llegó a Neiva el 20 de abril con los
cuerpos que llevó de esta capital, incorporo el que se habia creado
en aquella provincia, i el 22 adelantó al coronel Mires, que tenia
600 infantes i 100 jinetes, el cual con esta fuerza llegó a Paicol
el 26, pasó todo el dia 27 en la quebrada hasta que oscurecion i
por la noche se puso en marcha, logrando sorprender a Domínguez en
la Plata, al amanecer del 28. El capitan Reseche de Albion, que
mandaba la descubierta, forzó el puente, lo atravezó con sable en
mano dejando catorce muertos a su paso, la descubierta lo siguió
protejida por el resto del batallon, cargó con impetuosidad i
arrojo a los enemigos, que se sostuvieron con valor. Domínguez
obstinado en defender aquel punto, pereció allí en medio de 80 de
sus mas valientes soldados, los restantes quedaron prisioneros:
solo lograron escaparse el otro capitan, un teniente, dos alféreces
i nueve de tropa que fueron a llevar a Calzada la noticia de su
desastre. Este acontecimiento inesperado para Calzada., como he
dicho, lo persuadió a no quedarle duda que marchaban tropas sobre
él, i lo que le interesaba era saber el número i el camino por
donde se dirijian a Popayan. Con este motivo salió de aquella
ciudad con la division, el 10 de mayo, acampó en Guambía (hoi
Silvia) i estableció el espionaje mas activo: supo que a la Plata
habia llegado una division como de 2,000 hombres al mando del
jeneral Valdez, i como él contaba con mas fuerzas, e dispuso a
esperarlo, confiado en que le seria fácil batirlo a la salida de
los paramos, cualquiera que fuera el camino que llevara.
"Entre tanto el jeneral Valdez, despues de dar parte al
gobierno de la funcion de armas de la Plata, salió de Neiva con el
resto de la división a principios de mayo, i solo se detuvo en
aquella ciudad el tiempo indispensable
para conseguir bagajes i acopiar víveres para atravesar la
cordillera. E1 28 emprendió la marcha, con el objeto de dirijirse a
QuiIichao por el camino de Tierra-adentro i reunirse allí con el
comandante Murgueitio de quien habia recibido una comunicacion
fechada en Tulua, participandole que tenía formado un batallon con
el nombre de "Cauca," con el cual i la dentas tropa que
pudiera reclutar, se le unirla en Quilichao como le estaba
prevenido, lo que podia efectuar sin ningun inconveniente, porque
en todo el valle, no habia otras tropas enemigas que se lo
impidieran.
"El jeneral Valdez luego que llegó a Inza dejando el
camino de Guanáeas, tomó el de Tierra i desde Lame redoblo la
marcha para el paramo en el menor tiempo posible, i el dia 5 de
junio salió a .Pitayo con la mayor parte de la division: el resto
con el parque acabó de llegar al dia siguiente por la mañana. Como
no tenia temor alguno de la aproximacion del enemigo, dispuso que
la tropa se pusiera a limpiar las armas.
"Los espias de Calzada que llegaron a Guambía el 4 por la
noche, le infórmaron que hablan dejado las tropas republicanas
saliendo de Inzá por el camino de Lame, i que indispensablemente
debian salir a Pitayó; pero que segun las marchas que iban
haciendo, lo malo del camino i lo fuerte del páramo, no podrian
salir a dicho pueblo hasta el 7 por la tarde. Confiado en esta
relacion, se propuso ocuparlo ántes que llegara el jeneral Valdez,
tomar posiciones i batirlo a la salida del páramo de Moras. El dia
5 por la mañana, despues de combinar su plan de campaña, dispuso:
que el teniente-coronel don Nicolas López, con su columna de
Cazadores, el batallon de los Andes i un escuadron de caballería,
en número de 1,400 hombres, marchara el dia 6 a las cuatro de la
mañana a tomar posesion de Pitayó, inspeccionar todas las salidas
del páramo i colocar la vanguardia en el punto que creyera mas
conveniente para esperar i batir a los insurjentes, ofreciéndole
que le seguiria con el resto de la division el dia 7 mui temprano,
para llegar a tiempo oportuno.
"El pueblo de Pitayó está situado en una hoyada a la
salida del paramo de Moras, rodeado de monte alto. Por el camino
que viene de Guambía, hai que descender una cuesta montañosa
bastante larga i de mal piso, que solo se mejora un poco i se
ensancha la ruta, cerca de la poblacion, la que no se descubre sino
casi a su entrada.
"El teniente-coronel López salió de Guambía con l
vanguardia el dia 6, a las cuatro de la mañana, como se le habla
prevenido: la primera compañía de la columna de Cazadores, mandada
por el capitan Jil, valiente coriano, en la cual iba de soldado el
que suscribe,
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4
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llevaba la descubierta. Habiamos andado mas de las tres
cuartas partes del camino, i no se tenia noticia de que el jeneral
Valdez con su division estuviera en Pitayo, porque en todo el
camino no encontramos una alma que nos pudiera dar razon alguna, ni
s tema h mas leve sospecha de encontrarnos con tropas colombianas:
tampoco el jeneral Valdez sabia que se le aproximaba el enemigo.
Descendiamos la cuesta al paso de camino en el mayor silencio: el
comandante López iba a retaguardia haciendo que la tropa marchara
reunida, i serian las doce del dia cuando iba llegando a una vuelta
del camino de donde a poca distancia se divisan las primeras casas
de la póblacion, i cuando de repente un centinela avanzando
preguntó con arrogancia: "¡ Quién vive!"
(Habiamos dado con la avanzada del Peñon que mandaba el comandante
Cruz Arenas, que aun vive en esta ciudad i que entónces era
teniente), los ocho esploradóres que precendian la descubierta se
sorprendieron, i no sé por que estraño impulso contestaron con una
descarga. Aquello sirvió de alarma en el campo del jeneral Valdez i
dió tiempo a que la tropa preparara sus armas, entrara en
formacion i saliera a batirse. El teniente-coronel López,
sorprendido tambien, corrió a la vanguardia descubierta habia roto
sus fuegos contra la avanzada del Peñon, la que fue reforzada a los
primeros tiros con una compañía de tiradores, i ya no era tiempo de
retroceder. En el acto hizo desplegar en tiradores la 1a i 2a.
compañía de la columna, internándolas en el monte al lado izquierdo
del camino, para descender a una quebrada; al lado opuesto de ésta
se presento de improviso el batallon Albion, que. recibió con sus
fuegos a las tropas realistas: a mi me tocó salir en la primera
guerrilla de aquellas tropas, i haciendo fuego al aire avance
rápidamente. A la sombra de tinos árboles gruesos que. me ocultaron
del teniente Juan Bautista Arévalo, que mandaba la guerrilla, volví
el fusil con la culata arriba, descendí. a la quebrada, la atravesé
sin detenerme i me presentó delante de una tropa vestida con
casacas encarnadas: unos soldados intentaron hacerme fuego; pero
afortunadamente se encontraba entre ellos el alferez Cárlos
Ludovico, que me conoció en el acto; les habló en inglés, se
contuvieron i corrió a abrazarme Inmediatamente fuí presentado al
coronel Manuel Manrique, jefe de Estado Mayor de la division, quien
me condujo a la presencia del jeneral Valdez. Por los informes que
di de las operaciones i situacion del enemigo, así como de la
fuerza que se estaba batiendo, se puso en actitud de dirijir el
combate con acierto i precision, i me destinó al Estado Mayor, de
donde habia sido yo adjunto, picó el caballo i marchamos a récorrer
la línea de batalla.
"El teniente-coronel López, que se vió comprometido a
librar el combate sin esperanza de ser protejido por el resto de su
division, se abandonó al destino i cargó toda la columna a su
costado izquierdo, sobre Albion: el batallon de los Andes fue
colocado en la parte mas ancha del camino, desplegando una
compañía en tiradores a su derecha., internándola al monte, i la
caballería formada en columna a retaguardia, en el mismo
camino.
"El jeneral Valdez hizo reforzar a Albion con el
batallon Cundinamarca, cubriendo su. retaguardia el escuadron
Oriente: el resto del batallon Neiva reforzó la línea por el centro
i costado derecho del enemigo, teniendo a su espalda el escuadron
de Guias. El fuego se sostuvo con vigor por mas de una hora, i sin
embargo de observar que nuestros tiros hacian mas estrago en las
filas enemigas que los suyos en las nuestras, porque aun sin tener
parapetos, nuestra posicion. local era mejor, el jeneral Valdez se
dispuso a decidir a que la lucha., confiado en el valor de nuestra
infantería i en el arrojo de la caballería llanera. En su
consecuencia dispuso: que medio batallon de Neiva cargara de frente
por el camino contra el batallon de los Andes, hasta llegar a un
punto que se le indicó, en donde debia replegarse a derecha e
izquierda sobre el monte, dejando libre el camino para que pasara
la caballería; que el otro medio batallon, internándose al monte
por la izquierda, atacase la compañía de tiradores de los Andes,
procurando. cortarla o batirla en detall, i que Albion, apoyado por
Cundinamarca, cargara al mismo tiempo sobre la columna de
cazadores, procurando arrollarla, para que saliendo al camino,
nuestros dos escuadrones pudieran dar una carga decisiva, lo que se
les indicaria ejecutar al toque de ataque. Dadas estas
disposiciones, semandó activar el fuego, sosteniendolo con vigor
por mas de diez minutos: dada la señal por la corneta, cada uno de
los cuerpos ejecutó con prontitud el movimiento que se le habia
prevenido. El medio batallon de Neiva atacó por el frente al
batallon Andes, con tanto ímpetuo, que ya vacilaba este cuerpo,
cuando por obedecer la órden, aquel medio batallon tuvo que
replegarse a derecha e izquierda Tambien el otro medio batallon
desalojó del monte a la compañía de cazadores del enemigo,
haciendola emprender la fuga en dispersion: el comandante Lúcas
Carvajal caigo impetuosamente con sus Guias, rompio las filas
enemigas i las puso en desorden Albion arrollo a la bayoneta la
columna do cazadores, que en dispersion salió al camino i se mezcló
en confusion con los restos del batallon Andes: toda nuestra
caballeria sin darles tiempo de rehacersé, les cargó en masa por
segunda vez con su acostumbrado arrojo; algunos perecieron
lanceados, i los demas fueron dispersos, refujiándose al monte para
salvarse, quedando consumada su derrota La caballeria enemiga huyo
vergonzosamente sin esperar la nuestra.
"La perdida del enemigo consistio en un capitan, dos
tenientes, un alférez i 130 individuós de tropa muertos; heridos el
valiente capitan Jil (que murio) i 80 de tropa: segun informes se
les dispersaron mas de 300 hombrés. Se le hicieron prisioneros 3
oficiales i 147 de tropa, entre los cuales reseatamos algunos de
los prisioneros hechos en Popayan, i a todos se les destino a los
europeos Los 3 oficiales fueron decapitados en represalia de los
fusilados en Popayan.
"No se pudo perseguir a enemigo, porque los caballos
no resistian una jornada precipitada ni la infantería una marcha
forzada el paso de la cordillera, el páramo i la fatiga de tres
horas de combate, los tenia; aliento. Si Calzada viene sobre i con
el resto de su division, nos habria puesto e apuros, pero se
contento con que lo dejaran retirar tranquilamente sin
perseguirlo.
"Trasmito a la posteridad él doloroso recuerdo de uno
de tantos episodios sangrientos de la guerra a muerte para dar una
idea de las escenas de horror i barbaridad que se repetian por
todas partes en aquella epoca de la mas tenaz i desapiadada lucha
contra el despotismo, i que conozcan las nuevas jeneraciones el
precio a que fue comprada nuestra gloriosa Independencia
nacional.
______
Tal fu la accion de
|Pitayo, segundo eslabon de la cadena de
glorias del jeneral JUAN ARCINIEGAS, modelo de abnegacion de
civismo i amor a la Patria
|
1
|
Este era uno de los 800 españoles que Piar hizo prisioneros en
la accion de San Félix, i que atados de dos en dos, espalda con
espalda, fueron lanceados i arrojados al Orinoco: Dávalos
sobrevivió. Su compañero muerto le sirvió de balsa, i la corriente
lo llevó al Delta, donde un indio lo favoreció i curó: nos
aborrecia de muerte.
|
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2
|
Esta era la voz que usaba para mandar decapitar los prisioneros
a la orilla del rio.
|
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3
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Despues de la batalla de Pichincha se quedó en Quito, donde se
casó con una señorita Jijon, que fué despues cuñada del jeneral
Flóres.
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4
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Antes de salir de Popayan el capitan don Francisco Eujenio
Tamaria, gobernador de la provincia, que me habia conocido en el
seno de mi familia, se interesó con Calzada para que me pasaran del
batallon Aragon, que casi todo era de españoles, a la columna de
López que era toda de americanos, i me recomendó tanto a éste como
al capitan Jil, los que me trataron mui bien.
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