Este libro conserva la ortografía de la época




INDICE

Introduccion

Plan de la Obra

Prólogo

Jeneral Nariño

Jeneral Baraya

Jeneral Cabal

Jeneral Ricaurte

Coronel Jirardot

Coronel D´Elúyar

Capitan Ricaurte

Jeneral Santander

Coronel González

Jeneral Velez

Jeneral Maza

Jeneral Ortega

Jeneral Córdova

Jeneral Padilla

Jeneral Ucros

Jeneral Narváez

Coronel Móntes

Jeneral Fábrega

Jeneral Fortoul

Jeneral Moráles Galavis

Jeneral Caicedo

Coronel Concha

Jeneral Neira

Jeneral Obando (Antonio)

Jeneral Herrera

Jeneral Franco

Jeneral Murguéitio

Jeneral Obando (José Maria)

Jeneral López

Jeneral Arciniégas

Jeneral Gaitan

Jeneral Paris

Coronel Garcés

Coronel Vezga

Coronel Córdova

Coronel Vanégas

Coronel Briceño

Coronel Cancino

Coronel Nariño

Jeneral Barriga

Coronel Muñoz

Jeneral Mendoza

Jeneral Mantilla

Coronel Gutiérrez

Jeneral Espina

Coronel Canáles

Jeneral Duran

Jeneral Buitrago

Jeneral Mendoza

Jeneral Barriga

Coronel Martin

Jeneral Rivero

Coronel Tello

Comandante Calle

Comandante Herrera

Jeneral González

Jeneral Martínez

Jeneral Acevedo (Ramon)

Jeneral López (Laureano)

Coronel Madiedo

Jeneral Piñéres (Juan A.)

Jeneral Urdaneta

Jeneral Weir

Comandante Cárdenas

Jeneral Acevedo (José)

Coronel Carrasquilla

Comandante Figueroa

Comandante Triana

Jeneral Peña (Camilo)

Jeneral Herran

Jeneral Réyes Patria

Jeneral Briceño

Epílogo

JENERAL ARCINIÉGAS


Este jeneral empezó a servir, como teniente de milicias, el 1.°de octubre de 1819. En 1.º de febrero de 18 se le nombró teniente de ejército, i aseendió a capitan en 1.° de enero de 1822. Fué teniente coronel de milicias el 31 de mayo de 1831, i de guardia nacional el 31 de julio de 1833. Se le ascendió a coronel de ejército el 12 de diciembre de 1860, i a jeneral graduado el 21 de setiembre de 1863.

Prestó sus servicios ántes de ser Jefe, en el escuadron "Guardia Naciónal de Neiva," en el escuadron "Guias de la Guardia" i en otro escuadron titulado "Neiva."

Desempeñó la comandancia de armas de la provincia de Neiva, i fué instructor del escuadron "Guardia Nacional" de la misma provincia; segundo jefe de la division "Cundinamarca" i de las fuerzas de retaguardia del departamento de Purificacion, i Jefe de operaciones como comandante en jefe del rejimiento del Tolima. Por demas es agregar, que el jeneral ARCINIÉGAS era neivano de nacimiento.

Hizo las campañas del Sur en los años de 1820 i 182l .a las órdenes de los jenerales Míres, Valdez i Tórres, i últimamente a las del Libertador Simon Bolívar, habiéndose hallado en las siguientes acciones de guérra: en la de |La Plata, en marzo de 1820, al mando del jeneral José Míres; en la de |Pilayo en julió del mismo año i en la de |Jenoi, en febrero de 1821, a órdenez del jeneral Valdez. Se halló ademas en el tiroteo del |Puente de Cauca; en el | de |tejares |de Popayan: en los dos de |Aguacates; en el de |Piedras de Santa Lucia, en el del |Rincon de Partia, a órdenes del jeneral Antonio Obando; en el del |Puente de Mayo; en el de |Juanambú, i en el de |Quilcacé, al mando del Coronel Infante. Cooperó eficazmente al establecimiento del gobierno lejítimo en 1831; i en la última guerra civil prestó sus servicios a la causa federal desde el 5 de diciembre de 1860 hasta el 15 de diciembre de l862, hallándose en la batálla de |usaquen, en la ocupacion de la |capital el 18 de julio de 1861, en la accion de la |Manga en el Estado Tolima i en varios otros encuentros de armas.

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El señor coronel Manuel Antonio López nos refiere la accion de |Pitayó, la segunda de las de la Independencia en que se halló el jeneral ARCINIEGAS, en los términos en que solo puede hacerlo un testigo presencial tan competente como él. Hélos en seguida, con antecedentes i pormenores interesantes.

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"Antés de describir la accion de Pitayó me parece oportuno referir algunos hechos que la precedieron, para hacer conocer los horrorosos efectos de aquella guerra de desolacion i esterminio que hicieron los españoles en Colombia.

"El 24 de enero de 1820 fué sorprendido en Popayan el coronel Antonio Obando (despues jeneral) por el Brigadier don Sebastian de la Calzada, quien con una division de 2 hombres salió de Pasto, aumentó sus fuerzas con las guerrillas de Patía, i desde el Cabuyal redobló la marcha, caminó dia i noche, consiguió burlar la vijilancia de nuestras partidas de observacion, i cuando ménos lo esperábamos, fuimos atacados al amanecer del mencionado dia 24. No teniamos mas que 600 hornbres de infantería; i sin embargo se hizo una resistencia vigorosa hasta las ocho de la mañana en que fué invadida la ciudad por todas partes i se nos cortó la retirada con su caballería. Solo se salvaron cinco oficiales i ciento i tantos de tropa, que en la fuga, al verse cortados, alcanzaron a tomar la montaña de Puracé i salir a la Plata. El coronel Obando i el capitan Leon Galindo fueron favorecidos por una señora mui realista que los ocultó en su casa, hasta que disfrazados lograron salir de Popayan i venir a esta capital.

"Todavía se hacia la guerra a muerte, cuyo recuerdo me estremece. El teniente-coronel don Basilio García, comandante del batallon Aragon, español sanguinario i cruel, no dejó con vida ni a los heridos que a su pasó encontró en las calles i en la plaza, i mucho ménos a los prisioneros que hizo su batallon. Dueños de la ciudad, procedieron a saquear los almacenes de comercio i algunas casas principales; i yo que servia en aquella division republicana, me aproveché de aquella circunstancia para emprender mi fuga por el camellon del Cauca, con algunos otros: un escuadron nos persiguió inmediatamente: al llegar a la estancia del Obispo nos iban alcanzando, i, salvado un vallado, en tramos a un potrero, donde viéndonos cortados por otra caballería, no nos quedó otro recurso que buscar un lugar para ocultarnos: un jovencito Mariño, de esta capital, dos soldados i yo dimos con una chamba honda, cubierta con algunos árboles, donde nos favorecimos por entónces. Estábamos deliberando cómo hariamos para salir de allí sin ser vistos i tomar el camino de Puracé, cuando un batallon a paso redoblado, dejando el camellon, entró al potrero i se situó un poco adelante de nosotros, privándonos de toda esperanza de savarnos: eran los esbirroos de Aragon mandados por su feroz comandante, don Basilio García, quien sin perder un instante hizo nombrar ocho partidas de su cuerpo, que como perros de caza, salieron buscar i sacaban de las chambas i bosques a los que habian alcanzado a ocultarse en ellos, los que eran asesinados por las mismas partidas sin escepcion alguna; i si algunos eran presentados a don Basilio, los hacia decapitar en su presencia con un sable de laton a la orilla del rio del Molino, que quedaba inmediato, lo que alcanzábamos a ver desde el lugar en donde estábamos ocultos. Hasta las cuatro i media de la tarde habiamos logrado escapar de la pesquisa: llegamos a creer por un momento que las partidas habian saciado ya su sed de sangre porque se retiraron a su campo. Deseábamos con ansia que se ocultara el sol i que las sombras de la noche nos cubrieran con su manto para poder escapar; pero mui pronto volvieron a empezar el rejistro de las chambas, i una partida d quince españoles dió con nosotros i nos hicieron salir. A Mariño i a mí nos despojaron de la ropa de paño que teniamos puesta, se la distribuyeron i se pusieron a deliberar si nos matarian allí mismo; pero el sarjento Agustia Dávalos | 1 que mandaba la partida les dijo: "llevémoselo a don Basilio que es lo mismo." Convencido de que iba a morir, caminé resignado a la presencia de don Basilio, que nos recibió haciéndonos reconvenciones amargas e insultantes porque serviamos a los insurjentes, i concluyó por destinar a Mariño de pito a la banda; los dos soldados a una compañia, i a mí me entregó a un cabo cuatro soldados, diciéndoles "a este que lo bañen." | 2 Ya me conducian a un lugar, donde alcancé a ver un monton como de cincuenta i tantos cadaveres de los prisioneros que habian asesinado. Habiamos andado unos pcos pasos, cuando llegaron a mis oidos estas palabras: "¿comandante, no le da a usted lastima matar a este jovencito? perdónelo como a los otros, que su delito no es mayor que el de ellos: puede ser útil ala causa del rei." Volví la cabeza para manifestarle con una mirada mi gratitud i reconocimiento al que se interesaba por mí: era el mayor de Aragon, don José Quirós | 3 de una de las familias mas distinguidas de España, por quien se tenian algunas consideraciones. Don Basilio inmediatamente mandó que me filiaran de soldado en la segunda compañía; fuimos los primeros i los últimos a quienes dejó con vida, porque despues que le presentaron otros, los hizo decapitar a la orilla del rio.

"En aquella sorpresa murieron los capitanes Fernando Várgas, José M. Báez, Macedonio Castro i José Galindo: fueron fusilados despues de prisioneros, el capitan Joaquin Céspedes, los tenientes Alderete i Meléndez, los alféreces Consuegra, Hernández, Ayala, Duarte, Bermúdez i Delgado, i el aspirante Leonardo Trujiiló, a quien ántes de fusilarlo en la hacienda del "Troje de Timbio," lo obligaron a que abriera su sepultura. El capitan Manuel Santacruz se salvó por haberse fugado de la prision, cuyo hecho abrevié la ejecucion de los otros: mas de 250 individuos de tropa perecieron; pero en la accion solo moririan como cincuenta: los otros fueron asesinados por los soldados de Aragon despues de prisioneros; los que hizo la columna de Cazadores que mandaba el teniente-coronel don Nicolas López, que era americano, fueron destinados a servir en ella.

"Informado Calzada de que no habia tropas republicanas que se le opusieran en toda la provincia salió de Popayan con la division, en febrero, i recorrió todo el valle del Cauca hasta Cartago, talando i destruyendo todas las haciendas i los campos. Las casas de los infelices aldeanos eran entregadas al saqueo i la rapiña: los soldados de Aragon se aparecian al campamento cargados con inmenso botin de ropa de hombres i mujeres, sin que se les escaparan ni los efectos mas ruines i despreciables, así como toda clase de animales domésticos que encontraban a su paso, miéntras que don Basilio García cometia los asesinatos mas atroces. Le haré justicia a Calzada, no era cruel estos asesinatos se cometian sin su conocimiento. Desde que pasamos de Quilichao, don Basilio procuraba acampar lo mas distante que podia de la tienda de Calzada para darle pábulo a sus feroces instintos, sin oposicion alguna: los soldados de Aragon se repartian por todo el campo que jeneralmente encontraban desierto, lo que los irritaba mas; los viejos, los enfermos, las mujeres i los muchachos huyendo de sus persecuciones se retiraban a los montes, i cuando por desgracia de aquellos infelices, llegaban a sorprender uno ó mas labriegos, los apresaban i conducian a la presencia de su feroz.

comandante quien los mandaba amarrar a una cerca o a un arbol, í en e! mayor silencio, para que Calzada no lo supiera, los hacia degollar con mi cuchillo como corderos, o bien eran lanceados, cuyo espectó nos hacia presenciar para intimic1artio concluyendo por dirijirnos una insultante arenga despues de la ejecucion.
"Despues de un mes de una cruzada de horrores i devastacion en todo el valle, temeroso Calzada de que por el Guanácas salieran tropas i lo cortaran a la vez que por el Quindíó, resolvió, en marzo, regresar a Popayan, llevando cuanto ganado i bestias pudo recojer. A su llegada a aquella ciudad, supo de una manera positiva que hasta Paicol no habia tropas republicanas, i determinó mandar la Plata al capitan don Juan Domínguez, en quien tenia mucha confianza, con dos compañias de Aragon que elevo a trescientas plazas. Domínguez llegó a la Plata con sus trescientos hombres, i se informo de que en toda la provincia de Neiva no habia mas tropas republicanas que un batallon que se estaba formando en la capital, lo que participó inmediatamente a Calzada. El 20 de abril volvió a darle parte, que hasta aquella fecha no tenia noticia de que fueran tropas de Santafe, i le parecia que por entónces no habia nada que temer de los insurjentes. Calzada confiado en este informe se preparaba a invadir la provincia de Neiva a principios de mayo; pero un accidente inesperado desbarató su proyecto.
"El jeneral Santander, luego que tuvo conocimiento de la sorpresa de Popayan, haciendo los mayores esfuerzos, organizó una division en el menor tiempo que le fue posible, compuesta del batallon Cundinamarca, que se formo sobre los que se salvaron en Popayan, el de Neiva, creado en aquella provincia, el de Albion, i los escuadrones Guias i Oriente, confiándole el mando de esta fuerza al jeneral Manuel Valdez, llevando por su segundo al coronel José Míres, (despues jeneral) i la hizo marchar al sur sobre Calzada. Al mismo tiempo el teniente-coronel Pedro José Murguéitio, (despues jeneral,) fue destinado al Cáuca con un cuadro de infantería, llevando armas i municiones, para que desde Cartago empezara a reclutar cuanta jente pudiera, para formar un cuerpo o mas si le era posible, i marchara a reunirse con el jeneral Valdez en Quilichao, a donde debia salir, segun las instrucciones que llevaba.
"El jeneral Valdez llegó a Neiva el 20 de abril con los cuerpos que llevó de esta capital, incorporo el que se habia creado en aquella provincia, i el 22 adelantó al coronel Mires, que tenia 600 infantes i 100 jinetes, el cual con esta fuerza llegó a Paicol el 26, pasó todo el dia 27 en la quebrada hasta que oscurecion i por la noche se puso en marcha, logrando sorprender a Domínguez en la Plata, al amanecer del 28. El capitan Reseche de Albion, que mandaba la descubierta, forzó el puente, lo atravezó con sable en mano dejando catorce muertos a su paso, la descubierta lo siguió protejida por el resto del batallon, cargó con impetuosidad i arrojo a los enemigos, que se sostuvieron con valor. Domínguez obstinado en defender aquel punto, pereció allí en medio de 80 de sus mas valientes soldados, los restantes quedaron prisioneros: solo lograron escaparse el otro capitan, un teniente, dos alféreces i nueve de tropa que fueron a llevar a Calzada la noticia de su desastre. Este acontecimiento inesperado para Calzada., como he dicho, lo persuadió a no quedarle duda que marchaban tropas sobre él, i lo que le interesaba era saber el número i el camino por donde se dirijian a Popayan. Con este motivo salió de aquella ciudad con la division, el 10 de mayo, acampó en Guambía (hoi Silvia) i estableció el espionaje mas activo: supo que a la Plata habia llegado una division como de 2,000 hombres al mando del jeneral Valdez, i como él contaba con mas fuerzas, e dispuso a esperarlo, confiado en que le seria fácil batirlo a la salida de los paramos, cualquiera que fuera el camino que llevara.
"Entre tanto el jeneral Valdez, despues de dar parte al gobierno de la funcion de armas de la Plata, salió de Neiva con el resto de la división a principios de mayo, i solo se detuvo en aquella ciudad el tiempo indispensable
para conseguir bagajes i acopiar víveres para atravesar la cordillera. E1 28 emprendió la marcha, con el objeto de dirijirse a QuiIichao por el camino de Tierra-adentro i reunirse allí con el comandante Murgueitio de quien habia recibido una comunicacion fechada en Tulua, participandole que tenía formado un batallon con el nombre de "Cauca," con el cual i la dentas tropa que pudiera reclutar, se le unirla en Quilichao como le estaba prevenido, lo que podia efectuar sin ningun inconveniente, porque en todo el valle, no habia otras tropas enemigas que se lo impidieran.
"El jeneral Valdez luego que llegó a Inza dejando el camino de Guanáeas, tomó el de Tierra i desde Lame redoblo la marcha para el paramo en el menor tiempo posible, i el dia 5 de junio salió a .Pitayo con la mayor parte de la division: el resto con el parque acabó de llegar al dia siguiente por la mañana. Como no tenia temor alguno de la aproximacion del enemigo, dispuso que la tropa se pusiera a limpiar las armas.
"Los espias de Calzada que llegaron a Guambía el 4 por la noche, le infórmaron que hablan dejado las tropas republicanas saliendo de Inzá por el camino de Lame, i que indispensablemente debian salir a Pitayó; pero que segun las marchas que iban haciendo, lo malo del camino i lo fuerte del páramo, no podrian salir a dicho pueblo hasta el 7 por la tarde. Confiado en esta relacion, se propuso ocuparlo ántes que llegara el jeneral Valdez, tomar posiciones i batirlo a la salida del páramo de Moras. El dia 5 por la mañana, despues de combinar su plan de campaña, dispuso: que el teniente-coronel don Nicolas López, con su columna de Cazadores, el batallon de los Andes i un escuadron de caballería, en número de 1,400 hombres, marchara el dia 6 a las cuatro de la mañana a tomar posesion de Pitayó, inspeccionar todas las salidas del páramo i colocar la vanguardia en el punto que creyera mas conveniente para esperar i batir a los insurjentes, ofreciéndole que le seguiria con el resto de la division el dia 7 mui temprano, para llegar a tiempo oportuno.

"El pueblo de Pitayó está situado en una hoyada a la salida del paramo de Moras, rodeado de monte alto. Por el camino que viene de Guambía, hai que descender una cuesta montañosa bastante larga i de mal piso, que solo se mejora un poco i se ensancha la ruta, cerca de la poblacion, la que no se descubre sino casi a su entrada.

"El teniente-coronel López salió de Guambía con l vanguardia el dia 6, a las cuatro de la mañana, como se le habla prevenido: la primera compañía de la columna de Cazadores, mandada por el capitan Jil, valiente coriano, en la cual iba de soldado el que suscribe, | 4 | llevaba la descubierta. Habiamos andado mas de las tres cuartas partes del camino, i no se tenia noticia de que el jeneral Valdez con su division estuviera en Pitayo, porque en todo el camino no encontramos una alma que nos pudiera dar razon alguna, ni s tema h mas leve sospecha de encontrarnos con tropas colombianas: tampoco el jeneral Valdez sabia que se le aproximaba el enemigo. Descendiamos la cuesta al paso de camino en el mayor silencio: el comandante López iba a retaguardia haciendo que la tropa marchara reunida, i serian las doce del dia cuando iba llegando a una vuelta del camino de donde a poca distancia se divisan las primeras casas de la póblacion, i cuando de repente un centinela avanzando preguntó con arrogancia: "¡ Quién vive!" (Habiamos dado con la avanzada del Peñon que mandaba el comandante Cruz Arenas, que aun vive en esta ciudad i que entónces era teniente), los ocho esploradóres que precendian la descubierta se sorprendieron, i no sé por que estraño impulso contestaron con una descarga. Aquello sirvió de alarma en el campo del jeneral Valdez i dió tiempo a que la tropa preparara sus armas,  entrara en formacion i saliera a batirse. El teniente-coronel López, sorprendido tambien, corrió a la vanguardia descubierta habia roto sus fuegos contra la avanzada del Peñon, la que fue reforzada a los primeros tiros con una compañía de tiradores, i ya no era tiempo de retroceder. En el acto hizo desplegar en tiradores la 1a i 2a. compañía de la columna, internándolas en el monte al lado izquierdo del camino, para descender a una quebrada; al lado opuesto de ésta se presento de improviso el batallon Albion, que. recibió con sus fuegos a las tropas realistas: a mi me tocó salir en la primera guerrilla de aquellas tropas, i haciendo fuego al aire avance rápidamente. A la sombra de tinos árboles gruesos que. me ocultaron del teniente Juan Bautista Arévalo, que mandaba la guerrilla, volví el fusil con la culata arriba, descendí. a la quebrada, la atravesé sin detenerme i me presentó delante de una tropa vestida con casacas encarnadas: unos soldados intentaron hacerme fuego; pero afortunadamente se encontraba entre ellos el alferez Cárlos Ludovico, que me conoció en el acto; les habló en inglés, se contuvieron i corrió a abrazarme Inmediatamente fuí presentado al coronel Manuel Manrique, jefe de Estado Mayor de la division, quien me condujo a la presencia del jeneral Valdez. Por los informes que di de las operaciones i situacion del enemigo, así como de la fuerza que se estaba batiendo, se puso en actitud de dirijir el combate con acierto i precision, i me destinó al Estado Mayor, de donde habia sido yo adjunto, picó el caballo i marchamos a récorrer la línea de batalla.

"El teniente-coronel López, que se vió comprometido a librar el combate sin esperanza de ser protejido por el resto de su division, se abandonó al destino i cargó toda la columna a su costado izquierdo, sobre Albion: el batallon de los Andes fue colocado en la parte mas ancha  del camino, desplegando una compañía en tiradores a su derecha., internándola al monte, i la caballería formada en columna a retaguardia, en el mismo camino.

"El jeneral Valdez hizo reforzar a Albion con el batallon Cundinamarca, cubriendo su. retaguardia  el escuadron Oriente: el resto del batallon Neiva reforzó la línea por el centro i costado derecho del enemigo, teniendo a su espalda el escuadron de Guias. El fuego se sostuvo con vigor por mas de una hora, i sin embargo de observar que nuestros tiros hacian mas estrago en las filas enemigas que los suyos en las nuestras, porque aun sin tener parapetos, nuestra posicion. local era mejor, el jeneral Valdez se dispuso a decidir a que la lucha., confiado en el valor de nuestra infantería i en el arrojo de la caballería llanera. En su consecuencia dispuso: que medio batallon de Neiva cargara de frente por el camino contra el batallon de los Andes, hasta llegar a un punto que se le indicó, en donde debia replegarse a derecha e izquierda sobre el monte, dejando libre el camino para que pasara la caballería; que el otro medio batallon, internándose al monte por la izquierda, atacase la compañía de tiradores de los Andes,  procurando. cortarla o batirla en detall, i que Albion, apoyado por Cundinamarca, cargara al mismo tiempo sobre la columna de cazadores, procurando arrollarla, para que saliendo al camino, nuestros dos escuadrones pudieran dar una carga decisiva, lo que se les indicaria ejecutar al toque de ataque. Dadas estas disposiciones, semandó activar el fuego, sosteniendolo con vigor por mas de diez minutos: dada la señal por la corneta, cada uno de los cuerpos ejecutó con prontitud el movimiento que se le habia prevenido. El medio batallon de Neiva atacó por el frente al batallon Andes, con tanto ímpetuo, que ya vacilaba este cuerpo, cuando por obedecer la órden, aquel medio batallon tuvo que replegarse a derecha e izquierda Tambien el otro medio batallon desalojó del monte a la compañía de cazadores del enemigo, haciendola emprender la fuga en dispersion: el comandante Lúcas Carvajal caigo impetuosamente con sus Guias, rompio las filas enemigas i las puso en desorden Albion arrollo a la bayoneta la columna do cazadores, que en dispersion salió al camino i se mezcló en confusion con los restos del batallon Andes: toda nuestra caballeria sin darles tiempo de  rehacersé, les cargó en masa por segunda vez con su acostumbrado arrojo; algunos perecieron lanceados, i los demas fueron dispersos, refujiándose al monte para salvarse, quedando consumada su derrota La caballeria enemiga huyo vergonzosamente sin esperar la nuestra.

"La perdida del enemigo consistio en un capitan, dos tenientes, un alférez i 130 individuós de tropa muertos; heridos el valiente capitan Jil (que murio) i 80 de tropa: segun informes se les dispersaron mas de 300 hombrés. Se le hicieron prisioneros 3 oficiales i 147 de tropa, entre los  cuales reseatamos algunos de los prisioneros hechos en Popayan, i a todos se les destino a los europeos Los 3 oficiales fueron decapitados en represalia de los fusilados en Popayan.

 "No se pudo perseguir a enemigo, porque los caballos no  resistian una jornada precipitada ni  la infantería una marcha forzada el paso de la cordillera, el páramo i la fatiga de tres horas de combate, los tenia; aliento. Si Calzada viene sobre i con el resto de su division, nos habria puesto e apuros, pero se contento con que lo dejaran retirar tranquilamente sin perseguirlo.

"Trasmito a la posteridad él doloroso recuerdo de uno de tantos episodios sangrientos de la  guerra a muerte para dar una idea de las escenas de horror i barbaridad que se repetian por todas partes en aquella epoca de la mas tenaz i desapiadada lucha contra el despotismo, i que conozcan las nuevas jeneraciones el precio a que fue comprada nuestra gloriosa Independencia nacional.

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Tal fu la accion de |Pitayo, segundo eslabon de la cadena de glorias del jeneral JUAN ARCINIEGAS, modelo de abnegacion de civismo i amor a la Patria
 

 

1 Este era uno de los 800 españoles que Piar hizo prisioneros en la accion de San Félix, i que atados de dos en dos, espalda con espalda, fueron lanceados i arrojados al Orinoco: Dávalos sobrevivió. Su compañero muerto le sirvió de balsa, i la corriente lo llevó al Delta, donde un indio lo favoreció i curó: nos aborrecia de muerte.
2 Esta era la voz que usaba para mandar decapitar los prisioneros a la orilla del rio.
3 Despues de la batalla de Pichincha se quedó en Quito, donde se casó con una señorita Jijon, que fué despues cuñada del jeneral Flóres.
4 Antes de salir de Popayan el capitan don Francisco Eujenio Tamaria, gobernador de la provincia, que me habia conocido en el seno de mi familia, se interesó con Calzada para que me pasaran del batallon Aragon, que casi todo era de españoles, a la columna de López que era toda de americanos, i me recomendó tanto a éste como al capitan Jil, los que me trataron mui bien.

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