Este libro conserva la ortografía de la época




INDICE

Introduccion

Plan de la Obra

Prólogo

Jeneral Nariño

Jeneral Baraya

Jeneral Cabal

Jeneral Ricaurte

Coronel Jirardot

Coronel D´Elúyar

Capitan Ricaurte

Jeneral Santander

Coronel González

Jeneral Velez

Jeneral Maza

Jeneral Ortega

Jeneral Córdova

Jeneral Padilla

Jeneral Ucros

Jeneral Narváez

Coronel Móntes

Jeneral Fábrega

Jeneral Fortoul

Jeneral Moráles Galavis

Jeneral Caicedo

Coronel Concha

Jeneral Neira

Jeneral Obando (Antonio)

Jeneral Herrera

Jeneral Franco

Jeneral Murguéitio

Jeneral Obando (José Maria)

Jeneral López

Jeneral Arciniégas

Jeneral Gaitan

Jeneral Paris

Coronel Garcés

Coronel Vezga

Coronel Córdova

Coronel Vanégas

Coronel Briceño

Coronel Cancino

Coronel Nariño

Jeneral Barriga

Coronel Muñoz

Jeneral Mendoza

Jeneral Mantilla

Coronel Gutiérrez

Jeneral Espina

Coronel Canáles

Jeneral Duran

Jeneral Buitrago

Jeneral Mendoza

Jeneral Barriga

Coronel Martin

Jeneral Rivero

Coronel Tello

Comandante Calle

Comandante Herrera

Jeneral González

Jeneral Martínez

Jeneral Acevedo (Ramon)

Jeneral López (Laureano)

Coronel Madiedo

Jeneral Piñéres (Juan A.)

Jeneral Urdaneta

Jeneral Weir

Comandante Cárdenas

Jeneral Acevedo (José)

Coronel Carrasquilla

Comandante Figueroa

Comandante Triana

Jeneral Peña (Camilo)

Jeneral Herran

Jeneral Réyes Patria

Jeneral Briceño

Epílogo

CAPITAN RICAURTE

Despues de la batalla de |Puerta, funesta para los patriotas, librada el 3 de febrero de 1814, era mui crítica la situacion de Bolívar en Valencia, i de sus fuerzas i partidarios en la Guaira i Carácas, por o cual ordenó la ejecucion de los españoles i canarios hechos prisioneros en los combates anteriores, cuyo canje propuso repetidas veces Bolívar a Monteverde, por unos pocos venezolanos por el coronel Jalon encerrados en Puerto-cabello, que el inhumano jefe español quiso aceptar. Arismendi en Carácas i Palácios en la Guaira fueron los ejecutores de tan terrible órden.

En el manifiesto que dirijió Bolívar desde su cuartel jeneral en San Mateo, para justificar aquella ejecucion, hablando de las crueldades ejecutadas por los realistas, decia:

"Que horrorosa devastacion, que carnicería universal, cuyas señales sangrientas no borrarán los siglos. La execracion que seguirá a Yánez i a Bóves será eterna por los males que han causado. Partidas de bandidos salen a ejecutar la ruina; el hierro mata a los que respiran; el fuego devora los edificios i lo que resiste al hierro. En los caminos se ven tendidos juntos los cadáveres de ámbos sexos; las ciudades exhalan la putrefaccion de los insepultos. Se observa en todos el progreso del dolor; en sus ojos arrancados, en sus cuerpos lanceados, en los que han sido arrastrados a las colas de los caballos. Ningun ausilio de la relijion les han proporcionado aquellos que convierten en cenizas los templos del Altísirno i los simulacros sagrados. Pero la capital de Barínas, Cojede, Tinaquillo, Nirgua, Guayos, San Joaquin, Villa de Cura i Valles de Barlovento, fueron pueblos mas desgraciados. Algunos han sido consumidos por las llamas, otros no tienen ya habitantes. Barínas donde Puig pasa a cuchillo quinientas personas, i hubieran sido setenta i cuatro mas si la pronta entrada de nuestras armas en aquella ciudad, no hubiera quitado a los verdugos el tiempo necesario para llenar su ministerio infernal. Guanare i Araure, donde Liendo i Sálas, bienhechores de los españales, son los mas maltratados al recibir sus golpes asesinos; Bobare, donde trozaron las piernas i los brazos a los prisioneros hechos allí, i en Taratigua i Barquisimeto . . ."

Este cuadro verdaderamente aterrador i la noticia que le antecede, dan una idea completa de la escandescencia de las pasiones i del furor con que se hacia la guerra por los dos bandos helijerantes, que, respirando venganza i ejecutando los mas sangrientos actos de retaliacion, esparcian hasta en los ángulos mas remotos de la desgraciada Venezuela la destruccion i la muerte.

Apesar de todo, Bóves, el feroz caudillo, no se detenia en sus planes de esterminio. Reunidos sus numerosos escuadrones en la Villa de Cura, i sano ya de la herida que habia recibido en la |Puerta, se puso en marcha sobre el ejército republicano.

El de Oriente, al mando del jeneral Mariño, se avanzaba en ausilio del de Bolívar con tres mil quinientos hombres, entre los cuales se hallaban los Jefes, oficiales i soldados que habian disputado palmo a palmo en muchas acciones reñidas, la independencia de las provincias de Cumaná i Barcelona.

"Bóves se sentia orgulloso, dice la historia, de ir por primera vez a combatir contra Bolívar, teniendo para ello la pujante fuerza de 2,000 infantes i mas de 5,000 jinetes, cuando Bolívar no podia oponerle sino una fuerza de poco mas de 2,000 hombres."

"Apercibido el Libertador de los movimientos del enemigo, guarneció la fuerte posicion de la |Cabrera, dejó una escuadrilla en el lago de Valencia i fijó su cuartel jeneral en San Mateo el 20 de febrero de 1814."

El 25 aparecieron en Cagua las huestes de Bóves, i, después de un lijero combate en que fué rechazado, tomó posiciones en la Punta del Monte.

Al amanecer del 28 rompióse el fuego por las tropas de Bóves sobre las fortificaciones de |San Mateo, con grande impetuosidad i con la algazara que usaban los aboríjenes en tiempo de la conquista. El mismo Libertador i el jeneral Lino Clemente resistieron el ataque causando grande estrago al enemigo, que desde el principio i en todo el dia combatió con el mayor denuedo; pero la victoria coronó los esfuerzos del Libertador en esa jornada, con pérdida para Bóves de mas de 200 hombres entre muertos i heridos.

Bolívar estendió entónces su línea de defensa hasta el |Injenio de su propia hacienda, i Bóves, desalentado con el primer descalabro, permaneció estacionario en los diez primeros dias de marzo. Renovado el ataque en los dias 11, 16, 17 i 20, volvió Bóves a ser en ellos terriblemente escarmentado, con grandes pérdidas, i viendo que sus tropas desmayaban i se disminuian con esos ataques parciales determinó dar uno jeneral, que fué hábilmente combinado.

Al amanecer del dia 25 el fuego empezó simultáneamente en toda la línea de ataque, la que Bóves recorria con su acostumbrada audacia, animando sus tropas i dándoles ejemplo como soldado i como jefe. "Jamas se le habia visto tan diestro, tan valeroso i tan activo;" pero todos sus esfuerzos se estrellaron contra la impavidez i bizarría con que Bolívar i sus dignos compañeros defendian los parapetos i trincheras, a cuyo pié caian sin vida los afamados llaneros. Cedian ya estos al terrible estrago de tan heróica resistencia, cuando una columna enviada por Bóves desde la madrugada i que en silencio trepaba la altura en que los patriotas apoyaban su ala izquierda, se dejó ver en el cetro marchando a paso redoblado hácia la casa del |Injenio en que estaba el parque de los patriotas. Este incidente imprevisto i pavoroso cambió de repente la escena, inspirando tanto brio en unos como desaliento en otros.

La pérdida del parque i sus funestos resultados parecian inevitables, lo cual puso al Libertador i a sus jefes i oficiales en la mayor perplejidad i en la mas peligrosa incertidumbre.

Tan solo una fuerza de 50 hombres al mando de un oficial granadino custodiaba los pertrechos del ejército republicano, incapaz por lo tanto de oponer  resistencia a una numerosa columna.

Al observar los realistas que los soldados patriotas de la custodia bajaban silenciosos i en retirada por el recuesto del cerro, alzaron un grito de alegría como señal de triunfo. Mas de repente una esplosion imponente, aterradora como el trueno de la tempestad se dejó oir por todo el campo i espesa nube de humo como inmenso capuz cubrió a los combatientes.

"Era que ANTONIO RICAURTE (aquí es preciso inclinarse en sede gratitud i veneracion) el Capitan de la custodia del parque habia despedido a sus soldados i sacrificaba su nobilísima existencia poniendo fuego a los perterchos con su propia mano, cuando estuvo la casa colmada de enemigos."

Era que RICAURTE:

"El único mortal que abrió su tumba

En el cóncavo azul del firmamento

El único mortal que fué tan grande

Que un inundo por sepulcro halló pequeño,

Quiso remontarse al infinito

Desde el campo inmortal de San Mateo."

A tiempo en que se ejecutaba este hecho de singular heroismo, Bolívar defendia sus principales atrincheramientos contra todas las fuerzas de Bóves, que los atacaban en tan supremos instantes con furor e intrepidez admirables.

Antes de la esplosion salvadora i cuando el enemigo contaba con el triunfo al ver desfilar a los soldados de la custodia, mandó Bolívar desensillar su caballo, i colocándose entre sus filas les manifestaba que él seria el primero en morir. Con esta prueba de confianza i de oportuna i rara valentía entusiasmó mas i mas a sus soldados, que, con intrépida carga i a favor del destrozo causado por la esplosion, arrollan al enemigo que acobardado huye, dejando en el campo mas de 800 hombres entre muertos i heridos.

Si Bóves se hubiera apoderado del parque en |San Mateo, la destruccion del rerepublicano habria sido inevitable. Tanto así valió la heroicidad de RICAURTE, de este digno compañero de Jirardot, D`ELUYAR i demas ilustres granadinos en la campaña del año de 13 en Venezuela.

En toda esa campaña, en la que RICAURTE habia ostentado el valor de su raza i familia, se le veia constantemente pensativo, siempre meditabundo i preocupado, como si hubiera de revolver en su mente la idea del magno hecho de heroismo que debia inmortalizar su nombre.

La batalla de |San Mateo se ha considerado por algunos como una de las mas críticas i terribles de la guerra de la Independencia. I fué por entónces el sublime heroismo de RICAURTE el que salvó en ella la causa que habia costado i que debia costar todavía tanta sangre i tantos sacrificios de todo linaje.

La vida militar de RICAURTE de este hombre estraordinario igual en la virtud a Sócrates i a Scévola, fué como un meteoro que iluminó en San Mateo para apagarse allí mismo: fué como la aurora boreal en el dia que se anunció la libertad de un continente.

Poco ántes, en el sitio de |San Cárlos puesto por Calzada del 12 al 16 del mismo marzo, perdió una pierna combatiendo denodadamente el capitan Antonio Paris, amigo íntimo, parietite de RICAURTE en próximo grado i bogotano como él ninguno de los dos pasaba de veinte i tres años.

Sinembargo de que fueron testigos del glorioso sacrificio de RICAURTE todos sus compañeros de armas en el sitio de |San Mateo, ha habido algun escritor audaz, cegado por la parcialidad i la envidia, que pretendiera ponerlo en dudas. Nos referirnos a lo publicado por un escritor venezolano en Paris en un papel que tiene por título "Diario de Bucaramanga."

¿Seria recusable el testimonio de los soldados de la guardia a quienes RICAURTE mandó desfilar i a quienes vieron salir desfilando los soldados de Bóves que iban a tornar el parque? No fué RICAURTE quien quedó solo en éste i con el botafuego en la mano esperando el momento de su sacrificio?.

Pero toda consideracion a este respecto seria superflua, por cuanto el hecho grandioso ha pasado del dominio de nuestra historia al de la conciencia universal.

Dudar del sacrificio de RICAURTE es como dudar de que hubo guerra de la Independencia, o de que existieron Bolívar i Páez o Santander i Córdova.

Tanto así ciega i estravía la pasion ayudada de la ignorancia o de la falta de criterio.

I cuando eso se escribia, pretendiéndose arrebatarle al pais la mas preciada de sus glorias, RICAURTE, el magnánimo guerrero, el héroe entre los héroes granadinos, contemplaria con supremo desden la miseria de esas pasiones, desde el trono de diamante en que lo ha colocado la escelsitud de su sacrificio i en que lo admira i diviniza la Patria agradecida!!

 

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