CAPITAN RICAURTE
Despues de la batalla de
|Puerta, funesta para los
patriotas, librada el 3 de febrero de 1814, era mui crítica la
situacion de Bolívar en Valencia, i de sus fuerzas i partidarios en
la Guaira i Carácas, por o cual ordenó la ejecucion de los
españoles i canarios hechos prisioneros en los combates anteriores,
cuyo canje propuso repetidas veces Bolívar a Monteverde, por unos
pocos venezolanos por el coronel Jalon encerrados en
Puerto-cabello, que el inhumano jefe español quiso aceptar.
Arismendi en Carácas i Palácios en la Guaira fueron los ejecutores
de tan terrible órden.
En el manifiesto que dirijió Bolívar desde su cuartel jeneral en
San Mateo, para justificar aquella ejecucion, hablando de las
crueldades ejecutadas por los realistas, decia:
"Que horrorosa devastacion, que carnicería universal,
cuyas señales sangrientas no borrarán los siglos. La execracion que
seguirá a Yánez i a Bóves será eterna por los males que han
causado. Partidas de bandidos salen a ejecutar la ruina; el hierro
mata a los que respiran; el fuego devora los edificios i lo que
resiste al hierro. En los caminos se ven tendidos juntos los
cadáveres de ámbos sexos; las ciudades exhalan la putrefaccion de
los insepultos. Se observa en todos el progreso del dolor; en sus
ojos arrancados, en sus cuerpos lanceados, en los que han sido
arrastrados a las colas de los caballos. Ningun ausilio de la
relijion les han proporcionado aquellos que convierten en cenizas
los templos del Altísirno i los simulacros sagrados. Pero la
capital de Barínas, Cojede, Tinaquillo, Nirgua, Guayos, San
Joaquin, Villa de Cura i Valles de Barlovento, fueron pueblos mas
desgraciados. Algunos han sido consumidos por las llamas, otros no
tienen ya habitantes. Barínas donde Puig pasa a cuchillo quinientas
personas, i hubieran sido setenta i cuatro mas si la pronta entrada
de nuestras armas en aquella ciudad, no hubiera quitado a los
verdugos el tiempo necesario para llenar su ministerio infernal.
Guanare i Araure, donde Liendo i Sálas, bienhechores de los
españales, son los mas maltratados al recibir sus golpes asesinos;
Bobare, donde trozaron las piernas i los brazos a los prisioneros
hechos allí, i en Taratigua i Barquisimeto . . ."
Este cuadro verdaderamente aterrador i la noticia que le
antecede, dan una idea completa de la escandescencia de las
pasiones i del furor con que se hacia la guerra por los dos bandos
helijerantes, que, respirando venganza i ejecutando los mas
sangrientos actos de retaliacion, esparcian hasta en los ángulos
mas remotos de la desgraciada Venezuela la destruccion i la
muerte.
Apesar de todo, Bóves, el feroz caudillo, no se detenia en sus
planes de esterminio. Reunidos sus numerosos escuadrones en la
Villa de Cura, i sano ya de la herida que habia recibido en la
|Puerta, se puso en marcha sobre el ejército republicano.
El de Oriente, al mando del jeneral Mariño, se avanzaba en
ausilio del de Bolívar con tres mil quinientos hombres, entre los
cuales se hallaban los Jefes, oficiales i soldados que habian
disputado palmo a palmo en muchas acciones reñidas, la
independencia de las provincias de Cumaná i Barcelona.
"Bóves se sentia orgulloso, dice la historia, de ir por
primera vez a combatir contra Bolívar, teniendo para ello la
pujante fuerza de 2,000 infantes i mas de 5,000 jinetes, cuando
Bolívar no podia oponerle sino una fuerza de poco mas de 2,000
hombres."
"Apercibido el Libertador de los movimientos del
enemigo, guarneció la fuerte posicion de la
|Cabrera, dejó
una escuadrilla en el lago de Valencia i fijó su cuartel jeneral en
San Mateo el 20 de febrero de 1814."
El 25 aparecieron en Cagua las huestes de Bóves, i, después de
un lijero combate en que fué rechazado, tomó posiciones en la Punta
del Monte.
Al amanecer del 28 rompióse el fuego por las tropas de Bóves
sobre las fortificaciones de
|San Mateo, con grande
impetuosidad i con la algazara que usaban los aboríjenes en tiempo
de la conquista. El mismo Libertador i el jeneral Lino Clemente
resistieron el ataque causando grande estrago al enemigo, que desde
el principio i en todo el dia combatió con el mayor denuedo; pero
la victoria coronó los esfuerzos del Libertador en esa jornada, con
pérdida para Bóves de mas de 200 hombres entre muertos i
heridos.
Bolívar estendió entónces su línea de defensa hasta el
|Injenio de su propia hacienda, i Bóves, desalentado con el
primer descalabro, permaneció estacionario en los diez primeros
dias de marzo. Renovado el ataque en los dias 11, 16, 17 i 20,
volvió Bóves a ser en ellos terriblemente escarmentado, con grandes
pérdidas, i viendo que sus tropas desmayaban i se disminuian con
esos ataques parciales determinó dar uno jeneral, que fué
hábilmente combinado.
Al amanecer del dia 25 el fuego empezó simultáneamente en toda
la línea de ataque, la que Bóves recorria con su acostumbrada
audacia, animando sus tropas i dándoles ejemplo como soldado i como
jefe. "Jamas se le habia visto tan diestro, tan valeroso i
tan activo;" pero todos sus esfuerzos se estrellaron
contra la impavidez i bizarría con que Bolívar i sus dignos
compañeros defendian los parapetos i trincheras, a cuyo pié caian
sin vida los afamados llaneros. Cedian ya estos al terrible estrago
de tan heróica resistencia, cuando una columna enviada por Bóves
desde la madrugada i que en silencio trepaba la altura en que los
patriotas apoyaban su ala izquierda, se dejó ver en el cetro
marchando a paso redoblado hácia la casa del
|Injenio en que
estaba el parque de los patriotas. Este incidente imprevisto i
pavoroso cambió de repente la escena, inspirando tanto brio en unos
como desaliento en otros.
La pérdida del parque i sus funestos resultados parecian
inevitables, lo cual puso al Libertador i a sus jefes i oficiales
en la mayor perplejidad i en la mas peligrosa incertidumbre.
Tan solo una fuerza de 50 hombres al mando de un oficial
granadino custodiaba los pertrechos del ejército republicano,
incapaz por lo tanto de oponer resistencia a una numerosa
columna.
Al observar los realistas que los soldados patriotas de la
custodia bajaban silenciosos i en retirada por el recuesto del
cerro, alzaron un grito de alegría como señal de triunfo. Mas de
repente una esplosion imponente, aterradora como el trueno de la
tempestad se dejó oir por todo el campo i espesa nube de humo como
inmenso capuz cubrió a los combatientes.
"Era que ANTONIO RICAURTE (aquí es preciso inclinarse
en sede gratitud i veneracion) el Capitan de la custodia del parque
habia despedido a sus soldados i sacrificaba su nobilísima
existencia poniendo fuego a los perterchos con su propia mano,
cuando estuvo la casa colmada de enemigos."
Era que RICAURTE:
"El único mortal que abrió su tumba
En el cóncavo azul del firmamento
El único mortal que fué tan grande
Que un inundo por sepulcro halló pequeño,
Quiso remontarse al infinito
Desde el campo inmortal de San Mateo."
A tiempo en que se ejecutaba este hecho de singular heroismo,
Bolívar defendia sus principales atrincheramientos contra todas las
fuerzas de Bóves, que los atacaban en tan supremos instantes con
furor e intrepidez admirables.
Antes de la esplosion salvadora i cuando el enemigo contaba con
el triunfo al ver desfilar a los soldados de la custodia, mandó
Bolívar desensillar su caballo, i colocándose entre sus filas les
manifestaba que él seria el primero en morir. Con esta prueba de
confianza i de oportuna i rara valentía entusiasmó mas i mas a sus
soldados, que, con intrépida carga i a favor del destrozo causado
por la esplosion, arrollan al enemigo que acobardado huye, dejando
en el campo mas de 800 hombres entre muertos i heridos.
Si Bóves se hubiera apoderado del parque en
|San Mateo, la
destruccion del rerepublicano habria sido inevitable. Tanto así
valió la heroicidad de RICAURTE, de este digno compañero de
Jirardot, D`ELUYAR i demas ilustres granadinos en la campaña del
año de 13 en Venezuela.
En toda esa campaña, en la que RICAURTE habia ostentado el valor
de su raza i familia, se le veia constantemente pensativo, siempre
meditabundo i preocupado, como si hubiera de revolver en su mente
la idea del magno hecho de heroismo que debia inmortalizar su
nombre.
La batalla de
|San Mateo se ha considerado por algunos
como una de las mas críticas i terribles de la guerra de la
Independencia. I fué por entónces el sublime heroismo de RICAURTE
el que salvó en ella la causa que habia costado i que debia costar
todavía tanta sangre i tantos sacrificios de todo linaje.
La vida militar de RICAURTE de este hombre estraordinario igual
en la virtud a Sócrates i a Scévola, fué como un meteoro que
iluminó en San Mateo para apagarse allí mismo: fué como la aurora
boreal en el dia que se anunció la libertad de un continente.
Poco ántes, en el sitio de
|San Cárlos puesto por Calzada
del 12 al 16 del mismo marzo, perdió una pierna combatiendo
denodadamente el capitan Antonio Paris, amigo íntimo, parietite de
RICAURTE en próximo grado i bogotano como él ninguno de los dos
pasaba de veinte i tres años.
Sinembargo de que fueron testigos del glorioso sacrificio de
RICAURTE todos sus compañeros de armas en el sitio de
|San
Mateo, ha habido algun escritor audaz, cegado por la
parcialidad i la envidia, que pretendiera ponerlo en dudas. Nos
referirnos a lo publicado por un escritor venezolano en Paris en un
papel que tiene por título "Diario de
Bucaramanga."
¿Seria recusable el testimonio de los soldados de la guardia a
quienes RICAURTE mandó desfilar i a quienes vieron salir desfilando
los soldados de Bóves que iban a tornar el parque? No fué RICAURTE
quien quedó solo en éste i con el botafuego en la mano esperando el
momento de su sacrificio?.
Pero toda consideracion a este respecto seria superflua, por
cuanto el hecho grandioso ha pasado del dominio de nuestra historia
al de la conciencia universal.
Dudar del sacrificio de RICAURTE es como dudar de que hubo
guerra de la Independencia, o de que existieron Bolívar i Páez o
Santander i Córdova.
Tanto así ciega i estravía la pasion ayudada de la ignorancia o
de la falta de criterio.
I cuando eso se escribia, pretendiéndose arrebatarle al pais la
mas preciada de sus glorias, RICAURTE, el magnánimo guerrero, el
héroe entre los héroes granadinos, contemplaria con supremo desden
la miseria de esas pasiones, desde el trono de diamante en que lo
ha colocado la escelsitud de su sacrificio i en que lo admira i
diviniza la Patria agradecida!!