Este libro conserva la ortografía de la época




INDICE

Introduccion

Plan de la Obra

Prólogo

Jeneral Nariño

Jeneral Baraya

Jeneral Cabal

Jeneral Ricaurte

Coronel Jirardot

Coronel D´Elúyar

Capitan Ricaurte

Jeneral Santander

Coronel González

Jeneral Velez

Jeneral Maza

Jeneral Ortega

Jeneral Córdova

Jeneral Padilla

Jeneral Ucros

Jeneral Narváez

Coronel Móntes

Jeneral Fábrega

Jeneral Fortoul

Jeneral Moráles Galavis

Jeneral Caicedo

Coronel Concha

Jeneral Neira

Jeneral Obando (Antonio)

Jeneral Herrera

Jeneral Franco

Jeneral Murguéitio

Jeneral Obando (José Maria)

Jeneral López

Jeneral Arciniégas

Jeneral Gaitan

Jeneral Paris

Coronel Garcés

Coronel Vezga

Coronel Córdova

Coronel Vanégas

Coronel Briceño

Coronel Cancino

Coronel Nariño

Jeneral Barriga

Coronel Muñoz

Jeneral Mendoza

Jeneral Mantilla

Coronel Gutiérrez

Jeneral Espina

Coronel Canáles

Jeneral Duran

Jeneral Buitrago

Jeneral Mendoza

Jeneral Barriga

Coronel Martin

Jeneral Rivero

Coronel Tello

Comandante Calle

Comandante Herrera

Jeneral González

Jeneral Martínez

Jeneral Acevedo (Ramon)

Jeneral López (Laureano)

Coronel Madiedo

Jeneral Piñéres (Juan A.)

Jeneral Urdaneta

Jeneral Weir

Comandante Cárdenas

Jeneral Acevedo (José)

Coronel Carrasquilla

Comandante Figueroa

Comandante Triana

Jeneral Peña (Camilo)

Jeneral Herran

Jeneral Réyes Patria

Jeneral Briceño

Epílogo

JENERAL RICAURTE

Pocas familias de la Nueva Granada prestaron a la causa de la Independencia un continjente tan valioso como la familia Ricaurte de las mas ilustres i ramificadas de la capital; familia predestinada al heroismo i al sacrificio para la libertad de un Continente.

Miéntras que Antonio se dirijia a Carácas por entre laureles i arcos de triunfo en la campaña contra Monteverde, Bóves i Moráles, para ganar en |San Mateo la palma del heroismo i la corona de la inmortalidad, Isidoro combatia con denuedo en la gran trinchera del Juanambú i era recomendado por Nariño, con Mariano Posse i Joaquin Paris, en su parte oficial de ese glorioso ataque; Joaquin era nombrado segundo de Bolívar en la campaña del año de 13 i Jil, Manuel, Andrea i José María, luchaban en el interior i en otros puntos contra los tiranos de su Patria.

JOAQUIN RICAURTE firmó el acta de la Independencia del Nuevo Reino, el 20 de julio de 1810, i desde entónces quedó afiliado en las banderas republicanas.

En la biografía del jeneral Baraya hemos visto que el coronel Ricaurte fué su segundo en la espedicion enviada por Nariño contra las provincias del norte, en 1812.

Le vimos triunfante el 19 de julio de ese año sobre las fuerazas centralistas del brigadier Pey en el campo de |P |alo-blanco, i el 2 dé diciembre en |Ventaquemada, combatir i triunfar como jefe de vanguardia, contra todas las fuerzas con que el mismo Nariño se proponia ocupar a Tunja i someter las provincias del interior que no reconocian su gobierno. Fué tambien segundo de Baraya en el ataque a Santafé el 9 de enero de 1813.

Cuando Bolívar, despues de sus desavenencias con el coronel Manuel Castillo, partió de San José de Cúcuta para San Cristoval, quedó mandando en el primero de estos lugares el brigadier JOAQUIN RICAURTE, esperandó órdenes del gobierno granadino.

RICAURTE no pudo llegar al cuartel jeneral de Bolívar sino a principios del año de 14. El 29 de marzo de ese año se hallaba en Valencia, acompañando al comandante de artillería Taborda, cuando el ejército realista se presentó al frente de esa ciudad, i su jefe español Cebállos intimó su rendicion al jefe de la plaza, que lo era el brigadier Rafael Urdaneta.

La ciudad de Valencia no tenia para su defensa sino doscientos ochenta fusileros, i era atacada por un ejército de cerca de tres mil, pero afortunadamente carecian estos de artillería. Era jefe militar de la plaza el valiente coronel Juan Escalona, i gobernador político don Francisco Espejo.

El dia 30 empezó el ataque, consiguiendo los realistas que se internaran en la plaza las guerrillas que defendian la línea esterior. Inmediatamente ocuparon el rio i cortaron el agua. El ataqué i la défensa se  continuaron por cuatro dias, peleándose a todas horas i en todos los puntos con el mayor vigor de una i otra parte. Los realistas encontraron la mas obstinada resistencia en los sitiados, que en los tres últimos dias carecieron absolutamente de agua, habiendo llegado el caso de que muchos soldados abandonando el fusil, cayeran desmayados de sed. Urdaneta habia dado la órden de que todos los destacamentos de los puntos de defensa, se reunieran en el cuartel de artillería donde se hallaba RICAURTE Si la plaza era forzada, i el mismo Urdaneta i todos los oficiales habian resuelto incendiar el parque, en que existian todos los elementos de guerra de que podian disponer los patriotas, i volar con él. Pocos dias faltaban para que esta heróica resolucion, que para JOAQUIN RICAURTE no llegó el caso de que se cumpliera, se consumara por el capitan Antonio Ricaurte en el glorioso campo de |San Mateo.

Hacia mas de un mes que Bolívar se hallaba sitiado en este campo por las tropas del sanguinario Bóves, que habian sido diezmadas por el valor i entusiasmo de los patriotas i por la actividad imponderable i las acertadas providencias del Libertador Bolívar, a quien ya se habia dado este nombre por el Congreso de Venezuela.

Bóves con mas de tres mil hombres suspendió el sitio de |San Mateo i en retirada llegaba a Valencia el 2 de abril, cuando supo que Ceballos habia levantado el de esta ciudad, resuelto así en una junta de guerra, por habersele agotado las municiones.

Las fuerzas reunidas de Bóves i Cebállos alcanzaban a cerca de seis mil hombres. Mas a pesar de un número tan excesivo, el segundo de estos habia dispuesto ya emprender una marcha retrógrada, cuando se le pasaron algunos desertores  le ofrecieron introducir por una senda oculta, un cuerpo realista dentro de la plaza. Determinóse en consecuencia continuar el sitio, i se escojieron seiscientos soldados para el asalto, que debia darse a media noche por calzada, Rámos y Bóves mismo; pero el primero manifestó que desconfiaba de los desertores i el último no concurrió al punto convenido, por lo cual Cebállos, que mandaba en jefe, temiendo a las fuerzas de Bolívar i Mariño, que iban a unirse, resolvió levantar el sitio abandonando una presa segura, i retirarse al Tucuyito, a tres leguas de Valencia donde tuvo que dividirse el ejército realista con grandes pérdidas.

Desde entóncen RICAURTE acompañó a Urdaneta, i estuvo con él en la batalla de |San Carlos, el 16 de abril, en que este denodado jefe a la fuerza de valor i de pericia, salvo el ejército patriota, mandado por el jeneral Mariño.

Es de advertir que cuando RICAURTE llegó al cuartel jeneral de Bolívar ya ese hacia la guerra por cuenta del gobierno de Venezuela, que por esto RICAURTE no tuvo en el ejército la alta colocacion que le designara el gobierno granadino, peleando en esa campaña como oficial suelto, sin creerse por esto ofendido o menospreciado.

Despues  de la batalla de |Carabobo, ganada por los patriotas el 28 de mayo de 1814, Urdaneta persiguió los restos del ejército de Cebállo iban de huida hácia el occidente de Venezuela. Ocupó a San Cárlos el 1.° de julio, i de allí siguió al Tucuyo i a Araure, de donde volvió  San Cárlos, entrando en esta ciudad por la fuerza despues de batir a su paso dos guerrillas enemigas. De San Carlos se dirijió a Trujillo, teniendo que batirse todos los dias con las partidas de bandidos que infestaban los caminos i todas esas comarcas. En Trujillo se le unió el comandante Landaeta, que no habia podido entrar a Valencia i se incorporaba a la division con los pocos valientes que habian podido salvar en su retirada.

Calzada y Rámos persiguen a Urdaneta, i este sigue su retirada hasta Mérida en donde obligado por el clamor i censuras de los emigrados de venezuela, comprometió accion en el pueblo de Mucuchies: el dia 7 de diciembre, con manifiesta desventaja para sus tropas.

Despues de un combate sostenido con encarnizamiento por uno i otro lado, la division patriota fué batida con pérdida de cuatrocientos hombres, continuando Urdaneta su retirada hácia los valles de Cúcuta, con el coronel Florencio Palácios, su segundo, i los jefes Andres Lináres, José Ansoátegui, Miguel Martínez i Pedro Leon Tórres, que mandaban los tres batallones organizados en Trujillo, a los cuales se agregaron los tenientes coroneles Miguel Valdez, Bartolomé Chávez, Miguel Vásquez, Jacinto Lara, Francisco Picon, Francisco Conde i otros oficiales que tanta fama adquirieron en breve. Entre estos se contaba al capitan José Antonio Páez.

Con órden del gobierno granadino i a indicacion del mismo Urdaneta destinó éste a Casanare doscientos hombres de su division, rejidos por el mayor Leon Tórres; i otros jefes i oficiales siguiron, el mismo destino a órdenes del teniente coronel Miguel Valdez, a formar todos la base del ejército de Oriente, del que saliera despues el famoso de Apure.

Calzada en Mérida recibe órden para trasladarse a la provincia de Barinas, amenazada por las fuerzas de Casanare, en donde se habian reunido ya, mas de setecientos llaneros mandados por el intrépido Francisco Olmedilla i otros subalternos distinguidos, que se unieron a los que llevara Valdez.

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Abandonadas por Bolívar las costas de Venezuela en setiembre de 1814, tuvieron lugar en ese territorio otros acontecimientos, ya favorables, ya adversos a la causa de la Independencia. Entre ellos:

El combate de |Maturín, en que Bermúdez con los restos salva dos en Aragua i ayudado por los valientes jefes del llano, Saraza, Cedeño, Monágas i otros, triunfó sobre las numerosas fuerzas de Moráles; la ocupacion de Cumaná por el jeneral Piar, i el desastre sufrido por éste en el campo del |Salado, con el degüello de todos los prisioneros que se le hicieron i la continuacion de esta horrible carnicería en Cumaná, recuperada por Bóves a fuego i sangre; la batalla de |Urica en que triunfan las fuerzas de Bóves sobre las de Rívas, pero en que muere el sanguinario jefe español; el combate de |Cari, acaecido el mismo dia que el de |Urica (5 de diciembre de 1814) en que triunfa Yáñez sobre una columna de ochocientos hombres que dominaban el Orinoco, en el partido de Soledad, costándole la vida al mismo Yáñez i a su compañero en ferocidad el Coronel Molinet, el mismo que ordenara poco, ántes el degüello de todos los habitantes de la parroquia de Santa Ana, llevado a efecto; otro combate funesto para los patriotas en Maturín, en que muere Rívas, i huye Bermúdez hácia Margarita, donde, unido con Arismendi, organizan fuerzas para defender la Isla.

Para dar una idea cabal de la situacion de Venezuela en aquella época aciaga, copiaremos los siguientes cuadros:

En un oficio del jeneral Urdaneta al Congreso granadino, desde Trujillo, decia: " De aquí para adelante (hácia Valencia) son tantos los ladrones cuantos habitantes tiene Venezuela. Los pueblos se oponen a su bien; el soldado republicano es mirado con horror, no hai un hombre que no sea un enemigo nuestro; voluntariamente se reunen en los campos a hacernos la guerra; nuestras tropas transitan por los paises mas abundantes i no encuentran que comer; los pueblos quedan desiertos al acercarse nuestras tropas, i sus habitantes se van a los montes, nos alejan los ganados toda clase de víveres; i el soldado infeliz que se separa de sus camaradas, tal vez a buscar el alimento, es sacrificado. El pais no presenta sino la imájen de la desolacion. Las poblaciones incendiadas, los campos incultos, cadáveres por dondequiera, i el resto de los hombres reunidos por todas. partes para destruir al patriota.

I en una carta del asesor español de la Intendencia de Venezuela don José Manuel de Oropeza, al intendente don Dionisio Franco, le decia: Nuestros partidarios (195 jefes realistas) no podian hacer otra cosa que autorizar el desórden, el robo el asesinato, el vicio la insubordinacion, el escándalo, i qué se yo que mas; los pueblos eran devastados, i acuchillados indistintamente, premiándose despues al vil asesino i al infame ladron. No hai ya provincias las poblaciones de millares de almas han que. dado reducidas, unas a centenares, otras a decenas, i de otras no quedan mas que vestijios de que allí vivieron racionales. Esto no es una exajeracion, es una verdad que la he palpado con bastante dolor. Yo he quedado sorprendido al ver los caminos i los campos cubiertos de cadáveres insepultos, abrazadas las poblaciones, familias enteras que ya no existen sino en la memoria, i tal vez sin mas delito que haber tenido una rica fortuna de que vivir honradamente. La agricultura enteramente abandonada, de modo que no se encuentra en las ciudades ni granos ni frutos de primera necesidad. En una palabra, he visto los templos polutos i llenos de sangre, i saqueados hasta los sagrarios. No se. puede decir mas, ni yo me atrevo a decir lo mas que he visto i que he llorado .........."

Tal era la situacion de Venezuela en 1814 i 1815.

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Calzada llegó a Barinas i se sitio en Guadualito. De allí quiso regresar a Cúcuta para unirse a Rámos que habia quedado en ese lugar con mil doscientos hombres; pero resolvió dirijirse a Casanare, prometiéndose destruir la division que mandaba en esa provincia el jeneral JOAQUIN RICAURTE.

Las fuerzas de éste trataron de impedir el paso a Calzada en los rios Lipa, Ele i Casanare, pero no lo pudieron conseguir por el mayor numero de lo realistas.

Concentradas al fin las fuerzas independientes en las llanuras de |Chire, RICAURTE resuelve presentar accion a la division de Calzada, confiado en las ventajas del terreno para su caballería, armada en gran parte de carabinas. Trabado el combate el 31 de octubre de 1815, ostentaron los llaneros en él todo el valor que les es característico. Arrollando i destrozando la caballería que cubria las dos alas de los realistas, llegan a la retaguardia que la formaba la infantería, la desordenan i ponen en fuga.

El triunfo habria sido completo, si se le da a esta una segunda carga tan atrevida como la primera, que no hubiera podido resistir; pero las fuerzas independientes se distrajeron con la persecucion de los fujitivos de caballería, i dejaron que aquella se reanimara i ocupara una colina cubierta de bosque, en la cual no podia funcionar la de los llaneros, proporcionándose a Calzada el medio de retirarse con los restos de su division por el camino de Chita hácia Pamplona i Cúcuta.

Desde que RICAURTE organizaba sus fuerzas en Casanare, habia manifestado al gobierno la necesidad de guarnecer el punto de Sácama, en donde con doscientos hombres habria podido detenerse toda la division realista; pero el gobierno desatendió las indicaciones de RICAURTE, i Calzada no halló estorbo para pasar la codillera con sus tropas fatigadas, desnudas i enhambrecidas.

En la accion de |Chire perdió Calzada 200 muertos, 50 heridos 150 prisioneros i otros tantos dispersos, junto con los equipajes i caja de guerra.

Fué entónces que el jeneral Custodio García Rovira, que mandaba el primer ejército de reserva de la Union granadina, se movió del Socorro para detener a Calzada i atacarlo, i que el jeneral Rafael Urdaneta, que ocupaba a Cúcuta, salió con sus fuerzas al encuentro de las de Calzada.

La retaguardia de éstas fué batida en |Balágula por una columna de Tunja, al mando del comandante José María Buitrago.

El dia 25 de noviembre, la division Calzada, de 1,800 fusileros de línea i un cuerpo de caballería, derrotó las fuerzas independientes en el campo de |Bálaga, habiéndose empeñado el combate sobre las márjenes del rio Chitagá, en la creencia de que los realistas eran inferiores en numero, nacida de las noticias falsas que de todas partes se comunicaban, i de la exajeracion del triunfo de |Chire.

A la accion de |Bálaga concurrieron las fuerzas del gobernador de Pamplona, jeneral Rovira, compuestas de milicianos visoños las que tenia el jeneral Urdaneta en los valles de Cúcuta, que reunidas no alcanzaban al número del enemigo.

Urdaneta, a pesar de esto; dió sus disposiciones para una defensa vigorosa, i trató de impedir el paso del Chitagá; pero ha
 

habiendo  logrado los realistas pasar el rio, la derecha de los patriotas se puso en desórden i dispersion; i aunque el centro i la izquierda hicieron esfuerzos para sostener el combate, fueron bien pronto en vueltos i derrotados por el enemigo, con pérdida de cerca de 200 hombres entre muertos, heridos i prisioneros.

Cuando el gobierno granadino tuvo noticia de esta derrota, dió órden al jeneral RICAURTE para que sin tardanza ocupara a |Guadualito, con el fin de llamarle por ese lado la atencion a Calzada i privarle de los ausilios que de allí podian llevársele.

RICAURTE cumplió inmediatamente la órden, encargando su ejecucion al comandante Miguel Guerrero, quien, pasando el rio Arauca, atacó i derrotó al enemigo en número de 300 hombres, en |Mata de la miel, el 14 de diciembre.

Guadualito fué ocupado por los patriotas, quienes se defendieron despues en los llanos de Barínas, Arauca i Apure de los realistas que los atacaron, haciendo prodijios de valor, hasta enseñorearse de ese inmenso territorio, formando el núcleo del renombrado ejército de Apure, que a las órdenes del jeneral José Antonio Páez, uno de los primeros guerreros de la América del sur, aseguró la Independencia de Venezuela.

El jeneral RICAURTE, acometido de enfermedades, tuvo que renunciar el mando en jefe del ejército de oriente i lo reemplazó interinamente su segundo jefe el coronel Miguel Valdez. Poco despues fué nombrado en propiedad el jeneial Urdaneta; pero Valdez se resistió a entregarle el mando, i a pocos dias lo depuso tambien del empleo de jefe de armas de Casanare, nombrando en su lugar al coronel Juan Nepomuceno Moreno. Tan perdidas así estaban la subordinacion i disciplina en el ejército.

Por ese mismo tiempo tuvo lugar la insurreccion de la Isla de Margarita, llamada con razon la Esparta de América, a cuya cabeza se puso el coronel Arismendi i despues el jóven comandante Rafael Guevara, haciéndose en ella una guerra de esterminio con suceso vario.

Los jefes españoles que hacian la guerra en Margarita, lo fueron el teniente coronel Joaquín Urriestieta, a fines de 1815 i el coronel Juan Aldana, a principios de 1816, a las órdenes ya del pacificador don Pablo Morillo, i del capitan jeneral de Venezuela Moxó.

Durante la donimacion de Morillo i Sámano en la Nueva Granada, del año de 16 al de 19, el jeneral RICAURTE achacoso i casi valetudinario a consecuencia de las enfermedades que contrajo en la campaña de Casanare, tuvo que permanecer oculto en varios lugares o errante por los bosques o desiertos mas apartados, sufriendo toda clase de penalidades para escapar de la cuchilla española, esperando el momento siempre anhelado, de volver a presentarse en lid contra los enemigos de su Patria.

Esta ocasion se le presentó el 29 de setiembre de 1819, despues de la derrota dada a los españoles el 7 de agosto en el campo de Boyacá.

Calzada habia llegado a Popayan con los restos de la 3ª division, que contaria de novecientos a mil hombres de todas armas.

Ausiliado oportunamente por el capitan jeneral de Quito Melchor Aymerich i por los realistas de Popayan, pensó que podria sostenerse allí i aun oponerse con suceso a los vencedores en Boyacá.

Acababa de llegar a aquella ciudad, cuando envió al coronel Miguel Rodríguez con quinientos hombres, a destruir las partidas levantadas en el valle del Cáuca, sin dar cuartel a nadie, llevando como enseñanza de esta resolucion la bandera negra.

Sin dificultad invadió Rodríguez el valle; pero armados los pueblos empezaron a hostilizarlo de diversos modos, i siendo todos patriotas, no pudo mantener correspondencia ni siquiera dar aviso de sus movimientos a Calzada.

Los patriotas habian reunido como dos mil hombres, mal armnados, que pusieron al mando del jeneral RICAURTE, recien salido de los bosques en que estaba oculto; i con ellos fueron cercados Rodríguez i su fuerza en la hacienda de San Juanito, situada en los alrededores de Buga.

Incendiadas las casas en que Rodríguez se habia fortificado, i combatido por todas partes con entusiasmo i valor, se vió obligado a aceptar la capitulacion que le propuso RICAURTE, la cual dió por resultado la entrega de 11 oficiales i 200 soldados. Una parte del resto de la columna habia perecido en el combate, i otra se dispersó.

Al saber Calzada la entrega de Rodríguez con su columna, abandonó a Popayan precipitadamente i se dirijió a Pasto. A los quince dias fié ocupada aquella ciudad por el coronel Joaquin Paris, enviado de Bogotá con trescientos hombres.

El jeneral RICAURTE que consideraba aseguradas ya la Independencia i libertad de su Patria, i hallándose ademas cansado, achacoso i enfermo, se retiró a la vida privada; i en ella murió, con el recuerdo de sus glorias adquiridas en las dos primeras épocas de la República, en la ciudad de su nacimiento, a mediados del año de 1821.

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