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NUMERO 3.°
INFORME
QUE PRESENTÓ EN LA SOCIEDAD DE GEOGRAFÍA DE PARÍS EL SEÑOR JOMARD ACERCA DEL MAPA DE NUEVA GRANADA, POR EL SEÑOR CORONEL ACOSTA
El mapa que el Coronel de artillería señor Acosta, oficial al servicio de la República de Nueva Granada, ha presentado á la Sociedad de Geografía, merece por varios motivos nuestra atención. Esta es la primera vez que el territorio de Nueva Granada ha sido el objeto de un mapa especial; por otra parte, éste tiene fundamentos sólidos en cuanto á las principales posiciones, pues el autor ha recorrido principalmente esta antigua provincia, que forma hoy uno de los principales Estados independientes de la América del Sur. Este Estado se extiende de sur á norte, de 1°15' S. hasta 12° 25' N. y del E. el O., de 68° 30' de París, hasta cerca de 85° 20'.
La importancia de este país en lo que se refiere á las ciencias físicas, geográficas, políticas y comerciales, aumenta el interés de un trabajo como este del Coronel Acosta, trabajo al cual se ha consagrado con perseverancia digna de todo elogio. Es sobre el territorio de Nueva Granada donde viene á morir la doble cordillera de los Andes, cadena que divide en dos secciones los lechos del río Magdalena y el río Cauca. Ciudades como Cartagena, Popayán, Neiva, Panamá, Pamplona, Santa Marta, Río Hacha y veinte más, y sobre todo la capital Santa Fé de Bogotá, son notables por más de un motivo. Situados los principales puertos de la República unos sobre el mar de las Antillas y otros sobre el Océano Pacífico, éstos favorecen su comercio exterior, y le procuran importantes salidas (como Cartagena, Sabanilla y Panamá). Los límites de la República tocan con el Brasil y las Repúblicas de Venezuela y el Ecuador. Se necesitaba, pues, con urgencia un mapa algo más desarrollado y lo más exacto posible á nuestros actuales conocimientos. El que de Nueva Granada acaba de publicar el señor Acosta, á pesar de la incertidumbre en que tienen que quedar todavía muchos lugares, es un servicio importante para la geografía.
Antes que todo, se debe averiguar cuáles son los elementos de este mapa, es decir, sobre qué base se apoya, y cuáles son los materiales de los cuales se ha servido el autor para construirlo. He aquí las principales fuentes de que se ha valido: los trabajos del barón de Humboldt, los de los hidrógrafos españoles y todos los inéditos que el señor Boussingault puso á su disposición. Estos últimos materiales son preciosos; consisten en gran número de datos y posiciones que este sabio académico determinó astronómicamente, así como gran número de observaciones barométricas.
La determinación de los puntos del mapa, lo cual es lo más importante de todo. porque de allí depende el trazado de la costa occidental, es la de Cartagena. Hasta ahora se había adoptado la posición de 77° 50' de longitud O. El señor Acosta, apoyándose sobre observaciones hechas por los señores Castigue y Dagorn, hechas en 1835, calculadas por el señor Daurry y ajustadas á las del Port-Royal y de la Habana, adoptó el 77° 34' 24''. Para Bogotá se mantiene la adoptada por Humboldt, es decir, 76° 34' 8".
El curso del Meta ha sido sacado de las observaciones hechas durante el viaje que por allí hizo el señor Roulin con el señor Ribera, de Giramena al Orinoco; trabajo inédito que el señor Roulin tuvo á bien comunicar al señor Acosta, quien se ha servido del diario original. La parte superior corresponde á un mapa original de Caldas, y el Distrito de Antioquia al señor Restrepo (el mismo, infiero, que es hoy Presidente de la Academia de Bogotá}. La Provincia de Cartagena está trazada sobre un mapa original, firmado |Manuel de Anguiano, y conservado en la Biblioteca Nacional de París; la provincia de Mariquita está trazada en parte del mapa del señor Roulin, y, por último, el istmo de Panamá ha sido estudiado en los mapas más recientes.
El señor Acosta ha empleado también los itinerarios militares y los topográficos, tomados de sus propios viajes y Diarios de algunos oficiales de la República en las diferentes provincias de Nueva Granada, materias de las cuales hasta ahora no se había hecho uso.
Para trazar los límites de Nueva Granada con las Repúblicas vecinas, el autor, á falta de tratados definitivos, adoptó los del antiguo virreinato en la época de la revolución de 1810. Sin embargo, estos límites difieren notablemente en el Este del mapa de la Cruz, en favor de Nueva Granada.
El autor ofrece modestamente á sus compatriotas este trabajo como un ensayo, un principio que podrá ser útil entre tanto que en una época, quizás lejana, se pueda construís un mapa geométrico, fundado en operaciones geodésicas.
El nuevo mapa señala unas mil posiciones que faltaban en los anteriores. A esta ha añadido la publicación primera del puerto de Sabanilla en las bocas del río Magdalena, trazado levantado en 1843 por orden del Gobierno de la República por medio de sondas, trabajo que había permanecido inédito, pero que puede ser muy útil para los buques de guerra y de comercio; se encuentra también el trazado del puerto de Cartagena, también exacto, y un pequeño plano de la ciudad de Bogotá, y el corte transversal dé las dos cordilleras del Este al Oeste, pasando cerca del de el paralelo 4 1/2° N. entre el río Meta y el Chocó. Este corte es al mismo tiempo geológico, y fue trazado sobre observaciones hechas por M. Boussingault. En uno de los ángulos del mapa hay un pequeño mapa de Nueva Granada, señalando la posición de ésta con relación al Brasil, Venezuela, etc.
Cuando se compara el mapa de Acosta con los de la América del Sur de la Cruz Olmedilla y la de Spix y Martius, los más recientes, y con otros, se notan diferencias importantes, en particular en lo que concierne el trazado de la cordillera de los Andes. La mayor parte de los autores la prolongan sin interrupción de sur á norte por el occidente, pero parece ya cosa averiguada que hay solución de continuidad hacia el lecho del Atrato; la cordillera del sur va haciéndose más y más baja á medida que sigue el curso de ese río paca ir á morir en el golfo de Morrosquillo; al contrario, la del norte comienza al norte del río San Juan, entre las bocas del río Atrato y el Darién, y continúa por el istmo de Panamá. En segundo lugar, la doble cordillera del sur presenta grandes diferencias entre sus mesetas ( |plateaux) : el largo de la cadena oriental es mucho mayor que la cadena del oeste. Estas diferencias no habían sido trazadas hasta ahora en los mapas, y ni se había notado nada de esto.
La geografía física de esta parte de la América del Sur debe modificarse de una manera notable con las anteriores observaciones; por lo demás, en lo que concierne al lecho del Darién, ya el señor Helbert, que ha vivido allí, lo había notado también.
Es lástima que el señor Acosta, que tiene en su poder con grandes detalles cortes geológicos que señalan muy claro los perfiles de la cordillera, no hubiera publicado sino uno solo, y eso en una escala tan pequeña! Sin embargo, tiene el proyecto de publicar más tarde esos detalles. También hubiera podido indicar los lugares del país en donde existen antigüedades, puesto que en varias partes existen monumentos antiguos de los chibchas, ó más bien de los pueblos que los antecedieron. Aquellos monumentos probarían que esos pueblos gozaron de una civilización bastante avanzada; á lo menos así parece si debemos juzgar de los descubrimientos que se han hecho en Nueva Granada en los últimos treinta años. Debemos añadir que una gran parte de aquellos territorios, los menos poblados, es verdad, no han sido explorados, y por consiguiente el autor del mapa no pudo sino trazar á grandes rasgos el curso y los afluentes del Orinoco. Aquellos territorios son los que se encierran entre la cadena Oriental y los límites con el Brasil y Venezuela...
Terminaré este informe señalando algunas diferencias entre este mapa y aquellos que hasta ahora se habían conocido. Existen mapas ingleses de Cartagena, de 1739 a 1741, que representan este puerto de una manera muy diferente que el plano que encontramos en el mapa del señor Acosta . .. Añadiré que el gran mapa manuscrito que se conserva en la Biblioteca Nacional de París, del cual ya hemos hablado, y que ha sido estudiado por el señor Acosta, es una copia auténtica del mapa de la provincia de Cartagena, que se halla en los archivos de aquella ciudad, hecho en 1810. La escala es cinco veces y media más grande que el nuevo mapa, y abundan en él los pormenores. ( 1 )
En cuanto á los mapas de la América del Sur, como los de Cruz en 1773 y de Spix y Martius en 1825, las diferencias notables que entre ellos se encuentran y el del señor Acosta, no debe sorprender cuando se piensa en las nuevas fuentes que le han servido de base; la Sociedad de Geografía no puede menos que agradecer la publicación de una obra tan recomendable bajo todos aspectos.
JOMARD.
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Mapa topográfico de la provincia de Cartagena de Indias en el Nuevo Reino de Granada, según los mejores itinerarios y noticias. |
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