|
Documento No. 92
Del Obispo de Popayán a Domínguez
Sin fecha (agosto 1819).
Archivo General de Indias.
Cuba, legajo 744.
Nš 2. Oficio del ilustrísimo señor obispo al
señor gobernador.
Las extraordinarias circunstancias en que nos hallamos y la total confianza que me asiste de la fidelidad, prudencia y justificación de Vuestra Señoría, me determinan a cederle todas mis facultades delegables respecto a todos mis eclesiásticos del Valle, para que Vuestra Señoría pueda, como mi propia persona, hacer y disponer con respecto a estos cuanto crea conducente a conservar y sostener la tranquilidad pública y a ponerse en un estado respetable de defensa para imponer al enemigo. Y para que en todo se salve la inmunidad eclesiástica, se podrá Vuestra Señoría asociar con cualquier eclesiástico del Valle de quien tuviese confianza, a el que desde ahora le mando esté en un todo sujeto a las disposiciones de Vuestra Señoría. Yo sigo con tranquilidad en esta ciudad que por misericordia de Dios se sostiene fiel a nuestro amado Soberano y de ningún modo la desampararé sino en el último trance, que espero en Dios no llegará, pues el señor general Calzada debe llegar a ésta con dos mil hombres el 9 de setiembre próximo. El oficial itinerario llamado Isauza está en la Plata ya con su partida de treinta hombres. Aquí todo se activa con la mayor velocidad para el ejército nuestro que viene. Se han puesto ya en la boca del páramo y en Totoró trescientas reses y doscientas mulas, y se han reunido mil hombres para cuanto se pueda ofrecer (en) su fácil pronta conducción a esta ciudad. Aquí llegó el señor teniente coronel Sierra y anteayer pasó para Quito y Pasto a evacuar las mismas diligencias que usted encarga en su oficio dirigido señor Aymerich (2). Sin embargo de esto, hago seguir su oficio no de justicia en jutticia (porque no padezca extravío y por no alarmar los pueblos) sino por medio de un pastuso que me lo ha buscado el señor Merchancano y es de su total confianza; el cual va muy bien pagado. Con el mismo escribo al señor coronel Zambrano, exhortándolo fuertemente para que nos mande toda clase de auxilios (3). Si Vuestra Señoría tiene en Valle como sostenerse, conviene su permanencia en él hasta que llegue aquí el señor Calzada; pero si su interesante persona puede correr algún riesgo, debe usted replegarse aquí en donde todos reunidos podríamos mejor imponer al Valle. El capitán Rodríguez con sus trescientos veinte hombres se está acabando de poner en un estado bastante respetable. Es un bellísimo sujeto, de valor y muy militar y con él procedo de acuerdo en un todo El capitán Pareja ya está aquí con todos sus soldados y el dinero para cuanto se pueda ofrecer. Los de Numancia también están dispuestos para todo si fuere necesario. No ocurre otra cosa particular por ahora sino repetir a Vuestra Señoría que todo soy suyo y que lo ama de corazón su más apasionado afectísimo servidor y capellán que sus manos besa. Salvador, Obispo de Popayán. Señor Gobernador y Comandante General de la Provincia de Popayán.
________
(2) Documento Nš 104.
(3) Documento Nš 93.
REGRESO AL INDICE
SIGUIENTE
|