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Documento No. 90
De Calzada al Obispo de Popayán
La Plata, agosto 24 de 1819.
Archivo General de Indias.
Cuba, legajo 744.
Nº 8. Oficio remitido por el señor general Calzada a su Señoría Ilustrísima.
Ilustrísimo Sr. don Salvador Ximénez. La Plata, 24 de agosto de 1819. Muy señor mío de toda mí consideración y respeto: Cuando esperábamos que una victoria pusiese fin a la revolución de este país, nos hemos visto envueltos en una desgracia que casi no era posible calcular y de que Vuestra Señoría Ilsma., como todos los demás, estará espantado. La tercera división del ejército más fuerte que el de Bolívar, fue derrotada por éste; Santa Fé, que tenía poca guarnición, precisada a abandonarla, y las pocas fuerzas que han quedado, perdida la oposición (?), obligada a retirarse conmigo hacia esa ciudad, en donde no tendré otro gusto que conocer a Vuestra Señoría Ilustrísima, aunque no quisiera fuera por este motivo. Con todo se puede decir que hemos perdido poco y se puede asegurar del todo que la ventaja de los enemigos no durará muchos días. Nuestra pérdida en la acción fue muy corta y nuestra desgracia ha consistido en haberse dispersado la tropa al momento de la acción. Así es que se han incorporado muchos y son más los que han escapado por el Socorro y Pamplona; de modo que Bolívar no ha sacado más fruto de la acción que saquear a Santa Fé como lo ha hecho implacablemente. Este conducto muy propio a este cabecilla y su pandilla, acabará de desengañar a muchos sobre el objeto de los rebeldes que no es otro que robar. Pero sobre todo, lo que más debe consolar a los verdaderos amantes del Rey, es que la 5ª división del ejército que manda el brigadier don Tomás Morales debe hallarse sobre el Socorro y Pamplona, pues que pocos días antes de salir de Santa Fe ya sabía que estaba en Pamplona. Por esto es que Bolívar no se ha atrevido a penetrar en Santa Fé en donde estaría casi aislado, sino que ha permanecido en Tunja donde tiene la proporción de irse a los Llanos, que es la puerta que él se reserva para todo evento. Yo me apresuro a poner esta división en estado de obrar combinadamente con la de Morales y asegurar el éxito de la recuperación de Santa Fé. Con este objeto oficio al gobernador y cabildo de esa ciudad, al de Pasto, etc. Pero sobre todo fío el buen suceso de mis medidas al influjo y conocimiento de Vuestra Señoría Ilustrísima, de quien espero contribuirá con todas las fuerzas a un asunto que es el más interesante al servicio del Rey. Y hago esta súplica a Vuestra Señoría Ilustrísima con toda la confianza que no puede menos que inspirarme el alto concepto que tengo de Vuestra Señoría Ilustrísima. Sírvase pues Vuestra Señoría Ilustrísima hacer presente el estado ventajoso en que están las tropas del Rey y que ascienden a más de catorce mil hombres en Venezuela, prontos a marchar a este Reino si fuese necesario y establecer la confianza en los corazones, para prevenir la impresión que puede hacerles una pequeña desgracia que, si hace ruido, es por la calidad de ser la capital la que queda en poder de enemigos; con todo lo demás que Vuestra Señoría Ilustrísima sabe convenir y ser oportuno. Pronto tendré la satisfacción de ofrecerme personalmente a Vuestra Señoría Ilustrísima y entre tanto queda con el mayor respeto y consideración de Vuestra Señoría Ilustrísima afectísimo servidor, que sus manos besa. Sebastián de La Calzada.
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