Documento No. 50

 

De Sámano al gobernador de Cartagena

Agosto 3 de 1819.

 

Archivo General de Indias.

Cuba, legajo 708.

 

Reservado.

 

Agosto 3 de 1819.

 

Acompaño a Vuestra Señoría copia de un oficio de ese señor Obispo (4) para que le sirva a Vuestra Señoría de gobierno, encargando a Vuestra Señoría muy particularmente que en todos los partidos haya personas fieles que le avisen de la opinión pública, tratando sin conmiseración a los que se aparten del debido modo de pensar. Y yo aseguro a Vuestra Señoría que no se arrepentirá jamás de este modo de proceder. Dios guarde a Vuestra Señoría muchos años.

 

Santafé, Agosto 3 de 1819.

 

(Firma:) Juan Sámano [—rubricado-—].

 

Señor Gobernador Comandante General de la Plaza de Cartagena.

 

Al margen. — Contestose con fecha 20 del mismo mes. — Véase el cuaderno de reservados, oficio Nš 24. [—rúbrica—].

 

 

 

Documento No. 5O-A

 

Del obispo de Cartagena a Sámano

Junio 18 de 1819.

 

Archivo General de Indias.

Cuba, legajo 708.

 

 

Excelentísimo Señor. — He recibido con mucho atraso la apreciable de Vuestra Excelencia de diez y nueve de marzo con un pliego de Su Majestad. Las continuas alteraciones de mi residencia con motivo de la visita a que di principio en diez y ocho de febrero ha sido causa de su demora. Las lluvias y los malos caminos me obligaron a regresar a Cartagena en donde entré el doce del corriente. Doy a Vuestra Excelencia la enhorabuena por la reconquista de Portovelo, por los nuevos triunfos de las armas de Su Majestad, por el descubrimiento de las maquinaciones secretas de los enemigos de la tranquilidad y del orden y aseguro a Vuestra Excelencia para su inteligencia y gobierno, que en muchos pueblos del partido de Sabanas que he corrido en esta mi primera salida, he hallado alguna tal cual familia dementada con los síntomas mortales de la independencia, familias que convendría reprimir con alguna poquita de severidad, por el peligro en que ponen la tranquilidad pública. En los pueblos donde no hay este linaje de gentes refractarias, me han recibido y despedido con los aplausos encantadores de “Viva el Rey”, como pudieran recibir a Vuestra Excelencia. Saben, —que— es mi placer vitorear a Su Majestad y así lo tengo mandado a los curas para que lo hagan los días festivos cuando los pueblos entran y salen de la iglesia. Más, en los pueblos donde hay dos o tres sujetos abanderizados, murmuran de esta disposición y cohiben a los buenos y no ha faltado pueblo donde me dijeron —que — dieron un baile por la pérdida de Portovelo. He trabajado infinito por enseñarles el amor, fidelidad y respeto que deben a Su Majestad y a sus ministros y no se si alguno de estos ilusos, con tan grandes argumentos y ejemplos como les he puesto a la vista, habrán mudado de opinión. Es verdad que son muy pocos en todas partes, mas estos pocos con sus especies, con sus amenazas, con sus noticias, alteran, enervan y desconsuelan a los muchos. Dios guarde a Vuestra Excelencia muchos anos. — Cartagena de Indias, 18 de Junio de 1819. — Excelentísimo Señor. — Gregorio José, Obispo de Cartagena. — Excelentísimo Señor Virrey y Capitán General del Reyno etc. etc.

 

Es copia. — Caparrón. [—rubricado—].

 

 

 

 

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(4)      Documento Nš 50-A.

 

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