Documento No. 44

 

De Barreyro a Sámano

Campo de Boncita, julio 21 de 1819.

 

 

Excelentísimo Señor. — En la noche de ayer tomaron posición los enemigos en la casa llamada la Despensa de Bonza cercada de un muro y zanja y rodeada de pantanos, siendo por consiguiente de muy difícil acceso. Por esta causa, luego de hacer el reconocimiento de dicho punto, dispuse permaneciesen las tropas en sus anteriores posiciones. En ellas hemos estado todo el día sin lograr que los enemigos se moviesen, auncuando he intentado comprometerlos por medio de algunas guerrillas que mandaba a incomodarlos. — En la noche se ha observado en ellos el mayor silencio, que no han encendido fuegos y que de sus parapetos están incesantemente haciendo continuos disparos. Esto me indica se hallan en movimiento, pero ignoro cual sea, pues las escuchas nada han avisado. De cualquier modo que lo ejecuten nos será ventajoso, pues abandonan la posición que tenían que tanto nos costaría el adquirir. — Esta tarde se me han reunido las dos compañías de Dragones que había en Chocontá, una del 3er. batallón de Numancia y el coronel comandante del Tambo, don Francisco Ximénez. Mañana probablemente lo ejecutarán las tres del 1º del Rey de la guarnición del valle de Tenza. — La 3ª compañía del 2º del Rey que Vuestra Excelencia me previno debía reunírseme, aun no lo ha verificado e ignoro donde puede hallarse. — Por un confidente mío de todo crédito y que se halla al lado del rebelde Bolívar, he sabido hoy mismo que la caballería del Casanare ha hecho movimiento por los llanos de San Martín con objeto de llamar la atención de nuestras fuerzas por el punto de Cáqueza. Este movimiento nada nos debe imponer caso de verificarse, pues jamás intentarán hostilizar por ese lado con solo la caballería; además, que hay puntos ventajosísimos y principalmente el de la Cabulla que, guarnecido por un corto destacamento, es inexpugnable. Igualmente me avisa que Bolívar se baila consternado y sin saber qué hacerse, pues sus fuerzas se le disminuyen en gran número por las enfermedades que les ocasiona el temperamento y tener que estar continuamente en movimientos y a la intemperie, que en solo el tiempo que ha estado en Tasco, ha dejado más de quinientos enfermos en el hospital. De modo que, ya sea por las fuerzas de las tropas de la división de mi mando o por estas otras causas, muy en breve verán su exterminio. Todas sus tropas las tienen reunidas a mi vista excepto los doscientos ingleses que se hallan en Piaba. Y aun cuando intentasen diseminar algunas, no les sería fácil por lo débil que quedarían. No han visto otros pueblos que los precisos de esta carrera y aseguro a Vuestra Excelencia bajo mi responsabilidad que ha llegado el término de su fortuna y que no darán un paso adelante. — Las partidas de ladrones del Socorro y páramos de Quicagota, según los partes que he recibido, han hecho en estos días algunos robos que me es imposible el contener, pero su existencia solo durará lo que tarde en concluírse las operaciones que me hallo ejecutando. - He recibido el oficio de Vuestra Excelencia, su fecha 17 del corriente, sin número. Como me previene haré ver en la orden de la división el expreso con que Vuestra Excelencia procura el alivio de esta valiente tropa y los caracteres con que los distingue de un modo superabundante a sus méritos. — Dios guarde a Vuestra Excelencia muchos años. Campo de Boncita, 21 de julio de 1819 a las 11 de la noche.  — Excelentísimo Señor. — José María Barreyro. — Excelentísimo Señor don Juan Sámano.

 

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