La Orden Tercera Seglar o de Penitencia no
apareció en el momento que los franciscanos llegaron al territorio americano. Fue hasta
1612, cuando por medio de un estatuto expedido por la provincia mayor que decía que en
todas las villas mayores se debía promulgar la Tercera Orden de San Francisco, que el
tema se ventiló de forma incipiente en los ámbitos religiosos y de gobierno de la nueva
granada. Sólo hasta 1621 tomó el hábito el primer tercero de Santafé, señor José de
Rojas encomendero de Cucunubá, y después, en 1623, se eligió el primer comisario de la
Tercera Orden fray Antonio de Mora, religioso del convento de la Purificación de San
Francisco.
Hasta pasada la segunda
mitad del siglo XVIII los terceros practicaban su culto en la iglesia de San Francisco,
alegando incomodidad. En el año de 1761 el proyecto de levantar un templo propio se hizo
real. Algunos años antes en 1750 habían propuesto la erección de su iglesia en el lote
que ocupaba el Humilladero para lo que solicitaban su demolición, La petición fue
rechazada. Un suceso afortunado permitió que la orden pudiera, finalmente, hacer su
construcción: el virrey Solís, famoso por su amor por la Marichuela que busco fin a su
pena en el convento franciscano de Santa Clara, decidió convertirse en hijo de san
Francisco y en hermano de su amada inscribiéndose en la comunidad de terceros. Solís
donó a su hermandad una casa, vecina por el costado norte con la iglesia de San Francisco
y calle de por medio de la Veracruz, sitio en el cual se planeó la edificación. Otros
donativos apoyaron la empresa; una casa contigua a la del virrey Solís donó la matrona
santafereña doña Francisca Caycedo y Flórez; un lote y parte de un edificio también
localizado en el predio dio don Camilo Manrique y un tesoro ofreció don Ignacio Rojas
Sandoval.
Las obras de
construcción de la iglesia de la Orden Tercera en Santafé se iniciaron el 25 de enero de
1761, cuando el Arzobispo José Javier de Araus bendijo la primera piedra. El tiempo de
erección de la iglesia se extendió durante 20 años en los que el servicio se siguió
realizando en la vecina iglesia de San Francisco. La consagración del templo se realizó
el 25 de agosto de 1780. Además de la iglesia se construyó una edificación semejante a
un convento para los terceros, que fue demolida en 1890 por amenazar ruina. También se
unió la nueva iglesia con el convento de San Francisco con un arco de cal y canto que se
demolió en 1861. Las labores de talla las realizó el maestro tallador Pedro Caballero,
quien les dio fin el año de la consagración del templo.
El conjunto del templo
es armónico y sombrío, aunque las paredes de la iglesia, pintadas de color blanco crudo,
oscurecen demasiado las obras de talla.. En el altar mayor y en otros puntos de la iglesia
se ven estatuas modernas coloreadas y otras vestidas con telas, que producen pésimo
efecto artístico y que sería de desearse fueran trasladadas a otro templo donde reciban
culto. Hacemos excepción de dos imágenes del Cristo, el primero de los cuales ornamenta
y embellece la parte alta del tabernáculo principal, y el segundo luce bien en el
camarín de la única capilla de la iglesia. |
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