Habiendo partido de España el 30 de abril de
1642 , llegaron a la ciudad de Santafé cinco meses después, el 23 de septiembre
con el propósito de encargarse del Colegio Seminario de San Bartolomé, que en
cumplimiento de reales cédulas había organizado el Arzobispo Lobo Guerrero para
reemplazar al extinguido Seminario de San Luis. Los padres Alonso de Medrano y Francisco
de Figueroa se habían encargado de adquirir una casa, en la que se alojaron los padres
Martín de Funes, José Dadey, Juan Bautista Coluccini, Bernabé de Rojas y el Hermano
Diego Sánchez, que fueron los primeros en llegar para llevar a cabo dicha misión. Este
Seminario ocupó el local que es hoy el histórico Palacio de San Carlos. La Compañía de
Jesús fue fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola, quien estableció como uno de los
objetivos fundamentales para su orden el difundir la fe católica por medio de la
predicación y la educación, así como trabajar en lugares y momentos en que así lo
requiera con urgencia la Iglesia. La educación ha sido desde su creación, una de las
principales actividades de la orden. Tal vez fue esta la razón que impulsó al arzobispo
Loboguerrero a hacer el llamado a esta orden para dicho encargo.
"En 1612,
completados los estudios con las clases de teología, se pide la erección del colegio
seminario en universidad, se concede por bula de Gregorio XV en 1600 y por cédula real de
Felipe IV en 1623".
Tres meses después de
su llegada, dieron inicio los jesuitas a su colegio, las clases de gramática latina, con
las que comenzaban entonces la segunda enseñanza, se inauguraron el 1º de enero de 1605.
El colegio comenzó con 70 discípulos, pertenecientes en su gran mayoría, a las
principales familias de la ciudad, pronto el número ascendió a un centenar. Poco tiempo
después, el obispo se dirigió al rey para obtener del padre general el envío de dos
docenas de estos religiosos.
"El 7 de julio de
1767 recibió Messía de la Zerda real Cédula de extrañamiento de la Compañía de
Jesús, expedida en el Pardo con carácter reservado a 27 de febrero del mismo año.
Al Virrey se le
ordenaba, en carta de puño y letra del Rey, que mantuviese en absoluta reserva la real
orden para que fuese notificada a los jesuitas y a los ejecutores del extrañamiento el
día 31 de julio, día de la festividad de San Ignacio de Loyola. Por su parte, Moreno y
Escandón era el único iniciado, junto con el Virrey, en este secreto hasta la noche del
31 de julio. En altas horas de ella convocó el Virrey en su gabinete a los empleados que
había designado para jueces ejecutores de la expulsión en las tres casas que habitaban
los jesuitas en Santafé. Los ejecutores eran el Fiscal Moreno y Escandón y el Oidor don
Antonio Verástegui, para notificar la orden en el Colegio Máximo; el Oidor Francisco Pey
Ruiz y el Provisor don Gregorio Díaz Quijano, para el Seminario que se hallaba en el
histórico palacio de San Carlos, y don Luis Carrillo y don Juan Antonio Peñalver, para
el Noviciado que ocupaba el ya conocido edificio del Hospicio".
"La institución
tenía tres tipos de alumnos: seminaristas sostenidos por la iglesia, aspirantes a
sacerdotes; convictores que pagaban su pensión; y colegiados reales costeados por el
erario real. En esta forma el edificio cumplía con una triple función.
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PACHECO, JUAN MANUEL. Los
Jesuitas en Colombia. Tomo I (1567-1654). Editorial San Juan Eudes. Bogotá D.E., 1959.
BÁÑEZ, PEDRO MARIA.
Crónicas de Bogotá, Imprenta Nacional, Bogotá,1913.T.1. |
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