INDICE




b.  LA HOYA DEL GOLFO DEL MEJICO Y DEL MAR DE LAS ANTILLAS.

 

Es una conbinuacion de la hoya del Misísipi, Luisiana y bahía de Hudson: podria decirse que es la parte sumergida de esta misma hoya á la que pertenecen, sobre las costas de Venezuela, todos los terrenos muy bajos que se han conservado al norte de la cadena del litoral y de la Sierra Nevada de Mérida. Si trato aquí parte de la hoya del Mar de las Antillas, es para no confundir lo que, en el estado actual del globo, se halla sobre y debajo la superficie de las aguas. Ya he hecho ver, en otra parte, que la coincidencia reciente de las épocas de los temblores de tierra observados en Caracas y en las orillas del Misísipi, Arkansas y Ohio, justifica las vistas geológicas, segun las que se miran como una sola hoya, las llanuras que estan limitadas al sur por la cordillera del litoral de Venezuela, al este por los Alleganis y la serie de los volcanes de las Antillas; al oeste por las Montañas Peñascosas (Andes mejicanos) y por la série de los volcanes de Guatemala. La hoya de las Antillas forma, como ya lo hemos dicho, un Mediterráneo con muchas salidas, cuya influencia sobre el destino político del nuevo continente depende á la vez de su posicion central y de la gran fertilidad de sus islas. Las salidas de la hoya, cuyas cuatro mayores (159) tienen 75 millas de anchura, se hallan todas, por parte del este, abiertas hácia la Europa, y surcadas por el corriente de los trópicos.

Así como en nuestro Mediterráneo se reconocen los vestigios de tres antiguas hoyas por la proximidad de Rodas, de Scarpento, de Candia y de Cerigo, igualmente que por la del cabo Sorello de la Sicilia, de la isla Pantelaria y del cabo Bon de Africa, así tambien la hoya de las Antillas, que excede en extensional Mediterráneo, parece presentar los restos de los antiguos diques que reunian (160) el cabo Cotoche del Yucatan, al de San Antonio de la isla de Cuba, y esta, el cabo Tiburon de Santo Domingo, la Jamaica, el Banco de la Víbora y el escollo de la Serranilla al cabo Gracias á Dios de la costa de los Mosquitos. 

Una division en tres hoyas parciales resulta de esta disposicion de islas y cabos mas avanzados del continente. El mas septentrional ha sido designado, hace largo tiempo, por la denominacion particular de golfo del Mejico; el intermedio hoya central podria llamarse Mar de Honduras, á causa del golfo de este nombre que hace parte de él; el meridional, comprehendido entre las Pequeñas Antillas y las costas de Venezuela, del istmo de Panamá y del pais de los Indios mosquitos, formaria el Mar de los Caribes. (161)

Es por otra parte un fenómeno bien digno de atencion el hallar las rocas volcánicas modernas distribuidas en las dos orillas opuestas á la hoya de las Antillas, al este y al oeste, pero no al sur y al norte. Un grupo de volcanes, en parte apagados y en parte aun encendidos, se prolonga en las Pequeñas Antillas desde los 12° hasta los 18°; y en las Cordilleras de Guatemala y del Méjico, desde los 9° hasta los 19° ½ de latitud. He visto yo introducirse, en la extremidad noroeste de la hoya de las Antillas, las formaciones secundarias hácia el sudeste; y á lo largo de las costas de Venezuela, las rocas de gneis y de micaesquita primitivas se introducen hácia el noroeste. Los basaltos, los amigdaloides y los traquites, que generalmente estan sobremontados de calcáreas terciarias, no se manifiestan sino hácia las orillas oriental y occidental.  

 

c. LA HOYA DEL BAJO ORINOCO Ó DE LOS LLANOS DE VENEZUELA.

 

Esta hoya, parecida á los llanos de la Lombardia está abierta el este: sus limites son: al norte, la cadena costera de Venezuela; al oeste, la cordillera oriental de la Nueva Granada, y al sur, la Sierra Parima; pero, corno este último grupo no se extiende al oeste sino hasta el meridiano de las cataratas de Maipures (long. 70° 37’), queda de este lado una abertura ó estrecho terrestre que se dirige del norte al sur, y por el cual los llanos de Venezuela comunican con la hoya del Amazona y del Rio Negro. Distinguimos la hoya del Bajo Orinoco propiamente dicho (al norte de este rio y del Apure) de las llanuras del Meta y del Guaviare. Estas últimas llenan el espacio que dejan entre si las montañas de la Parima y de la Nueva Granada. Cada una de las dos partes de esta hoya tiene una direccion opuesta; pero como una y otra estan igualmente cubiertas de gramíneas se han acostumbrado en el pais á comprehenderlos bajo una misma denominacion. Estos llanos ( sávanas ó praderías) se extienden en forma de arco desde las bocas del Orinoco, por San Fernando de Apure, hasta mas allá del confluente del rio Caguan con el Jupura, por consiguiente sobre una largura de mas de 360 leguas.

 

I.

 

Parte de las hoya de Venezuela dirigida del este al oeste. El declive general está hácia el este, y la altura media es de 40 á 50 toesas. La ribera occidental de este grande mar de yerbas está formada por un grupo de montañas de las cuales algunas igualan ó sobrepujan en altura al pico Tenerife y al Monte Blanco. De este número son los páramos del Almarzadero, de Cacota, de Laura, de Porquera, de Pucuchies, de Timotes de las Rosas. Las riberas septentrional y meridional no alcanzan generalmente 500 á 600 toesas de elevacion. He dado en otra parte una descripcion amplia del suelo de los Llanos. Notase con sorpresa que el maximum de depresion de la hoya no se halla en su centro, pero sí sobre el limite austral, al pié de la Sierra Parima costeada por el thalweg del Orinoco. No es sino entre los meridianos del cabo Codera y de Cumaná, en donde una gran parte de la cordillera del litoral de Venezuela ha sido destruida, que las aguas de los llanos (el rio Unare y el rio Neveri) llegan á la costa septentrional. La cresta de division de esta hoya está formada por mesetas conocidas con el nombre de Mesas de Amana, de Guanipa y de Jonoro. En esta misma parte oriental, entre los meridianos de 63° y 66°, las llanuras ó sávanas se extienden hácia el sur, mas allá de los rios Orinoco é Imataca, y forman (á medida que se aproximan al Cuyuni y Esquibo) una especie de golfo á lo largo de la Sierra Pacaraina. 

 

2.

 

Parte de la hoya de Venezuela dirigida del sur al norte. La grande anchura de esta zona de sávanas, de 100, á 120 leguas, hace bastante impropia la denominacion de estrecho terrestre, á menos que se aplique geognósticamente á toda comunicacion de hoyas limitadas por altas cordilleras. Quizá esta denominacion pertenece con mas derecho á la parte en donde está colocado el poco conocido grupo de montañas que rodean los nacimientos del Rio Negro (Véase mas arriba I 143, 145). En la hoya comprehendida entre el declive oriental de los Andes de la Nueva Granada y la parte occidental de la Sierra Parima, las sávanas se prolongan, como ya lo hemos indicado mas arriba, mucho mas allá del ecuador, pero su extension no determina los límites australes de la hoya que examinamos aquí. Estos últimos estan fijados por un asiento ó línea de cumbres que divide las aguas entre el Orinoco y Rio Negro, afluente del Amazona. Una elevacion de contracuesta, casi imperceptible á la vista, forma una cresta que parece reunir la cordillera oriental de los Andes al grupo de la Parima. Esta cresta se dirige de la ceja (lat. 1°. 45’). ó del vertiente oriental de los Andes de Timena (162) , entre los nacimientos del Guayavero y del rio Caguan (163) , hácia el istmo que separa el Tuamani del Pimichim (164) ,y por consiguiente sigue en los llanos los paralelos de 2° 30’ y 2° 45’. Es muy notable que mas al oeste de la misma espalda de los Andes, en el nudo de montañas que encierran los nacimientos del Magdalena, se encuentren á 900 toesas de altura sobre el nivel de los Llanos, las divortia aquarum entre el Mar de las Antillas y el Océano Pacífico, casi por la misma latitud (1° 45’- 2° 20’). Esta línea de division de aguas está formada, del istmo de Javita hácia el este, por las mismas montañas del grupo de la Parima; luego se eleva un poco al norte hácia los manantiales del Orinoco (¿lat. 3° 43’?) y hácia la cadena de Pacaraina (lat. 4° 4’-4° 12’): despues durante un curso de 80 leguas, entre la division del Anocapra y las orillas del Rupunurí, se dirige muy regularmente del oeste al este; en fin, mas allá del meridiano de 61° 50’, se desvia de nuevo hácia latitudes mas bajas, pasando entre los nacimientos boreales del rio Surinam, del Maroni y del Oyapok, y los nacimientos meridionales del rio Trombetas, del Curupatuba y del Parú (lat. 2°-1° 50’). Estas indicaciones bastan para probar que esta primera línea de division de aguas de la América del Sur (la del hemisferio boreal) cruza todo el continente entre los paralelos de 2° y 4°. No hay mas que el Casiquiare que se haya abierto un paso al traves de la cresta que acabamos de describir. El sistema hidráulico del Orinoco presenta el fenómeno extraordinario de una division, en el mismo sitio en que el límite de dos hoyas (del Orinoco y del Rio Negro) atraviesa la misma madre del recipiente principal. En la parte de la hoya del Orinoco que se dirige del sur al norte, como en la del oeste al este, los maxima de depresion se hallan al pié de la Sierra Parima, y aun podria decirse sobre sus mismos contornos. 

 

d.  LA HOYA DEL RIO NEGRO, Y DEL AMAZONE.

 

Esta hoya, es la mas central y la mayor de las de la América del Sur. Está expuesta á frecuentes lluvias ecuatoriales, y el clima, cálido y húmedo á un tiempo, desenvuelve en ella una fuerza de vegetacion á la que nada puede compararse en los dos continentes. Está limitada al norte por el grupo de la Parima, al sur por las montañas del Brasil, y casi enteramente cubierta de espesas florestas, mientras que las dos situadas á las extremidades del continente (los llanos de Venezuela ó del Bajo Orinoco y las pampas de Buenos Aires ó del Rio de la Plata) son sávanas ó praderías desprovistas de árboles y cubiertas de gramíneas. Esta distribucion simétrica de sávanas, bordadas por impenetrables florestas; debe estar ligada á revoluciones físicas que han obrado á la vez sobre grandes superficies. 

Parte de la hoya del Amazona dirigida del oeste al este, entre los 2° norte y 12° sur y de 880 leguas de largo, su orilla occidental está formada por la cadena de los Andes, desde el nudo de las montañas de Huanuco hasta el del origen de la Magdalena, y ensanchada por el contrafuerte del rio Beni (165) rico en sal gema y compuesto de muchas filas de colinas (lat. 8°-11° sur) que se adelantan hasta las llanuras en la orilla oriental del Perú. 

Nuestras cartas disfrazan estas colinas en Atlas Cordillera y Andes de Cuchao (166) . Hácia el norte la hoya del Amazona, cuya area (de 244,000 leguas cuadradas ) no es sino un sexto mas pequeña que la de la Europa entera, se levanta en laderas ó colinas muy suaves hácia la Sierra Parima, y al este de los 68° de longitud, la parte elevada de esta sierra se termina por los 3° 1/3 de latitud boreal.

El grupo de montecillos que rodea los nacimientos del Rio Negro, del Inirida, y del Xie (lat. 2°); y las peñas esparcidas entre el Atabapo y el Casiquiare, se presentan como grupos de islotes y de escollos en medio del llano, y gran parte de estos escollos estan cubiertos de signos ó esculturas simbólicas. Unos pueblos muy diferentes de los que habitan hoy las orillas del Casiquiare han penetrado en las sávanas; y la zona de las peñas pintadas que se extiende á mas de 150 leguas de anchura, ofrece los vestigios de una antigua civilizacion. Al este de los grupos esporádicos de rocas (entre el meridiano de la division del Orinoco y el del confluente del Esquibo con el Rupunuri), las altas montañas de la Parima no comienzan sino por los 3° de latitud, que es precisamente en donde terminan las llanuras del Amazona. 

El vasto golfo que estas parecen formar en la parte superior del llano del Rio Branco y las tortuosidades que se observan en la ladera meridional de la Sierra Parima han sido discutidas mas arriba; pero hácia el sur, los límites de las llanuras del Amazona son mas desconocidos aun que hácia el norte. Unas montañas, que exceden de 400 toesas, no parecen extenderse en el Brasil al norte del paralelo de 14° á 15° de latitud meridional y al oeste del meridiano de 52°; pero se ignora hasta donde se prolonga el pais montuoso, si se quiere designar bajo este nombre un terreno poblado de colinas de 100 á 200 toesas de elevacion. Entre el Rio das Vertentes y el Rio de Tres Barras (afluentes del Araguay y del Topayos, los montes Parecis envian varias puntas hácia el norte. Sobre la orilla derecha del Topayos, se adelanta una serie de montecillos (segun cartas manuscritas, hechas recientemente en el depósito hidrográfico de Rio Janeiro) hasta el paralelo de 5° de latitud sur y hasta la cachoeira de Maracana; mientras que, mas al oeste, en el Rio Madeira, cuyo curso es casi paralelo al del Topayos, los raudales y las cataratas (cuentan 17 de ellas entre Guayramerim (167) y el famoso salto de Theotonio) (168) indican crestas peñascosas solo hasta el paralelo de 8°.

La depresion principal de la llanura, cuyos contornos acabamos de examinar, se halla no hácia una de sus riberas, cómo en la del Bajo Orinoco, pero sí al centro mismo, en el sitio donde el grande recipiente del Amazona forma un surco longitudinal, inclinado del oeste al este, bajo un ángulo de menos de 25 segundos. Las medidas barométricas que he hecho en Javita sobre las orillas del Tuamini, en Vasiva sobre las del Casiquiare, y en la Catarata de Rentema en el Alto Marañon parecen probar que la elevacion de las llanuras del Amazona es hácia el norte (al pié de la Sierra Parima), de 150 toesas, y hácia el oeste (al pie de la cordillera de los Andes de Loja), de 190 toesas sobre el nivel del Océano. Esperamos que, cuando los barcos de vapor suban el Amazona, desde el Gran Pará hasta el pongo de Manseriche, en la provincia de Mainas, no descuidarán, durante el curso de una navegacion tan fácil, de nivelar barométricamente el curso de este rio, que es el thalweg de una llanura quince veces mayor que la Francia entera. 

2. Parte de la llanura ú hondonada del Amazona dirigida del sur al norte. Es la zona ó estrecho terrestre por el que comunican, entre los 12° y 20° de latitud austral, las llanuras del Amazona con las pampas de Buenos Aires. La orilla occidental de esta zona está formada. por los Andes, entre el nido de Porco y del Potosí, y él de Huanuco y de Pasco. Una parte del contrafuerte del rio Beni, que no es sino un ensanche de las Cordilleras de Apolobamba, y todo el promontorio de Cocha­bamba, avanzan hácia el este en las llanuras del Amazona. La prolongacion de este promontorio es lo que hace nacer la sospecha de una union de los Andes con una serie de colinas que las Serras dos Parecis, la Serra Melgueira y la pretendida coordillera de San Fernando envian hácia el oeste. Esta parte casi desconocida de las fronteras del Brasil y del Alto Perú merece la atencion de los viageros. Segun las nociones mas recientes que han podido recogerse, parece que la antigua mision de San José de Chiquitos (casi á los 17° de latitud; 67° 10’ de longitud, suponiendo Santa Cruz de la Sierra lat. 17° 25’ y long. 66° 47’) se encuentra ya situada en los llanos, y que las montañas del contrafuerte de Cochabamba se terminan entre el Guapaix (Rio de Mizque) y el Parapiti, que mas abajo toma los nombres de Rio San Miguel y Rio Sara. Las sávanas de la provincia de Chiquitos comunican al norte con las de los Mojos, y al sur con las del Chaco; pero en estas mismas regiones, como ya lo hemos observado mas arriba, se forma, por la interseccion de dos planos débilmente inclinados, un pico ó línea de division de aguas que, al norte de la Plata (Chuquisaca), toma su origen entre los manantiales del Guapaix y del Cachimayo (afluente del Pilcomayo), y sube desde el paralelo de 20° al de 15° de latitud austral, por consiguiente al nordeste, hácia el istmo de Villabella. Desde este punto, uno de los más importantes de toda la hydrografía de la América, puede seguirse la línea de division de aguas hasta la cordillera del litoral ( Serra do Mar), la cual se ve serpentear (lat. 17°-20°) entre los nacimientos boreales del Araguai, del Maranhon ó Tocanatinas, y del Rio San Francisco, y los manantiales meridionales del Parana. Esta segunda linea de division, que entra en el grupo de las montañas del Brasil sobre la frontera de la capitanía de Goyaz, separa los vertientes de la llanura del Amazona, de las del Rio de la Plata, y corresponde, al sur del ecuador, á la línea que hemos hecho conocer en el hemisferio boreal (lat. 2°-4°), en los mismos límites de las llanuras del Amazonas y del Bajo Orinoco. 

Si los llanos del Amazona (tomando esta denominacion en el sentido geognóstico que los hemos designado) se distinguen en general de los llanos de Venezuela y de las pampas de Buenos Aires por la extension y espesura de los bosques que las cubren, admira tanto mas la continuacion de las sávanas que se encuentran en la parte dirigida del sur al norte. Diríase que el mar verde (169) de las llanuras de Buenos Aires envia un brazo por los llanos del Tucuman, de Manso, del Chaco, de Chiquitos y de los Mojos, á las pampas del Sacramento (170) , á las sávanas del Napo, del Guaviare, del Meta y del Apure. Este brazo atraviesa, entre los 7° y 3° de latitud meridional, el llano de los bosques del Amazona, y la ausencia de árboles sobre una extension tan grande de terreno (la preponderancia que han adquirido. de pequeñas plantas monocotyledones) es un fenómeno de la geografía de las plantas, que depende quizá de la accion de antiguas corrientes pelágicas ó de otras revoluciones parciales de nuestro planeta. 

 

LLANURA DEL RIO DE LA PLATA Y DE PATAGONIA,

 

desde la ladera sudoeste del grupo de las montañas del Brasil hasta el estrecho de Magallanes, y desde 20° hasta 55° de latitud. Estas llanuras corresponden á las del Misísipi y del Canada en el hemisferio boreal. Si una de sus extremidades se aproxima menos á las regiones polares, la otra entra mucho mas en la region de las palmas. La parte de esta vasta llanura que se extiende desde la costa oriental hácia el rio Paraguay (es decir, la capitanía del Rio Grande, al oeste de la isla Santa Catalina, la provincia Cisplatina y el Paraguay, propiamente dicho, entre el Parana y el rio Paraguay), no ofrece una superficie tan perfectamente igual ó llana como la parte situada al oeste y sudeste del Rio de la Plata, y que hace siglos se conoce bajo el nombre de pampas, sacado de la lengua peruana o quichua (171) .

Geognósticamente hablando, no forman estas dos regiones del este y del oeste sino un solo llano, limitado al oriente por la Serra de Villarica ó do Espinhaço, que se pierde en la capitanía de San Paolo hácia el paralelo de 24°; al nordeste, por los rnontecillos (172) que la Serra da Canastra y los Campos Parecis envian hácia la provincia del Paraguay; al oeste, por los Andes del Alto Perú y del Chile, y al noroeste, por la punta de particion de las aguas, que se prolonga del contrafuerte de Santa Cruz de la Sierra, por medio de los llanos de Chiquitos, hácia las Serras do Albuquerque (lat. 19° 20’) y de San Fernando.  

La parte de este llano, que se encuentra al oeste del rio Paraguay, contiene 70,000 leguas cuadradas, y está enteramente cubierta de gramíneas, al paso que bosques espesos se extienden de la orilla oriental del Paraguay hácia el Parana y el origen del Uruguay. Esta superficie de pampas ó llanos de Manso, del Tucuman, de Buenos Aires y de la Patagonia oriental excede por consiguiente cuatro veces la superficie de la Francia entera. Los Andes del Chile disminuyen las pampas por los dos contrafuertes de Salta y de Córdova. Este último promontorio, cuya extension conocemos con mucha precision por las observaciones astronómicas de los S res Espinosa y Bauza (173) , forma un promontorio de tal modo avanzado, que solo queda (latitud 31°-32°) una llanura de 45 leguas de ancho entre la extremidad oriental de la Sierra de Córdova y la márgen derecha del rio Paraguay, dirigida en forma de un meridiano, desde la villa de Nueva Coimbra, hasta el Rosario, mas abajo de Santa Fe.

Mucho mas allá de las fronteras meridionales del antiguo vireinato de Buenos Aires, entre el Rio Colorado y el Rio Negro (lat. 38°-39°), varios grupos de montañas parecen elevarse en forma de islotes en medio de la llanura muríatifera. Una tribu de Indios del sur (Tehuelhet) tiene allí, hace mucho tiempo, el nombre característico de hombres de montañas (Callilehet) ó serranos. Desde el paralelo de la embocadura del Rio Negro hasta el del Cabo Blanco (lat. 41°-47°), algunas montañas, diseminadas en ls costa patagónica oriental, anuncian desigualdades mas considerables en el interior. Sin embargo toda la parte del estrecho de Magallanes, desde el Cabo de las Vírgenes hasta el Cabo Negro, sobre mas de 30 leguas de anchura, está rodeada de sávanas ó pampas, y los Andes de la Patagonia occidental no empiezan á elevarse sino cerca del Cabo Negro, y ejercen una gran influencia sobre la direccion de la parte del estrecho que es mas inmediata al Mar del sur y dirigida del S. E. al N.O.

Si hemos dado á las llanuras ó hoyas de la América meridional los nombres de los rios que corren en sus surcos longitudinales, no hemos querido por esta razon compararlas á simples valles. En las llanuras del Bajo Orinoco y del Amazona, todas las líneas de mayor declive llegan sin da á un recipiente principal, y los afluentes de los afluentes, es decir, las hoyas de órdenes diferentes, penetran en el grupo de las mismas montañas. La parte superior ó los altos valles de los afluentes son considerados en este cuadro geológico, como pertenecientes á la region montuosa del pais y como situados fuera de las llanuras del Bajo Orinoco y del Amazona. Las vistas del geólogo no son idénticas con las del hidrógrafo. En la llanura que hemos llamado del Rio de la plata y de la Patagonia, las aguas que siguen las líneas de mayores declives tienen muchas salidas. La misma llanura encierra muchos valles de rios; y examinando de cerca la superficie poliédrica de las pampas, y la porcion de sus aguas que no va al mar, semejante á las aguas de los llanos del Asia (174 ), se concibe que estas llanuras estan divididas por pequeñas crestas ó líneas de cumbres y que tienen declives alternativos (175) , inclinados en sentidos opuestos respecto al horizonte. Para hacer sentir mejor esta diferencia entre los tanteos geológicos é hidrográficos, y para probar que, en los primeros, haciendo abstraccion del curso de las aguas que van á parar á un solo recipiente, se eleva uno á un punto de vista mucho mas general, recordaré de nuevo la llanura hidrográfica del Orinoco.

Este inmenso rio nace sobre el vertiente meridional de la Sierra Parima; su ribera oriental, desde el Casiquiare hasta la embocadura del Atabapo., esta guarnecida de llanuras, y corre en una hondonada, á la que, geológicamente hablando, segun la gran division de la superficie de la América del sur en tres llanuras, hemos dado el nombre de llanura del Rio Negro y del Amazona. Las bajas regiones que son limitadas por los declives meridionales y septentrionales de las montañas de la Parima y del Brasil, y que el geólogo debe designar con un solo nombre, encierran, segun el lenguage igualmente preciso del hidrógrafo, dos llanuras de rios, las del Alto Orinoco y Amazona, separados por una cresta (efecto de los declives alternativos) que se dirige del istmo de Javita hácia la Esmeralda. Resulta de estas consideraciones, que una llanura geológica ( sit venia verbo) puede tener muchos recipientes y muchos emisarios, y que dividida por pequeñas lineas de cumbres casi imperceptibles á la vista, puede encerrar á un tiempo aguas que van al mar por diferentes surcos independientes unos de otros, y sistemas de rios interiores que van á parar á lagos mas ó menos cargados de materias salinas. Una hoya de rio ú hoya hidrográfica no tiene mas que un solo recipiente y un solo emisario: si por una division, da una parte de sus aguas á otra hoya hidrográfica, es porque la madre del rio ó el recipiente principal se aproxima de tal modo á uno de los bordes de la llanura ó de la punta de division que esta cresta la cruza en parte. 

La distribucion de las desigualdades de la superficie del globo no presenta límites fuertemente declarados entre los paises montuosos y las bajas regiones ó llanuras geológicas. Aun en el mismo sitio en donde las cadenas de montañas se elevan como diques peñascosos colocados sobre una grieta, los contrafuertes mas ó menos anchos parecen indicar un levantamiento lateral. Sin embargo de reconocer la dificultad de bien circunscribir los grupos de montañas y las llanuras ú hondonadas continuas, he intentado calcular sus superficies, segun los datos que contienen las hojas precedentes.

AMÉRICA MERIDIONAL.  



I. Parte montuosa.

Andes  58,900 l. c. m.
Cadena del litoral de Venezuela   1,900
Sierra Nevada de Mérida      200
Grupo de la Parima   25,800 
Sistema de las montañas del Brasil 27,600 
114,400 

 

 II. Llanuras.  

 

Llanos del bajo Orinoco, meta y Guaviare  29,000
Llanuras del Amazona   260,400 
Pampas del rio de la Plata y de la Patagonia  135,200 
Llanura entre la cadena oriental de losAndes de Cundinamarca y la del Choco   12,300 
Llanuras del litoral, al oeste de los Andes     20,000
456,900 l. c. m. 

 

La superficie de toda la América meridional es de 571,300 leguas cuadradas (de 20 al grado), y la proporcion entre la extension del pais montuoso y la region de las llanuras es como 1:4. Esta última region, al este de los Andes, tiene mas de 424,600 leguas cuadradas, cuya mitad son sávanas, es decir, prados cubiertos de gramíneas. 

 

 

(159) Entre Tabago y Granada; entre la isla de San Martin y las islas Virgenes; entre Puertorico y Santo Domingo; entre el Banco Pequeño de Bahama y el cabo Cañaveral de la Florida. (Regresar a 159)
(160) No pretendo que esta hipótesis de rumpimiento y de antigua continuacion de las tierras pueda ser extendida á la parte oriental de la hoya de las Antillas, es decir ó la serie de islas volcánicas que se encuentran alineadas desde la Trinidad hasta Puertorico. (Regresar a 160)
(161) Esta denominacion es tanto mas exacta, apropiándola á la parte austral de la hoya de las Antillas, cuanto que los pueblos de raza caribe diseminados sobre el continente inmediato y en el archipiélago, desde la Caribana del Darien hasta las islas Virgenes. (Regresar a 161)
(162) Véase mi carta del Magdalena ( Atlas geográfico, Lámina XXIV). (Regresar a 162) 
(163) El primero es un afluente del Guaviare, y el segundo del Yupura. (Regresar a 163)
(164) Istmo de Javita ó arrastradero del Pimichim (Atlas geografico, lam. XVI). (Regresar a 164)
(165) El verdadero nombre de este gran rio, sobre el curso del cual los geógrafos han sido tan largo tiempo divididos, es Uchaparu probablemente agua (para) de Ucha: tambien Beni significa simplemente rio, agua: pues el idioma de los Maipures tiene analogías multiplicadas con el de los Mojos, y en maipure, veni ( oueni) significa agua, como en mojo una. Quizá él conserva el nombre de rio Maipure desde cuando Indios que hablaban este idioma emigraron al norte hácia las riberas del Orinoco. (Regresar a 165)
(166) Los Andes de Cuchao, que la carta de Arrowsmith coloca lat. 10° ½ 12° al norte del lago fabuloso de Rogagualo, no son otra cosa sino las montañas del Cuchao, que La Cruz coloca lat. 13° al sudoeste de este lago. Un error raro de este último geógrafo le ha llevado hasta llenar de montañas a unas llanuras que estan enteramente desprovistas de ellas, y ha olvidado que en las colonias, monte designa casi exclusivamente una floresta, y ha figurado cadenas de montañas por todas partes en donde hay escrito montes de cacao, como si el cacaotero no perteneciese á la region mas cálida de las llanuras. (Regresar a 166)
(167) Sobre el confluente del Madeira y del Mamore, que un diario brasilense justamente estimado (el Patriota, 1813 p. 288) coloca por los 10° 22’ 30’’ de latitud mientras que él da al confluente del Madeira con el Guapore 11° 54’ 46’’. (Regresar a 167)
(168) Sobre el confluente del Madeira y del Jumari. (Regresar a 168)
(169) Estas pampas que el padre Sobreviela ha hecho conocer el primero, tienen tambien el nombre de Pajonal (llanura que produce paja) entre el rio Paro, afluente del Ucayali y las riberas del Huallaga. (Regresar a 169)
(170) Nombro estas llanuras ó campos por el órden que siguen del sur al norte desde 3° de latitud austral á los 9° de latitud boreal. Llámanse llanos de Manso (lat. austr. 22°-25° ½) las sábanas entre el Rio Vermejo y el Pilcoayo, segun el nombre de un español que ha hecho en estas regiones los primeros ensayos de cultivo. ( Brackenridge, tom. II, pág. 18.) (Regresar 170)
(171) Hatumpampa significa en esta lengua una gránde llanura. La voz pampa se encuentra tambien en Riobamba y Guallabamba; porque los Españoles mudan, para hacer mas agradables al oido los nombres geográficos, la p en b. (Regresar a 171)
(172) Al sur de la villa de Cuyaba, ó mas bien al sur de rio Mboteti (Emboteten ó Mondego) se prolonga hácia el sur un pais montuoso conocido bajo el pomposo nombre de Cordilleras de Amambay, de San José y de Maracaju. Segun la bella carta manuscrita del antiguo vireinato del Rio de la Plata por don Miguel de Lastaria en 1804, cuya comunicacion debo al obsequioso interes de M. Malte-Brun, toda la parte septentrional del Paraguay, entre la misíon de Curugnati (latitud 24° ½) y los rios de Mboteti y Monice (Yaguari) está llena de colinas. Los geógrafos figuran igualmente una cadena de montañas entre los 28° 34° ½ de latitud en la provincia Cisplatina del Brasil, cadena que, segun ellos, separa los vertientes del Uraguay de los de la costa oriental. Pero estas pretendidas cordilleras no tienen probablemente mas que 200 toesas de elevacion. Comparando las cartas de d’Anville, Varela, Dobrizhoffer y de Azara, se ve que los progresos de la geografía han hecho desaparecer poco á poco las montañas en aquellos parages. (Regresar a 172)
(173) Estos oficiales de la marina española habian dejado la expedicion de Malaspina en Lima para juntarse de nuevo con ella en Buenos Aires. Han determinado la lat. y long. de Mendoza (lat. 32° 52’, long. 71° 23’) y San Luis de la Punta (lat. 33° 18’, long. 68° 4’). Memorias de los navegantes, tom. I, Apéndice, pág. 181. Segun estas diposiciones, se, halla para la ciudad de Córdova , lat. 31°, 22’ long. 66° 17’, admitiendo con el Sr Bauza, segun la Carta del Océano meridional, comprehendido entre el cabo de Hornos y el de Buena Esperanza (Madrid, 1804), la villa de Córdova de 1° 47’ al este de San Luis de la Punta. La Cruz y Arrowsmith habian supuesto esta distancia de 3° 20’ y 3° 4’. Tambien el Sr Bauza, que ha visitado estas regiones, admite la diferencia de longitud de Córdova y Santa Fe de 3°, mientras que Arrowsmith la hace de 2° 36’. Entre el Tucuman, la Asuncion y Santa Fe, las observaciones astronómicas faltan enteramente. (Regresar a 173)
(174)  Los geográfos alemanes designan con el nombre de ríos de llanos ( steppenflusse) todo sistema de aguas corrientes que tienen su maximum de depresion en un lago interior: (Regresar a 174) 
(175) Diario de la E scuela Politécnica. (Regresar a 175)

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