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He pensado que la etimología de la mas larga cadena del globo no debia ser sin interes por la geografía mineralógica. 

La estructura de la cordillera de los Andes, es decir, su disposicion en muchos eslabones casi paralelos que se reunen en nudos de montañas es muy notable. Nuestros mapas indican esta estructura de un modo imperfecto; y lo que La Condamine y Bougner habian adivinado de ella, durante su larga morada sobre la meseta de Quito, ha sido generalizado y mal interpretarlo por aquellos que han descrito toda la cadena segun el tipo de los Andes ecuatoriales. He aquí lo que he podido juntar de mas positivo por mis propias averiguaciones y por una correspondencia activa de veinte años con los habitantes de la América española. El grupo de Islas muy aproximadas, vulgarmente llamado Tierra de Fuego, en que empieza la cadena de los Andes, es una llanura desde el cabo del Espiritu Santo hasta el canal San Sebastian. Al oeste de este canal , entre el cabo San Valentino y el cabo Pilares, está el pais cubierto de montañas graníticas (desde el Morro de Santa Agueda hasta el cabo redondo) que tienen una capa caliza conchuda. Los navegantes han exagerado mucho la elevacion de esas montañas de la Tierra de Fuego, entre las que parece haber un volcan todavía encendido. El Sr. de Churruca no ha hallado el pico occidental del cabo Pilares (lat. 52° 45’ sur) sino de 218 toesas (51) .  

Aun el cabo de Hornos no tiene probablemente mas de 500 toesas (52) de elevacion. Sobre la orilla septentrional del estrecho de Magallanes, la llanura se extiende desde el cabo de las Vírgenes hasta el cabo Negro: en esté cabo, la cordillera se eleva repentinamente y llena todo el espacio hasta el cabo Victoria (lat. 52° 22’). 

La region entre el cabo de Hornos y la extremidad austral del continente se semeja bastante al origen de los Pirineos, entre el cabo Hondo (cerca del golfo de Rosas) y el puerto de Pertus. Ignórase la altura de la cadena patagónica; parece sin embargo que al sur del paralelo de 48° ninguna cumbre alcanza todavía la elevacion del Canigu (1,430 toesas) que está colocado cerca de la extremidad oriental de los Pirineos. En esta region austral, en donde los veranos son tan cortos y tan frios, el límite inferior de las nieves eternas debe bajarse por lo menos tanto como en el hemisferio boreal, en Noruega, por los 63° y 64° de latitud, por consiguiente debajo de 800 toesas (53) .  

La grande anchura de la banda de nieve, cuyas cimas patagónicas estan envueltas, no justifica pues la idea que los viajantes se forman de su altura, por los 48° de lat. sur. A medida que uno se adelanta hácia la isla de Chiloe, las Cordilleras se aproximan á la costa. El archipiélago de los Chonos ó Huaytecas se presenta como el resto de un inmenso grupo de montañas sumergidas por las aguas. Brazos de mar estrechos ( esteros) llenan los valles mas bajos de los Andes, y recuerdan los fiords de la Noruega y del Groenland. Aquí es donde se hallan (54) colocados, del sur al norte, los Nevados de Maca (lat. 45° 19’) de Cuptana (lat. 44°  58’) de Yanteles (lat. 43° 52’), del Corcovado de Chayapirca (lat. 42° 52’) y de Llebcan (lat. 41° 49’).   

El pico de Cuptana, se eleva, como el de Tenerife, del centro de los mares, pero como apenas puede verse á 40 leguas de distancia, su elevacion no puede llegar á 1,500 toesas. El Corcovado, sobre la costa del mismo continente, frente á la extremidad austral de la isla de Chiloe parece tener mas de 1,950 toesas; es quizá la mas alta cima del globo entero, al sur del paralelo de 42° de latitud austral. Como al norte de San Carlos de Chiloe, en toda la largura del Chile hasta el desierto de Atacamo, las bajas regiones occidentales no han sido absorvidas por las aguas, los Andes parecen allí mas distantes de las costas. El abad Molina (55) , siempre positivo en lo que está dudoso, asegura que las Cordilleras del Chile forman tres eslabones paralelos, cuyo intermediario es el mas elevado; pero para probar que esta division no es de ningun modo general, basta recordar la nivelacion barométrica hecha por los S res Bauza y Espinosa, en 1794, entre Mendoza y Santiago de Chile.  

El camino que conduce de una de estas Ciudades á otra se eleva poco á poco de 700 á 1,987 toesas; y luego que se ha pasado el cuello de los Andes ( la cumbre, entre las misiones del Refugio, llamadas Calaveras y las Cuevas) se baja continuamente sin detenerse hasta el valle templado de Santiago de Chile, cuyo fondo solo se eleva á 409 toesas sobre el nivel del Océano. La misma nivelación nos ha hecho conocer el rninimurn de altura á que se sostiene en Chile, por los 33° de lat. austral, el límite inferior de las nieves, que no baja en verano á 2,000 toesas (56) .  

Creo poder concluir, segun la analogía de las montañas nevadas de Méjico y de la Europa austral, y considerando la diferencia de las témperaturas estivales de los dos hemisferios, que no podria haber en Chile verdaderos nevados, en el paralelo de Valdivia (lat. 40°) menores de 1.300 toesas, en el de Valparaiso (lat. 23°) menos de 2,000 toesas, en el de Copiatú (lat. 27°) menos de 2,200 toesas de altura absoluta. Estos son números límites, y minimum de elevacion que debería tener, por diferentes grados de latitud, la punta de los Andes de Chile, para que sus cimas, mas ó menos agrupadas, excediesen la línea de las perpétuas nieves. Los resultados numéricos que acabo de consignar aquí, se fundan en las leyes de la distribucion del calor. Tienen hoy dia la misma importancia que tenian en la época ya algo remota de mis viages en América, porque no existe ni un solo nevado, cuya altura no haya sido determinada sobre el nivel del Océano, bien sea por una simple medida geométrica, ó bien por los medios combinados de medidas barométricas y geométricas (57)

Entre los 33° y 18° de latitud austral, entre los paralelos de Valparaiso y de Arica, se refuerzan ó aumentan los Andes hácia el este con tres notables barrancos, que son los de la Sierra de Córdova, de Salta y de los nevados de Cochabamba. La Sierra de Córdova ( entre los 33° y 31° latitud ) está atravesada en parte, y en parte costeada por los viageros que se dirigen de Buenos Aires á Mendoza es, por decirlo así, el promontorio mas meridional que se introduce en las pampas, hácia el meridiano de 65°; y da nacimiento al gran rio conocido con el nombre de Desaguadero de Mendoza, y se extiende desde San Juan de la Frontera y San Juan de la Punta hasta la ciudad de Córdova. El segundo contrafuerte, la Sierra de Salta Jujui, cuya mayor anchura se encuentra bajo los 25° latitud, se ensancha progresivamente desde el valle de Cajamarca y desde San Miguel del Tucuman hácia el Rio Vermejo (long. 64°). En fin el tercer contrafuerte, que es el mas magestuoso de todos, la Sierra Nevada de Cochabamba y de Santa Cruz (de los 22°’ á los 17° ½ latitud), se une al grupo de las montañas de Porco y forma el punto de particion ( divortia aquarum) entre el Rio de las Amazonas y el de la Plata. Cachimayo y el Pilcomayo, que nacen entre Potosí, Talavera de la Puna y la Plata ó Chuquisaca, corren hacia el sudeste, mientras que el Parapiti y el Guapei ( Guapaix ó Rio de Mizque) vierten sus aguas hácia el nordeste en el Mamore. La punta de particion, estando colocada cerca de Chayanta, al sur de Mizque, de Tomina y de Pomabamba, casi sobre la caida meridional de la Sierra de Cochabamba, por los 19° y 20° de latitud, el rio Guapei es forzado de hacer el giro del grupo entero para llegar á las llanuras del Amazona, y casi lo mismo que hace en Europa el Poprad, afluente de la Vistula, para llegar de la parte meridional de los Carpates, del Tatra, á las llanuras de la Polonia. He hecho ya observar mas arriba que en donde las montañas cesan (al oeste (58) del meridiano de 66° 1/2) la punta de particion de Cochabamba sube, hácia el nordeste, á los 16° de latitud, no formando, por la interseccion de dos planos poco inclinados, sino un asiento en medio de las sávanas, y separando las aguas del Guapone, afluente del Madeira, de las del Aguapehi y Jauru, afluentes del rio Paraguay. 

Este vasto pais, entre Santa Cruz de la Sierra, Villabella y Matogroso, es uno de los mas desconocidos de toda la América meridional. Los dos contrafuertes de Córdova y de Salta no ofrecen sino un terreno montuoso (59) de poca elevacion que se une al pié de los Andes de Chile. Al contrario, el contrafuerte de Cochabamba alcanza el límite de las nieves perpetuas (2,300 toesas) y forma, por decirlo así, un ramal lateral de las Cordilleras que parte de su misma cumbre, entre la Paz y Oruro. Las rnontañas de este ramal (cordillera de los Chiriguanaes, de los Sauces y de los Yuracarees) se dirigen regularmente del oeste al este. Su caida oriental (60) es muy áspera, y sus cumbres mas elevadas estan colocadas, no al centro sino en la parte septentrional del grupo. 

La cordillera principal del Chile y del Alto Perú, despues de haber enviado hácia el este los tres contrafuertes de Córdova, de Salta y de Cochabamba ó Santa Cruz, se ramifica por la primera vez de un modo muy distinto en dos ramales, en el nudo de Porco y del Potosí, entre los 19° y 20° de latitud. Estos dos ramales abrazan la meseta que se extiende de Carangas á Lampa (lat. 19° 4/3 15’) y que incluye el pequeño lago alpino de Paria, el desaguadero y la gran laguna de Titicaca ó Chucuito, cuya parte meridional lleva el nombre de Vinamarca. Para dar una idea justa de las dimensiones colosales de los Andes, recuerdo aquí que la superficie del lago de Titicaca (448 leguas cuadradas marinas) excede veinte veces á la del lago de Ginebra, y dos veces al grandor medio de un departamento de la Francia. Es sobre las orillas de este lago, cerca de Tiahuanacu y en las altas llanuras del Collao, que se encuentran ruinas que atestiguan un cultivo (61) anterior al que los Peruanos piensan deber al reinado del inca Manco-Capac.   

La cordillera oriental, la de la Paz, Palca, Ancuma y Pelechuco, se reunen, al nordeste de Apolobamba, con la cordillera occidental, que es la de Tacna, de Moquehua y de Arequipa. La reunion de los dos ramales se hace en el grupo de Cuzco, el mas exténdido de toda la cadena de los Andes, entre los paralelos de 14° y de 15°. La ciudad imperial de Cuzco es situada cerca de la extremidad oriental de este nudo ó grupo que abraza, en una area de 3,000 leguas cuadradas, las montañas de Vilcanota, de Carabaya, de Abancai, de Huando, de Parinacochas y de Andahuaylas. Aunque aquí, como en general en todo el ensanchamiento considerable de una cordillera, las cumbres agrupadas no siguen direcciones constantes y paralelas al eje principal, se observa no obstante, desde los 18° de latitud, en la disposicion general de la cadena de los Andes, un fenómeno muy digno de atencion de los geólogos. Todo el macizo de las Cordilleras del Chile y del alto Perú, desde el estrecho de Magallanes hasta el paralelo del puerto de Arica (18° 28’ 35”), está dirigido del sur al norte, á manera de un meridiano, á lo mas N. 5° E.; pero desde el paralelo de Arica, las costas y las dos cordilleras al este y al oeste del lago alpino de Titicaca cambian de repente de direccion é inclinan hácia el noroeste. Las cordilleras de Ancuma y de Moquehua y el valle longitudinal, ó, por mejor decir, el llano de Titicaca, que ellas encierran, estan dirigidas N. 42° O. Los dos ramales se reunen de nuevo mas á lo lejos, en el nudo ó montañas de Cuzco, y desde entónces la direccion se hace N. 80° 0. Este nudo, cuya altura inclina al nordeste, ofrece por consiguiente un verdadero codo, casi dirigido del este al oeste, de suerte que la parte de los Andes al norte de Castrovireina esta reculada hácia el oeste mas de 240,000 toesas. Un fenómeno géológico tan extraordinario recuerda la variacion del paso de las vetas, y particularmente la disposicion de dos partes de la cadena de los Pirineos paralelas entre sí, y unidas por un codo casi rectangular de 1,600 toesas de largo, junto á dos manantiales del Garona (62) : pero los Andes, los ejes de la cadena, al sur y al norte del codo, no conservan el paralelismo. Al norte de Castrovireina y de Andahuaylas (latit. 14°) , la direccion es N. 22° O., cuando al sur es de 15° N. 42° O.: las inflexiones de la costa siguen las mismas mutaciones. El litoral, separado de la cordillera por una llanura de 15 leguas de ancho, se dirige, así como la cordillera, de Copiapo á Arica, en los 27° ½ y 18° ½ de latitud, N. 5° E.; de Arica á Pisco, entre los 18° ½ y 14° de latitud, primero N. 42° 0., y despues N. 65° 0.; de Pisco á Trujillo, entre 14° y 8° de latitud N. 27° 0.

Este paralelismo entre la costa y la cordillera de los Andes es un fenómeno tanto mas digno de atencion, cuanto que se encuentra repetido en muchas partes del globo, en que las montañas no forman con igualdad el litoral. A esta consideracion se junta otra que tiene relacion con la armazon general de los continentes; insisto sobre la posicion geográfica del punto (14° 28’ de lat. meridional) en que comienzan, sobre el paralelo de Arica, la inflexion de la costa y la variacion del paso de los Andes del Alto Perú. La semejanza de configuracion que ofrecen en grande las masas triangulares de la América del sur y del Africa se manifiesta en muchos detalles del contorno. El golfo de Arica y él de Llo corresponden al golfo de Guinea. La inflexion de la costa occidental de Africa comienza 3° al norte del ecuador; y si se considera geológicamente el archipiélago de la India como los restos de un continente destruido, y como un lazo entre el Asia oriental y la Nueva Holanda, que forman Java Bali y Sumbava, se ve el golfo de Guinea, con la Tierra de Witt y el golfo peruano de Arica, seguirse de noroeste al sudeste (latitud 3° N., lat. 10° S. , lat. 14° ½ S.), casi en la misma direccion que las extremidades de los tres continentes de Africa, de la Australacia y de la América. 

Despues del gran nudo de montañas de Cuzco y de Parinacochas, por los 14° de lat. meridional, presentan los Andes una segunda division ó ramificacion, al este y al oeste del Rio de Jauja, que entra en el Mantaro, afluente ó desaguadero del Apurimac (63) . El eslabon oriental se prolonga al este de Huanta, del convento de Ocopa y de Tarma; y el occidental al oeste de Castrovireina, de Huancavelica, de Huarocheri é Yauli. La meseta ó llanura elevada que estos eslabones contienen, es casi la mitad menos larga que la de Chucuito ó Titicaca. Dos montañas cubiertas de nieves eternas, que se ven desde la ciudad de Lima, y que los habitantes llaman Toldo de la Nieve, pertenecen al eslabon occidental de Huarocheri.  

Al noroeste de los valles de Salcabamba en el paralelo de los puertos de Huaura y de Garmei, entre 11° y 10° de latitud, se reunen los dos eslabones en el nudo de Huanuco y de Pasco, célebre por las minas de Yuayricocha o de Santa Rosa, que es donde se elevan dos picos de una altura colosal llamados los Nevados de Sasaguanca y de la Viuda. La misma llanura ó sea meseta de este grupo de montañas parece tener en las pampas de Bombon mas de 1800 toesas de elevacion sobre el nivel del Océano. A partir de este punto, al norte del paralelo de Huanuco (lat. 11°), se dividen los Andes en tres eslabones, el primero de los cuales, que es el mas oriental , se eleva entre Porura y Muña, entre el rio Huallaga y el rio Pachitea, afluente del Ucayali; el segundo ó central, entre el Huallaga y el alto Marañon; y el tercero ú occidental, entre el Alto Marañon, y las costas de Trujillo y de Payta.

El oriental es un pequeño ramal lateral que desciende en una hilera de colinas. Dirigido desde luego al N. N. E. , bordando las pampas del Sacramento, despues al O. N. 0., en donde es quebrado por el rio Huallaga en el pongo, se pierde este eslabon por los 6° 1/4 de latitud al nordeste de Lamas. Una punta transversal parece reunirle al eslabon central, al sur del páramo de Piscuayuna, y al oeste de Chachapoyas. El intermediario ó central se prolonga, desde el nudo de Pasco y Huanoco hácia el N. N. O., entre Jican y Chicoplaya, entre Huacarachuco y los manantiales del rio Monzon, entre Pataz y Pajatan, Cajamartilla y Moyobamba. Se ensancha mucho mas en el paralelo de Chachapoyas, y forma un terreno montuoso atravesado por valles, profundos y excesivamente cálidos. Por los 6° latitud, al norte del páramo de Piscoguanuna, el eslabon central extiende dos brazos hácia la Vellaca y San Borja. Bien pronto verémos que el último brazo forma, por bajo del pequeño rio Nieva, afluente del Amazona, las rocas que adornan, el famoso pongo de Manseliche. En esta zona, en que el Perú septentrional se acerca á los confines de la Nueva Granada, por los 10° y 5° de latitud, los dos eslabones oriental y central , no tienen cumbre alguna que se eleve hasta la region de las nieves perpétuas; las solas cimas nevadas se encuentran en el eslabon occidental. El central, el de los Páramos, Callacalla y Piscoguanuna apénas llegan á 1,800, y descienden lentamente hasta 1,800 toesas de altura, de suerte que el terreno montuoso y templado que se extiende al norte de Chachapoyas hacia Pomacocha, la Vellaca y los manantiales del rio Nieva, es todavía rico en hermosos árboles de quina.

Luego que se pasa el rio Hulluaga y el Pachitea que, con el Beni, forma el Ucayali , no se encuentran, avanzando hácia el este, sino filas de colinas. El eslabon occidental de los Andes, el mas elevado y mas próximo á las costas, se dirige casi paralelamente al litoral N. 27° 0., entre Cajatambo y Huari, Conchucos y Guamachuco, por Cajamarca, el páramo de Yanaguanga y Montan hácia el rio de Guancabamba, y presenta (entre 9° y 7° 3/4) los tres nevados de Pelagatos, Moyopata y Huaylillas. Esta última cumbre nevada situada cerca de Guamachuco (por los 7° 55’ de lat.) merece tanta mas atencion, cuanto que de aquí al norte hasta el Chimborazo, sobre una largura de 140 leguas no existe una sola montaña sino en la region de las perpétuas nieves. Esta depresion o ausencia de nieve se extiende en el mismo intervalo sobre todos los eslabones laterales, mientras que, al sur del nevado de Huaylillas, se nota constantemente que cuando un eslabon es muy bajo, el otro tiene cimas que se elevan á mas de 2,460 toesas. Para, fijar mejor la atencion sobre el ramal de los Andes que se extiende al oeste del Amazona, el de Conchucos y de Cajamarca, recordaré que es al sur de Micuipampa (por. lat. 7° 1’) en donde he hallado el ecuador magnético.  

El Amazona, ó como tienen costumbre decir en estas regiones poco visitadas, el alto Marañon corre la parte occidental del valle longitudinal que dejan entre sí las Cordilleras de Chachapoyas y de Cajamarca. Abrazando de un solo golpe de vista este valle y el del rio Jauja, limitado por las Cordilleras de Tarma y de Huarocheri, está uno incitado á considerarles como un inmenso llano de 180 leguas de largo y atravesado al primer tercio de su largura por un dique ó punta de 18,000 toesas de anchura. En efecto, los dos lagos alpinos de Lauricocha y de Chinchaycocha, que dan nacimiento al Rio de las Amazonas y al rio Jauja, estan situados al sur y al norte de este dique peñascoso, formado por una prolongacion del nudo do Huanuco y de Pasco. El Amazona, para salir del valle longitudinal que ribetean los eslabones de Cajamarca y de Chachapoyas, rompe, como ya lo hemos expuesto en otro lugar, el último de estos eslabones que merece el nombre de central, sin ser por eso el mas elevado. Este punto, donde el gran rio entra en las montañas, es muy notable. Entrando en el Amazona por el rio Chamaya ó Guancabamba, he hallado, frente al confluente, la montaña pintoresca de Patachuana; pero por los dos lados de las costas del Amazona, las rocas no empiezan sino entre el Tambillo y Tomependa (lat. 5° 31’ long. 86° 56’). De aqui al pongo de Rentema sigue una larga serie de escollos, siendo el último de ellos el pongo de Tayuchuc, entre el estrecho de Manseriche y el pueblo de San Borja. El Amazona no muda la direccion de su curso, dirigida desde luego al norte, y despues al este hasta cerca de Puyaya, 3 leguas al nordeste de Tomependa. Durante toda esta distancia entre el Tambillo y San Borja, las aguas se han abierto un camino mas ó menos estrecho al traves de los asperones de la cordillera de Chachapoyas. Las montañas estan todavía bastante elevadas cerca del embarcadero, al confluente del Imasa en donde unos troncos de chinchona, fáciles á transplantar á Cayena y á las Canarias, se aproximan al Amazona: pero en el famoso estrecho de Manseriche, las rocas apénas tienen 40 toesas de elevacion, y mas al este, las últimas colinas se elevan cerca de Jeberos hácia la embocadura del rio Huallaga.

Para no interrumpir la descripcion de las Cordilleras, entre los 15° y 5° ½ de latitud, entre los nudos de montañas de Cuzco y de Loja, he pasado en silencio hasta ahora el ensanchamiento extraordinario que toman los Andes cerca de Apolobamba. Como los manantiales del rio Beni se hallan en este contrafuerte que se prolonga hácia el norte mas allá del confluente de este rio con el Apurimac, designaré el grupo entero bajo el nombre de contrafuerte del Beni. He aquí lo que he sabido de mas seguro sobre estas comarcas, por personas que han habitado largo tiempo Apolobamba, el Real de las minas de Pasco y el convento de Ocopa. A lo largo de toda la cadena oriental de Titicaca, desde La Paz hasta el nudo de Huanuco (lat. 17° ½ á 10° ½) un terreno montuoso muy ancho está pegado hácia el este á la caida de los Andes. No es un ensanchamiento de la cordillera oriental misma, sino unos contrafuertes poco elevados que siguen el pié de los Andes como una penumbra, llenando todo el espacio entre el Beni y el Pachitea. Una cadena de colinas adorna tambien la orilla oriental del Beni hasta los 8° de latitud; pues segun noticias muy exactas que me ha dado el padre Narciso Gilbar, los rios Coanacbe y Magua , dos afluentes del Ucayali, desembocando (por los 6° y 7° de lat.) vienen de un terreno montuoso entre el Ucayali y el Javari. La existencia de este terreno por una longitud tan oriental (probablemente long. 74°) es tanto mas notable cuanto que, cuatro grados de latitud mas al norte, no se halla un peñasco ni una colina al este de Jeberos ó de la embocadura del Huallaga (longitud 77° 56’). 

Acabarnos de ver que el contrafuerte del Beni, especie de ramal lateral, se pierde hácia los 8° de latitud: la cordillera entre Ucayali y el Huallaga se termina bajo el paralelo de 7° reuniéndose, al este de Lamas, al eslabon de Chachapoyas, prolongado entre el Huallaga y el Amazona. En fin, este último eslabon ó cordillera que hemos designado tambien bajo el nombre de central, despues de haber formado los raudales y las cataratas del Amazona, entre Tomependa y San Borja, gira hácia el norte noroeste, y se junta al occidental, el de Cajamarcas ó de los nevados de Pelagatos y Huaylillas, para formar el gran nudo de montañas de Loja. Este no tiene mas que una altura media de 1,000 á 1,200 toesas; su clima templado le hace particularmente propio á la vegetacion de los árboles de quina, cuyas mas hermosas especies crecen en las florestas célebres de Cajanurna y de Uritusinga, entre el rio de Zamora y el Cachiyacu entre Tavacona y Guancabamba. Muchos siglos antes que se conociese la quina de Popayan y de Santa Fe de Bogota (lat. bor. 2 1/2 á 5°) de Huacarachuco, de Huamalies y de Huanuco (lat. meridional 9° a 11°) el nudo de montañas de Loja fué mirado como la sola region de la que podía sacarse la corteza febrífuga del cinchona. Este nudo ocupa el vasto terreno entre Guancabamba, Ayavaca, Oña, y las ciudades arruinadas de Zamora y de Loyola, de los 5 ½ á los 3° 3/4 de latitud. Algunas cumbres (l os páramos de Alpachaca, de Saraguru, de Sabanilla, Gueringa, Chulucanas, Guamani, Yamoca que he podido medir). se elevan de 1,580 á 1,720 toesas, pero ni aun se cubren esporádicamente de nieves, cuya caida no tiene lugar por esta latitud, sino por cima y de 1,860 y de 1,900 toesas de altura absoluta. Hacia el este, bajando al Rio de Santiago y al rio de Chamaya, dos afluentes del Amazona, las montañas bajan rápidamente entre San Felipe, Matara y Jaen de Bracamoros, y no tienen ya mas 300 á 500 toesas de elevacion. 

Aproximándose á las montañas de micaesquita de Loja, hácia el norte, entre los páramos de Alpachaca y de Sarar (por los 3° 15’ de lat.), el nudo de montañas se ramifica en dos ramales que abrazan el valle longitudinal de Cuenca. Esta separacion no dura sino sobre una largura de 12 leguas pues por los 2° 27’ de latitud, las dos cordilleras se reunen de nuevo en el nudo de Asuay, grupo traquítico cuya meseta cerca de Cadlud tiene 2,428 toesas de altura, y entra casi en la region de las perpétuas nieves.

 Al nudo de montañas del Asuay, que ofrece un paso de los Andes muy concurrido entre Cuenca y Quito, sucede (lat. 2° 1/2 á 0° 40’ sur) otra particion de las Cordilleras hecha célebre por los trabajos de Bouguer y de La Condamina que han colocado sus señales ya sobre una ya sobre otra de las dos cadenas. La oriental es la del Chimborazo (3,350 toesas) y del Carguairazo; la occidental, la cadena del volcan Sangay, de los Collanes y de Llanganate. La última está quebrada por el rio Pastaza. El fondo de la llanura longitudinal que estos dos eslabones limitan desde Alausi hasta Llactacanga, es poco mas elevado que el fondo de la llanura de Cuenca. Al norte de Llactacanga por los 0° 40’ de latitud, entre las cimas del Iliniza (2,717 toesas) y del Cotopaji (2,950 toesas) la primera de las cuales pertenece á la cadena del Chimborazo, la segunda á la del Sangay, se halla el nudo de Chisinche, especie de dique estrecho que cierra la llanura y divide las aguas entre el Océano Atlántico y el Mar del Sur. El alto de Chisinche no tiene mas que 80 toesas de altura sobre las mesetas vecinas. Las aguas de su falda septentrional forman el Rio de San Pedro que, uniéndose al rio Pita, desagua en el Gualabamba ó Rio de las Esmeraldas. Las aguas de la falda meridional, que se designan mas particularmente bajo el nombre de cerro de Tiopullo, van al Rio de San Felipe y al Pastaza, afluente del Amazona.

Mas allá de la cumbre de Chisinche, la biparticion de las Cordilleras empieza de nuevo y continua desde 0° 40’ de latitud meridional hasta 0° 20’de latitud boreal, es decir hasta el volcan de Imbabura cerca de la villa de Ibarra. La cordillera oriental presenta las cimas nevadas de Antisana (2,992 toesas), de Guamani, de Gayambe (3,070 toesas) y de Imbabura; la cordillera occidental, las del Corazon, de Atacazo, de Pichincha (2,491 toesas) y de Cotocache (2,570 toesas). Entre estos dos eslabones que pueden mirarse como el suelo clásico de la astronomía del siglo XVIII°, se prolonga un valle, una parte del cual es nuevamente dividida longitudinalmente por las colinas de Ichimbio y de Poignasi. Al este de estás colinas se hallan las mesetas de Puembo y de Chillo, y al oeste las de Quito, Iñaquito y Turubamba. El ecuador atraviesa la cumbre del nevado de Cayambe (64) y el valle de Quito en el pueblo de San Antonio de Lulumbamba. Cuando se considera la poca masa del nudo del Asuay, y sobre todo el de Chisinche, se inclina á mirar los tres llanos de Cüencá, de Hambato y de Quito, como un solo valle largo (desde el páramo de Sarar hasta la villa de Ibarra) de 73 leguas marinas, ancho de 4 á 5 leguas, ofreciendo una direccion general N. 8° E., y dividido por dos diques transversales, uno entre Alausi y Cuenca (por los 2° 27’ de latitud austral) y el otro entre Machache y el Tambillo (por 0° 40’). En ninguna parte de la cordillera de los Andes hay mas montañas colosales aproximadas unas de otras que al este y al oeste de esta vasta llanura de la provincia de Quito, un grado y medio al sur y un cuarto de grado al norte del ecuador. Esta llanura, centro de la mas antigua civilizacion indígena, despues de la Titicaca, remata, hácia el sur, en el nudo de las montañas de Loja y hácia el norte en la meseta de la provincia de los Pastos.     

En esta provincia, poco mas allá de la villa de Ibarra, entre las cimas nevadas de Cotocache y de Imbabura, las dos cordilleras de Quito se reunen y forman un solo macizo que se extiende hasta Meneses y Voisaco, de 0° 21’ lat. bor. á 1° 13’. Llamo este macizo, sobre el que se elevan los volcanes de Cumbal y de Chile, el nudo de las montañas de los Pastos, á causa del nombre de la provincia que forma su centro. El volcan de Pasto, cuya última erupcion es del año 1727, se halla colocado al sur de Yenoi, cerca del borde septentrional de este grupo, cuyas mesetas habitadas tienen mas de 1,600 toesas de elevacion sobre el nivel del Océano. Es el Thibete de las regiones equinocciales del nuevo mundo. 

Al norte de la ciudad de Pasto (Iat. bor. 1° 13’ long. 79° 41’) los Andes se dividen de nuevo en dos ramales para ceñir la meseta de Mamendoy y de Almaguer. La cordillera oriental encierra la sienaga de Sebondoy (lago alpino que da nacimiento al Putumayo), los manantiales del Iupura ó Caqueta y los páramos de Aponte y de Iscanse. La cordillera occidental, la de Mamacondi, llamada en el pais cordillera de la costa á causa de su proximidad al litoral del Mar del Sur, es quebrantada por el gran rio de Patias que recibe  el Guaitara, el Guachicon y el Quilquase. La meseta ó llanura intermediaria está en parte ocupada por los páramos de Pitatumba y de Puruguay, y ofrece grandes desigualdades; la separacion de los dos eslabones me ha parecido poco distinta hasta al paralelo de Almaguer (lat. 1° 54’. long. 79° 15’). La direccion general de los Andes, desde la extremidad de la llanura de la provincia de Quito hasta cerca de Popayan, muda de N. 8° E. en N 36° E., y sigue la direccion de las costas de Esmeralda y de Barbacoas.

Sobre el paralelo de Almaguer, ó mas bien un poco al nordeste (65) de ésta ciudad, la constitucion geológica del terreno presenta mudanzas muy notables.

La cordillera que acabamos de designar bajo el nombre de oriental, la del lago de Sebondoy, se ensancha mucho entre Pansitara y la Ceja. El centro del páramo de las Papas y de Socoboni da lugar al nacimiento de los caudalosos ríos del Cauca y del Magdalena, y se divide por los 2° 5’ de latitud en dos cordilleras al este y al oeste de la Plata Vieja y de Timana. Estas dos cordilleras quedan casi paralelas hasta los 5° de latitud, y orillan el valle longitudinal en el que serpentea el Rio Magdalena. Llamarémos cordillera oriental de la Nueva Granada á que se prolonga hácia Santa Fe de Bogota y la Sierra Nevada de Mérida, la este del Magdalena; Cordillera central de la Nueva Granada, á la que se dirige entre el Magdalena y el Cauca hácia Mariquita; y cordillera occidental de la Nueva Granada, á la que continua la de la costa del Almaguer y separa la madre del rio Cauca del terreno platinífero del Choco. Para mayor claridad podria tambien llamarse á la primera cordillera, que es la de la Suma Paz, segun el grupo coIosal de montañas al sur de Santa Fe de Bogota que despide las aguas desde su ladera oriental hasta el rio Meta. La segunda seria designada con el nombre de cordillera de Guanacas ó de Quindiu á causa de los dos pasos célebres de los Andes en el camino de Santa Fe de Bogota á Popayan, y la tercera seria la del Choco ó del litoral. Algunas leguas al sur de Popayan (lat. bor. 2° 21’) al oeste del páramo de Palitara y del volcan de Purace, el nudo de las montañas de Socoboni envia hácia el nordeste una cumbre ó punta de micaesquita que divide las aguas entre el Mar del Sur y el Mar de las Antillas, vertiéndolas la ladera del norte al rio Cauca, y la ladera sur al rio de Patias.

La triparticion de la parte de los Andes que acabamos de señalar (lat. bor. 1° ¾ 2° 1/4) recuerda al geógnosto la que se verifica en los manantiales del Amazona en el nudo de las montañas de Huanuco y de Pasco (lat. austr. 11°): pero la mas elevada de las tres cordilleras que adornan el Amazona y el Huallaga es la occidental; mientras que de las tres de la Nueva Granada, la del Choco ó del litoral es la menos elevada de todas. Por haberse ignorado esta triparticion de los Andes en la parte de la America, del sur que aproxima el rio Atrato y el istmo de Panamá, se han hecho tantos juicios. erróneos sobre la posibilidad de un canal de union entre los dos mares.

 

 

(51) Relacion del viage al estrecho de Magallanes. Apen, 1793, pag. 76.(Regresar a 51)
(52) Se le ve muy distintamente á 60 millas de distancia; lo que sin contar el efecto de la refraccion terrestre le daria 198 toesas.(Regresar a 52)
(53) Para poder formar un juicio sobre el límite de las nieves, entre los 48° y 51°, en las tierras patagónicas, me fundo sobre la analogía del clima de las islas Maluinas (lat. 51° 25’), el único punto igualmente austral que conocíamos con precision. Es verdad que la temperatura media del año entero en estas islas corresponde á la de Edimburgo (lat. 55° 71’) en el hemisferio boreal; pero tales son las diferentes estaciones en los dos hemisferios, sobre una misma línea isoterme, que la temperatura media de los estíos es en Edimburgo de 14° 6’, y en las islas Maluinas apénas llega á 11° 4’. Luego la línea isoterme de 11° á 12° pasa, en nuestro hemisferio, sobre las costas orientales de la Westrobotnia, por los 64° de latitud, y se sabe que en estíos tan fríos corresponde una altura de nieves perpetuas de 750 á 800 toesas. Véase mi Memoria sobre las lineas isotermes, pag. 112. (Regresar a 53)  
(54) Manuscritos y Cartas de don José de Moraleda. (Véase tambien sir Charles Giesecke, en Scoresby. Voy. to West-Greenland, pag. 467.)(Regresar a 54)
(55) Saggio, pág. 4, 38, 48, comparado á los manuscritos de M. Nee, botánico de la expedicion de Malaspina.(Regresar a 55)
(56) En el Himalaya, sobre la ladera meridional, empiezan ya las nieves, 3° mas del ecuador, á 1,970 toesas. (Regresar a 56)
(57) El empleo ó uso simultáneo de estos dos medios es absolutamente necesario donde no puede medirse una base al nivel del mar, ó ejecutar una nivelacion desde la llanura en que se ha medido la base hasta las costas. La falta de barómetros portátiles y la ignorancia del uso de los instrumentos de reflexion y de horizontes artificiales han disminuido en las altas montañas los progresos de la geografía física y han dañado sobre todo á la hipsometria de los Andes de las montañas peñascosas. (Regresar a 57)
(58) Supongo, con el capitan Basilio Hall, el puerto de Valparaiso en los 71° 31’ al este de Greenwich, y coloco Córdoba 8° 40’, Santa Cruz de la Sierra 7° 41’ al este de Valparaiso. Las longitudes indicadas en el texto, y constantemente referidas en el meridiano del observatorio de Paris, no son tomadas de las cartas publicadas, sino fundadas sobre combinaciones de geografía astronómica, cuyos elementos se encontraran en el analisis de mi Atlas de la América meridional. (Regresar a 58)
(59) Tengo mucha dificultad en creer que la misma ciudad de Jujui este elevada 650 toesas sobre el nivel del Océano, como lo pretende M. Redhaad en su libro sobre la dilatacion del aire atmosférico, publicado en Buenos Aires en 1819, p. 10.(Regresar a 59) 
(60) Debo yo un conocimiento mas perfecto de la Sierra de Cochabamba á los manuscritos de mi compatriota, el célebre botánico Tadeo Haenke, que el padre Cisneros, religioso de la congregacion del Escorial, tuvo la bondad de comunicarme en Lima. M. Haenke, despues de haber seguido la expedicion de Alejandro Malaspina, se estableció, en 1798, en Cochabamba, en donde recibió muchas y reiteradas pruebas de amistad del intendente don Francisco de Viedma. Una parte de los inmensos herbarios de este botánico se encuentra hoy dia conservada en Praga. (Regresar a 60)
(61) Garcilaso, Comentarios reales, tomo I, pag. 21. (Regresar a 61)
(62) Entre la montaña de Tentenade y el Puerto de Espot. ( Charpentier, pág. 10.) (Regresar a 62)
(63) Véase el Plan del curso de los ríos Huallaga y Ucayali por el padre Sobreviela, 1791. El Apurimac forma, en union con el Beni, el rio Para, que toma el nombre de Ucayali, despues de su confluente con el rio Pachitea. (Regresar a 63)
(64) Las alturas del Chimborazo, del Rucupichincha, del Cayambe y del Antisana, diferentes de la que refiere La Condamine en la inscripcion del convento de los jesuitas de Quito, son los resultados de mis propias medidas geodésicas. (Regresar a 64)
(65) Véase mi carta del Rio Magdalena, lám. 24 del Atlas geográfico y físico. (Regresar a 65)

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