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INDICE
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El gasto de agua para alimentar un canal aumenta con las
filtraciones, con la frecuencia de los pasos de que depende la
pérdida de las represas
(9)
y con el grandor de los cuartos de esclusa,
paro no con su numero. La facilidad de reunir una enorme masa de
agua pluvial en los recipientes, bajo los trópicos, excede á todo
lo que pueden imaginarios ingenieros de Europa. Cuando Luis XIV
quiso hermosear los jardines de Versalles se hizo esperar en
Colbert que las lluvias diesen sobre una superficie de 12,700.
hectáreas
(10)
de
tierra llana que comunicaban con estanques y depósitos 9,000,000 de
toesas cúbicas de agua
(11)
. Luego las lluvias en las inmediaciones
de Paris no dan anualmente mas que 19 á 20 pulgadas, mientras que
en la zona tórrida del nuevo mundo, principalmente en la región de
los bosques, dan á lo menos de 100 á 112 pulgadas
(12)
.
Esta prodigiosa diferencia hace ver como, por la reunion de
manantiales, por regueras alimenticias y recipientes bien
establecidos, podrá un ingeniero hábil sacar partido en la América
central de circunstancias puramente climatéricas. A pesar de la
alta temperatura del aire, las pérdidas causadas por la evaporacion
nada balancearian, en estanques muy profundos, las ventajas de las
lluvias tropicales. Las hermosas experiencias hechas en las Lagunas
Pontinas por M. de Prony y en el canal del Languedoc por MM. Pin y
Clauzade
(13)
indican, por las latitudes 41° y 43° ½, un producto de evaporacion
anual de 348 lineas.
Las que yo he hecho en los trópicos no son tan numerosas para
poder sacar de ellas un resultado general. Pero suponiendo la
atmósfera igualmente calma en el mediodia de la Francia, que bajo
la zona tórrida, y siendo el calor medio del año de 15° y de 27°
cent., y la humedad aparente media en grados del higrómetro de 82°
y 86°, encuentro, con M. Gay-Lussac, que la evaporacion de las dos
zonas está en proporcion de 1 á 1,6, mientras que las cantidades de
agua que allí recibe la tierra son. como 1 á 4. Conviene por otra
parte no olvidar que los canales no pierden, por la evaporacion,
sino en razon de su propia superficie, al paso que recogen las
aguas que caen en la vasta extension que las rodean. En el volúmen
de agua que exigen las obras hidráulicas, se debe distinguir entre
el que depende de la capacidad del canal entero, es decir, de su
largura y seccion, y el que es determinado por las represas, es
decir, por el prismo de llenamiento de una sola esclusa debajo del
bief superior en el inferior, cada vez que un barco pasa por una
esclusa. Estos dos volúmenes de agua experimentan las pérdidas de
la evaporacion y de la filtracion, y siendo esta última muy difícil
á evaluar, se disminuye con el tiempo. La largura y profundidad que
debe darse al canal oceánico en el nuevo mundo influyen por
consecuencia sobre el volúmen de agua necesaria para llenarle al
principio cuando las excavaciones acaban de ser terminadas, ó
despues de interrumpida la navegacion cuando hay que hacer
reparaciones, pero la cantidad de agua que debe alimentar el canal
anualmente solo depende, prescindiendo de las pérdidas causadas por
las filtraciones y por la evaporacion, del volúmen y del número de
las represas, es decir, del grandor del prisma de llenamiento
(14)
de una
esclusa y dé la actividad de la navegacion. Insisto sobre estas
consideraciones técnicas para alejar el temor de que pudiese faltar
el volúmen de agua necesaria para alimentar un canal oceánico de
una lagura considerable. Si esta obra debiese servir al mismo
tiempo para pequeños barcos destinados al comercio interior, podria
añadirse, para la economía de las aguas, a los grandes cedazos
algunas esclusas, de menores dimensiones, como se ha practicado en
el canal de la Grande Union, y como durante largo tiempo se ha
tenido el proyecto, en el canal Caledonio
(15)
.
Parece bastante probable que será la provincia de Nicaragua la
que sé elegirá para la grande obra de la union de los dos océanos,
y en este caso no será difícil formar una línea constantemente
navegable. El istmo que debe penetrar tiene solo 5 á 6 leguas
marinas: y aun cuando se han encontrado algunas colinas donde él es
mas estrecho, entre la orilla occidental de la laguna de Nicaragua
y el golfo del Papagayo, está formado sin embargo de sávanas y
llanos no interrumpidos que ofrecen un excelente camino carretero
(16)
entre la
ciudad de Leon y la costa de Realejo. La laguna de Nicaragua está
elevada sobre el Mar del Sur de toda la caida que presenta el Rio
San Juan sobre una largura de 30 leguas; así la elevacion de este
estanque ó lago es tan conocida en el pais, que se miraba en otro
tiempo como un obstáculo invencible á la ejecucion del proyecto de
un canal; y se temia, ya un impetuoso vertiente hácia el oeste, ó
ya una disminucion de aguas en el Rio San Juan
(17)
que, en tiempo de las
sequías, ofrece sobre el antiguo castillo de San Carlos raudales
bastante peligrosos.
El arte del ingeniero constructor está bastante perfeccionado en
nuestros dias para espantarse de semejantes peligros. La laguna de
Nicaragua podra servir de estanque superior, como la laguna de Oich
en el canal Caledonio, y algunas esclusas regulatrices solo harán
pasar al canal el agua necesaria para alimentarle. La pequeña
diferencia del nivel entre el Mar de las Antillas y el Océano
Pacífico no depende, como lo he hecho ver en otra parte, sino de la
altura desigual de las mareas. Una diferencia igual se observa
entre los dos mares que reune el canal de Escocia; y aun cuando
fuese de 6 toesas y permanente, como la del Mediterráneo y del Mar
Rojo
(18)
, no
favoreceria menos el establecimiento de una union oceánica. Los
Vientos soplan lo bastante sobre la laguna de Nicaragua para no
necesitar remorcar, por medio de barcos de vapor, los navíos que
deben pasar de un mar á otro; pero el empleo de la fuerza motriz de
los vapores seria de la mayor utilidad en las travesías de Realejo
y de Panamá á Guayaquil, donde durante el mes de agosto, setiembre
y octubre, las calmas alternan con los vientos que soplan en una
direccion contraria.
Exponiendo mis ideas sobre la union de los dos mares, solo he
contado para la ejecucion de un tan vasto proyecto sobre los medios
mas simples. Alimentando los estanques de particion, con bombas de
fuego, taladros subterráneos (
tonnelles), como se han
propuesto en la parte montañosa del istmo de Panamá, y como el
canal de San Quentin los ofrece de mas de 2,900 toesas de largo
(19)
, pertenecen
con preferencia á las líneas de navegacion interior. Bástame haber
demostrado la posibilidad de un canal oceánico en la América
central en cuanto á la cuenta por menor de los gastos de
construccion para los terraplenes, esclusas, estanques y regueros
alimenticios, son objetos que dependen de la eleccion de las
localidades. El canal Caledonio, que es la obra mas excelente y mas
admirable que se ha ejecutado hasta hoy, ha costado cerca de
3,900,000 pesos fuertes, que son 2,700,000 pesos fuertes menos que
el canal del Languedoc
(20)
, reduciendo el marco de plata al curso
actual de la moneda.
El cálculo del gasto general de los trabajos del canal de Suez
proyectado por M. Le Pere, en la época de la expedicion de
Bonaparte al Egipto, subió á 5 ó 6 millones de pesos fuertes, de
los cuales hubiera pertenecido un tercio á los canales subsidiarios
del Cairo y de Alejandría. El itsmo de Suez, contando la parte que
jamas ha sido tocada por las mareas, tiene 59,000 toesas (mas de 20
leguas marinas) de ancho, y el canal proyectado con sus cuatro
cedazos de esclusas
(21)
hubiera podido recibir durante muchos
meses del año (tan largo tiempo como duran las crecidas del Nilo)
algunos buques, cuyo tirante de agua es de 12 á 15 pies. Luego
suponiendo que el canal de la union de los mares en el nuevo mundo
causase un gasto igual al de los canales del Languedoc, de la Alta
Escocia y de Suez, no pienso que esta consideracion pudiese
retardar la ejecucion de una obra tan grande.
El nuevo mundo ofrece ya ejemplos de trabajos igualmente
considerables. El solo estado de New York ha hecho abrir, en el
espacio de seis años, un canal de mas de 100 leguas de largo, entre
la laguna de Erie y el Rio de Hudson, cuyos gastos han sido
estimados, en un parte dirigido a la legislatura provincial, á
cerca de 5 millones de pesos fuertes
(22)
.
Cuando se echa una ojeada sobre las gigantescas obras, pero poco
dignas de elogio, que se han ejecutado dos siglos hace para
disminuir el agua de las lagunas que contiene el valle de Méjico,
se ve que con el mismo trabajo se hubiera podido cortar los itsmos
de Nicaragua y de Huasacualco, y aun quizá el de Panamá entre la
Gorgona (sobre el rio Chagre) y las costas del Mar del Sur. En el
año de 1607, se abrió un canal subterráneo de 5,400 toesas de largo
y de 12 pies de alto en el norte de Méjico, á espaldas de la colina
de Nochistongo. El virey marques de Salinas recorrió á caballo la
mitad de dicho canal. El tajo de Huchuetoca, que conduce hoy las
aguas fuera del valle, tiene 10,600 toesas de largo; una parte muy
considerable de él está ahondada en un terreno de transporte. El
tajo tiene 140 á 180 pies de profundidad perpendicular, y hacia lo
alto una anchura de 250 á 330 pies. Los gastos de todas las obras
hidráulicas
(23)
del desagüe de Méjico se han elevado, desde el año de 1607 hasta el
momento en que yo le he visitado, en enero de 1804, á la suma de
6,200,000 pesos fuertes. ¿Como podria temerse por otra parte que no
se reuniese el dinero necesario para abrir un canal océanico, si se
tiene presente que sola la familia del conde de la Valenciana tuvo
valor de hacer en Guanajuato cuatro pozos
(24)
que costaron 2,200,000 pesos
fuertes? Aun suponiendo que durante un cierto número de años los
gastos anuales del corte del istmo llegasen á setecientos ú
ochocientos mil pesos fuertes, esta suma seria soportada
fácilmente, bien por accionistas, ó bien por los diferentes estados
de la América, cuyo comercio sacaría ventajas inapreciables de la
abertura de un nuevo camino hacia el norte del Perú, hacia las
costas occidentales de Quito, de Goatemala y Méjico, hacia Nutka,
las islas Filipinas y la China.
En cuanto al modo de ejecucion, sobre el cuál he sido
últimamente consultado por personas ilustradas que pertenecen á los
nuevos gobiernos de la América equinoccial, creo que no deberia
formarse una sociedad de accionistas, sino cuando la posibilidad de
un canal oceánico, capaz de recibir buques de trecientas á
cuatrocientas toneladas, hubiese sido ensayado entre los 7° y 18°
de latitud, y reconocido el terreno en que quiere fijarse. Yo me
abstendré de discutir la cuestion de saber si este terreno «debe
formar una república aparte bajo el nombre de
Junciana
dependiente de la confederacion de los Estados Unidos,» como lo ha
propuesto últimamente en Inglaterra un hombre, cuyas intenciones
son las mas loables y las mas desinteresadas. Cualquiera que sea el
gobierno que reclame el suelo en que se establezca la union de los
mares, el goce de esta obra hidráulica debe pertenecer á todas las
naciones de los dos mundos que hayan contribuido á su ejecucion por
la compra de las acciones. Los gobiernos locales de la América
española podrán ordenar el reconocimiento de los lugares, el
nivelamiento del punto de division, la medida de las distancias, el
sondage de las lagunas y rios que habrán de atravesarse, la
valuacion de aguas de manantiales y de lluvia propias ó capaces de
alimentar el estanque superior. Estos trabajos prealables exigirán
pocos gastos pero seria necesario ejecutarlos segun un plan
uniforme en los istmos de Tehuantepec ó Huasacualco, de
Nicaragua, de Panamá, de Cupica ó del Darien y de la Raspadura ó
del Choco. Cuando los planes y los perfiles de los cinco terrenos
puedan ser expuestos al público, la persuasion de la posibilidad de
una union oceánica se hará mas general en los dos continentes, y
facilitará la formacion de una compañía por acciones. Una discusion
libre aclarará las ventajas y las desventajas de cada localidad, y
dentro de poco no se detendrá mas que en dos puntos ó en uno solo.
La compañía de union hará someter á un segundo examen mas rigoroso
aun las circunstancias locales: se evaluarán los gastos, y la
ejecucion de esta importante obra será confiada á los ingenieros
que han concurrido practicamente á la ejecucion de semejantes
trabajos en Europa.
Como no parece dudoso que en el caso de la imposibilidad de un
canal oceánico se pueda, con la mayor ventaja de los accionistas,
en alguno de los cinco puntos que acabamos de nombrar, abrir
canales en pequeña seccion para facilitar el comercio interior, tal
vez seria útil que aun el primer reconocimiento se hiciese á costa
de una sociedad ó compañía. Un navío transportaría sucesivamente á
los ingenieros y los instrumentos á las bocas del Atrato, al rio
Chagre y á la bahía de Mandinga, al Rio San Juan y á la laguna de
Nicaragua, al istmo de Huasacualco ó de Tehuantepec. La celeridad
de las operaciones y el aprecio de las ventajas que ofrecen los
diferentes sitios, cuya comparacion debe hacerse, proporcionarian
un modelo de nivelacion mas conforme; y la asociacion del primer
reconocimiento, despues de haber fijado el lugar que debe ser
preferido y el grandor de la obra, segun el porte de los buques que
se deben emplear, haria un llamamiento ó invitacion al público para
aumentar los fondos y para constituirse en una sociedad de
ejecucion, sea como debe esperarse, para un canal de navegacion
oceánica, ó sea para canales de pequeña navegacion. Adoptando el
modo de ejecucion que acabo de exponer, podria satisfacerse cuanto
prescribe la prudencia en un negocio que tanto interesa al comercio
de los dos mundos. La compañía de union encontrará accionistas
entre góbiernos y ciudadanos que, insensibles al incentivo de la
ganancia y cediendo á los mas nobles impulsos, se envanecerán con
la idea de haber contribuido á una obra digna de la civilizacion
moderna. Es muy prudente recordar tambien aquí que el cebo del
lucro, basa fundamental de todas las operaciones de los rentistas,
asentistas comerciantes, no es ilusorio en la empresa cuya defensa
abrazo con calor. Los dividendos de las compañías que en Inglaterra
han obtenido el permiso de abrir canales prueban la utilidad de
estas empresas para los accionistas. En un canal de
union de los mares, los derechos de tonelage pueden ser tanto mas
considerables, cuanto que los buques que quieran aprovecharse del
nuevo pasage, sea para ir á Guayaquil y Lima, sea la pesca del
cachalote, ó sea á la costa nordeste de América y á Canton, acortan
su camino y evitan las altas latitudes australes tan peligrosas en
la mala estacion. La actividad del paso se aumentaria, á medida que
el comercio se familiarizase mas con el nuevo camino de un océano á
otro. Aun en el caso de que los dividendos no fuesen bastante
considerables y que los capitales puestos en esta empresa no
produjesen los mismos intereses que ofrecen los numerosos
empréstitos de los gobiernos, desde la costa de los Indios
mosquitos hasta los últimos confines de la Europa, seria del
interes de los grandes estados de la América española el sostener
esta empresa. El limitar ó sujetar la utilidad de los canales y
grandes caminos á los derechos que paga el transporte de los
géneros, y no contar por nada la influencia que ejercen los canales
sobre la industria y la prosperidad nacional
(25)
, es olvidar lo que la
industria y la economía política enseñan hace tantos siglos.
Cuando se estudia con atencion la historia del comercio de los
pueblos, se ve que la direccion de las comunicaciones con la India
no ha cambiado únicamente segun los progresos de los conocimientos
geográficos, ó segun la perfeccion del arte del navegante, sino que
la mudanza de la civilizacion del mundo ha influido poderosamente
en ello. Desde la era de los Fenicios hasta la del imperio
británico, la actividad del comercio se ha dirigido progresivamente
del este al oeste, desde las costas orientales del Mediterráneo
hasta la extremidad occidental de la Europa. Si continua esta
mudanza hácia el este, como todo induce á presumirlo, la cuestion
sobre la preferencia acordada al camino de India al rededor de la
extremidad austral de Africa, no será ya tal que se nos presenta
hoy dia. El canal de Nicaragua ofrece otras ventajas á los buques
que salen de la embocadura del Misísipi, que á los que reciben su
cargamento en las orillas del Támesis. Comparando los diferentes
caminos al rededor del cabo de Buena Esperanza, al rededor del cabo
de Hornos ó al traves de una cortadura del istmo en la América
central, es menester distinguir cuidadosamente entre los objetos
del comercio y los pueblos que lo hacen. Así como el problema de
los caminos se presenta de un modo enteramente diferente a un
negociante ingles ó á un negociante angloamericano, así tambien
este problema importante es resuelto de una manera diferente por
aquellos que hacen el comercio directo con el Chile, con la India y
la China, ó por aquellos cuyas especulaciones son dirigidas, sea
hácia el Perú septentrional, y las costas occidentales de Goatemala
y de Méjico, sea hácia la China despues de haber visitado la costa
noroeste de América, ó sea hácia la pesca del cachalote en el
Océano Pacífico. Estos tres últimos objetos de la navegacion de los
pueblos de Europa y de los Estados Unidos son los á quienes la
cortadura de un istmo americano favoreceria mas sin duda
alguna.
Hay
(26)
de
Boston á Nutka, antiguo centro del comercio de pieles de nutrias
sobre la costa noroeste de América, al traves del canal proyectado
de Nicaragua, 2,100 leguas marinas; el mismo viage es de 5,200
leguas, si se hace, como es preciso hasta ahora, el giró del cabo
de Hornos.
Estas distancias son, para un barco que parte de Londres, de
3,000, ó de 5,000 leguas. Resulta de estos datos un acortamiento de
camino, para los Americanos de los Estados Unidos, de 3,100 leguas;
para los Ing!eses, de 2,000 leguas, sin contar la probabilidad de
los vientos contrarios y los peligros de la navegacion tan
diferentes en las dos vias que ponemos en paralelo. La comparacion
es mucho menos favorable para la navegacíon al traves de la América
central con respecto al camino y al tiempo, cuando se trata de un
comercio directo con la India y la China. Los buques andan
ordinariamente, al rededor del cabo de Buena Esperanza, de Londres
á Canton, cortando dos veces el ecuador, 4,400 leguas; de Boston á
Canton, 4,500. Si el canal de Nicaragua estuviese hecho, estas
larguras de camino serian de 4,800 y 4,200 leguas marinas
(27)
. Luego en el estado
actual de perfeccion en que se halla la navegacion, la duracion
ordinaria de un viage de los Estados Unidos ó de Inglaterra á la
China, al rededor dé la extremidad del Africa, es de 120 á 130 dias
(28)
. Cimentando
los cálculos sobre la analogía de los viages de Boston y de
Liverpool á la costa de los Indios mosquitos, y de Acapulco á
Manilla
(29)
, se
halla 105 á 115 dias para el viage de los Estados Unidos ó de
Inglatera á Canton, quedando en el hemisferio boreal, sin cortar
nunca el ecuador, es decir aprovechándose del canal de Nicaragua y
de la constancia de los vientos alisios en la parte mas calma del
Grande Océano
(30)
.
La diferencia de tiempo seria pues apénas de 1/6; no se podria
volver por el mismo camino, pero yendo allá, la navegacion seria
mas segura en todas las estaciones. Pienso que una nacion que tiene
hermosos establecimientos á la extremidad del Africa y á la Isla de
Francia, preferiria bastante generalmente el camino del oeste al
este. Los principales y verdaderos objetos de la cortadura del
itsmo son la pronta comunicacion con las costas occidentales de
América
(31)
, el
Viaje de la Habana y de los Estados Unidos á Manilla, las
expediciones hechas de lnglaterra y del Masachusets á la costa de
los Forros (costa noroeste) ó á las islas del Océano Pacífico para
visitar despues los mercados de Canton y de Macao.
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(9)
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La represo es el volúmen de agua que es preciso introducir en
un cedazo para subir ó bajar los barcos en un canal al punto de
particion.(Regresar a
9)
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10)
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Hectárea: medida agraria en el nuevo sistema de Francia.
Es un cuadro de 100 metros por lado, de modo que ocupa 100 areas; y
en medidas castellanas tiene 359 pies por lado, y por consiguiente
comprende 128,804 pies cuadrados, que vienen á ser dos fanegas y
media de tierra, segun la medida de Madrid, ó yugada y media de
Castilla la Vieja con muy corta diferencia. (Nota del traductor.)
(Regresar a 10)
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(11)
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No pudieron recogerse desgraciadamente mas que 1/150; el
resto se perdió por filtraciones, y fuéron obligados á construir la
máquina de Marly. (Regresar a
11)
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(12)
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Aun en Kendal en la parte occidental del Anglet, la
cantidad media del agua que cae anualmente es de 57 pulgadas; en
Bombay es de 72 á 106 pulgadas, y en Santo Domingo, de 113
pulgadas. Don Antonio Bernardino Pereira Lago, coronel de
infantería del cuerpo de ingenieros, asegura haber hallado en solo
el año de 1821 en San Luis de Marañon (lat. 2° 29’ aust.), 23
pies 4 pulgadas, y 9,7 líneas, medida inglesa, que hacen cerca de
260 pulgadas francesas. Parece deber ponerse en duda esta
prodigiosa cantidad de agua; sin embargo tengo en mi poder las
observaciones de barómetro, termómetro, ombrómetro que el Sr
Pereira Lago asegura haber hecho
d
iapor dia en tres
diferentes épocas. Estas observaciones brasilienses estan
publicadas en el XVI° tomo dos
Annaes das sciencias, das artes
e das letras, pág. 54-79; y el observador, describiendo los
instrumentos que ha empleado, dice expresamente en el
Resumo
das observaçoes metereológicas que el hueco ó estanque donde
caia el agua llovediza tenia exactamente el mismo diámetro que el
cilindro en que se encontraba la escala. Este diámetro no tenía mas
que seis pulgadas inglesas. Deseo que esta observacion importante
pueda ser verificada en Marañon, y en otras partes de los trópicos
en que las lluvias son muy copiosas, como, por ejemplo, en el Rio
Negro, en el Choco y en el itsmo de Panamá. La cantidad indicada
por el Sr Pereira Lago es dos veces y media mayor que la que se ha
observado, término medio, en la isla de Santo Domingo; pero la
cantidad de agua que cae en la costa occidental de Inglaterra
excede tambien tres veces á la que anualmente se recoge en Paris.
Existen diferencias muy considerables bajo latitudes muy próximas.
Cuenta el capitan Roussin, que en Cayena cayeron en solo el mes de
febrero, 151 pulgadas de agua llovediza. (Regresar a 12)
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(13)
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Ducros, Memorias sobre las cantidades de agua que exigen
los canales de navegacion, 1800, n° 2, pág. 41. (Regresar a 13)
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(14)
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En los cedazos enlazados es preciso añadir el prisma de
flotacion, ó el volumen de agua en que el buque está flotando ó
suspendido en su paso de una esclusa á otra. El consumo del agua es
mayor en la subida que en la bajada, y la distribucion de las
caidas ó la altura de los biefes sucesivos influye poderosamente en
el gasto de agua de un canal. (Regresar a
14)
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(15)
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La capacidad del canal del Languedoc, ó el volumen de agua
necesaria para llenar el canal entero, es, segun los cálculos de M.
Clauzade, de 7 millones de metros cúbicos. El gasto anual de las
represas por 960 dobles pasos de barcos es de 14 millones de met.
cub. Este gasto, causado por exclusas bastante grandes, y por una
navegacion muy activa en pequeños barcos, está á la capacidad del
canal como 2 á 1. Tres millones y medio met. cub. se necesitan
anualmente para restablecer las agua desde el reposo de la
navegacion hasta la presa de Fresquel; y esta cantidad de agua es
dada en nueve dias por el estanque superior ó el origen artificial.
El producto de la evaporacion está evaluado en el canal, los
recipientes y los regueros durante los 320 dias de navegacion á
1,900,000 met. cub. Comparando el canal Caledonio con el del
Languedoc, encuentro las areas de las secciones como de 5 á 1; las
larguras de las partes hondas en el canal (excluyendo la línea
navegable de los lagos de Escocia), como de 1 á 6 1/2. Resulta de
estos datos que las capacidades de los canales, uno de los cuales
conduce barcos, con chatas varengas, del porte de 100 á 120
toneladas, y el otro fragatas de 32 cañones, son casi las mismas:
la diferencia del gasto de agua en represas proviene del grandor de
los
primas de llenamiento y de flotacion. Los cedazos
tienen, en el canal Caledonio, 37 pies de anchura entre las
puertas, y 160 de largura; en el canal del Languedoç, 31 pies de
anchura al medio, 20 pies entre las puertas, y 127 pies de largura.
Mas arriba hemos visto que las dimensiones del canal de union en
América pueden ser menores que las del canal grande de
Escocia. (Regresar a 15)
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(16)
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Este es el grande camino por el cual se envian los géneros
de Goatemala á Leon, desembarcando en el golfo de Fonseca ó
Amapala, en el puerto de Conchaga. (Regresar a
16)
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(17)
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Este fortín, tomado por los Ingleses en 1655 se llama
vulgarmente
El castillo del Rio de San Juan: se hallaba,
segun el Sr de Juarros, á diez leguas de distancia de la extremidad
oriental de la laguna de Nicaragua. Otro fortin se construyó en
1671 sobre una roca en la embocadura del rio, cuyo nombre es
Presidio del Rio de San Juan. Ya el desaguadero de las
lagunas fijó la atencion, en el siglo XVI°, del gobierno español,
que ordenó á don Diego Lopez Salcedo fundase, cerca de la orilla
izquierda del desaguadero ó Rio San Juan, la ciudad de Nueva Jaen,
que fué bien pronto abandonada como la de Bruselas, cerca del golfo
de Nicoya, porque las márgenes de este rio son muy malsanas en su
estado actual de incultura. (Regresar a 17)
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(18)
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Ni aun los antiguos temian la diferencia del nivel entre
el Mar Rojo y el brazo ó ramo pelusiaco del Nilo, aunque no
conociese el sistema de las esclusas, y que cuando mas sabian tapar
sus euripes con viguetas. (Regresar a
18)
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(19)
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Este taladro tiene 15 pies de ancho. Segun el proyecto de
M. Laurent, el canal subterráneo hubiera tenido 7,000 toesas (cerca
de tres leguas) sin interrupcion, 21 pies de ancho y 24 de alto. Su
largura hubiera excedido de 1/6 á la de la famosa galería de las
minas de Claustal (el Georg—Stollen) en el Harz. Para recordar
lo que los hombres pueden hacer en este género de trabajos
subterráneos, citaré las dos grandes galenas de desagüe del
distrito de las minas de Freiberg en Sajonia, una de las cuales
tiene 29,504 toesas, y la otra 32,433 toesas. Si esta última
estuviese penetrada en una misma direccion, abriria un doble
espacio de la anchura del Paso de Cales. (Regresar a
19)
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(20)
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El entretenimiento ó conservacion del canal ha costado,
desde 1685 hasta 1795, la suma de 25,670,000 francos. (Regresar a 20)
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(21)
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El antiguo canal que reunía el Mar Rojo al Nilo (canal de
los reyes), navegable, sino bajo los Ptolomeos, á lo menos bajo los
califas, no era sino una derivacion del brazo pelusiaco, cerca de
Bubaste. Este canal, que tenía un curso de 25 leguas de largo, y á
lo menos de 12 á 15 pies de profundidad, era suficiente para buques
de un gran porte que podian navegar en el mar. (Regresar a 21)
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(22)
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Este canal, de una largura de 294,590 toesas, no tiene
sino cuatro pies de profundidad (2/3 de la del canal del Languedoc,
cuya largura es la mitad mas pequeña). La laguna de Erie tiene 88
toesas de elevacion sobre las aguas medias del Rio de Hudson. Los
barcos bajan desde luego uniformemente por las esclusas, desde
Búfana sobre la laguna Erie á Montezuma sobre el rio Seneca,
(pasando por Palmire y Leon), sobre una largura de 166 millas
inglesas, 30 toesas de caida perpendicular; suben despues 8 toesas
desde Montezuma hasta Roma, sobre el Moharwk, durante 77 millas; y
en fin bajan de nuevo sin descontinuar 66 toesas, por medio de 46
esclusas, por una largura de 113 millas, de Roma á Albani, sobre el
Rio de Hudson, pasando por Utica. La bajada total es por
consecuencia de 9 toesas menos que la de los barcos desde el
estanque principal del canal del Languedoc hasta el Mediterráneo.
Recordaré con este motivo que ella es el maximum de un declive que
yo he subido sobre una linea navegable natural, en la madre de uno
de los mayores rios de la América meridional, desprovista de
cataratas y de raudales. Desde Cartagena de Indias á Honda se llega
remando despues de haber vencido una caída total de 135 toesas, que
es la mitad mayor que la de la laguna Erie al Rio de Hudson; pero
el Rio de la Magdalena ofrece una línea navegable que es de 1/3 mas
larga. Reflexionando sobre el poco declive que tiene el rio Morales
entre su embocadura, se concibe que sin esclusas se llegaría en un
barco por una línea navegable natural de 80 leguas de largo sobre
una llanura de 100 toesas, lo que da, 43 de caida por 100 toesas de
curso de agua. (Regresar a 22)
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He dado ya la historia circunstanciada de estas obras
segun documentos manuscritos oficiales en mi
Ensayo
politico. Tom. I pág. 204 y 235 (Regresar a
23)
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Tiro Viejo, Santo Cristo de Burgos, Tiro de Guadalupe
y Tiro general, cuyas profundidades son 697; 460; 1,461 y
1,582 pies (antigua medida de Francia). (Regresar a
24)
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Bajo el concepto de esta influencia benéfica deben
apreciarse los trabajos, demasiadamente dispendiosos quizá, del
canal del Languedoc, que ha costado 33 millones de francos, y que
sobre una renta bruta de un millon y medio, solo produce anualmente
800,000 francos, lo que apénas es el 2 ½ % del capital. Tal es
tambien el producto del canal del Centro. (Regresar
a 25)
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En estas estimaciones de distancia he calculado, en union
con M. Beautemps- Beaupré, ingeniero geógrafo en gefe de la marina
real, caminos casi rectos, porque esto bastaba para obtener números
comparativos. Si se desease distancias itinerarias, seria necesario
aumentar los caminos segun la contrariedad de los vientos y de las
corrientes de 1/4 ó de 1/5. (Regresar a
26)
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De Londres á Canton, por el cabo de Hornos, hay 5,800
leguas, ó 1,400 mas que al rededor del cabo de Buena Esperanza; y
de Boston ó Canton, por el cabo de Hornos, hay 5,900 leguas. (Regresar a 27)
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Ha habido en Boston raros ejemplos de 98 dias. Warden,
Descripcion de los Estados Unidos, tom. V, pág. 596. (Regresar a 28)
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El galeon pone 40 á 60 dias. Véase mi
Ensayo
político, tom. II, p. 720, y Tuckey,
Geog. marit.,
tom. III, p 497. (Regresar a 29)
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En estas evaluaciones de tiempo no se ha contado sobre la
fuerza del vapor. Los ingenieros franceses, que han hecho la cuenta
por menor de los gastos del canal de Suez, admiten en su paralelo
entre la navegacion de las costas de Francia en la India, por medio
del canal proyectado, y el camino al rededor del cabo de Buena
Esperanza, que se ahorra, por la primera vez, la mitad de distancia
y 1/3 de tiempo.
Descripcion del Egipto (estado moderno),
tom. I, pág. 3. Seria de desear se calculase con precision la
duracion media de las travesías de Londres á Calcuta y á Canton, de
Liverpool á Buenos Aires y Lima (
y vice versa), tomando
una gran cantidad de años y buques para que las influencias de las
estaciones, de los vientos, de las corrientes, de la construccion
de los buques y de los errores del pilotage pudiesen desaparecer en
los medios totales. Esta duracion de las travesías es uno de los
elementos mas importantes del movimiento de los pueblos
comerciantes; movimiento vital que se ve aumentarse de siglo en
siglo con la perfeccion del arte de la navegacion. (Regresar a 30)
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Es preciso exceptuar sin embargo las costas del Perú, al
sur de Lima, y las de Chile, en cuyo largo se sube muy difícilmente
del norte al sur. Iríase mas rápidamente de Europa á Valparaiso y á
Arica por el cabo dé Hornos que por él canal de Nicaragua. Este no
será ventajoso para el comercio de las costas occidentales al sur
de Lima, sino cuando el cabotage se haga con barcos de vapor. En su
estado actual, el comercio de la América del norte con la China se
hace de tres modos: 1° los buques de los Estados Unidos, cargados
de duros, van directamente de New York ó de Boston á Canton, por el
cabo de Buena Esperanza, para comprar allí té, mahon, sederías,
porcelanas, etc., y vuelven por el mismo camino; 2° los buques son
expedidos al rededor del cabo de Hornos, sea para la pesca de las
focas y de los cachalotes en el Océano Pacifico, ó sea para visitar
la costa nordeste de la América: si no han adquirido bastantes
pieles, toman madera de sándalo y de ébano en la Polinesia: llevan
todas estas producciones á Canton, y vuelven por el cabo de Buena
Esperanza; 3° otros buques hacen un comercio de contrabando de
muchos años, visitando sucesivamente Madera, el cabo de Buena
Esperanza y la isla de Francia, ó la Nueva Gales meridional,
algunos puertos de la América del sur y las islas del Océano
Pacífico: doblan á la ida el cabo de Buena Esperanza ó el de
Hornos; pero como al fin de este largo viage tocan constantemente
en Canton, vuelven á los Estados Unidos por la extremidad austral
de Africa. El corte del istmo influiria poderosamente sobre los dos
últimos caminos que acabamos de traza. (Regresar a
31)
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