REGIÓN DEL ALTO MAGDALENA

 

1. POBLAMIENTO

Pueblos caminos y ríos

Su poblamiento se remonta al esplendor de la cultura agustiniana. La región fue ocupada luego por pijaos, paeces, yalcones y andakíes. Se impuso el modelo de poblamiento colonial con ciudades, villas y pueblos de indios y mestizos. En el siglo XIX la división territorial cambia de acuerdo con el centralismo y el federalismo; surge el Estado Soberano del Tolima. En el XX fueron desagregados el Huila y él Tolima.

Águila con serpiente. Parque arqueológico de San Agustín.

Hector Llanos: Profesor Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Colombia. Julio Flórez: Profesor Departamento de Geografía, Universidad Nacional de Colombia. Jorge Ruiz: Antropólogo, investigador Instituto Huilense de Cultura.

 

El espacio
VALLES SECOS Y HÚMEDAS CORDILLERAS

Julio Enrique Flórez  

La gran diversidad geográfica configura muchas subregiones naturales a la vez que permite caracterizar regiones culturales.  

El Alto Magdalena corresponde a la cuenca hidrográfica del Alto Magdalena. Va del Macizo colombiano a Honda en sentido latitudinal, y en sentido longitudinal, de este a oeste, desde las cimas de la Cordillera Central hasta las de la Cordillera Oriental. 

El río Magdalena —que nace en la laguna del mismo nombre a los 01°56 de latitud norte y 76°35 de longitud oeste de Greenwich—, drena la depresión entre las dos cordilleras en un recorrido de 591 kilómetros hasta Honda, el límite norte del Tolima. 

El río Grande, jugó papel primordial en el poblamiento y el desarrollo económico y cultural no sólo en lo que otrora se llamó el Tolima Grande —lo que hoy son los departamentos del Tolima y del Huila—, sino en todo el centro del país. En la actualidad, es uno de los problemas ecológicos más agudos del país, por su contaminación extrema, ya que recibe las aguas negras de la cuenca, entre ellas la del río Bogotá, nauseabunda y abiótica cloaca que desemboca en el Magdalena al sur de Girardot.  

 

LOS SUELOS  

Geológicamente la región consta de tres grandes unidades: 

La Cordillera Central, la más antigua de las tres, se formó en la era Primaria, hace aproximadamente 345 millones de años y está constituida por un zócalo formado por rocas metamórficas o intrusivas, sobre el que se yerguen los volcanes del Huila, Tolima, Ruiz, Santa Isabel, que sobrepasan los 5 mil metros de altitud y cuyos picos están coronados de nieves perpetuas. 

En ella se han producido, desde remotas épocas, eventos volcánicos consistentes en la proyección de materiales piroclásticos, como ceniza, escorias, piedra pómez. El más reciente y dramático fue el de 1985, cuando el Ruiz expulsó miles de toneladas de materiales, los que junto con el aumento de agua proveniente de la fusión del casquete glaciar, generaron la terrorífica avalancha de fango y piedras calientes que en pocos minutos desapareció a Armero. 

La Fosa del río Magdalena. El valle del río en esta región, está conformado por elementos sedimentarios volcanodetríticos que aparecen en los abanicos, como el de Ibagué, y por depósitos aluviales del cuaternario que forman un sistema de terrazas escalonadas. 

La Cordillera Oriental, la más reciente, compuesta en lo fundamental por rocas metamórficas y sedimentarias, como areniscas y arcillolitas de las eras secundaria y terciaria. 

El diverso origen geológico ha propiciado en la región gran variedad de minerales, como petróleo en el Huila y oro y plata en la Cordillera Central tolimense. Los problemas ecológicos también se hacen presentes: el impacto ambiental de la explotación petrolera es en extremo preocupante. 

El valle se amplía en algunos sectores, en otros es angosto o inexistente. Por ejemplo, sobre la margen derecha desde Girardot hasta Honda, donde el río corre recostado a las estribaciones de la Cordillera Oriental. El mismo valle presenta terrenos ondulados, inclinados abanicos, suaves colinas, abruptos relieves como Lumbí, cerca a Honda, cerros como Hilarco en Coyaima, Pacandé en Natagaima, Bizcochuelo en Villavieja, el Cucharo en Yaguará, o relieves de curiosas formas como los Avechucos en Ortega.  

LOS CLIMAS

La región posee todos los pisos térmicos, desde los gélidos nevados hasta las ardientes llanuras regadas por el Magdalena. En la región plana, la temperatura aumenta hacia el norte, es decir en el sentido creciente de la latitud pero igualmente en la medida en que disminuye la altitud. 

Ejemplos: Garzón (828 m. alt.) 24.5°C, temperatura promedio; Yaguará (560 m. alt.) 26.2°C; Neiva (442 m. alt.) 26.9°C; Villavieja (384 m. alt) 27.2°C; estaciones éstas del Huila. Natagaima, Tol.,( 326 m. alt.); 27.5°C. Girardot, C/ marca., (289 m. alt.) 27.7°C; Honda, Tol. (225 m. alt.) con 28°C. 

En el Huila, la cabecera municipal a mayor altura sobre el nivel del mar es Isnos a 2.000 m. y 17°C. En el Tolima lo es Roncesvalles a 2.400 m. y 13.3°C. Ambas en la Cordillera Central. Las lluvias presentan fuertes contrastes de una región a otra. Varios enclaves secos se presentan en el valle del Magdalena, con lluvias inferiores a los 1.000 mm anuales; en el norte, de Honda a El Espinal, pero sobre estrechas fajas. Ejes: Guataquí, al norte de Girardot, 990 mm/año; Girardot, 968 mm/año. 

Otro más al sur, de Colombia (Huila) y Alpujarra (Tol.) hasta cerca a Neiva, presenta bajos niveles de lluvia: Colombia, 930 mm/año; Alpujarra, 1,190 mm/año; Tello, 1030 mm/año. En esta franja seca, se encuentra un sector perteneciente al municipio de Villavieja donde se han conjugado las condiciones climáticas desecadoras y sin duda la acción del hombre, dándole al paisaje características semidesérticas, con avanzados procesos erosivos, degradación de los suelos y vegetación pobre de tipo xerofítica, como la Tatacoa. Este desierto, de aproximadamente 330 kilómetros cuadrados es un yacimiento fosilífero de gran importancia para la paleontología. 

En contraste, aparecen zonas bastante húmedas. Sirva de ejemplo la que recostada a la Cordillera Central recibe en Fresno 3.970 mm/año de lluvia (norte del Tolima). En general, la Cordillera Central es más lluviosa que la vertiente occidental de la Cordillera Oriental.

 

LOS RÍOS  

La diferencia de lluvias es un factor determinante de la diversidad en la hidrografía de la región. Los ríos que desembocan sobre la margen derecha son pocos: Suaza, Cabrera, Cunday y nacen en la Cordillera Oriental. La vertiente de la Cordillera Central da origen y nutre gran número de ríos que desembocan en la margen izquierda del río Magdalena: Páez, Saldaña, Coello, Recio, Lagunilla, Gualí, dándole a la región recursos hídricos de gran importancia socioeconómica (energía, distritos de riego). Destacamos dos centrales hidroeléctricas: en el Huila, la de Betania sobre el río Magdalena que recibe igualmente las aguas del río Yaguará. En el Tolima, Hidroprado, en el municipio de Prado, que embalsa las aguas de los ríos Cunday y Prado; claves ambas en el despegue industrial regional. 

 

OTRAS DIVERSIDADES

La gran diversidad geográfica configura muchas subregiones naturales a la vez que permite caracterizar regiones culturales en las que grupos humanos presentan rasgos propios en cuanto a su comportamiento social y en la manera de adaptarse al medio ambiente. 

Esa adaptación siempre ha enfrentado al hombre y a la naturaleza, generando enormes trastornos ecológicos: tala, erosión y contaminación, entre otros. Y es que las relaciones hombre - entorno siempre han estado regidas por un brutal apetito de máxima rentabilidad, sin tener en cuenta el carácter no renovable de muchos recursos ni la fragilidad de los ecosistemas. Hay que subrayar que esa riqueza va a parar a pocas manos, acaparadoras de capitales y de recursos básicos como la tierra y el agua. Esto ha generado abierta oposición entre agricultura mecanizada, en tierras planas, fértiles e irrigables y agricultura campesina de subsistencia en las montañas y tierras consideradas marginales desde el punto de vista económico. 

La moderna explotación agraria —ajena a la conservación—, destruyó los ricos bosques tropicales del valle del Magdalena, donde airosos crecían guayacanes, caracolíes, diomates, ceibas, cumulaes, sustento de una rica fauna. A cambio dio paso a una ganadería extensiva y a una agricultura comercial (arroz, algodón o sorgo), que generan poco empleo y son voraces consumidoras de productos químicos. Muchos de estos insumos, prohibidos en EE.UU. y Europa, acaban la naturaleza y afectan también al hombre. En la región han aparecido fatales dolencias como mutaciones genéticas, afecciones de los pulmones y de la piel y abundancia de abortos por causas desconocidas. 

Las diferencias geográficas han modelado personalidades culturales diversas. El calentano ligado afectivamente al río y a los espacios planos, antes bogas, vaqueros. pescadores, y ahora regadores de arroz y cogedores de algodón, que conservan rasgos culturales propios, a pesar de la homogenización cultural a que están sometidos. El cordilleruno, adaptado al frío, a la humedad, a la ruda topografía, que vive de la caficultura y sigue siendo arriero. 

Poblado de un cacique Yalcon en el valle del río Granates Salado-Blanco (Huila) 

 

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