La Orinoquia Colombiana
Visión Monográfica
Corpes Orinoquia
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Consejo Regional de Planificación Económica y Social                         

 

Suelos

En la formación de los suelos intervienen factores climáticos (radiación solar, vientos y humedad); biológicos (organismos vivos que al descomponerse producir materia orgánica) y astronómicos (altitud sobre el nivel del mar). La Orinoquia cuenta con diversidad de suelos pero la baja concentración y distribución de materia orgánica, la radiación y la abundancia de aluminio limitan su capacidad para el desarrollo de cultivos comerciales tradicionales. A más de contar con buenos suelos en el piedemonte y en las vegas de los principales ríos, su riqueza esta representada en muchos otros factores como el mineralógico, el faunístico, el florístico, el hídrico, el paisajistico, el calorífico y la biodiversidad. En su gama de suelos, la Orinoquia tiene áreas que admiten cultivos exigentes como arroz, cacao, algodón, palma africana, y zonas en proceso de desertizacion donde tronchar un arbusto o arrancar una yerba constituyen un atentado contra la naturaleza. Los textos de Abdon Cortes Lombana y la FAO, han profundizado en la naturaleza de los suelos orinocenses. Se recomienda su estudio.

    Vegetación


Las personas desconocedoras piensan en el Llano como un océano verde rematado a la distancia por un nicho de palmeras. Esa es la idea que se tiene sobre la planicie pero Monasterio y Sarmiento la definen como "un ecosistema natural y estable que ocurre bajo un clima tropical manteniendo un estrato relativamente continuo de gramínea y eyperaceas xeromórficas, a menudo con un estrato discontinuo de arbustos o árboles bajos".

La vegetación natural de la Orinoquia esta relacionada con el tipo de bosque y sabana. Los estudios sobre vegetación realizados por Blydestein con base en aerofotografías, mostraron la existencia de tres mesas boscosas bastantes definidas: la primera localizada al noroeste del departamento de Arauca y limitada por las sabanas de Arauca y Casanare; la segunda, en la altillanura disectada al sur del departamento del Meta, y la tercera en las laderas de la Cordillera Oriental o piedemonte. Esta última mesa ha sido la más afectada por la tala y adecuación de sierras para la agricultura y la ganadería. Existen, edemas, bosques de vega y de galería o riparios, dentro de los cuales se incluye el morichal.

Bosques del Piedemonte

Este tipo de bosque ha sido duramente explotado, casi eliminado, a pesar de que por su topografía dificulta la agricultura y la ganadería. Se trata de bosques húmedos, con abundancia de epífitas y lianas. En la actualidad solo existen pequeños reductos de bosque primario y secundario donde las plantas más comunes son de las familias Melastomataceae y Rubiaceae

Bosques de Vega

Los bosques de vega de los ríos Arauca, al norte, y del parte, al sur, han sido los mas estudiados. Los de otros ríos como el Meta, el Manacacias, el Cravo Norte, el Casanare y el Pauto, no presentan una nueva fisonomía, sino cambios paulatinos en su desarrollo a medida que se desciende.

El bosque del río Arauca encierra dos tipos de vegetación: la de la para alta del río que se caracteriza por la presencia de algunas palmas y ausencia de guadua. Allí las especies dominantes son: hobo (Spondias mombim), guásimo (Luehea sp), balatá (Manilkara bibendlata), guaro (Pseudomeldia laevigata), caimito (Pouteria elegans), araco (Socratea durissima) y platanillo (Heliconia psitacorum). En la parte baja del río hay abundancia de guadua y mayor número de palmas y lianas. Aquí las especies dominantes son: cuero de sapo (Symplocos amplifolia), balatá (Manilkara bidentata), hobo (Spondias mombim), guacharaco (Protium sp), yarumo (Cecropia sp), araco (Socratea durissima), mil pesos (Jessenia polycarpa), guadua (Bambusa sp), bijao (Heliconia bihai) y palmiche (Bactris sp).

El bosque del río Guaviare, en su parte alta, muestra una franja angosta a lo largo de los ríos Guerra y Ariari donde abundan el arenillo (Hura crepitans), palmiche (Ceonoma sp), palo blanco (Hemicrepidospermum rhoifolium) y cachicamo (Calophyllum brasiliensis).

Bosques de Galería

Son estos bosques los mas ampliamente distribuidos en la Orinoquia. Se encuentran a lo largo de caños y ríos, con mayor desarrollo y mayor número de especies los que se encuentran cerca al piedemonte por efecto de la pluviosidad Esta formación han sido devastada a largos trechos para dar paso a la agricultura y la ganadería. Las especies arbóreas más frecuentes son: cedro (Cedrela sp), caraño (Dacryodes sp), laurel (Ocotea sp), anime (Protium sp), gualanday (Jaracanda spp.), yarumo (Cecropia sp), caimo (Pouteria sp), guadua (Bambusa spp.), guamos (Inga spp.), cumbre (Astrocaryum vulgare) y mil pesos (Jessenia polycarpa).

Morichal

El morichal es una comunidad donde el elemento florístico predominante es el moriche (Mauritia flexuosa). Aristiguieta lo define como "una comunidad de plantas situadas en cabañas, con una composición floristica y condiciones edáficas y de humedad especiales; el suelo es ácido y rico en materia orgánica, las auges son limpias pues llegan no por escorrentias sino por infiltración que se produce en las sabanas arenosas adyacentes".

Sabanas

Tomando en cuenta el hábitat en que se desarrollan y la gramínea dominante, se pueden encontrar los siguientes tipos de cabañas:

Sabanas con restos de bosque, dentro de las cuales se reconocen tres tipos de acuerdo a la especie de gramínea dominante: las sabanas de Milenios minutiflora (derivada del bosque de piedemonte); las sabanas de Paspalum carinatum (que ocupa el hábitat de la Altillanura), y la sabana de Trachipogum ligularis y Paspalum carinatum, que se ubica en los médanos de la llanura eólica. Los árboles típicos de las dos útimas son el alcornoque (Bowdichia virgiliodes) y el chaparro (Curatella americana).

Sabanas inundables, las cuales ocupan un hábitat periódicamente sometido al influjo del agua; incluye las sabanas de Mesosetum y Andropogon. La sabana de Mesosetum se desarrolla sobre los suelos más francos de la llanura eólica, y la de Andropogon se encuentra sobre suelos finos de la llanura de desborde.

Sabanas húmedas, las cuales presentan un hábitat ocasionalmente inundado con agua poco profunda. Se reconocen dos tipos: la sabana de Trachypogon ligularis y la de Lectoryphium lanatum.

Sabanas secas que se desarrollan dentro de ambientes secos y suelos bien drenados y no inundables con presencia en su cobertura de Trachypogon vestitus.

Buena parte de estos tipos naturales de sabana han sido erradicados y remplazados por cultivos o por pastos atípicos, como la brachiaria, para alimento del ganado. Los cambios abruptos sufridos en la cobertura natural del ecosistema no han sido analizados con rigor científico pero mucho se teme que sobrevengan situaciones anómalas para las cuales no hay preparación. A la conversión de las praderas naturales de Norteamérica en "amperios" del maíz e ilímites dehesas para la ganadería, achacan los entendidos la suerte incierta de la producción futura en el país del Norte.

    Fauna


La fauna y la flora de la Orinoquia han sido analizadas de manera muy parcial. Con excepción de estudios sobre ganadería, pastos, algunos cultivos agrícolas, y los que existen sobre algunos peces y mamíferos, los demás recursos son bastante desconocidos a un nivel científico. En aspectos florísticos solo se dispone de un manual incompleto de especies del piedemonte del Meta y sus sectores adyacentes, y de un listado incompleto de las de la Serranía de La Macarena y el Parque Natural del Tuparro. Los estudios que existen sobre especies animales y vegetales no han tenido ,además la divulgación conveniente, privando a los sectores interesados de su utilización. Humboldt y otros científicos del siglo pasado hicieron notar que el Llano no produjo grandes rumiantes para surtir al aborigen de carne, pieles, leche y sebo. Y aventuraron la teoría de que estas tribus habrían podido superar el nivel de recolectores de haber contado con tal clase de recursos. Esta hipótesis es bastante discutible porque los grupos que poblaron a Norteamérica tuvieron a su disposición grandes manadas de bisontes y, sin embargo, no superaron la organización tribal. Nuestros mamíferos de mayor alzada son la danta y el manatí, en franca extinción, el venado y el chigüiro.

La falta de carne en la dieta diaria del llanero le produce sensación de hambre así haya consumido cualquier otro alimento. Y si esto es valido para el llanero, más lo es para el aborigen, quien en la caza y la pesca encontró siempre su principal renglón nutricional.

Peces

El de los peces es el grupo de vertebrados más abundante de la Orinoquia y el más irracionalmente explotado. Para la Orinoquia venezolana se han calculado 350 especies y 420 para la colombiana debido a la variedad de climas y de nichos biológicos que esta presenta. La subcuenca del Meta, río el mas explotado de la región, ha reportado 205 especies aunque otros estudios eleven la cifra a 250, tomando en cuenta variedades exóticas de la Serranía de La Macarena. Existe información biológica sobre la cachama (Piaractus brachypomus), el yamu (Brycon siebenthelae), la sapuara (Semaprochilodus laticeps), el coporo (Prochilodus marie) y algunos bagres como el tigre o rayado (Pseudoplatistoma sp) y el mapuro (Callophysus macropterus). Del bagre se conocen cinco variedades a cual mas apreciada por la optima calidad de sus carnes.

La pesca con dinamita, el embarcamiento de las aguas y la captura indiscriminada de alevinos y peces en período de desove, son prácticas ruinosas que infortunadamente no han perdido vigencia en la región.

Mamíferos

La clase de los mamíferos en la Orinoquia, según las investigaciones adelantadas por los investigadores Arías y Zúñiga entre 1987 y 1988, reporta unas 190 especies conocidas y colectadas y unas 62 en proceso de estudio. Con ser el tipo de animal que mas beneficios aporta al hombre, es acusado el desconocimiento que se tiene en materia de ecología, distribución especial y variedad geográfica de las especies. Existen algunos estudios detallados sobre primates, la lapa (Agouti pace), el venado (Odocoileus virginianus) y el chigüire (Hydrochaeris hidrochaeris). Se tiene información sobre la reproducción de estos mamíferos en cautiverio o semicautiverio pero la inversión es todavía incipiente.

El chigüire es el mayor roedor conocido y constituye un recurso de primer orden para obtener proteína de origen animal; su piel es fina y resistente y por su capacidad reproductiva y hábitos alimenticios a base de gramíneas podría ser el ganado del futuro.

Entre los mamíferos más caracterizados de la región se tienen los siguientes: perro de agua (Pteronura brasiliensis), cunaguaro (Felis pardalis), puma (Felis concolor), tigre (Felis onca), armadillo (orden edentata), venado (Odocoileus virginianus), lapa (Agouti paca), chacharo (Tajacu tajacu), danta (Tapirus terrestris), manatí (Trichechus manatus).

Aves

El grupo de las aves es el mas conocido a nivel taxonómico en la región. Estudios realizados en el piedemonte del Meta, la Serranía de La Macarena y el parque de El Tuparro indican que existen unas 650 especies. Estos estudios son de tipo ecológico, biológico y médico. La riqueza y variedad de aves en la zona se debe a la multiplicidad de plantas e insectos alimenticios presentes en su geografía. Esta circunstancia motiva la presencia continua de ornitólogos extranjeros que recaban allí información de primera mano. Entre los pájaros mas hermosos, la zona cuenta con el chupaflor, el cubiro, el sangre de toro, el tucán, la paraulata, la mirla, la oropéndola, el toche, el turpial, el azulejo, la tangara, el canario y el gorrión.

Entre las especies conocidas, unas 50 tienen posibilidades de explotación rentable en cautiverio pero no existen proyectos en tal dirección. Por los avances de la colonización, zonas de interés ornitológico como el Santuario de Flora y Fauna, en el departamento de Arauca, fueron arrasadas.

Reptiles

En la Estación "Roberto Franco", de la ciudad de Villavicencio, existe una colección herpetológica bastante representativa. El científico F. D. Roulin realizó en 1824 un estudio sobre este grupo abarcando la franja que va de San Martín a la desembocadura del río Meta, el cual fue complementado por Federico Medem en 1968 incorporando el área vecina a Villavicencio y la Serranía de La Macarena. "La Crocodylia en Colombia" y "La Crocodylia de Sur América", son aportes de este ultimo científico al conocimiento universal. De acuerdo con estos investigadores, en la Orinoquia existen unas 99 especies de reptiles. El orden de las serpientes es importante por las amenazas que entraña para el hombre y los animales domésticos. Las serpientes mas conocidas son: cascabel (Crotalos durissus cumanensis), cuatro narices (G.Bothops), verrugosa (Lachesis muta muta), coral (F. Micruridae), tigra (G.Spilotes), matacaballo (C. Lygophis). El subgrupo de los crocodilidos cuenta con el caimán (Crocodylus intermedius), la baba (Caimán crodylus), el cachirre (Paleosuchus trigonatus) y la iguana (Iguana iguana), plato este muy apreciado por el indio.

Anfibios

Los anfibios son un grupo desconocido, científicamente hablando, en el área. Existen unas cien especies de sapos y ranas en peligro de desaparecer por efecto de las tales y el uso de pesticidas. Los inventarios sobre la población de anfibios de la zona fueron realizados por Federico Medem en 1968 y Cochran y Goin en 1971. Existen posibilidades de criar en cautiverio macro ranas del genero Leptodactylos que pueden producir hasta una libra y media de carne de anca, muy apetecida en otros mercados, y micro ranas de la familia Dendrobatideae que son apetecidas por el exotismo de sus colores y formas.

Frentes de colonización, como el piedemonte araucano y el río guayabero en el Meta, han contribuido a extender el morbo del paludismo a regiones que se consideraban substraídas del flagelo.

La región orinocense tiene en la flora y en la fauna unos recursos naturales inestimables que deben tomarse en cuenta la formular los planes de desarrollo integral. Cada día es más urgente fortalecer la investigación científica para sacar provecho de esos recursos inexplotados. Muchos conocimientos son del dominio del indígena y a éste será necesario recurrir para competir en el área de la productividad.

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La edición en papel, Editorial Gente Nueva, Bogotá, Colombia, de abril 1996 fue hecha para distribución gratuita en planteles educativos, centros de estudio, establecimientos de investigación y demás sectores interesados en la cultura, la ciencia y las artes de la Orinoquia colombiana.