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1.4 Vestuario
Hoy en día el vestuario de los páez poco se diferencia del del campesino o mestizo de la región. Hasta hace algunos años esta diferencia era más visible ya que la mujer llevaba una gran falda de lana virgen, hecha por ella misma en su telar doméstico, llamada, anacu y la cual se lleva ceñida a la cintura con un chumbe o faja de lana ricamente tejida; una blusa de algodón o lana virgen, pañolón de lana y sombrero de paja. Los hombres por su parte usaban un ancho calzón blanco, camisa de algodón, ruana de lana y sombrero de paja similar al de las mujeres. Por lo general hombres y mujeres andan descalzos o con bota o zapato de caucho. Hoy en día sólo se conservan como símbolos de su indianidad, la ruana de lana virgen que continúan usando los hombres y las mochilas de lana de colores que desde tiempos inmemoriales usaban para guardar las hojas de coca, el mambe y una que otra pertenencia.
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Familia Páez de Tierradentro.
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2. EL NASA YUWE OLA LENGUA DE LA GENTE PÁEZ
El Nasa Yuwe, es la lengua étnica más importante hablada en el territorio colombiano, dado el número de parlantes. Se considera que el pueblo páez está conformado por lo menos por 100.000 personas que representan el 21% del total de la población indígena nacional (D.N.P., 1989, 40). De éstos, no es fácil saber cuántos continúan hablando su lengua ancestral y cuántos la han olvidado, pero se calcula que unas 60.000 personas siguen utilizándola cotidianamente.
A pesar del alto número de hablantes y de la zona geográfica relativamente extensa que ocupan, múltiples hechos vienen atentando desde la época colonial contra la supervivencia de la lengua. El proceso de evangelización desde los principios del siglo XVII, inició no sólo la extirpación de sus dioses, creencias y costumbres, sino la imposición de la lengua castellana como único medio de comunicación válido dentro del proceso civilizador.
Posteriormente, la implantación de la escuela oficial, que siguiendo la dinámica colonial y la instauración de un nuevo orden en el cual la lengua española fue su columna vertebral, continuó con la extirpación de la cultura y la lengua étnica.
Pero la suerte de la lengua no ha dependido sólo de estos factores. La naturaleza de su economía, inmersa dentro de una economía de mercado, ha hecho que el uso del español sea una necesidad ineludible. Los procesos de colonización y mestizaje, la necesidad de enfrentar situaciones de trabajo y comercio fuera de su territorio étnico han incidido también en el repliegue del Nasa Yuwe.
2.1 Origen de la lengua
¿De dónde viene la lengua páez? Poca información tenemos sobre su origen. La mayoría de los hablantes del Nasa Yuwe no se han planteado este interrogante y los viejos poseedores de las creencias antiguas poco saben al respecto. Algunos concuerdan en afirmar que el Nasa Yuwe fue un regalo de Dios y que su presencia es muy antigua: ya existía cuando llegaron los blancos y también antes de los Pijaos. El Nasa Yuwe es tan antiguo, que está presente en la tierra desde que el mundo fue creado. Algunas leyendas antiguas contaban que la lengua de los Páez fue un regalo del sol, a quien ellos antiguamente adoraban. También se dice que ...hacía muchos años había un señor que a veces se convertía en pez y otras en culebra, ese señor vino de los lados de Toribío, del norte, y él fue el que nos enseñó a hablar, porque antes todo era por señas y por gestos.... Otros incluso consideran que ... fue Juan Tama, el que salió de la estrella, el que enseñó la lengua, las leyes y todo. En Belalcázar existe la creencia de que antes la lengua no era patrimonio exclusivo de los hombres ya que los animales hablaban al igual que los humanos, ...pero fue la desobediencia la que hizo que ellos la perdieran. La culebra pervirtió a Eva y cuando Dios se dio cuenta, él les quitó el habla y quedaron como son hoy (Pachón, 1992).
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Niñas paeces de las escuelas bilingües en marcha por Popayán.
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2.2 Clasificación
A principios de siglo, en 1910, los investigad ores Bouchet y Rivet publicaron un artículo en el que planteaban afinidades lingüísticas entre las familias Chibcha y las lenguas de los grupos paniquita (Páez), coconuco (guambiano y totoró) y barbacoa (cuaiquer, cayepa, colorado). De esta época en adelante, se siguió considerando a la lengua páez como perteneciente a la gran familia Chibcha, aunque ha recibido diversas denominaciones. McQuon habla del Chibcha Interandino y Greenberg de un subgrupo del Macro Chibcha (Landar 1977, 411s y 409 -citado por Young-).
En años recientes han surgido opiniones contrarias a la anteriormente citada. Matteson (1972) considera que el páez y el guambiano son lenguas aisladas de dudosa clasificación y el investigador Adolfo Constela por su parte, es enfático en rechazar la entidad Macro Chibcha y propone realizar un esfuerzo tendiente a consolidar el concepto, Microfilo Paya Chibcha. Este investigador sostiene igualmente, que el páez y el guambiano, son dos lenguas muy diferentes tanto en su estructura como en su léxico, de manera que la hipótesis de una comunidad de origen parece improbable. De esta manera, el páez con sus variantes aparece como una lengua aislada.
2.3 Dialectización
Entre los hablantes del Nasa Yuwe existen múltiples diferencias dialectales de una región a otra. Aún en las regiones en las que se puede identificar un dialecto específico, se encuentran internamente variantes dialectales o idiolectos. (Centro Colombiano de Estudios en Lenguas Aborígenes, 1989, 22).
Por razones geográficas, históricas y culturales, dentro del Nasa Kiwe, o territorio páez, existe una subdivisión que permite clasificarlo en tres grandes zonas:
-Zona Norte, conformada por los resguardos y comunidades que se ubican a lo largo del río Moras y el alto río Páez (Mosoco, San José, Vitoncó, Lame, Suin, Chinas, Wila, Tóez y Tálaga). Durante la época colonial, todas estas comunidades conformaban el antiguo cacicazgo de Vitoncó, encabezado por Don Juan Tama.
-Zona Sur, conformada por los resguardos y comunidades establecidas a lo largo del río Páez, el Ullucos y las quebradas que confluyen en ellos. (Avirama, Ambostá, Calderas, Togoima, Santa Rosa, Cuetando, San Andrés, Ricaurte, Yaquivá, Topa, Inzá, Guanacas, Turminá). Durante la época colonial pertenecían al antiguo cacicazgo de Togoirria al mando de la dinastía de los Gueyomuses.
-Zona Occidental, conformada por los resguardos páez ubicados en la vertiente occidental de la cordillera Central. (Pitayó, Jambaló, Pueblo Nuevo, Caldono, Quichaya, Toribío, Tacueyó). Fueron parte del gran cacicazgo de Pitayó encabezado también por Don Juan Tama, o por familias relacionadas con él mediante el compadrazgo (Sevilla Casas, 1983, 32).
Esta división del territorio páez en estas tres grandes zonas, además de diferencias geográficas expresa también una diversidad cultural. Los Páez consideran que pueden distinguir a los habitantes de cada una de estas regiones, no sólo por sus características físicas peculiares, por la manera de llevar algunos elementos particulares de su vestuario, sino por la forma de hablar su propia lengua. Igualmente, aunque en estas regiones, existen mitos y leyendas semejantes, sus héroes y protagonistas tienden a diferenciarse (Rappaport, 1986). Además de las desigualdades geográficas y culturales, estas regiones se encuentran orientadas económica y socialmente hacia centros diferentes. Los resguardos ubicados en la zona sur miran hacia Inzá y Belalcázar y durante las épocas de hambruna, van a jornalear al departamento del Huila. Los resguardos ubicados al norte y occidente del territorio, acuden a los mercados de Silvia y Santander de Quilichao y venden su fuerza de trabajo en las haciendas ubicadas en la vertiente occidental de la cordillera.
Los lingüistas del CRIC tienen una concepción algo diferente sobre los dialectos del páez: consideran la variante de Tierradentro como una sola con la mayor cantidad de hablantes. Mencionan también la variante de Caldono, Pueblo Nuevo, Pitayó, Toribío y Paniquitá. Otros investigadores incluyen como dialectos al de Tacueyó, Jambaló y Corinto (Instituto Lingüístico de Verano. s. f.). El CRIC, con fines pedagógicos e investigativos, tiene dividido el territorio en tres grandes zonas lingüísticas: Tierradentro, Toribío y Caldono. La mayoría de estos dialectos son inteligibles mutuamente y a través de ellos se identifica el lugar de origen del hablante. De esta manera, el modo de hablar el Nasa Yuwe es un símbolo de identidad regional dentro del territorio páez. En cada una de las regiones consideran que la forma en que ellos lo hablan es la correcta, y es frecuente oír referencias jocosas sobre la pronunciación, rapidez o palabras que usan en las otras comunidades o regiones.
2.4 Multilingüismo
Debido a la presencia de colonias de guambianos en los resguardos de Pitayó, Jambaló, Ambaló y Totoró se encuentran en ellos situaciones limitadas de multilingüismo. Estos guambianos se han ido mezclando con los Nasa, encontrándose de esta manera familias donde se habla Nasa Yuwe-guambiano o guambiano-Nasa Yuwe más el español. En otras regiones a donde los Páez han migrado, estableciendo verdaderas colonizaciones páez, es posible que esta situación de multilinguismo se encuentre presente, como en el caso de la Costa Pacífica, por el Río Naya, donde este fenómeno puede haber adquirido cierto desarrollo debido a las relaciones de los indígenas Emberá con los Nasa (Centro Colombiano de Estudios en Lenguas Aborígenes; op. cit., 23).En el Amazonas pueden suceder situaciones similares, pero desafortunadamente no existe información al respecto.
2.5 El alfabeto Nasa Yuwe
La historia del alfabeto Nasa Yuwe es antigua y sus orígenes se remontan a épocas arcáicas. Sus primeros vestigios se mantienen aún esculpidos en diversos sitios de la región como en la piedra de La Mesa de Juan Tama, en el resguardo de Vitoncó o en la Piedra Mono, en el resguardo de Las Delicias, donde se conservan dibujos simples, algunos de forma geométrica, a través de los cuales los antiguos quisieron representar animales y diversos hechos de su vida cultural y social. Profesores del CRIC consideran que estos dibujos representan ...un desarrollo esquemático de la pintura, pero otros aunque no constituyen un sistema de escritura, tiene características ideográficas. Constituyen antecedentes históricos de la escritura de los Páez y otros indígenas... (CRIC, 1989). La gran variedad de figuras que las manos femeninas continúan tejiendo con habilidad milenaria en los chumbes, evocan igualmente ideogramas a través de los cuales se plasman ideas y posiblemente hechos significativos para la comunidad. Piisani es el nombre Nasa para las imágenes o símbolos grabados.
Durante el siglo XVIII, el misionero Eugenio Castillo y Orosco tuvo a su cargo la evangelización en toda la región del Río Moras y permaneció durante 30 años en Tálaga. En 1755 escribió un catecismo y un vocabulario en lengua páez. Este trabajo permaneció inédito durante muchos años hasta cuando fue hallado por Esequiel Uricoechea, quien lo publicó en París en 1877.
En el siglo XX se encuentra otro trabajo muy desconocido, el del padre Pawlen, quien con una ortografía muy particular buscó la mejor forma para escribir la lengua que él escuchaba en Tierradentro
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A finales de 1964 el Instituto Lingüístico de Verano entró en la zona del Cauca e inició sus estudios sobre el Nasa Yuwe o Páez. En 1966 publicó el Evangelio según San Marcos escrito en lengua páez y a partir de esta fecha continuó editando obras de carácter religioso: cuentan hasta con una versión completa del Nuevo Testamento. En 1972 editaron una cartilla sobre salud, luego en 1973 otra sobre cómo aprender a leer en páez, y otra en 1978 sobre cómo aprender a escribir en esta lengua. En 1978 sacaron un estudio gramatical sobre la estructura del discurso, el párrafo y la oración en páez. Tienen algunos textos etnográficos y relatos históricos escritos en lengua páez con la utilización del alfabeto desarrollado por ellos.
Se considera que las ediciones del ILV en páez, constituyen un 80 o 90% del material escrito en esta lengua
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En 1982, el Instituto Misionero de Antropología, IMA, realizó una propuesta alternativa de alfabeto para esta lengua, la cual no se basaba en un conocimiento profundo de ella, sino que tomaba como base el alfabeto elaborado por el ILV. Aunque ideológicamente ellos no estaban de acuerdo con este instituto, ante la carencia de otra alternativa, tuvieron que adoptar esta grafía haciéndole algunas modificaciones. En este momento sólo se disponía de ella y se partía del presupuesto de ganar tiempo aprovechando las investigaciones que se tuvieran en cada caso...
(CRIC, s. f.).
Esta experiencia, en la que participó, con su acostumbrado dinamismo el sacerdote páez y líder indígena Álvaro Ulcué Chocué, constituye según el CRIC, el primer paso para iniciar la trascripción de la lengua en las escuelas por parte de los maestros.
Con esta propuesta de alfabeto se empezó una experiencia de educación bilingüe en Toribío, donde los indígenas tenían un importante movimiento de recuperación cultural. Múltiples dificultades surgieron en su implantación. La visión que se tenía en el momento equiparaba el páez al español en la escritura, de manera que se reducía a la traducción en páez de los contenidos formulados en español. Igualmente al implantar la escritura en las escuelas aparecieron nuevas dificultades en las que se evidenciaban las limitaciones de la grafía utilizada: una de ellas era que el alfabeto del ILV simboliza fonemas con 3 y 4 consonantes seguidas, lo que dificultaba profundamente el proceso de aprendizaje de lectoescritura.
(CRIC, op. cit.).
Misioneros, dirigentes indígenas y técnicos del CRIC realizaron diferentes reuniones y talleres donde buscaron analizar los alcances y limitaciones de esta experiencia y se plantearon la necesidad de ir adecuando la grafía a las condiciones reales de la lengua. De esta manera el alfabeto inicial fue transformándose paulatinamente (Brunelesh, s. f.). Se buscó entonces desarrollar un alfabeto más acorde con la realidad lingüística y paralelamente se fueron adelantando diversos estudios relacionados con el tema. Se discutió sobre las implicaciones de las diferencias lingüísticas en las comunidades, se interrogó sobre la naturaleza y diversidad del bilingüismo y sobre las posibilidades de recuperación de la lengua. La experiencia iba señalando que la grafía que se estaba implementando no era funcional y surgió la necesidad inminente de investigar y analizar otras grafías.
En 1982, en el Séptimo Congreso Indígena de Caldono, se lanzó la cartilla Kuesh luwe con el propósito de alfabetizar en páez. Para su elaboración se utilizó un alfabeto sencillo su mayor fundamentación en la estructura fonológica de la lengua y el cual posteriormente mostró su inoperancia al no poder representar los diversos sonidos de la lengua, ya que no incluía la oclusión glotal, ni la nasalización, entre otros aspectos.
El problema del alfabeto fue haciéndose día a día más complicado y a medida que fue avanzando el proceso fue apareciendo más nítida la necesidad de adelantar una sistemática investigación lingüística. Las grafías usadas alternaban entre la propuesta por el ILV y el IMA. Múltiples talleres se hicieron para discutir y resolver problemas relacionados con la educación bilingüe y las grafías. No se dejó de lado el problema de los préstamos lingüísticos y se lograron fijar algunos criterios al respecto: por ejemplo se adoptó la palabra nejuesh para cabildante y se sugirió kuesh para compañero, se insistió en la necesidad de recuperar vocablos perdidos y en la construcción de unos nuevos (CRIC, op. cit.).
A finales de 1983 el IMA y la Parroquia de Toribío presentaron una segunda cartilla Nasa luwe, que pretendía servir para la capacitación de maestros, pero adolecía de problemas similares a los materiales anteriores: imprecisiones en la grafía y en la gramática. Después de múltiples seminarios y reuniones tendientes a analizar las dificultades encontradas, se decidió acoger las sugerencias del profesor Jon Landaburu de suspender la escritura en la mayoría de las escuelas e impulsar el uso oral hasta disponer de la investigación lingüística necesaria.
Posteriormente, cuando se abrió el postgrado de etnolingüística de la Universidad de los Andes, ingresaron dos indígenas páez quienes iniciaron el estudio sistemático de su lengua y quienes basados en la investigación fonológica de las variantes dialectales del Nasa Yuwe en Toribío, Caldono, Tierradentro y Pitayó, lograron elaborar un alfabeto propio. Esta propuesta de alfabeto fue presentada y discutida en el tallerseminario sobre Unificación de Alfabetos realizado en San Andrés de Pisimbalá (Tierradentro) por el Instituto Colombiano de Antropología, ICAN, con participación de lingüistas del Instituto Lingüístico de Verano, ILV, el Instituto Misionero Antropológico, IMA, el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, al igual que investigadores y profesores universitarios especializados en el tema (CRIC, s. f. (2), 5).
En esta reunión, el alfabeto Nasa Yuwe, elaborado por los jóvenes lingüistas, contó con una amplia aceptación, dadas sus cualidades técnicas, su mayor sencillez que lo hacía más accesible y claro para el trabajo en las escuelas, la menor utilización de signos y de diacríticos. Se debe tener en cuenta que la lengua páez es una lengua muy consonántica, con muchos rasgos articulatorios y por lo tanto se recomendaba buscar una grafía que simplificara la escritura. Pero además de un alfabeto que hiciera una acertada lectura fonológica de la lengua, en el fondo los páez quieren también, a través del alfabeto, buscar una mayor diferenciación entre el español y el Nasa Yuwe, buscar en el alfabeto otro elemento de identidad: Queremos una letra (alfabeto) que sea como nuestro pensamiento, decían en esta oportunidad.
Comparando la propuesta del CRIC y la del ILV, se concluía cómo la primera representaba evidentemente un proyecto de alfabeto más económico y coherente. Mientras el alfabeto del CRIC incluía 22 letras con sonantes y diacríticos para la palatalización y nasalización, el alfabeto del ILV presentaba 28 consonantes y dos diacríticos. Varios aspectos del alfabeto quedaron por experimentar entre población infantil y adulta. El equipo de educación bilingüe continúa desarrollando esta experimentación. Es necesario saber qué pasa con las diferentes variantes dialectales del páez, qué funcionalidad tienen los diacríticos para implantar una escritura cotidiana, qué va a pasar con el acento, que aunque es elemento distintivo de muy pocas palabras, es característico de la lengua. El pueblo páez y su historia futura tienen la palabra.
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(1) Charla de Aquiles Páramo en el Seminario-taller sobre Unificación del Alfabeto Páez. San Andrés de Pisimbalá, octubre de 1987 (Regresar a 1)
(2) Charla de Aquiles Páramo en el Seminario-taller sobre Unificación del Alfabeto Páez. San Andrés de Pisimbalá, octubre de 1987 (Regresar a 2)
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