|
LOS NASA O LA GENTE PAEZ
Ximena Pachón C.
1. LOS NASA O LA GENTE PÁEZ
1.1 El Hábitat:
Ubicación Geográfica
Tierradentro es el hábitat natural de los indígenas Páez. Su nombre ilustra el aislamiento e inaccesibilidad que históricamente ha caracterizado su territorio: las montañas de la tierra adentro, como desde la época colonial los españoles designaron la región. Con una extensión de unos 1.300 km2, se encuentra ubicada en la vertiente oriental de la cordillera Central, en el Departamento del Cauca, en un triángulo geográfico conformado por los contrafuertes orientales de la cordillera Central y las cuencas hidrográficas de los ríos Páez y Yaguará al oriente, y La Plata y Páez al sur.
La topografía de la región, accidentada y compleja, se caracteriza por profundas depresiones, abruptos cañones, múltiples hondonadas, estrechos valles y pequeñas terrazas y altiplanicies; ríos, que dada la naturaleza del terreno, surcan violentos y caudalosos el territorio. El Páez es la principal corriente fluvial, originada en deshielos del Nevado del Huila, sus caudalosas y frías aguas corren precipitadamente de norte a sur por un profundo y encañonado cauce, que en sus 801cm, de recorrido recibe torrentosos y turbulentos afluentes como el San Vicente, Moras, Ullucos y La Plata por su margen derecha y la Símbola y Negro de Narváez, por la izquierda.
Deben mencionarse también otros ríos y quebradas importantes en la región: Malvasá, Ullucos, Barbacoas, El Tigre, Río Sucio, Guanacas, San Andrés, Ovejas, El Salado, Topa y Coquiyo, además de las lagunas de Juan Tama, Páez, El Conejo, Guanacas y Santa Rosa.
Entre los accidentes orográficos más notables de la región sobresalen los páramos de Guanacas a 3.750 m de altura, Las Delicias y Moras a 3.670 m; las cuchillas de Pedregal y Trompa de Buey y los cerros de Pan de Azúcar y Puzná. Sobre todos éstos se yerguen majestuosos el Volcán de Puracé y el monumental Nevado del Huila con 5.750 metros sobre el nivel del mar, coloso gigantesco que hace de vértice de este triángulo.
Las infranqueables cumbres paramunas de la cordillera Central que enmarcan a Tierradentro, y su quebrada topografía que se vuelca hacia la hoya hidrográfica del Magdalena, determinan que esta región desde tiempos históricos se encuentre más relacionada con el Huila que con el propio Departamento del Cauca, al cual pertenece políticamente. Las evidencias arqueológicas de San Agustín, Agua Bonita y San Andrés, al igual que los documentos históricos tempranos, atestiguan este acercamiento desde épocas inmemoriales.
Debido a las dimensiones de la región y a la situación intermontana, Tierradentro goza de una gran variedad de climas que van desde el templado, pasando por el frío hasta llegar al páramo. Se calcula que en piso térmico medio se encuentran el 17% de sus tierras, en frío el 46% y en páramo el 37% de éstas. Las temperaturas varían según la altura y la época del año. El invierno, crudo y prolongado, se encuentra influenciado por los vientos alisios del sureste. Las épocas de verano fuerte se encuentran entre enero y febrero y posteriormente entre julio, agosto y septiembre. El invierno intenso se presenta entre marzo y junio, y octubre y diciembre.
La pluviosidad varía regionalmente en Tierradentro y aunque no existen datos exactos, se sabe que la lluviosidad y humedad tienden a aumentar a medida que se asciende la cordillera y se aproxima al Nevado del Huila. Este, origina helados vientos que corren por la hoya del río Páez. En las partes más bajas de la región la precipitación puede ascender a los 1.350 milímetros, mientras que en los niveles superiores a los 2.500 metros, ésta puede llegar a los 1.800, 2.000 milímetros (Sevilla Casas, 1976, 10).
Los impenetrables, extensos y sombríos bosques con abundantes árboles de gramíneas y piparáceas al igual que las plantas parásitas, arums, orquídeas y tillindáceas que describiera Cuervo Márquez a finales del siglo pasado, han ido desapareciendo lenta pero sistemáticamente. Los colonos en busca de tierras dónde cultivar, las empresas madereras arborizando con pinos y, últimamente, con el auge de la amapola, cuadrillas al mando de narcotraficantes, han ido talando y desmontando inmisericordemente la cordillera. Los indígenas, agobiados por la falta de tierras laborables y con su tradicional sistema de tumba y quema, han contribuido en este proceso. Los antiguos bosques primarios han quedado reducidos a las partes más altas de la cordillera y a pequeños valles y vegas de los ríos la Símbola y Negro de Narváez. La mayoría de la cordillera está cubierta por extensos pajonales, especialmente la parte baja de Tierradentro, donde los bosques han desaparecido totalmente. En algunos lugares, especialmente en el municipio de Inzá, han aparecido potreros de yaguará y kikuyo que sirven al desarrollo de la ganadería extensiva de la región. Se calcula sin embargo, que aproximadamente un 40% de los terrenos con vegetación primaria se encuentran aún dentro de la zona habitada por los indígenas y los cuales se encuentran por encima de los 3.000 metros (Ibídem, 10).
Con el desmonte de la cordillera, la erosión y los deslizamientos de tierra se han ido convirtiendo en fenómenos cotidianos y fácilmente observables en Tierradentro.
El agotamiento de la vegetación primaria ha incidido de manera mortal sobre la fauna nativa. Los osos, tigrillos, cuzumbes, pumas y venados, que se encontraban hasta hace algunos años, han desaparecido del paisaje regional, hallándose uno que otro solamente en las partes altas e inaccesibles de la cordillera. Aún existen en la región pequeños mamíferos como guaguas, armadillos, micos, dantas, zorros y conejos. Abundan las palomas, torcazas, guacharacas, loros, loritos, toches, mirlas, perdices, pájaros carpinteros, colibríes, gavilanes, águilas y golondrinas. También se encuentran diversos tipos de ofidios como la talla equis, la coral, la rabo de ají, temidas profundamente por su mortal veneno, y las inofensivas cazadora y patacona.
En las partes húmedas de la región abundan los lagartos, lagartijas, ranas y sapos, además de innumerables insectos, mariposas y cucarrones.
1.2 Vías de acceso
Hasta los años cuarenta aproximadamente, las vías de penetración existentes eran muy precarias: estrechos caminos de herradura que atravesaban los páramos de Huanacas, Las Delicias y Moras y la carretera de Inzá, que pasando por Pedregal y Topa, llegaba a la Plata. Hoy en día, a pesar de su quebrada topografía, Tierradentro tiene importantes vías que atraviesan la región. Se cuenta con la carretera que sube desde Neiva, pasa por La Plata, coge el cañón del Río Páez y en Guadualejo se bifurca. Una vía sigue a Belalcázar y Tóez donde se divide nuevamente: un ramal coge el caño del Río Palo y llega hasta el Valle del Cauca y el otro pasa por Vitoncó, Mosoco, Silvia y Piendamó hasta llegar a la carretera de Popayán y Cali. El otro ramal que nace en Guadualejo, pasa por el crucero de San Andrés de Pisimbalá, sube la cordillera y desciende a Popayán pasando por Totoró.
Además de estas rutas principales, existen otras de menor importancia y múltiples caminos de herradura que atraviesan la región en todas direcciones y permiten a los indígenas desplazarse a todos los lugares de su territorio.
1.3 La población
Los Páez son gente locuaz, comunicativa, profundamente tradicionalista, orgullosa de su pasado y con un acentuado amor por su región. A pesar de la larga convivencia que han tenido con la población blanca, mestiza y negra, en presencia de extraños, especialmente del blanco, se hacen hoscos y huraños.
En Tierradentro conviven junto con la población indígena núcleos de población blanca o mestiza en la región de Inzá, Guanacas y Pedregal y de población negra que se concentra en la región de Itaibe y Belalcázar, Tierradentro es uno de los reductos de indianidad más importantes del país. Se calcula que el 70% de sus tierras se encuentran en zona de resguardo y que aproximadamente el 80% de su poblaciónn puede ser considerada indígena. Se asientan en 21 resguardos en Tierradentro ubicados en los municipios de Páez e Inzá, pero fuera de Tierradentro, a lo largo de su historia, los Páez han ido expandiendo su territorio, trasmontando la cordillera Occidental y asentándose en sus flancos occidentales. De esta manera encontramos población Páez en los siguientes municipios del Cauca (D.N.P., 1989):
|
Municipio
|
Comunidad
|
Forma de
tenencia
|
|
Paéz o Belalcázar
|
Araújo
|
Comunidad Civil
(1)
|
|
|
Avirama
|
Resguardo
|
|
|
Belalcázar
|
Resguardo
|
|
|
Cohetando
|
Comunidad Civil
|
|
|
Chinas
|
Resguardo
|
|
|
Huila
|
Resguardo
|
|
|
Lame
|
Resguardo
|
|
|
Mocoso
|
Resguardo
|
|
|
Ricaurte
|
Comunidad Civil
|
|
|
San José
|
Resguardo
|
|
|
Suin
|
Resguardo
|
|
|
Tálaga
|
Comunidad Civil
|
|
|
Tóez
|
Resguardo
|
|
|
Togoima
|
Resguardo
|
|
|
Vitoncó
|
Resguardo
|
|
Inzá
|
Calderas
|
Comunidad Civil
|
|
|
San Andrés de Pisimbalá
|
Resguardo
|
|
|
Santa Rosa
|
Resguardo
|
|
|
Tumbichucue
|
Resguardo nuevo
(2)
|
|
|
Turminá
|
Comunidad Civil
|
|
|
Yaquivá
|
Resguardo
|
|
|
Novirao
|
Poseedores
(3)
|
|
|
La laguna
|
Comunidad Civil
|
|
|
Topa
|
Comunidad Civil
|
|
Miranda
|
La Cilia
|
Comunidad Civil (?)
|
|
Toribío
|
San Fransisco
|
Resguardo
|
|
|
Tacueyó
|
Resguardo
|
|
|
Toribío
|
Resguardo
|
|
Caldono
|
Pueblo Nuevo
|
Resguardo
|
|
|
Caldono
|
Resguardo
|
|
|
La Aguada
|
Comunidad Civil
|
|
|
Pioyá
|
Resguardo
|
|
|
Plan Zuniga
|
Comunidad Civil
|
|
Jambaló
|
Jambaló
|
Resguardo
|
|
|
La Mina
|
Comunidad Civil (?)
|
|
Silvia
|
Pitayó
|
Resguardo
|
|
|
Quichaya
|
Resguardo
|
|
|
Quisgó
|
Resguardo
|
|
Totoró
|
Jebalá
|
Poseedores
|
|
|
Novirao
|
Comunidad Civil (?)
|
|
|
Paniquitá
|
Resguardo
|
|
|
Polindara
|
Resguardo
|
|
|
Totoró
|
Resguardo
|
|
Morales
|
Agua Negra
|
Resguardo nuevo
|
|
|
Chimborazo
|
Resguardo
|
|
|
Honduras
|
Resguardo
|
|
Santander
|
Tigres y Munchique
|
Resguardo
|
|
de Quilichao
|
La Aurora
|
Poseedores
|
|
Buenos Aires
|
La Paila
|
Poseedores
|
|
|
Las Delicias
|
Poseedores
|
|
El Tambo
|
Alto del Rey
|
Resguardo
|
|
Popayán
|
Poblazón
|
Resguardo
|
|
|
Quintana
|
Comunidad Civil
|
|
|
El Canelo
|
Poseedores
|
|
Caloto- Corinto
|
López Adentro
|
Comunidad Civil
|
|
|
Huellas
|
Poseedores
|
|
Santander
|
Canoas
|
Poseedores
|
|
de Quilichao
|
La Concepción
|
Poseedores
|
|
|
El Peñon
|
Poseedores
|
|
Silvia
|
Tumbirao
|
Poseedores
|
Además de la población Páez ubicada en los municipios antes mencionados, se sabe que existe una colonización en el Caquetá y otra en la Bota Caucana, cuyas características son poco conocidas.
No disponemos de información actualizada y confiable sobre el volumen total de población Páez en el Departamento del Cauca. Se calcula que a la fecha ésta puede ascender a unas 100.000 personas. El Censo de resguardos indígenas elaborado por el DANE en 1972, con una baja cobertura, enumeró únicamente 35.724 paeces, correspondiendo esta cifra al 55% del total de la población indígena del departamento. Entre los Páez censados, sólo el 42.45% procedían de resguardos de Tierradentro, mientras que los restantes se ubicaban en los de la vertiente occidental de la cordillera (DANE, 1976).
Analizando esta información a través de los grupos etáreos, encontramos una población eminentemente joven, ya que el 44.45% -casi la mitad de la población- corresponde a menores de 14 años. Las personas en edad productiva y de quienes depende la supervivencia del total de la población, o sea aquellas comprendidas entre los 15 y los 44 años, son solamente el 22.23%. El 13.12% restantes, corresponde a personas mayores de 45 años.
Aunque la situación de los resguardos páez es heterogénea, y no es fácil generalizar a partir de casos particulares, vale la pena señalar que algunos estudios cuidadosos sobre ciertos de ellos, como el de Jambaló, han puesto de manifiesto hechos alarmantes bajo el punto de vista demográfico. En este resguardo, la tasa de mortalidad para menores de 5 años durante el lapso comprendido entre 1981 y 1982 fue de 182/1.000, considerada como excesivamente alta y amenazadora y la tasa de crecimiento vegetativo de la población del resguardo fue de sólo 0.2/1.000, encontrándose en el límite de una tasa negativa de crecimiento (Findji y Rojas, 1985,232). Este estrangulamiento demográfico y la gravedad de la situación, se vuelven más patéticos si tenemos en cuenta la agudización de los conflictos sociales, políticos y militares en territorio páez en los últimos años.
Otro aspecto demográfico alarmante y atestiguado tanto por las cifras censales como por los estudios de resguardos específicos, se refiere a los altos índices de masculinidad encontrados y al déficit notable de mujeres mayores de 40 años. Estos hechos están asociados con las prácticas culturales que rodean tanto al parto como puerperio, pero sobre todo con las excesivas demandas físicas que el proceso productivo impone a la mujer (Sevilla Casas, 1983, 66).
El estudio elaborado por el antropólogo Sevilla Casas estableció que desde comienzos de la vida marital, que ocurre para la mujer entre los 15 y los 18 años, ella está sujeta a concepciones continuas y, según sus cálculos, el primer parto ocurre alrededor de los 17.3 años. Los intervalos intergenésicos son notoriamente largos debido a la práctica de la lactancia prolongada, alcanzando un promedio de 27.8 meses. El promedio de hijos vivos nacidos en madres mayores de 40 años fue de 7.7, mientras que al momento de la encuesta las madres tenían sólo un promedio de 3 hijos. Se deduce una tasa de mortalidad del 35.7%, tasa notablemente alta y que constituye una preocupación permanente de los hogares, ya que los hijos son desde el punto de vista económico la fuente de la mano de obra (Ibídem, 62).
Los datos de Sevilla Casas concuerdan con el análisis de datos censales que elaboraron Bayona y Vejarano para la generalidad de los indígenas caucanos. Ellos dicen:
Los parámetros encontrados muestran una población con elevadas tasas de natalidad y mortalidad y con un alto potencial de crecimiento. Las tasas de mortalidad general y especialmente infantil indican serias deficiencias o inexistencias en la prestación de servicios de salud y en materia de saneamiento ambiental (Bayona y Vejarano, 1976, 27).
En síntesis, los escasos datos demográficos que existen sobre los resguardos páez ilustran altos índices de morbilidad, especialmente de morbilidad infantil, y altos índices de masculinidad, indicadores de una situación social preocupante y que pone en peligro la supervivencia del grupo étnico.
Regresar al índice Continuar con los Nasa
(1) Se entiende por "Comunidad Civil" aquellos resguardos disueltos por el Estado o liquidados por sectores sociales no indígenas, donde los comuneros indígenas continúan manteniendo sus comunidades, cabildos y muchas veces el régimen comunal de tenencia de las tierras (Regresar a 1)
(2) Los resguardos nuevos se refieren a aquellos constituidos por el Incora con posterioridad a 1961 (Regresar a 2)
(3) La categoría de "Poseedores" hace referencia a aquellas comunidades que habitan en un territorio que no se encuentra delimitado administrativamente. (Regresar a 3)
|