GEOGRAFÍA HUMANA DE COLOMBIA
Nordeste Indígena
(Tomo II)
© Derechos Reservados de Autor


7.0 LA ORGANIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA

A lo largo de la explicación sobre los patrones de asentamiento y los sistemas productivos de los indígenas serranos y de las partes bajas hacia el sur, se enfatizó sobre el importante papel que asume el control efectivo de la tierra por parte de los indígenas. En pocas palabras, del acceso efectivo a zonas agrícolas adecuadas y suficientes (y a zonas para el pastoreo, la cría, la recolección y la pesca, según sea el caso) depende en gran medida la supervivencia de los indígenas en agregados sociales viables y reconocibles dentro del conjunto de las sociedades regionales en las cuales transcurre hoy por hoy sus vidas. La tierra abre pues las puertas a la posibilidad de reproducción del indígena como indígena —esto es, a su continuidad como un ser cultural y socialmente diferente, como miembro de una minoría étnica con sus propias formas distintas de hacer, pensar y actuar. Por cierto, la misma organización del sistema productivo —considerada a partir de ese vínculo que con su territorio mantengan los indígenas— muestra también las huellas del tiempo. La economía indígena, y uso aquí el concepto de economía con las limitantes ya señaladas arriba, ha tenido por fuerza que transformarse para enfrentar las siempre variantes circunstancias y desafíos que han asechado a los indígenas desde la llegada de los europeos. Y es que continuidad y ruptura parecen ser los dos polos excluyentes que crean el campo dentro del cual debemos situar el análisis de las sociedades indígenas supérstites de nuestro país.

Una vez argumentado el punto anterior, es necesario ahora que dediquemos nuestra atención a otras dimensiones de la reproducción social indígena. Me refiero aquí a aquellas dimensiones que tienen que ver con la formación de grupos y subgrupos en el seno mismo de la sociedad indígena, esto es, a aquellos principios de organización y política que distribuyen a la población indígena no ya sobre un paisaje físico sino más bien sobre un paisaje social. En la antropología convencional tales principios hay que encontrarlos en los dominios de la descendencia y de la alianza —según los dictados del maestro de las estructuras elementales del parentesco, Claude Lévi-Strauss. No obstante, en este capítulo veremos una vez más la primacía que en la Sierra Nevada de Santa Marta tiene la territorialidad sobre el parentesco para decirnos quién es quién desde un punto de vista social. Para argumentar este último punto discutiré primero el casó de los kogui, y luego entraré a considerar las variantes en la organización social y política que muestra la gran sociedad indígena de la Sierra Nevada, en particular en el caso de los ikas y los wiwas y en recientes desarrollos entre los mismos kogui. Posteriormente examinaré con detalle si se puede hablar de una organización social y política chimila.

CONTINUAR

REGRESAR AL ÍNDICE