GEOGRAFÍA HUMANA DE COLOMBIA
Nordeste Indígena
(Tomo II)
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5.0   LA POBLACIÓN INDÍGENA EN LA SIERRA NEVADA
Y EN EL PIEDEMONTE

Las discusiones anteriores sobre la sociedad regional en la que viven los indígenas serranos y de las tierras bajas tienen una consecuencia analítica fundamental: intentar entender la sociedad indígena como si ésta estuviera, ahora o en el pasado, aislada, o funcionara de manera independiente del llamado "mundo de los blancos" no tiene, desde nuestra perspectiva, mucho sentido. Y es que la continua existencia misma de los indígenas en estos territorios muestra una paradoja. Tal paradoja puede ser formulada de la siguiente manera: para sobrevivir en cuanto tales, esto es, para seguir con su reproducción social como pueblos con una organización social y una cultura diferentes, los koguis, ikas y wiwas de la Sierra Nevada, así como los sobrevivientes chimilas de las partes planas, necesitan de sus "hermanitos menores" —quienes, a lo largo de la historia, han intentado por los más variados medios eliminar su diferencia, su existencia, como indígenas. Tal necesidad va más allá de lo meramente material —aquello que tiene que ver con herramientas e implementos de metal, bienes de capital, productos agrícolas comerciales, dinero, etc. Inclusive se puede argumentar que en su misma reproducción simbólica e ideológica, los indígenas tienen que recurrir a conceptos que les representen el papel de sus "hermanitos menores" en su vida social. Esta relación de interdependencia entre unos y otros puede ser replanteada a la inversa: los "hermanitos menores siempre han buscado apropiarse de las tierras de los indígenas, de su fuerza de trabajo y de los productos de su trabajo —vitales, en muchos casos, para la misma reproducción de la sociedad regional. Todo esto va sin mencionar el papel de un poder estatal "externo" en la definición de lo "indio", así como el papel del Estado en la formulación de proyectos políticos para los que resulten así definidos.

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Una muestra de la relatividad del concepto de indio —o lo que es lo mismo, de la inexistencia de un principio clasificatono único, sea éste histórico, cultural, lingüístico o sociológico, para determinar quién es un indígena— está dada por la muy irregular situación que muestra la demografía indígena en Colombia. De esta manera, todos los datos sobre población indígena que poseemos en el país son en el mejor de los casos aproximaciones a la realidad. Como lo veremos a continuación, tal es también el caso de la Sierra Nevada de Santa Marta y de las regiones bajas vecinas.

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