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ORGANIZACIÓN
SOCIAL BARI (Continuación)
La familia y el matrimonio bari
La familia bari puede
definirse como sinónimo de hogar y responde esencialmente a una función productiva, más
que reproductiva, la cual depende de grupos extensos de intercambio. Los hogares se pueden
clasificar en hogar simple elemental: varón, hembra y prole. Hogar elemental extendido
agnaticio: hermano del padre, padre, madre, hijos. Hogar elemental cognaticio: hermano de
la madre, padre, madre e hijos. Hogar poligínico: varón, hembras y prole; en este hogar
se observa siempre el sororato preferencial consanguíneo y el sororato preferencial
extendido al grupo de hermanas. Por último el hogar de fisión que es resultado de
circunstancias aleatorias como muerte o conflicto, compuesto por madre e hijo, hermana y
hermano.
Ilustraremos este punto con
el gráfico 5, que muestra una unión elemental varón-hembra (de sib opuestos) en el tipo
de residencia predominante uxorilocal. Los hijos, donde está incluido el ego, pertenecen
a la tercera generación y están filiados al padre. Este es el núcleo corriente que
puede sufrir diferentes modificaciones como las siguientes de los cuadros 1B y 1C.
La primera modificación se
produce cuando un hombre abandona el hogar elemental y es reemplazado por otro. El hogar
se mantiene y los hijos consideran al nuevo hombre como padre aunque reconocen al
verdadero genitor, un elemento interesante es que el término de referencia para el varón
sustituto sea el nombre individual, mientras que para el padre se conserve el término
taidana (papá).
Si observamos con
detenimiento, el individuo más importante no es quien da la filiación patrilineal sino
el opuesto (padre o hermano de la madre), quien retiene a su hija o hermana y es dueño de
la casa. Vemos claro, que la filiación interesa a los varones, mientras que las hembras
cuando pertenecen a la segunda y tercera generación están sujetas al lado materno.
En el tercer caso presentado
(IC), a la muerte de ambos progenitores las mujeres son adoptadas por los parientes
maternos y los hombres son adoptados por los parientes paternos o del grupo de hermanos
correspondientes, siempre y cuando existan las tres generaciones.
Ciclo vital
Está determinado por el
status generacional que se liga a tres circunstancias, donde se nace, donde se recibe una
mujer y donde se da una mujer. No obstante se dan dos variantes si se refiere a los
varones quienes realizan los pactos y a las mujeres quienes son objeto de estos pactos.
El ciclo
vital se define en relación al hogar donde se nace para los hombres y mujeres, hogar
donde viaja el varón y se liga como hermano (hogar elemental extendido agnaticio), y por
último cuando se constituye como centro del grupo local o casa bari.
Socialización
Cada niño Bari es recibido
al nacer por la abuela, por la madre de la madre o una "hermana" de ella,
generalmente ya de edad. El parto se produce en cuclillas, junto a una fuente de agua muy
cerca del asentamiento. Una vez culminado el nacimiento la madre regresa a la casa y se
acuesta en la hamaca. Hasta los cinco años el individuo puede o no poseer nombre o este
puede o no ser extensivo hasta la iniciación como adulto. Este nombre es transitorio y
tiene extensivo hasta la iniciación como adulto. Este nombre es transitorio y tiene su
significación muy a menudo en parte de algún animal o planta, por ejemplo, cabeza,
oreja, nariz, ano, etc. Quizá provenga esta costumbre para identificar un comportamiento
curioso en el niño; hasta la edad que conservan este nombre los individuos varones no
tienen derecho de elaborar flechas.
El rito de
iniciación básico a la edad adulta consiste en la entrega del taparrabo y la facultad de
confeccionar flechas para realizar pactos. La socialización del individuo en conclusión
tiene tres fases fundamentales, a saber: pertenencia al hogar de orientación; durante
dicha pertenencia en el tiempo de la niñez, existan o no sus padres, el individuo varón
o hembra es asumido como hijo de todos los adultos, "hermanos" de éstos o sus
aliados en el caso de las mujeres. Este fenómeno garantiza la supervivencia de los
menores. Sin embargo, en contrapartida, los niños pueden alguna vez ser rechazados por
los padres e incluso llegar a alejarlos de la casa porque se les considera como poseídos
de algún espíritu maligno.
Participación en el hogar
uxorilocal, como receptor. Cuando llega a adulto, el joven viaja a donde algún familiar
en un bohío lejano donde algún pariente o "hermano", en caso de no existir una
relación directa y clara con algún miembro de la casa mencionada se realiza un pacto de
hermandad. Una vez allí debe probar su habilidad ya sea como cazador o pescador y si
tiene perspectivas de recibir mujer en edad púber, accede a ella mediante un pacto de
flecha llamado okyibara, cuya ritualización es desconocida por ser secreta.
Formación del hogar
patrilocal, como dador de mujer. Una vez formado su propio hogar este individuo
proveniente de un bohío lejano puede pactar con otros de la misma manera como lo hizo con
quien le entregó su mujer, es decir, con el hombre perteneciente al Sib contrario.
Terminado el ciclo largo de un asentamiento se construye una nueva vivienda con la
participación de gente del antiguo bohío y de otras casas, formándose un nuevo hogar
totalmente independiente cuyo dueño es el mismo y sus aliados.
La participación en la
construcción del asentamiento como dueño de la casa y hogar es el último peldaño que
se denominará dador; pero existen circunstancias de equilibrio que hacen relativa la
posición de dador, como es el número de pactos que hayan realizado los hermanos de Sib,
o el número de mujeres para intercambiar para un individuo; es más importante tener
hijos varones que pueden recibir mujeres propias, al parecer por la vocación de cazadores
y guerreros.
Herencia
Los pactos sagdoyira son
eventualmente importantes pero pueden ser desconocidos por grupos alejados; sin embargo
los pactos okyibara o de alianza son generalmente heredados por los hijos mayores
(Akdakkura). En caso de muerte este toma el status del padre a nivel bilateral en el
sentido del intercambio de mujeres que genere éste. A nivel del grupo local la muerte del
Natubai, en caso de no existir otro, es tomado por el aliado y el hijo mayor del difunto
ocupa la segunda posición, con las obligaciones y deberes que este lugar genera.
En conclusión, el
territorio se hereda y en caso de abandono de la casa aquel sigue estando bajo la reserva
del grupo que lo cultivó aprovechando posteriormente el barbecho.
Dada la gran movilidad de
los grupos, el derecho al usufructo del territorio requiere una perfecta regulación de
las alianzas por lo menos al interior del intercambio restringido a un sector del grupo.
Terminología
Desafortunadamente los
trabajos realizados sobre los bari descuidan la importancia de la terminología en las
relaciones interpersonales.
La referencia constante a la
identificación del padre, madre, hermanos, abuelos, hijos, primos, etc., ha sido un
camino que al parecer deja de lado ciertos fenómenos como son la relación suegra, yerno,
nuera, hermano mayor, jerarquía, etc.
Vamos a presentar la
terminología de "parentesco", haciendo la salvedad que no representa las
verdaderas relaciones que se dan cotidianamente como es el caso de los roles padre-madre,
desempeñados por diferentes individuos y que tienen más relación con el grupo local y
las alianzas en su interior que con el simple reconocimiento de una terminología. Se
ignora aún la verdadera naturaleza de las relaciones sociales según sexo, categoría y
edad.
La siguiente es la
terminología presentada por Sarmiento Yolanda (1969:24).
"Ego masculino
1. A los hermanos se les
designa con el término sarida.
2. A las hermanas se les designa con el término ashira.
3. Los hijos de tíos y tías tanto paternos como matemos son designados con un solo
término, sagdoyira.
4. Las hijas de tíos y tías paternos y maternos también se designan todos con el
término de sagdoyira, el cual significa pariente".
"Ego femenino
1. Los hermanos se designan con el término sarida.
2. El término para designar las hermanas es ashira.
3. Los hijos e hijas de tíos y tías paternos y maternos se designan con el término
sagdoyira. No existe distinción de sexo terminológicamente".
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