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PARASITISMO
INTESTINAL EN 17
COMUNIDADES INDIGENAS
"Escasamente
encontró un momento para señalarme el "bello color del tricocéfalo" que
nadaba en un paisaje como de arena debajo del microscopio..."
Nina S. de Friedemann, Antropóloga
Adriana Ordóñez Vásquez
Instituto de Genética Humana, Facultad de
Medicina,
Pontificia Universidad Javeriana
Mirar la historia de la
humanidad es mirar la historia del medio ambiente, las poblaciones, las migraciones y
básicamente mirar la historia del hombre, es preguntarse cómo, por qué y de dónde
venimos, y para esto hay explicaciones dictadas desde muchos ángulos.
Así mismo el estudio de las
parasitosis es igualmente importante desde el punto de vista histórico y de la biología
de las poblaciones humanas de nuestro continente.
Las especies de parásitos
intestinales que existían en los tiempos del primer contacto de los indígenas americanos
con los conquistadores europeos, debieron reflejar un equilibrio entre el huésped y el
parásito, resultado de miles de años de adaptación.
Hace 49 años Stoll notó
que la mayoría de las infecciones parasitarias en el hombre eran producidas por
helmintos. Hoy el aspecto global es similar. Análisis muestran que hay mil millones de
casos de Ascaris lumbricoides, Enterovius vermicularis y
Trichuris trichiura sobre seiscientos millones de casos de Uncinaria;
trescientos de infección por filarias y más de doscientos millones de casos de Schstosomiasis.
(Anderson, May 1982).
En contraste con las
infecciones producidas por virus y bacterias, la población de helmintos exhibe un
decrecimiento temporal en el hombre. A nivel nacional, es poco lo que se sabe sobre la
distribución de estas entidades, entre las comunidades indias aisladas.
Cuatro estudios son
conocidos: Uno de pocos individuos en el Chocó (Duque et al, 1959), dos de indígenas
Ticuna (Restrepo 1962), (Schwaner y Dixon, 1974) y uno de 219 indígenas de la Amazonía,
no identificados étnicamente (Penot et al, 1978). En nuestro estudio se analizan los
resultados de 680 individuos provenientes de 17 comunidades indígenas del territorio
colombiano.
El estudio se llevó a cabo
en 680 muestras provenientes de 17 comunidades indígenas visitadas, entre las que se
encontraban: Chimila, Wayuu, Arwaco, Cuna, Waunana, Embera, Yuco, Guane, Paez, Guambiano,
Pasto, Guahibo, Curripaco, Guayabero, Inga-Kofane, Coreguaje, y Huitoto. (Neira D.,
Ordóñez A.O., Sánchez C. 1993).
Las muestras de materia
fecal fueron obtenidas de pacientes con historia clínica completa, sin discriminación
por edad ni sexo, anotando en cada caso el tipo de construcción, dotación de agua,
disposición de excretas, grado relativo de limpieza y aglomeración. Los recipientes
plásticos fueron entregados debidamente marcados el día anterior a la toma de muestras.
Se examinó una sola muestra
de materia fecal de cada individuo, sin historia de purgante previo. Macroscópicamente,
en su gran mayoría fueron sólidas y en todas se podían observar a simple vista
deshechos alimenticios no digeridos, los cuales producían una intensa coloración violeta
con la solución yodurada.
Pequeñas porciones de las
muestras siempre frescas fueron tratadas con lugol - solución salina y analizadas
inmediatamente al microscopio, para determinar la presencia de parásitos intestinales. La
gran mayoría de las muestras negativas, se homogeneizaron en solución salina y se
repitió su examen.
En nueve de las 17
comunidades visitadas se recogieron también muestras de agua de consumo humano y de su
sedimento, al mismo tiempo que se determinaba el caudal y el pH a tres horas diferentes
del día que coincidían con las horas de menor movimiento. Estas muestras fueron
extraídas de su principal o principales fuentes de agua de consumo que en 8 comunidades
correspondían a ríos, quebradas o pozos, en 4 comunidades a un acueducto medianamente
tratado y en 2 comunidades a tanques de agua lluvia. Fueron traídas en frascos
estériles, refrigeradas hasta Santafé de Bogotá, para ser analizadas en el laboratorio
de aguas mediante la técnica de número más probable para identificar coliformes totales
y coliformes fecales, en caldos de cultivo Lauril tripticasa a 37oC y Bilis verde
brillante a 44oC.
A pesar de que la muestra
total cubre un número importante de individuos fue imposible conseguir una muestra
estadísticamente significativa en algunos de estos grupos posiblemente por factores
culturales y por esta razón deben verse nuestros datos como resultado de un estudio
piloto.
Se presentan los resultados
clasificando los parásitos encontrados en protozoos patógenos, protozoos no patógenos y
helmintos.
Tabla 1.
|
Muestras
examinadas
|
% Entamoeba hystolítica
|
% Giardialamblia
|
|
680
|
20.15
|
10,44
|
Protozoos
Patógenos
Como protozoos patógenos se
han clasificado la Entamoeba hystolitica y la Giardia lamblia.
La E. hystolitica se
observó a frecuencia apreciable en todas las comunidades excepto en los indígenas
Guayabero. La Giardia lamblia tiene aparentemente una distribución más restringida, ya
que está ausente en cinco de las comunidades visitadas, entre las que se encuentran los
Wayuu, ambos grupos Embera, Páez y Coreguaje.
Protozoos no
Patógenos
Los parásitos que se
encuentran en este grupo, son la Entamoeba coli, Endolimax nana, Blastocistis
hominis, Balantidium coli, Iodamoeba butschili, y el Chilomastix mesnilli.
Tabla 2
|
Muestras
examinadas
|
%
Entamoeba
coli
|
%
Endolimax
nana
|
%
Blastocistis
hominis
|
%
Balantidium
coli
|
%
Iodamoeba
butschili
|
%
Chilomasiti
mesnilli
|
|
680
|
28.38
|
18.08
|
4.4
|
1.62
|
4.4
|
0.59
|
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