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OBJETOS
Y PROCESOS PARA LA
ELABORACION DEL CASABE EN
COMUNIDADES INDIGENAS
Paula Gómez Serrano
Diseño Industrial.
Universidad Javeriana
Si hay algo representativo y común dentro de los grupos indígenas tanto de la Orinoquía
como de la Amazonía colombiana, es el casabe.
Implícito en su vida
cotidiana como base alimenticia obligatoria, el casabe, se podría definir en
nuestros términos como una "gran arepa" elaborada con yuca brava, simple de
sabor, suave al paladar e ideal para acompañar pescados, aves y carnes.
En consecuencia, la yuca
brava es el cultivo principal, donde intervienen hombres y mujeres en la preparación de
la tierra, siembra y cosecha.
Este tipo de
yuca se caracteriza por un aspecto especial: es un tubérculo venenoso, al que hay que
extraerle el líquido nocivo para poder ser ingerido; por lo tanto el proceso de
elaboración del casabe se convierte en un procedimiento complejo, lleno de
especificaciones de utensilios y del contexto para este puesto de trabajo en particular.
Para hacer más clara la
explicación de su elaboración, listaré los artefactos que se utilizan en el proceso:
- CARGADOR:
("Mocoto" en lengua Curripaca -"Catumare" en lengua
Piaroa)
Canasto para transportar la yuca desde el lugar de cosecha hasta la vivienda, elaborado en
palma de moriche y bejuco entrelazado.
Se carga con el peso soportado en la frente con una cincha, y descansado en la espalda.
- RALLO:
("A-dá" en lengua curripaca - "Taraude" en lengua
Yekuana)
Superficie de madera, cuya parte superior es texturada por pequeñas piedras afiladas y
dispuestas de manera organizada formando una trama perfecta, que recibe la yuca y permite
que sea rallada y desmenuzada hasta volverse masa (mañoco).
- EXPRIMIDOR:
("Sebukán" en lengua Guaiba - "Bobotó- Irika"
en lengua Sikuani)
Tejido tubular alargado con un asa en cada extremo, utilizado para extraer el líquido
venenoso de la yuca brava. Al halar ambos extremos del tejido, éste se comprime y se
adelgaza haciendo que la sustancia tóxica salga por la trama.
- CERNIDOR:
("Urútuba" en lengua Piaroa - "Balay" en lengua
Tukana)
Cedazo o tamiz para cernir la masa de la yuca brava que ha sido anteriormente pasada y
escurrida en el Sebukán, seleccionando las partículas gruesas y fibras de la harina
fina.
- TIESTO:
("Üribürto" en lengua Sikuani - "Pam-yú" en
lengua Curripaca)
Superficie plana de forma circular de 80 cms de diámetro aprox., hecha en barro cocido
con una estructura interna de cañas y bejucos, con acabado liso y de color negro mate,
montada sobre una base de arcilla o piedra donde se introduce el fuego.
- PALETA:
Pieza de madera tallada con forma de espátula, lisa y brillante por su uso, utilizada
para despegar los bordes de la masa del tiesto donde está siendo cocido el casabe.
- TEJIDO:
("Tulirna" en lengua Sikuani)
Tejido ralo de fibras naturales que sale de una sola hoja de palma entrelazada, utilizado
para darle la vuelta al casabe una vez se ha cocido por uno de sus lados.
- SOPLADOR:
("Wenino" en lengua Tukana)
Tejido apretado de forma acorazonada, también llamado "china" que tiene como
fin avivar el fuego que se encuentra en la base del tiesto.
El proceso comienza con la
recolección de la yuca brava en las plantaciones aledañas; sumergen los tubérculos
entre agua durante un par de semanas, de tal forma que se ablandan y su corteza puede
retirarse fácilmente.
Las sacan del agua y las
transportan a la vivienda en el canasto cargador.
Ya en el área de la cocina,
la mujer pasa la yuca pelada por el rallo, moviéndola hacia adelante y hacia
atrás, hasta que se vuelve una masa pastosa.
Esta pasta contiene aún el
líquido venenoso característico de la yuca brava; entonces en este momento se introduce
en el interior del exprimidor sebukán y se exprime en este canasto alargado que
se cuelga. del asa superior, y al cual se le imprime una fuerza en su asa inferior,
atravesando una vara en este punto de agarre, y haciéndole palanca o sentándose en ella.
De esta manera, el líquido ponzoñoso sale a través de la trama de fibras que se han
contraído, cae al piso o en un contenedor para ser utilizado más tarde como veneno en la
punta de las flechas para la caza de sus presas.
Al sacar la yuca rallada del
sebukán, ésta se encuentra semiseca y apelmazada; en consecuencia, debe ser
pasada por el cernidor, y así separar las fibras y fracciones gruesas de la
harina fina y suave que se utilizará para hacer el casabe.
El mañoco o almidón
seleccionado se incorpora sobre el tiesto o fogón, que ya ha sido alistado y
encendido el fuego en su interior con antelación. Se extiende sobre la superficie a
manera de una gran tortilla, y se deja cocer durante unos 7 minutos por este lado.
Simultáneamente, la
indígena toma la paleta de madera y despega el casabe de los bordes del
tiesto.
Una vez este lado se ha
cocinado, se utiliza el tejido "tulima" para darle la vuelta y así
hacer la misma cocción por el lado opuesto.
En este momento el casabe ya
está listo para ser retirado del fuego, valiéndose una vez más de la "tulima",
se desliza este tejido por debajo de la gran "tortilla" y se deja reposar en un
canasto plano de base circular, donde se almacena y se conserva durante 6 ó 7 días.
Las comunidades indígenas,
al igual que toda cultura, tienen como base de su sistema sociocultural la interacción de
la tecnología con el hábitat; el resultado de esta interacción puede medirse en
términos de energía producida.
La diferencia radica en la
conciencia ecológica que maneja el pensamiento indígena y el mantenimiento de un orden
para que los individuos que participan en los procesos tecnoambientales puedan hacerlo con
la racionalidad propia de cada sistema.
Sus puestos de trabajo
están concebidos para auxiliar al usuario de la forma más sencilla, sutil y adecuada.
Sus respuestas objetuales son esencialmente funcionales, envueltas en un ámbito
mítico-ritual que liga todas sus actividades, involucrándolas como un "todo"
que relaciona hombre / objeto / contexto.
Son lugares y objetos que
permanecen casi intactos a través del tiempo, donde la manera de realizar actividades se
trasmite de generación en generación.
Estas sociedades alcanzan un
alto grado de habilidad y destreza en la forma como manipulan los utensilios que crean
para facilitar sus necesidades cotidianas, eliminando también procesos innecesarios a
través de la lógica.
El material, las
proporciones y las dimensiones están de alguna manera determinadas por los recursos que
encuentran en el entorno que los rodea, así, la mayoría de enseres son de madera, fibras
naturales y barro cocido.
La simplicidad de las formas
está regida por un procedimiento estructural simple, homogéneo y concentrado en lo
esencial.
Filtrado a través de los
ojos de un diseñador industrial, se podría decir que la "simplicidad absoluta"
es consecuencia de una asidua operación que elimina aditamentos innecesarios o
disfunciones del diseño.
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