GEOGRAFÍA HUMANA DE COLOMBIA
VARIACIÓN BIOLÓGICA Y CULTURAL EN COLOMBIA
(TOMO I)
Instituto Colombiano de Cultura Hispánica
© Derechos Reservados de Autor

DEFECTOS REFRACTIVOS Y ENFERMEDADES OCULARES DE LAS COMUNIDADES INDIGENAS Y NEGRAS DE COLOMBIA


David Mauricio Medina

Oftalmología. Hospital Universitario de San Ignacio.
Pontificia Universidad Javeriana.



INTRODUCCIÓN

424.jpg (5121 bytes)

El estudio de los defectos refractivos y de las enfermedades oculares en las comunidades indígenas y negras, nos permite evaluar la influencia de distintos factores que pueden determinar la presencia o no de características refractivas y de patologías como son la ausencia de mestizaje en algunas comunidades y factores ambientales como el trópico, la selva y el desempeño cotidiano al aire libre.

Fueron evaluados en cada comunidad por un grupo de Optómetras y Oftalmólogos que en forma sistemática practicaron el examen de agudeza visual, evaluaron el estado refractivo, la motilidad ocular y la presencia de patologías oculares.

El examen se realizó en miembros de todas las edades de las distintas comunidades. En algunas pocas comunidades el número de pacientes examinados fue reducido por tratarse de poblaciones muy grandes y/o dispersas (Piaroa, Piratapuyo, Ingano, Siona y Quechua), sin embargo nuestros datos aportan un análisis preliminar del estado visual de estas comunidades.


AGUDEZA VISUAL

La agudeza visual encontrada en las distintas comunidades fue buena en la mayoría de sus integrantes, en los casos donde se encontró disminución de la visión la causa fue un defecto refractivo, catarata o secuelas de traumatismos oculares.

Desde el punto de vista refractivo la mayoría de los examinados presentaron defectos refractivos bajos, siendo el principal la hipermetropía, generalmente menor a + 1.50, la cual pudo asociarse a astigmatismos bajos contra la regla.

El astigmatismo contra la regla es una característica particular de estas comunidades, ya que las poblaciones de origen caucásico, generalmente tienen astigmatismos con la regla.

Solamente en la comunidad de los Pastos se encontraron astigmatismos con la regla con una mayor frecuencia.

La miopía se encontró con mayor frecuencia en las comunidades: Guambiano, Kofane y Pasto. Lo cual puede reflejar el proceso de mestizaje que se ha presentado en ciertas comunidades.


MOTILIDAD OCULAR

En la gran mayoría de los examinados el estado motor ocular fue la ortoforia o la exoforia con un punto próximo de convergencia mayor de 10 centímetros, lo cual no impide o dificulta la realización de actividades cotidianas como tejer o la cestería.

El estrabismo que se encontró en algunos pocos casos del total de los pacientes examinados fue generalmente asociado a lesiones orgánicas oculares o a defectos refractivos altos no corregidos.


ENFERMEDADES OCULARES

Enfermedades externas

Una de las patologías más frecuentemente encontradas fue el Pterigio y la Pinguécula. La incidencia mundial del Pterigio varía ampliamente dependiendo de la ubicación geográfica con respecto al Ecuador de la población estudiada, así, la incidencia en EEUU, entre 28 y 36 grados de latitud norte es de 5 a 15%, en Puerto Rico con 18 grados de latitud norte 18% y en Aruba con 12 grados de latitud norte del 22, 5 % (Kaufman, 1988).

Las conjuntivitis bacterianas fueron frecuentes en las poblaciones infantiles y la conjuntivitis alérgica y actínica fue repetida entre los Guambianos y los Pastos. Estas dos comunidades habitan a mayor altura sobre el nivel del mar que el resto de las comunidades estudiadas, factor que puede jugar un papel importante en el desarrollo de estas enfermedades.

En las comunidades que habitan los departamentos del Putumayo y Caquetá, fue frecuente encontrar, tanto en las poblaciones adultas como infantiles, la presencia de leucomas putiformes únicos o múltiples a nivel de la córnea, que corresponden a la secuela de la picadura de una hormiga que habita las maderas secas, la Majiña o Kajo-Öh, aunque, estas lesiones no causan generalmente disminución de la visión, parece que en la fase aguda de la picadura, genera una gran reacción inflamatoria ocular.

En la comunidad de los guambianos se encontraron dos pacientes con opacidad de la córnea por mucopolisacaridosis.

Cristalino

La catarata senil se encontró en todas las comunidades indígenas, con una mayor frecuencia en la comunidad Wayuu, como resultado del gran número de pacientes por encima de los 50 años que fue examinado.

Glaucoma

La incidencia más alta de glaucoma encontrada en las comunidades estudiadas fue de 3.2% en los Guambianos, 2.7% en los Embera y 2.6% en los Arhuaco. La incidencia de glaucoma en la población en general por encima de los 40 años es de 1-2% (Keith, 1978). Nuestros datos pueden no reflejar con exactitud la incidencia de glaucoma si tenemos en cuenta que un gran número de la población examinada fue menor de 40 años.

Presión ocular

En siete de las comunidades visitadas se obtuvieron datos de tonometría ocular realizada con el tonómetro de Goldman, en la siguiente tabla se aprecian los promedios obtenidos:

COMUNIDAD

PIO (mm Hg)

DS

PASTOS
COREGUAJE
CHIMILA
EMBERA
HUITOTO
WAYUU
NEGROS

13.79
13.64
15.09
15.35
13.98
15.27
15.50

+/- 4.4
+/- 2.7
+/- 2.3
+/- 3.8
+/- 4.0
+/- 4.1
+/- 4.4

La presión ocular promedio en las comunidades negras fue más alta, así como la frecuencia de glaucoma (4% - 10% según el grupo).

Las presiones oculares encontradas en todas las comunidades están dentro del rango normal encontrado en las distintas poblaciones a nivel mundial.

Retina y vítreo

La gran mayoría de los examinados no presentaron alteraciones a nivel del vítreo y la retina, en parte por la mayor población de pacientes jóvenes que participaron del estudio y que en general presentan menor incidencia de enfermedades degenerativas de la retina propias de los pacientes mayores.

Sin embargo, fueron frecuentes las patologías infecciosas, entre ellas la toxoplasmosis. Característicamente en estos pacientes se notó la presencia de lesiones cicatriciales de retinocoroiditis a nivel del polo posterior del ojo en algunos casos con compromiso de la fovea y por lo tanto con mala visión.

Ninguno de los afectados por toxoplasmosis presentaba en el momento de la valoración signos de actividad de la enfermedad.

Observamos también un caso de retinopatía en sal y pimienta en una niña de la comunidad Chimila, la paciente presentaba además sordera y un soplo cardíaco conformando así la tríada fundamental de la rubeola congénita.

En dos casos se observó transtorno del Epitelio pigmentario de la retina con acúmulos de pigmento en espícula de hueso, atenuación de los vasos y palidez del nervio óptico. Estos hallazgos son característicos de la Retinitis pigmentosa. En ninguno de los casos se documentó la presencia de otro familiar afectado, por lo cual se consideraron como casos esporádicos.

Los cambios de la Degeneración Macular relacionados con la edad consistentes en la presencia de depósitos de material de desecho por debajo del Epitelio pigmentario (drusas), atrofia geográfica del EPR y membranas neovasculares coroideas, no fueron frecuentes. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la población mayor de 65 años examinada fue pequeña.

En 4 de 6 pacientes con prúrigo actínico de la comunidad Chimila, se pudo observar la presencia de transtornos del epitelio pigmentario a nivel de la mácula, con un aspecto moteado.

Aunque es difícil diferenciar estos cambios de los observados en la Degeneración macular relacionada con la edad, puede existir una relación entre el prúrigo actínico y los transtornos del Epitelio pigmentario.

El albinismo oculocutáneo consistente en la ausencia total o parcial de melanina en piel, pelo coroides y epitelio pigmentario de la retina se observó en dos hermanos piaroa, dos hermanos cuna y madre e hijo de la comunidad Arhuaca.

Transtornos auditivos se observaron en todos estos pacientes.

En un paciente de la comunidad indígena Emberá del río Saija, se encontró un melanoma maligno de coroides.

Desprendimiento de la retina solamente fue reportado en un paciente de la comunidad Waunana y en dos pacientes de la comunidad Cuna, se observaron desgarros de la retina periférica.

Dentro del grupo de las enfermedades vasculares de la retina, solamente un paciente de la comunidad de los Cunas, presentaba oclusión de la vena central de la retina. No fue reportado ningún paciente con retinopatía diabética. Lo que sugiere una pobre sobrevida de los pacientes con diabetes y/o un número reducido de pacientes con diabetes en las comunidades indígenas.

En dos pacientes, uno Wayuu y otro Sikuani, se observó atrofia óptica bilateral.

En general, no observamos una mayor prevalencia de patologías vítreo-retinianas en las comunidades indígenas de Colombia visitadas.



CONCLUSIONES

La interacción entre factores genéticos y ambientales, determinan la expresión de distintas características y enfermedades oculares, que hacen particulares a las poblaciones indígenas y negras de Colombia.

Entre ellas debemos mencionar una adecuada visión en la mayoría de los indígenas la cual permite un adecuado desempeño del individuo dentro de su entorno. La presencia de enfermedades oculares externas como el Pterigio, resultado de la constante exposición a la luz ultravioleta del sol.

La mayor prevalencia de glaucoma y un promedio de Presión ocular superior en las comunidades negras en comparación con las comunidades indígenas. En distintas comunidades negras en el mundo se han encontrado datos similares, que apoyan una mayor susceptibilidad a glaucoma en esta raza.

Enfermedades genéticas como la retinitis pigmentosa y el albinismo oculocutáneo, también hacen parte del gran espectro de las enfermedades oculares encontradas en estas comunidades.

El estudio de las comunidades indígenas y negras no solo nos proporciona información descriptiva del estado visual de estas poblaciones, sino que permite establecer estrategias para la prevención de enfermedades y el tratamiento de patologías como la catarata senil y el glaucoma.

Martha Catalina Ortiz
Oftalmología. Hospital Universitario de San Ignacio. Pontificia Universidad Javeriana.

Durante la Gran Expedición Humana se visitaron cuatro comunidades negras.

• Bellavista en el Atrato

• Márgenes del río Saija

• Isla de Providencia

• Palenque de San Basilio

Los primeros indicios de la llegada de negros a nuestro país datan de registros del siglo XVI, donde se dice que los primeros Africanos llegaron en las campañas conquistadoras Españolas, en su gran mayoria por el comercio de esclavos; la cantidad y el origen de estos grupos humanos está aún por establecer claramente. Lo que sí se sabe es que sus puntos de ingreso en los puertos sobre el Atlántico como Cartagena y diferentes zonas del Darién, o sobre el Pacífico a través de Buenaventura o Barbacoas.

Para tratar de establecer los lugares de origen así como las rutas migratorias dentro del territorio colombiano se han utilizado técnicas de genética molecular además del estudio de documentación de la época. Se cree que al territorio de la Gran Colombia ingresaron alrededor de unas 200.000 personas de raza negra en todo este período.

La primera población de la que hablaremos se evaluó durante el tercer viaje de la Expedición Humana y es un asentamiento a orillas del río Atrato: Belicista; donde se examinaron 204 individuos siendo en su mayoría mujeres entre los 15 y 60 años. Refractivamente tienen hipermetropías y astigmatismos bajos, y sus patologías oftalmológicas son aquellas asociadas con la exposición solar como pterigios, pinguéculas y melanosis (27.8%), además de problemas alérgicos en un 11.3%. Al ser una población desprovista de atención oftalmológica periódica y de bajos recursos, se detectaron en un 8% de personas con visiones muy malas que les imposibilitan su normal desempeño por cataratas maduras, entidad perfectamente tratable mediante cirugía actualmente. Además se diagnosticaron pacientes con glaucoma en un 2.3%.

La segunda población es el grupo humano de Guangui a orillas del río Saija donde se presentaron 98 individuos siendo los grupos más numerosos el de mujeres en edad fértil y el de hombres entre los 33 y los 60 años y a diferencia del anterior el mayor defecto refractivo fue la miopía baja. Las patologías asociadas con la exposición al sol, son también comunes así como lo explicábamos en el párrafo anterior; curiosamente el porcentaje de pacientes con diagnóstico de glaucoma es mucho mayor y se acerca al 10% de los pacientes evaluados.

La mayor población negra examinada fue la de la Isla de Providencia donde se encuentran datos completos de 369 individuos.

Aunque históricamente podemos aplicar lo dicho en el primer párrafo hay que recordar que la Isla de Providencia vio pasar habitantes de diferentes países Europeos como Holanda, Gran Bretaña y España entre otros, y la importación de población negra se llevaba a cabo con el fin de trabajar los cultivos de tabaco y algodón que formaban parte importante de la economía isleña.

Fueron examinadas casi el doble de mujeres que de hombres siendo los rangos de edad bastante parejos en el número de individuos; su visión es buena y la hipermetropía y el astigmatismo bajo que presentan no interfieren con sus labores habituales; de nuevo los pterigios, las pinguéculas y la conjuntivitis asociada con la exposición al sol conforman el mayor porcentaje de patología oftalmológica acercándose casi al 50%. El glaucoma ocupa un lugar importante dentro de los hallazgos con algo más del 4.3% de los pacientes; en esta comunidad se encuentra una extensa familia con defectos de pigmentación cutánea e intraocular y sordera que ha sido examinada y estudiada por años por los investigadores del Instituto de Genética Humana y parece corresponder a un síndrome de piebaldismo y sordera.

Por último hablaremos de la población del Palenque de San Basilio, sitio que recuerda aquellos asentamientos donde vivían los negros o cimarrones que escapaban de sus dueños mientras trabajaban en las minas o haciendas de la zona. De éste se encuentran datos desde los albores de 1700 y como se ha mantenido vigente permite el estudio de ritos, costumbres y lenguas. En la actualidad consta de unos 4.500 habitantes de los cuales examinamos 352 y nuevamente la hipermetropía baja estaba presente en un gran número de pacientes sin que esto les presente problemas en su agudeza visual. La valoración oftalmológica evidencia muy poca patología.

En conclusión son poblaciones optométricamente sanas con visiones cercanas al 100% en la mayoría de la gente; se encuentran patologías asociadas con la exposición solar obviamente explicadas por el medio en que se desenvuelven y debido al bajo desarrollo en nuestros programas de detección y prevención en salud aun se encuentran porcentajes relativamente altos de personas legalmente ciegas por cataratas. El índice de glaucoma diagnosticado a partir de la medición de la presión intraocular con tonómetro de Shioltz y el aumento de la excavación y profundidad del nervio óptico, aunque es bastante más elevado que en las poblaciones indígenas examinadas sí corresponde con las estadísticas mundiales de glaucoma en población negra, llevándonos a pensar en un componente genético en su origen dadas las condiciones vitales tan disímiles entre los estudios europeos, estadounidenses o africanos y los efectuados por la Gran Expedición Humana.

CONTINUAR

REGRESAR AL ÍNDICE