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CARACTERISTICAS
DEL CUIDADO A LAS PERSONAS
EN LOS PROCESOS DE SALUD Y ENFERMEDAD.
COMUNIDADES INDIGENAS Y AFROAMERICANAS
VISITADAS POR LA GRAN EXPEDICION HUMANA
Edy Salazar
María Claudia Duque
(Facultad de enfermería, Pontificia
Universidad Javeriana).
INTRODUCCIÓN
Actualmente se reconoce que la meta de lograr "Salud para Todos" sólo es
posible si se logra articular la visión de los servicios de salud con las diversas formas
en que las personas conciben, interpretan y tratan la salud y la enfermedad. En el caso de
grupos minoritarios y marginales como son los indígenas y los pobladores afroamericanos
que habitan zonas aisladas, este concepto se torna en una condición fundamental porque
tradicionalmente ellos han sido discriminados, perseguidos y aislados de la realidad
nacional, su acceso a los servicios de salud del Estado continúa siendo muy limitado y
hay un gran desconocimiento acerca de las características del cuidado de las personas en
los procesos de salud y enfermedad en su realidad cotidiana. El estudio que ahora
presentamos aporta elementos para ampliar la comprensión de estos grupos humanos y se
constituye en un punto de partida para la comunicación entre funcionarios y comunidades.
Por tal motivo, la Facultad
de Enfermería desarrolló un proyecto denominado "características del cuidado de
las personas en los procesos de salud y enfermedad", que permitió conocer las
características de los cuidados de los niños y adultos enfermos, los cuidados a la mujer
y al niño durante el embarazo, el parto y la lactancia materna y las características de
los cuidadores en cada uno de los grupos visitados.
Se entendió por cuidado a
todas aquellas acciones que realizan las personas (madres, chamanes, promotores de salud,
parteras, padres, médicos tradicionales, sobanderos...) para curar o prevenir las
enfermedades y fomentar la salud de la población, durante la enfermedad o en etapas
especiales como la niñez, el embarazo, el parto, el puerperio y la lactancia. Como
cuidadores se consideraron a todas aquellas personas que realizan acciones de cuidado con
un reconocimiento del grupo social donde se realizaba la investigación.
Para la recolección de la
información se realizaron entrevistas individuales con informantes claves: madres,
médicos tradicionales, parteras, líderes de la comunidad, promotores de salud,
auxiliares de enfermería; entrevistas con grupos focales: grupos de madres y padres;
observación directa: concibiéndola como una forma de interpretación del investigador,
orientada a la descripción de hechos, prácticas y comportamientos, y comunicación
informal con diferentes personas (mujeres, profesores, hombres...).
Las entrevistas individuales
y con grupos focales se realizaron a partir de preguntas orientadoras, formuladas en un
instrumento-guía, que se utilizó en cada uno de los viajes. Adoptamos entonces métodos
hermenéuticos de tradición antropológica, centrados en las narraciones y los relatos de
las múltiples voces donde una importante cuestión de validez fue la selección de
informantes claves. Compartimos lo expuesto por Gilles Bibeau al afirmar "estoy cada
vez más convencido de que las declaraciones de informantes claves, bien seleccionados en
un grupo dado, permiten identificar, con tanta fidelidad como lo haría la epidemiología,
los problemas mayores de este grupo" (Bibeau, 1993).
1. CUIDADO DE LAS
PERSONAS EN LOS PROCESOS
DE SALUD Y ENFERMEDAD
La salud y la enfermedad
como procesos del mundo vital de las personas no son una cuestión exclusiva del saber
clínico o epidemiológico, sino que forman parte del mundo cotidiano que se articula con
las instituciones sociales y se expresa a través de la cultura.
La enfermedad es la
consecuencia esperada o el efecto previsto por el sistema de conocimientos; la envidia y
el odio, que se concretan en un maleficio que "pone" un brujo, son causa de
enfermedad en los Embera, Epena, Waunana, Sikuani, Desano, Tukano, Paez, Guambiano y
negros de Nuquí. Otra causa de enfermedad son los extranjeros: en los Embera, Epera y
Waunana pueden "llevarse una sombra" o "prender" enfermedades y en los
Arhuaco causarlas, por la muerte y putrefacción que hay en su mundo.
Las condiciones climáticas
también son causa de enfermedad. En los Paez y en los Guambiano ésta se explica por el
arco iris, la lluvia, el frío y el calor. En estas dos comunidades los sangrados
femeninos también son causa de enfermedad y por ello la mujer durante la menstruación y
el puerperio debe permanecer en una vivienda aislada.
En los Arhuaco encontramos
una clara relación causal entre la enfermedad y las formas de actuar de las personas
especialmente con respecto a la sexualidad. Las acciones incorrectas, como tener
relaciones sexuales antes del matrimonio, realizar un daño a la naturaleza o ser
"flojo" (perezoso), son castigadas con enfermedades en ellos o en sus hijos. Si
la persona no pagó en vida estos castigos, sus descendientes padecerán enfermedades y la
curación sólo ocurrirá cuando se realicen los "pagamentos" que el espíritu
solicita.
En la mayoría de las
comunidades, los golpes, las picaduras y mordeduras de animales son considerados como
eventos accidentales no relacionados con causas sobrenaturales; sólo en la comunidad
afroamericana de Nuquí encontramos que la picadura de insectos corresponde al nombre de
una enfermedad que es tratada por los sistemas médicos tradicionales.
En el cuadro 1 se presenta
un resumen sobre la explicación de las enfermedades tradicionales en algunas etnias
visitadas.
Cuadro 1.
Explicación a las enfermedades tradicionales en algunas etnias visitadas por "La
Gran Expedición Humana"
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Etnia
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Explicación
de la enfermedad
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EMBERA EPERA
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. Prendida por extraños
. Puesta por un brujo con un maleficio: por envidia
. Pérdida de una sombra
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WAUNANA
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. Pérdida de una sombra
. Puesta por un brujo con un maleficio:por envidia
. Picadura de culebras: como un accidente
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ARHUACO
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. Castigo por hacer algo
inadecuado contra la naturaleza, contra las costumbres sexuales o castigo por tener odio,
flojera o sueño.
. Porque los espíritus de los ancestros piden "pagamentos".
. Por no realizar los ritos de bautizo de cosechas, viviendas y objetos.
. Prendida o traída por los "bunachi" (los que vienen de afuera, donde hay
muerte y putrefacción).
. Los accidentes no son castigos.
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SIKUANI DESANO
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. Puesta por un brujo con un maleficio.
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TUKANO
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. Puesta por un brujo
con un maleficio.
. Por el agua sucia.
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PAEZ
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. Puesta por un brujo
con un maleficio: por envidia.
. Por los sangrados femeninos: menstruación y puerperio: Arco y Duende.
. Por frío y calor.
. Por mojarse con lluvia cuando hay arco iris.
. Por un susto: de un espíritu o de un vivo.
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GUAMBIANO
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. Puesta por un brujo
con un maleficio: por envidia.
. Por los sangrados femeninos.
. Por frío: climático y de los muertos.
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AFRO-AMERICANOS
NUQUI
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. Puesta por un brujo
con un maleficio: por odio y envidia: trama y mal de ojo.
. Por venenos de insectos y gusanos.
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Los diversos
nombres que dan las personas de las comunidades visitadas a las enfermedades se agruparon
en tres formas de denominación: por signos y síntomas, por el nombre clínico de la
enfermedad y por el nombre tradicional. Esta presentación corresponde a una
interpretación de las autoras; y como ya se planteó, el saber tradicional se articula
con el científico constituyendo un cúmulo de prácticas y conocimientos que guarda una
coherencia en la cultura y en las instituciones sociales.
Los signos y
síntomas expresados más comúnmente como enfermedades en los niños fueron la
diarrea, la fiebre y los granos, la rasquiña y las manchas de la piel; y en los adultos
los dolores de diferente localización: espalda, barriga, vientre, huesos, cintura y
cabeza.
Aunque no fue nuestro
interés central el análisis epidemiológico, es importante resaltar que los signos y
síntomas de los niños corresponden a enfermedades que el conocimiento científico ha
relacionado directamente con deficientes condiciones de vida en relación a saneamiento
ambiental, malnutrición y a bajo o nulo acceso a servicios de salud, entre otros.
Publicaciones como AMERICA INDIGENA y organismos internacionales como la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) han llamado la atención sobre la urgencia de diseñar
políticas y estrategias para mejorar las condiciones de salud de la población indígena
ya que actualmente ellos constituyen, junto a otros grupos minoritarios como los
afroamericanos de comunidades aisladas, las poblaciones más pobres y vulnerables a
enfermar y morir. La deshidratación y la muerte de niños, como consecuencia de la
Enfermedad Diarréica Aguda (EDA), continúa siendo muy frecuente en estos grupos
poblacionales a pesar de que actualmente se cuenta con medios técnicos efectivos y poco
costosos (sales de rehidratación oral) para evitar estas muertes.
En los adultos los
diferentes signos y síntomas se relacionan también con deficiente saneamiento ambiental
y problemas nutricionales y alimenticios así como con problemas asociados a las labores
que desempeñan, especialmente agrícolas.
Los niños y los adultos
enfermos por estas patologías reciben diferentes tipos de cuidados que dependen de la
gravedad. Si son enfermedades leves las madres o los familiares utilizan medidas caseras
con plantas, medicinas alopáticas o mezcla de ambas que han aprendido a utilizar por
experiencia propia (ensayo-error), por recomendación de otras personas (promotor de
salud, otras madres) o por transmisión de una generación a otra. Si la enfermedad es
grave se acude al médico tradicional y en algunos casos, generalmente como última
opción, a los servicios de salud del Estado.
Dentro del concepto de nombres
tradicionales con que denominan las enfermedades se encuentran: mal de ojo,
pérdida de la sombra, espanto, pecados, visita del diablo, maleficio, mal de los siete
días, arco, duende, entre otros. Estas denominaciones corresponden a concepciones mágico
religiosas de la enfermedad, en los que su causa se atribuye espíritus, poderes divinos,
fuerzas sobrenaturales y seres malévolos. En la descripción del curso de estas
enfermedades se entrelazan diversos signos y síntomas como la diarrea, no comer, no
crecer, quedar como muerto. Hay acuerdo en que el tratamiento para estas enfermedades
sólo puede realizarlo un médico tradicional que posea los conocimientos para reconocerla
y tratarla. Además, la mayoría de las personas reconocen estas enfermedades como
diferentes a las que los médicos clínicos pueden tratar.
Bajo el nombre clínico de
las enfermedades se incluyen los nombres que corresponden al conocimiento clínico
científico internacional. Se reconocen enfermedades endémicas como el paludismo,
tuberculosis, gripa, sarampión, parásitos, cólera y alergias. Estas formas de denominar
las enfermedades se pueden relacionar con la presencia de los organismos de salud del
Estado y de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que a través de los programas de
atención a las personas han tenido algún impacto en estas poblaciones.
Encontramos que también
conocen y realizan medidas para evitar la aparición de la enfermedad. Un tipo de acciones
preventivas que denominamos evitar el evento causal consiste en evitar
los hechos que condicionan y explican la aparición del evento morboso, ya sea evitar
mojarse con lluvia cuando hay arco iris para prevenir "el arco" (Paez) no comer
alimentos fríos (Paez, Guambia, Chimila), no ir a cañadas donde se encuentra el duende
(Paez), no realizar daños a la naturaleza o pecados sexuales (Arhuacos).
Otra forma de acciones
preventivas encontrada es el uso de objetos protectores rituales como
collares, pulseras, azabaches y cabalongas. Estos objetos protegen a quien los utiliza de
maleficios y de miradas de quienes pueden causar enfermedad (mal de ojo). Al parecer, en
la mayoría de los casos estos objetos son colocados por los Chamanes ya que ellos median
con fuerzas sobrenaturales. No obstante algunos Wayuu comentaban que estos objetos pueden
ser colocados por cualquier persona y lo que se pretende es distraer la mirada hacia
éstos y así evitar que alguien con "mirada fuerte" mire al niño directamente.
El uso de estos objetos es común en los grupos en que hay enfermedades puestas o
prendidas, ya sea por maleficio o por la mirada como en los: Embera, Embera Epena,
Waunana, Chimila, Wayuu, Arhuaco, Sikuani, Paez, Afroamericanos de Nuquí y de Bellavista.
En los Paez se encontró el uso de la corteza de un árbol ("tache") como forma
de evitar el duende y el arco; en este caso el tache es llevado en la mochila cuando se
acude a los sitios o eventos donde aquéllos pueden atacar.
Una tercera forma de
acciones preventivas la denominamos acciones positivas y se refieren
tanto a acciones para evitar la enfermedad como para promover la salud. En este grupo
encontramos los bautizos que realizan los Arhuaco tanto de personas como de viviendas y
objetos y personas. En este caso, la enfermedad no aparece directamente como consecuencia
de una acción incorrecta o de concurrir a eventos negativos, sino que ésta se explica
por la carencia de un factor positivo y por ello es necesario realizar el bautizo a la
cosecha para que a los niños no les "den granos" (Arhuaco), colocar el chumbe
para que no se asusten (Paez) o alimentar al niño con leche materna para que crezca sano
(Chimila, Arhuaco, Guambiano, Pasto, Desano, Tukano, Huitoto, Guane, Afroamericanos de
Nuquí). En este grupo incluimos también la vacunación, aunque es importante aclarar que
aunque en algunos grupos esta medida tiene alguna cobertura, son pocos los casos en que
ellos la explican como una forma de evitar enfermedades.
La última forma de
prevención la denominaremos medidas de control social; en este grupo
encontramos el control a los brujos que colocan maleficios en los Embera Epena y en los
Paez; también medidas como el trabajar un número limitado de horas (en los Embera-Epena)
y definir el sitio donde todos deben tomar el agua no contaminada.
Las medidas de saneamiento
ambiental son reconocidas en algunos grupos como una forma de prevenir enfermedades. Sin
embargo, esto generalmente ocurre en funcionarios del sistema de salud del Estado como
Promotores y Auxiliares de Enfermería; a esto se aúna el que estas medidas no se
realizan en forma efectiva agravándose con que en la mayoría de las comunidades hay una
alta incidencia de enfermedades infecciosas y poco o ausente control ambiental,
especialmente con el agua contaminada, disposición de basuras y excretas, contaminación
por humo y con los vectores.
1.1 Los cuidadores:
Funciones y forma de trabajar
Dentro del concepto Cuidadores
se incluye a quienes realizan acciones orientadas al cuidado de las personas en los
procesos de salud y enfermedad. Inicialmente no se consideró la posibilidad de trabajar
con el concepto de sistemas de salud (Oyarse, 1988; Pedersen, 1988), sin embargo la
información recolectada y la revisión bibliográfica posterior, dieron elementos para
seleccionar las siguientes categorías a partir de las cuales se clasificaron a los
cuidadores: sistema mágico religioso, curanderismo, medicina casera y sistema del Estado.
El Sistema
mágico-religioso lo encontramos claramente presente en los Embera, Epena,
Waunana, Cuña, Wayuu, Arhuaco, Piaroa, Curripaco, Panure, Paez, Guambiano y en la
población afroamericana de Nuquí. Este sistema se basa en el principio de un poder
sobrenatural que cura o produce el mal, a través de un agente intermediario y en el que
la dolencia tiene un origen punitivo (Vila de Pineda, Patricia, 1989). El intermediario o chamán
es un verdadero mediador con el mundo de los espíritus procurando a través de la
intensidad dramática del ritual, y de sus habilidades narrativas, que la cultura
suministre a las personas el mito a través de la curación, y de otra parte, que la
curación de las personas se constituya en un instrumento excepcional para reafirmar la
cultura (Taussig, 1982).
Los chamanes de las
comunidades indígenas y afroamericanas visitadas, reciben diferentes nombres: Jaibaná,
Tonguero, Nele, Mamo, Brujo, entre otros. Realizan ritos que les permiten identificar la
causa de la enfermedad (diagnóstico) utilizando sustancias psicoactivas y curar al
enfermo por medio de rezos, plantas y otros elementos rituales (tratamiento). La mayoría
incluye como parte de la curación recomendaciones de índole normativo que los enfermos o
sus familiares deben cumplir para curarse.
El Curanderismo se
define como un saber popular resultante de un proceso de asimilación de la medicina
científica o de descubrimientos propios signados por la cualidad natural en los
planteamientos teóricos de sus prácticas (Vila de Pineda, 1989). A diferencia de los
chamanes, los curanderos no trabajan con fuerzas sobrenaturales sino con técnicas y
medicamentos de farmacopea vegetal que han aprendido de otros especialistas y de la
experiencia propia. Aunque en algunos casos los chamanes pueden atender a las mujeres
durante el parto, la mayoría de las veces esta última actividad es realizada por
parteras especialistas.
La Medicina Casera
es un recurso inicial y tentativo en la restauración de la salud y se caracteriza por
complementar en el hogar el tratamiento médico y tradicional (Vila de Pineda, 1989).
Estas características condicionan su amplia presencia en la mayoría de las comunidades
visitadas. Las madres fueron las personas identificadas como principales cuidadores de
niños y adultos a partir de prácticas de medicina casera. Ellas han aprendido de su
propia experiencia, de sus madres y hermanas y en algunos casos han integrado prácticas y
conocimientos del saber clínico y epidemiológico a través de los representantes del
sistema de salud del Estado.
El Sistema de salud
del Estado se define como el conjunto de funcionarios (promotores de salud,
enfermeros, médicos) y Organismos de Salud. Este sistema se caracteriza por orientar sus
acciones hacia la promoción de prácticas que desde el conocimiento clínico y
epidemiológico se considera que favorecen la salud y previenen la enfermedad, tales como
el saneamiento ambiental, la higiene personal, la aplicación de vacunas y el uso de los
servicios de salud. En éste los cuidadores también realizan actividades curativas a
personas durante los procesos patológicos a través de programas nacionales para el
control de enfermedades como la malaria, la diarrea (EDA), las infecciones respiratorias
(IRA), la tuberculosis y las enfermedades de transmisión sexual entre otras.
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