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ENTREVISTAS
ENTREVISTA
# 1
Septiembre
10, 1994.
ENTREVISTÓ
: Leonardo Montenegro.
TRANSCRIBIÓ
:
Leonardo Montenegro.
FECHA
: Septiembre
20, 1994.
VERSIÓN
: Abril, 1995.
Sinceramente me da mamera hablar de
Paraíso. Después de haber estado siete años en ese mierdero no
quiero ni acordarme, uno sale detestando ese sitio, pero ¿sabe? hace quince días estuve
almorzando allá con Fernando y Ricardo se sentó a hablar con nosotros y me contó que
tiene como veinte demandas laborales... ¡pobre!
Cuando yo entrevistaba, trataba de buscar gente
que jamás fuera a poner una demanda, que digamos el dinero le interesara en la medida que
le servía para algunas cosas, no gente que pensara que algún día iba a demandar, y
nunca pasó eso hasta que llegó Pablo; es que Pablo no escoge la gente que le gustaba a
Ricardo. Yo aprendí a buscar esas personas que le gustaban a Ricardo, a saber quién sí
y quién no, pero eso cambió, porque mira ahora: ¡veinte demandas de trabajo! eso es una
cosa tenaz, eso nunca pasaba a menos que alguien saliera muy emputado por algo, pero la
generalidad de las personas nunca se les ocurre eso, ir a demandar por plata.
- Cuando tú escogías la gente que trabajaba en
Paraíso, ¿por qué la escogías?
Primero porque pensaba que servía para trabajar
allá, porque tenía la suficiente berraquera y carácter para soportar a Ricardo, y el
entorno, alguien que fuera capaz de trabajar allá, después que no fuera fea y que no se
vistiera mal, que a Ricardo no le fuera a dar un ataque cardíaco al verlos por ahí.
A veces me divertía haciendo un test que se
llama Mc Cover, que es un dibujo de la figura humana, es un test rapidísimo porque uno
pone a alguien a pintar una persona y salen rasgos de la personalidad, ¡rápido! uno pone
a alguien a pintar e inmediatamente salen muchas cosas, de agresividad, si están del lado
de la fantasía, si están del lado de la realidad, si van a robar o no, ese tipo de cosas
las ve uno muy rápido, digamos no de una forma acertada cien por ciento, pero sí son
rasgos de personalidad que se perciben rápidamente.
Cuando uno pone a pintar, y comienzan a dibujar
bolitas, palitos, como cuando era chiquito, siempre están hablando:... pero es que yo no
sé pintar, pero es que yo no sé qué, y de todos modos dibujan de una
forma, cogen el lápiz de una forma, la presión que hacen sobre la hoja es suave o no es
suave, lo que dicen, dónde lo sitúan en la hoja también es importante, son rasgos de
personalidad, rápido, no es el estudio profundo del Roschard pero sí sirve, uno dice
éste está como en las nubes, éste está centrado como más o menos, es obsesivo, cosas
así, chiquitas que le sirven a uno.
A mí me daba pesar las entrevistas, en un día
de entrevistas uno hace diez-quince entrevistas y ve gente jodida que necesita el trabajo
y otra que no tanto, pero que no cumplen con los requisitos digamos estéticos de
Paraíso, que uno dice esta persona es pila pero no se puede hacer nada porque
no hay caso, no se puede meter allá de ninguna forma, entonces a veces me daba como una
lástima, a veces me sentía toda hijueputa, de decir no, pero... cómo puedo
ser tan mierda de decirle, sí, yo te llamo, déjame tus datos por favor, no se
qué, y nosotros te avisamos... ¡tenaz! pero no era sólo que fuera feo, a veces
iba alguien todo bonito y no. Por ejemplo una vez fue uno todo bonito y duró dos meses
pidiéndome trabajo todos los días y yo le decía que no, es que no sé, no cuadraba,
¿me entiende? No servía.
- ¿Tú cómo llegaste a Paraíso?
A ver, estaba viviendo en casa de mi papá, y
estaba supermal de plata y necesitaba trabajar, entonces Paraíso quedaba al
lado de mi casa, en esa época era chiquito y yo ya sabía cómo era, ya había ido varias
veces a comer a Paraíso y sabía cómo era.
- ¿Hace cuánto?
En Diciembre del 87. Yo empecé a trabajar en
Enero del 88, sí, fui en el 87 antes que salieran a vacaciones, me acuerdo que tenía un
amigo que sabía dónde vivía Ricardo y pedí que me prestaran un carro, porque yo sabía
como era de elitista, entonces cogí el carro y llegue a la casa de Ricardo, toda... no
elegante pero sí toda gomelita, entonces hola Ricardo, cómo estás, no se qué,
mira, a mí me gustaría trabajar allá y por aquí y por allá además en esa
época no era tan fácil trabajar allá, eran muy poquitos meseros, eran como veinticinco
y no se movían, casi no había cambios, siempre estaban los mismos, entonces fui y le
dije que tan bonito, que qué rico trabajar allá y Ricardo sí,
buenísimo y además vivía al lado de Paraíso entonces todavía mejor,
me dijo que listo, que apenas entráramos de vacaciones me llamaba, y cuando llegamos de
vacaciones me llamó, y listo empecé a trabajar, ¡de pura mentira! Me conseguí el
trabajo yo solita, como todos los trabajos de mi vida, me los consigo yo sola.
- Y comenzaste a trabajar y ¿qué pasó?
¿Qué pasó de qué? pues nada, comencé a
ganar plata, pero ¡tenaz! lo que pasa es que uno en esa época ganaba lo mismo que gana
ahora, ¡igual! antes de mesera uno se ganaba 300 mil pesos y ahora se gana 300 mil pesos,
pero digamos, antes 300 mil pesos eran un billete ni el tenaz, ahora 300 mil pesos no son
ni mierda, la devaluación ¿has escuchado hablar de eso? ¡tenaz! y uno ganaba superbien,
era impresionante lo que uno ganaba allá.. .yo era toda chiquita, yo tenía diecinueve
años, era virgen, no fumaba, no tomaba, ¡nada! yo era un santo así tenaz cuando entré
a Paraíso, y había un grupo violentísimo, en esa época había meseros que
llevaban un huevo de tiempo y todos eran marihuaneros, periqueros, no, tenaz,
hacían de todo, pero que yo recuerde jamás me ofrecieron droga, ni me lo pidieron, ni
nada aunque me la pasaba con ellos para arriba y para abajo, y era rico, entraba a las
once, ponía los cubiertos, las salsas, arreglaba todo, me sentaba a almorzar.. .era un
sitio tranquilo, no iban gremlins como ahora; Ricardo era igual, siempre ha
sido un neurótico, igual no dejaba comer, igual no dejaba fumar, igual no dejaba tomar,
igual uno comía, uno fumaba, uno tomaba, todos comían en los baños, igual que ahora,
eso sí, per se toda la vida uno comió en el baño. Siempre la comida ha sido la misma
para los meseros.
Yo empecé casi que en el parqueadero, empecé
en un puesto donde se atendía la gente que esperaba para entrar y había unas banquitas
rosaditas afuera para que se sentaran y uno los atendía ahí, les ofrecía refajo o
yuquitas, pataconcitos, ésto lo hacía los domingos, los sábados trabajaba en la puerta,
ayudaba a entrar la gente, es que antes entrar la gente no era tan importante, digamos que
no se necesitaba la superpersona para entrar la gente, había alguien pilo y un cualquiera
que era yo, uno se aprendía las mesas y le decían dónde llevaba la gente y ya, pero
ahora entrar la gente es como lo de más status en Paraíso, pero en esa
época cualquiera entraba la gente, no era como tan dramático, además como que el
narcotráfico no había subido tanto como para que hubiera tantos traquetos y
tener que cuidar tanto la entrada. Yo trabajaba ahí los sábados y los domingos cuando
empecé, era horrible porque era la gente esperando, y uno les ofrecía cosas pero a veces
se cansaban de esperar y se iban sin pagar o se molestaban muchísimo.
El otro día estuve comiendo allá con Fernando
(1)
y él le
contaba a Ricardo que sólo trabajaba con meseras, y Ricardo le decía que él debería
hacer lo mismo, trabajar sólo con mujeres porque las mujeres venden más. Recuerdo que
Paraíso siempre se caracterizó por tener meseras muy bonitas, eran muy
bonitas, éramos muy bonitas. Tenía una fama así tenaz, y de verdad, tú ibas y eran
unas mamacitas, todas salían en propagandas, eran todas lindas las muchachas.
Para conseguir la gente para Paraíso tocaba pensarlo muchísimo y antes
cuando era más pequeño, era muchísimo más selectivo, pero eran 26 personas, ahora son
86-90, es un camello, mucha gente.
- Tú decías que ayudabas a entrar la gente a
las mesas, ¿había una selección de la gente?
¡Toda la vida! siempre; el comedor principal
era la gente linda, rica, famosa, en otra parte eran los feítos, los que Ricardo no
quería que nadie viera, el comedor del segundo piso era un comedor hermosísimo pero ahí
se ponía la gente fea, ahora que lo quitaron y dejaron ahí la caja, les
tocó afuera, con los traquetos. Afuera era un super comedor, era lindo, pero
fuera uno encontraba todo el mundo, no como ahora que es mucho más selectivo, y afuera
sólo se ven los traquetos y todos los levantados del mundo, ¡es
horrible! pero me acuerdo de una vez, me acuerdo que fue una familia de campesinos ¿esta
historia no te la han contado? fue una familia campesina que los hijitos acababan de hacer
la primera comunión y fueron todos divinos: la familia, papá, mamá, los hermanitos y
los dos niños como de doce años, ella con su vestidito blanco y él con el cirio, todo
vestidito, y Ricardo no los dejó entrar ¡hijueputa! yo me acuerdo, se hicieron en una
mesa afuera, pero era una familia divina, ¿cuánto habrán tenido que ahorrar para ir a
Paraíso a almorzar? y no los dejaron entrar, pero nosotros todos queridos con
la familia, es que se veían muy tiernos, ellos querían estar adentro pero no pudieron.
- Descríbeme un
día normal en Paraíso, un sábado por ejemplo, en la época en que tú eras
la jefe de meseros.
Un sábado llega
uno a las once a contar todo lo de la semana, la universidad, las clases mientras monta
cubiertos, arregla las mesas, dobla servilletas, almuerza; me la pasaba hablando con la
gente y de vez en cuando me daba vueltas por el restaurante para ver que todo estuviera
bien y para joder la gente, mi función era esa: mantener a los meseros en orden que
trabajaran bien.
Por la tarde hay un cierto movimiento de
clientes, pero a las seis se comienza a desocupar, a las seis y media está desocupado, a
las siete comienza llegar la gente de la rumba, y se comienza a llenar y a llenar de
gente, y comienza toda la gente a beber desaforadamente y la niña que pone la música
pone esa canción... ¿cómo se llama esa canción? que yo decía que era la canción de
los gremlins por la película de los gremlins en que los gremlins eran todos
bonitos pero les caía agua y se convertían en unos monstruos horribles, se oía una
canción que marcaba como el inicio de la rumba, era esa canción del hijo de Verónica
Castro tal vez te olvides de mí, tal vez me olvide de tí... y entonces yo me
paraba en la barra, me subía a mirar la gente porque era de verdad toda una
transformación pero tenaz porque toda la gente empezaba a cantar, así a voz en cuello
esa canción: y estoy llorando... y comenzaba ese desafore,
cantaban eso y después sí empezaba la rumba, pero ésa, esa canción marcaba como el
límite entre tranquilidad y desafore y ahí empezaba el mierdero, se comenzaban a
emborrachar, a bailar, le tocaba a uno trabajar como en las busetas llenas, no en las
ejecutivas, claro que esas también son llenas, pasar por la mitad de todo el mundo, todos
se emborrachan, todo el mundo pide y pide trago, trago, trago, tanto que me tocó
inventarme el sistema de pague ahora o si no se le volaba la gente, tocaba
cobrarle a la gente de una para que no se le volara. . .la gente empieza con un desafore,
pero yo no sé, finalmente yo dejé de mirar a la gente hace mucho tiempo en
Paraíso, yo dejé de mirar las caras, como que me cansé de las caras de la
gente, como que ¡bah!, yo estaba ahí, les daba trago, ellos se emborrachaban, vomitaban
y se iban.
- Qué
es lo que tu llamas un desafore?
Lo que pasa es que yo pienso que en
Paraíso no hay normas, no sé por qué, no sé por qué, nunca he visto que
en Paraíso haya una normatización sobre la rumba, y es la única parte en
que toda esa gente que es como reprimida socialmente se desafora, y entonces comienzan a
beber como locos, a besarse a abrazarse, a bailar a... se desencadena toda una conducta
sexual en la gente, ¡es impresionante! es pura conducta sexual, yo no sé cómo se les
acaba la represión, porque no es ni siquiera el trago, pues uno toma muchas veces en
muchas partes, pero es que allá.., no sé por qué, como que se desinhibe tanto la gente
sexualmente que. ..yo no sé, hay como una falla en la norma allá, como que no hay, no
hay, no hay nada que cumplir, la gente se sube en las mesas, las viejas van
casi en pelota, claro que eso sí todas igualitas, ¡vestidas! pero van es a mostrarse y a
mostrarse sexualmente ante los hombres, eso es como las películas de la National
Geographic Society. La época de celo de los animales ¡es eso! Allá se les prende como
el fogón a todos y feas y bonitas levantan todos se vuelven así y como que
todos lo dan facil allá. Pues para ver niñas del Marymount y del Femenino
todas reprimidas, tirando en un baño uno dice... ¿recuerdas la pareja
tirando en esta mesa...? ¡Embajador! el tipo se la estaba
comiendo delante de todo el mundo, Carlitos Caycedo aplaudiendo y . ..no sé,
las parejas que teníamos que sacar de los baños, los que teníamos que parar en el
comedor del segundo piso, que uno se acercaba a una mesa, veía solo al tipo y de pronto
la vieja haciéndole sexo oral debajo de la mesa... ¡algo pasa! pero nunca
supe qué era, pero siempre pasaba ¡siempre! no sé.. .además la sexualidad trae
agresividad, trae agresión, finalmente el acto sexual es... uno a veces ve una pareja
tirando y uno no sabe si está disfrutando o está sufriendo, es como una cara
de felicidad pero también como una cara de que lo están matando, ¡es eso!
agresividad...
Yo siempre
pensaba hacer una tesis cuando estaba en la universidad de las conductas de los hombres de
tocarse. . .que no son capaces de ser cariñosos entre sí sino que se agarran a patadas,
no son capaces de ser cariñosos sino a las patadas, yo pienso que allá pasa eso, todo el
mundo comienza a golpearse, a golpearse primero por cariño y luego termina uno golpeando
al otro, que se odian y empiezan a marcar territorio, y es territorialidad y la
territorialidad es una conducta sexual, yo soy dueño de tales hembras y alguien
entró a mí territorio, entonces yo le doy en la jeta Pero sí, son muy agresivos,
además hay unos güevones, ese mono, grandote, ¿cómo es que se llama?
Mauricio. Yo no sé porqué hay gente así, bueno, sí sé por
qué hay gente
así.
- ¿Por qué?
No, eso ya trascendería al tema de la
psicología y no estamos aquí analizando psicológicamente a nadie, pero es como.. .no
sé, me da rabia al verlo, como ¡ah! otra vez éste pendejo vino a pelear
pero hay gente que le encanta pelear, es la única forma que tienen de comunicarse con los
demás, ¡peleando! por eso siempre peleaba él, porque ¿cómo más se comunica con
alguién? ¿cómo más se muestra? ¿cómo más desata su plumaje hermoso para
que lo vean? ¡peleando! Una cosa que pasa con Paraíso es que la gente lleva
sus mejores plumajes; pero a diferencia de la naturaleza, donde los machos son los que
llevan la parte como bonita, los de las plumas bonitas, los del pelaje bonito y todas las
cosas así, en los seres humanos son las mujeres las que se embellecen y se ponen cosas
para que las miren. ¿Tan raro no? ¿Por qué será eso?
- Tú me hablas que se desata una conducta
sexual en Paraíso, que es gente reprimida, pero ¿qué tipo de gente es la
que va a rumbear a Paraíso?
Va de todo, van Uniandinos, Yuppis,
Barbies, y van paisas y caleños y claro a veces traquetos y todos
los judíos ricos, yo no pienso que uno pueda definir el tipo de gente que va a
Paraíso, digamos de igualar la gente que va a
Paraíso, porque digamos que si se desata todo ese caos es porque hay una
fauna toda diversa, se despiertan diversas cosas y digamos que eso
choca contra los otros.
- ¿Qué son Yuppies y que son
Barbies?
Yuppies son los muchachos que ya se
graduaron que hicieron un posgrado, generalmente en el exterior y que tienen un
superpuesto ejecutivo en alguna empresa estatal o privada, entonces se visten de corbata,
de camisas a rayas y eso, pero los fines de semana no ¡claro! pero se les nota lo
yuppies, ya no están en la universidad, tienen alrededor de treinta años y
andan con unas niñas bonitas que está terminando la universidad, trabajan en la bolsa de
valores, cosas así, esos son los yuppies; las barbies son las
niñas lindas que son todas bien puestecitas, bien peinaditas, el bluyincito,
las botas, el body, esas son las barbies, bien peinaditas, con su relojito,
los anillos de oro, diferentes a las que andan con los de la universidad, que tienen
anillos de plata, aretes de plata, no porque no tengan la misma plata de las otras sino
porque todavía no han llegado a ser barbies, sino que todavía salen con
tipos de universidad, todavía no trabajan entonces son como más informales, en cambio
éstas sí son bien puestecitas, pero cuando llegan a Paraíso les da la etapa
de locura.
También van los paisas y los caleños, los
judíos, los judíos jóvenes que rumbean en el segundo comedor, mientras los papás
rumbean en el principal, los señores grandes que van a rumbear los sábados con las
amantes y los domingos van a comer con la esposa.
Imagínate ¿cuántas cosas ví yo allá en
siete años? Me sé la historias de todos, pero no te digo nombres, eso es reserva
del sumario. Otra cosa, digamos, que al restaurante va mucho jet-set,
industriales, gente con mucha plata, judíos ricos, pero no va la clase alta bogotana,
rola, no van los Samper, no van los Santos, no, los Santos sí van pero
digamos que no se la pasan allá, los Pastrana, ni Gloria Valencia de Castaño ni Pilar
Castaño, ellas van de vez en cuando pero digamos que no son clientes de
allá; antes sí iban los ministros y toda esa gente pero ahora ya casi no, desde el
boom del restaurante, desde que Paraíso se volvió ese mierdero
tan grande ya casi no van, ahora se la pasan en El Patio, allá van todos los ministros,
los viceministros, todos los duros de las comunicaciones, es decir va la gente
pesada, pesada del país, todos los que se la pasaban en
Paraíso; ahora a Paraíso va toda la gente que tiene plata pero
que no está en el poder, que tiene mucha plata pero no está en el poder, los judíos
ricos por ejemplo. ¿qué significa ésto?
¿Sábes quiénes se la pasan allá pero que no
van al Patio? Las reinas, reina que se respete está en Paraíso, pero nunca
he visto una en El Patio. Otro que se la pasa metido allá, borracho es el rector de los
Andes, ¡lo odio! él y Sonia Durán de Infante, son de las personas odiadas por los
meseros de Paraíso, esos son de los pocos de la clase dirigente que van
allá, bueno, esos realmente no son dirigentes de nada, ¿Arturo Infante sigue de rector
de los Andes? ¡Pero chévere! un sitio donde rumbea el rector con todos sus alumnos, es
la única parte donde pueden ver al rector los niños de Los Andes, que nunca lo
encuentran en Los Andes, sino en Paraíso rumbeando... y Gloria Zea que nunca
deja propina en Paraíso, en El Patio sí, qué chistoso ¿no? Por ejemplo a
los españoles les encanta Paraíso, al embajador de España le encanta ir a
rumbear a Paraíso, yo creo que no hay sábado que falte, a los europeos les
encanta, a los gringos estadounidenses no les gusta rumbear allá, ellos van a
almorzar.
Todo el mundo piensa que en Paraíso
venden cocaína, y que Ricardo vendía perica, entonces yo monté la
perseguidora para ver si vendía perica y descubrí que no, que
él no vendía perica pero descubrí quién vendía perica.
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ÍNDICE
1
Fernando es el dueño de un
restaurante muy conocido en el medio yuppie bogotano y de las altas esferas
ministeriales (regresar 1)
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