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INTRODUCCIÓN
MARÍA EUGENIA ROMERO MORENO
Este Tomo presenta las etnias que habitan la región de la Orinoquia
Colombiana destacando los aspectos lingüísticos, de relaciones con el medio ambiente,
cultura material, relaciones económicas, sociales y culturales, además de caracterizar
el proceso en que se encuentran estas etnias en la actualidad.
Los grupos humanos de la región de los Llanos Orientales de Colombia
también conocida como Orinoquia y su continuación geográfica en Venezuela
han atraído la atención de historiadores, misioneros, antropólogos y científicos de
diversas disciplinas en diferentes períodos. Ellos han estudiado los procesos de
ocupación del medio, las relaciones entre las culturas nativas y los inmigrantes europeos
desde diferentes ópticas, con metodologías y objetivos diversos, al igual que con
variados conceptos acerca del destino de la información recogida.
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
Hemos asumido la elaboración de las monografías sobre los grupos étnicos
de la Orinoquia Colombiana teniendo en mente una labor didáctica y de divulgación
cultural no necesariamente dirigida a profesionales de las ciencias sociales ni a
los especialistas de la antropología y de la etnología sino para el público en
general que, dadas las condiciones de desarrollo actual del país, desconoce
los valores de
la identidad étnica y cultural e ignora los procesos de formación de la sociedad actual
(1).
Desearíamos que esta obra fuera
utilizada y examinada en toda su extensión por los docentes de escuelas y colegios del
país además de que llegue especialmente a las comunidades indígenas a las cuales
se refiere y a los demás grupos étnicos del país, pues ha sido preparada para ellos.
Por ello, en
una labor de síntesis, hemos tratado de presentar aspectos de la historia, la cultura y
la organización de cada grupo con evidencias derivadas de la literatura consultada y de
la experiencia en el terreno.
Las monografías se refieren, en primer lugar al grupo étnico llanero-colono y a las distintas etnias de ascendencia aborígen a saber: Achagua,
Amorüa, Chiricoa, Cuiva, Curripaco, Guahibo-Sikuani, Guayabero, Macaguane-Maciguare,
Piapoco, Piaroa, Sáliba, Úwa (Tunebo) y Yaruro, que son presentadas en orden
alfabético.
Creeríamos
que después de la recopilación conocida como el Handbook of South American Indians, la Introducción a la Colombia Amerindia (ICAN 1987)
y Herederos del Jaguar y la Anacónda (1982) la
colección de la cual forma parte este Tomo véndrá a constituir un esfuerzo
de divulgación y recopilación del conocimiento de los distintos grupos indígenas del
país, y en este caso, de los grupos étnicos de
la Orinoquia Colombiana. La antropología y la etnología son disciplinas
eminentemente históricas esto es, que mediante el tratamiento diacrónico de los hechos
sociales pretenden explicar porqué un grupo se comporta de una o de otra manera; la
disciplina analiza el tipo de relaciones que un grupo humano guarda con el medio y con
otros grupos. La postura del investigador al abordar estas realidades se ha basado en la
objetividad con la finalidad de conocer las diversas formas de interpretación de la
naturaleza, de organización y de subsistencia de dichos grupos étnicos. Debido a
distintos procesos que serán examinados a su debido tiempo ninguna de las etnias de los Llanos Orientales de Colombia
permanece en la actualidad completamente alejada del contacto con la sociedad nacional.
Más bien por
el contrario, la mayor parte de ellas acusan graves y preocupantes situaciones de
deterioro físico y cultural de arrebatamiento e invasión de los territorios ancestrales,
de crisis en la identidad y organización política; aún los grupos aborígenes son
vistos con una actitud generalizada de superioridad por parte de la sociedad nacional que
desafortunadamente ya iniciándose el siglo XXI no ha cambiado.
Las formas
antiguas esto es, coloniales de dominación: esclavitud,
vasallaje, servidumbre, endeudamiento,
adoctrinamiento, han sido sustituidas por otras;
algunas de ellas permanecen; entre estas, por ejemplo, el endeudamiento, la servidumbre y
el adoctrinamiento religioso.
Nos referimos específicamente a la concepción del
blanc
o
(2)
hacia
el indígena: para el blanco el indígena sigue
siendo
el
irracional, tal como aparece en la novela y la
crónica del siglo XVI o del siglo XIX.
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Jovenes
Sikuani, 1984
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Creemos que el papel de la España conquistadora y colonizadora debe
examinarse y analizarse con toda exactitud acudiendo entre otras fuentes a los
cronistas y a archivos que aún permanecen sin consultar y observando los resultados
históricos que tuvo dicho proceso:
La obra civilizadora de España es un mito que no merece ser refutado.
España no ha comprendido nunca la diferencia radical entre colonización y conquista.
España fue un pueblo esencialmente conquistador; cuando vencía a los indígenas, su
preocupación única era explotarlos sometiéndolos a un régimen por tal modo autoritario
que puede decirse que ella misma apresuró el movimiento de independencia.
(Gil
FortouL José.
En J. Jaramillo Uribe, 1989, pág. 164).
La expansión territorial de hatos y haciendas sobre los territorios
indígenas hacia el siglo XIX vinó a completar el desastre demográfico que se había
iniciado con la invasión y conquista del Llano. (Dane, 1970 págs. 11-16).
La etnografía histórica utiliza
el método histórico comparativo con la finalidad de identificar los componentes
individuales de grupos étnicos. Permite examinar procesos internos que determinan las
condiciones económicas y sociales así como las relaciones e influencias culturales de
otros grupos étnicos.
Hemos partido
del supuesto de que un grupo étnico es una
comunidad de individuos que tiene su autoidentiflcación,
(etnó
nimo), su nombre propio y son:
Conocidas como comunidades estables,
existentes bajo el mismo nombre durante muchas generaciones. La autoconciencia étnica es
el resultado del desarrollo histórico donde existen aspectos socioculturales,
comportamientos, lenguaje y vida cotidiana común.
(Bromley, Yu. 1986, págs.
9-12).
En la autoconciencia étnica de los miembros de
un
etnos
concentra al parecer ideas sobre la comunidad de territorio (tierra nativa), lengua,
rasgos distintivos de la cultura y de la mentalidad. (Bromley, Y. l
oc. cit.). Existen diversas formas mediante las
cuales un grupo puede perder su
autoconciencia
étnica.
La
evidencia histórica nos muestra que en el Llano existían
hasta
donde el proceso histórico lo permitió grupos étnicos especializados y asociados
a determinadas formas productivas y comerciales de intercambio. (Romero M. E. y Claudia
1989 págs. 100-104). Los
Guahibo-Sikuani
y
Achagua,
por
ejemplo, crearon mecanismos de cooperación y reciprocidad que les permitieron
aprovechar conjuntamente microambientes con otros grupos culturalmente diferentes.
(
Arvelo
, Nelly, 1989 pg. 160).
Las
alianzas matrimoniales interétnicas no sólo tienen consecuencias sociopolíticas sino
que fomentan la interculturación y el multilingüismo, lo cual hace inteligible la amplia
difusión de técnicas, estilos, modas, creencias religiosas a lo largo y ancho de la
cuenca del río Orinoco.
(Arvelo, Nelly. 1989, pág.
159).
Alguna evidencia etnológica reciente
permitiría
plantear hipótesis respecto a las relaciones interétnicas entre estos grupos:
En
el Resguardo de Caño Mochuelo existe el intercambio al interior de las comunidades
ubicadas en una misma región, así como entre indígenas de sabana. Productos agrícolas
son
intercambiados por utensilios, artesanías, elementos de uso diario que producen unas
comunidades y otras no"
(Cider. 1989, pág. 148)
Existieron pues, diversos vínculos de solidaridad y por supuesto
competencia regional y distintos niveles de integración regional relaciones que,
creemos, no han sido estudiadas con amplitud. Esas cadenas de intercambio económico,
social, religioso y ceremonial estructuraban las relaciones de grupos
étnicos
de
distinta procedencia:
Arawak, Muisca
(
U`
wa),
Sáliba,
Guahibo y Caribe.
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CAPÍTULO
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1. Las
monografías no son uniformes en su contenido estructural y no han pretendido serlo;
existen diversas razones para ello. De algunos grupos no existe suficiente información o
la que existe ya ha sido publicada.
(regresar
1)
2.
Blanco no es necesariamente una categoría étnica.
En la sociedad del Llano más bien, se refiere a una clase económica y social que detenta
los medios de
producción, ganados, fincas, etc. No
sobra explicar que en el proceso de
descomposición de las etnias regionales el indígena ha querido y quiere
convertirse en blanco y adquirir todo lo que
ello representa.
(regresar 2)
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