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(Continuación
capítulo Achagua)
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Tomado de:S. Mora
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Creemos
que el valor de conocer el manejo del medio que tenían los grupos prehispánicos tiene
una inmensa importancia, para deterrar, de una vez por todas, la implantación de un
modelo andino de desarrollo para las sabanas orinoquenses.
MITOLOGÍA
Y ORGANIZACIÓN SOCIAL
TRADICIONAL
Los cronistas
nos han dejado algunas contribuciones que permiten describir la mitología y organización
social de este grupo. Prácticamente nada de ésto existe en la actualidad.
Tienen
dioses para: las labranzas Jarrana-minani; para
las riquezas Baraca; para el fuego Cuisiabiri;
para los temblores Prurisana.
(Rivero, J.. op. cit., pág. 117).
Aparentemente la confusión etnohistórica que existe en la mitología Achagua se debe a que los han tomado por otros
grupos. Rivero y Morey anotan
nombres
ligeramente distintos para los dioses. Sinembargo, es posible mencionar al menos algunos
de ellos:
Había un
creador llamado
Cuaygerri que quiere decir Aquél que todo lo
sabe y un número determinado de dioses menores. El dios de las huertas era Jurrana-mínarí Cuísíaberrí era el dios del
fuego. Tarraí era la diosa de las tempestades; Eno el dios del trueno. Se menciona una madre
creadora llamada Tabamínarro, Urranadua;
Ibarrutua era la madre de la estrella vespertina (?).
Otros dioses eran un
espanto llamado Curruícay o lbíquiacasíba, que podría ser un
espíritu del mal. Había gnomos Llamados Gubaímigerrí
La impresion es de que el mundo Achagua estaba habitado por una variedad de seres
distintos a los humanos.
(Morey,
N., op. cit., pág. 161).
Sus
mitos incluían un relato sobre la inundación
de la cual se salvaron algunos de sus ancestros. Este mito es común entre otras
etnias llaneras como los Sikuani y los Yaruro.
Eran exógamos, patrilineales y
poligínicos o monogámicos.
La poliginia estaba destinada
solamente
a los nobles y caciques.
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