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42. VISION GENERAL DE LA
EDUCACION
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MARTHA INES HERNANDEZ HERRERA
Investigadora de la Educación y la Cultura
Coordinadora de Gente Entintada del Litoral
Corporación Cauces
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COMUNIDADES DE
SAN FRANCISCO
Fotografía Diego Arango
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Para hacer una caracterización de la educación
en el litoral Pacífico, es necesario dar un vistazo a dos grandes aspectos:
La educación como proceso de
transmisión ancestral de conocimientos entre los habitantes de la región, y
La
educación corno un servicio social ofrecido por el estado y por el sector privado.
L
as
comunidades del Pacífico han tenido que construir y transmitir a las generaciones más
jóvenes, un conocimiento vital para su supervivencia en un medio en donde la selva, el
agua, los animales, la lluvia y el sol, imponen difíciles condiciones de vida y en donde
la relación hombre - naturaleza es muy frágil. En este ambiente tan exuberante, tan
lleno de contrastes y colorido, logran convivir indígenas, negros y mestizos, acumulando
y compartiendo saberes.
Las comunidades afroamericanas aprendieron de
los indígenas un conocimiento profundo sobre botánica, manejo de hierbas, curaciones y
magia. Las mujeres parteras perpetúan sus prácticas de atención a las madres y niños,
a través de otras mujeres que les sirven de auxiliares durante su proceso de
aprendizaje.
Los orfebres adoptan jóvenes en sus casas corno
aprendices que, de acuerdo con el desarrollo de sus habilidades, pasan a la categoría de
Oficiales y luego, con los años y la práctica, a la de Maestros,
categoría asignada por el reconocimiento de la comunidad.
Los mineros van al monte a miniar en
compañía de sus mujeres e hijos, y en esta labor hay una sincronizada dIvisión del
trabajo en la que participa todo el núcleo familiar y en la que el niño, de acuerdo con
su edad y habilidades, pasa por los distintos roles de esta labor.
El cortero incorpora a sus hijos varones, desde
temprana edad, en todo el proceso del corte de árboles: la clasificación por especies,
los tamaños y dimensiones para el corte, la época y mes en que es propicio hacerlo, el
acarreo de las trozas y, luego, su transformación en bloques de madera. A su vez, las
mujeres enseñan a sus hijas a cultivar la tierra y a preparar los alimentos.
El pescador enseña permanentemente a niños y
jóvenes a tejer las redes, a reparar las canoas, a interpretar los movimientos del agua y
de los vientos y a conocer los ritmos de vida de los peces.
También, en las horas de descanso y reposo, se
cuentan historias fabulosas de amores, pasiones, alegrías, castigos y muertes, en las que
se transmiten códigos de comportamiento que rigen la vida de estas comunidades,
complementados con el baile, los arrullos, los alabaos, las décimas y los juegos, entre
otros.
La relaciones de solidaridad, de colectividad y
de respeto a los pactos sociales se expresan claramente en las mingas, cambios de mano,
repartición de las cosechas, caza o pesca, el uso de la tierra, las minas y los bosques;
en el compadrazgo, en el juego de los niños y en la conformación de la familia
extensa, en la cual es evidente que la responsabilidad del cuidado de los niños es
compartida por todos los adultos de la familia.
En todas estas prácticas sociales la educación
es espontánea, vivencial, dinámica y real, ya que surge de necesidades y motivaciones
concretas planteadas en la vida cotidiana de la gente. En este proceso convergen la
tradición oral y otros elementos culturales.
Un vestigio de la
educación ancestral del Pacífico (aunque transformado por la educación formal), son las
Escuelitas de Piripipí, mejor conocidas como Escuelas Populares de
Buenaventura; surgidas a mediados de la década de los cuarenta como solución comunitaria
pata enseñar a leer, escribir y dominar las operaciones
matemáticas a los niños que no podían asistir a las escuelas
(1)
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En el bachillerato
la tasa de escolaridad es del 23%: funcionan 75 colegios, de los cuales 33 ofrecen alguna
diversificación; además, 32 de ellos no cuentan con el bachillerato
completo y están ubicados, por lo general, en zona rural.
(2).
El puntaje del
examen del Estado para ingresos a la universidad está por debajo del promedio nacional,
lo cual determina el bajo índice de estudiantes que llegan al nivel universitario.
Ocho universidades ofrecen sus distintas
carreras en la región, con programas presenciales y a distancia, pero la formación
profesional y técnica que requiere el Pacífico para afrontar los retos del desarrollo es
todavía muy deficiente.
Los índices de
población iletrada son alarmantes y están considerados entre los más altos del país:
43% en zona rural y 20% en zona urbana.
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PUERTO SAIJA
Fotografía Alberto Sierra
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Otros aspectos que caracterizan especialmente la
educación primaria y secundaria en esta región son:
Los contenidos curriculares son los que
el Ministerio de Educación ha puesto en práctica desde la reforma educativa de 1978. A
pesar de que, actualmente, se habla de flexibilización curricular y su
adaptabilidad a las condiciones del medio, en escuelas y colegios del Pacífico no
se estudia la historia de las Minorías Nacionales, en este caso de las comunidades
afroamericanas e indígenas. No se trabaja sobre textos de las ciencias sociales que
involucren la historia, la geografía y la cultura de estos pueblos, lo cual está
generando comportamientos de desarraigo y negación de sus ancestros en la población
joven.
La educación es poco atractiva para
niños y jóvenes porque es teórica, libresca, memorista y porque la evaluación se
utiliza como mecanismo de coerción y poder del maestro sobre los estudiantes, olvidando
los conocimientos prácticos que la educación ancestral ha propiciado y lo lúdica y
gozosa que puede ser la educación cuando se estimula la curiosidad del niño.
La educación formal se ha restringido a
espacios cerrados, que muchas veces no reúnen las condiciones mínimas para el trabajo
escolar, con mobiliario rígido e incómodo en el cual el estudiante debe permanecer entre
cuatro y seis horas callado y quieto. En contraste, están los múltiples ambientes
comunitarios y el entorno exuberante, en el que hay tanto que aprender y en donde el
vigor, la vitalidad y los movimientos de los muchachos son otros aspectos que
garantizarían una educación activa y participativa.
La
educación formal presenta ciertas dificultades para abordar la formación hacia el
trabajo, porque no ofrece un tratamiento adecuado a la gran cantidad de estudiantes -
trabajadores y porque las pocas modalidades que se ofrecen en bachillerato, no tienen en
cuenta las prácticas laborales tradicionales, ni la versatilidad de una formación en los
varios trabajos para los cuales debe estar preparado el hombre del Pacífico por las
necesidades que plantea el medio. Estos jóvenes son formados para el empleo (magisterio,
comercio, etc.), al cual pocos tienen acceso por ausencia de oferta de trabajo. Con este
panorama, el joven no tiene otro camino que emigrar, generalmente hacia el interior, a las
ciudades en las que las condiciones le resultan muy difíciles. A menudo logra, en el
mejor de los casos, incorporarse a la economía informal, cuando no a engrosar los
problemas de delincuencia, prostitución, drogadicción y otras formas de
descomposición social en áreas urbanas.
(3)
La administración de la educación es caótica,
ya que en ella intervienen los gobiernos municipal y departamental, el Ministerio de
Educación y la educación contratada a través de la Iglesia, lo cual diluye las
responsabilidades y dificulta la coordinación de acciones conjuntas que garanticen una
mayor eficacia en la administración de los recursos educativos.
Sin embargo, a pesar de las dificultades
planteadas, se están realizando experiencias educativas que buscan transformar este
panorama. Entre estas podemos reseñar el programa Escuela Nueva del Ministerio de
Educación Nacional, la Post - Primaría Rural de la Fundación para la Aplicación y
Enseñanza de las Ciencias (FUNDAEC), el programa Líderes del Pacífico de
la Universidad del Valle y el movimiento Gente Entintada y Parlante del Litoral
Pacífico, esfuerzo conjunto de la Universidad del Valle, C.VC. - PLADEICOP y la
Fundación Habla/Scribe.
La perspectiva
futura de la educación en el litoral no puede ser otra que la de enriquecerla con todos
los elementos de la cultura, el trabajo, la organización social y la tradición oral,
para entablar un diálogo y cumplementación permanente entre los saberes populares
regionales y los conocimientos científicos universales; transformar las metodologías del
trabajo escolar con prácticas participativas y democráticas, que involucren a toda la
comunidad y reivindiquen su pedagogía social; valorar la educación como una práctica
social que articula y facilita el desarrollo de las comunidades desde la perspectiva del
ambiente, tanto humano como ecológico; propiciar el fortalecimiento del sistema local de
educación en el que se combinen los recursos estatales, los de las organizaciones no
gubernamentales y los comunitarios, en concordancia con los criterios de participación y
autonomía regional para una mejor gestión educativa; y enfrentar un reto colectivo para
lograr una educación más acorde con la vida y el desarrollo. En muchos de estos aspectos
ya están trabajando el Movimiento Pedagógico Regional y grupos de base que creen en un
mejor presente y futuro para los habitantes de este inmenso litoral.
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1. Hernández H. Martha I., 1991. Diagnóstico de las Esencias
Populares de Buenaventura., Foster Parents International, Buenaventura, 1991. Documento
fotocopiado. (Regresaar a 1)
2. Hernández Martha y Junco
Mercedes, Situación General de la Oferta de la Educación Media en el Litoral
Pacífico, Cali, 1988. Documento fotocopiado. (Regresar a 2)
.
3. Castrillón
Carlos, Gaviria Myriam, Hernández Martha, Hoyos Julia y Junco Mercedes,
Cualificación del Bachillerato en el Litoral Pacífico, Universidad del
Valle, Cali, 1991. (Regresar a 3)
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