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INDICE
Introducción.
CAPITULO I
Descubrimiento y Exploración
CAPITULO II
Montañas
CAPITULO III
Sierra Negra Bobalí Ocaña
CAPITULO IV
Nevado del Tolima Huila Guanacas El Puracé
CAPITULO V
Montañas de María Torrá Tatamá Farallones de Cali Baudó Serranías de Panamá EI Picacho Chiriquí
CAPITULO VI
Los Llanos Montes del Caquetá Volcanes de lodo Volcanes de Turbaco
CAPITULO VII
Los ríos El Magdalena El Cauca El Patía El Sumapaz El Bogotá El Salto de Tequendama El Sogamoso El Saravita Laguna de Fúquene
CAPITULO VIII
El Cauca El Nechí El San Jorge Río Viejo Boca de Ceniza Desembocadura del Magdalena El Sinú El Atrato Río Sucio El San Juan El Truandó El Napipí
CAPITULO IX
El Orinoco El Guaviare El Atabapo El Rionegro Maipures El Casanare El Meta El Chagres El Bayano El Tuira
CAPITULO X
Golfo de San Blas Laguna de Chiriquí Mareas Golfo de San Miguel El Mícay El Izcuande El Patía El Patía EL Telembí El Tequendama Laguna de Guatavita La Cocha ó Gran Lago Se los Mocoas El clima
CAPITULO XI
Lluvias y enfermedades Flora y fauna Palmeras y helechos Bambuseas y bejarias Quina y guaco El Curare Orquídeas Mamíferos Aves Saurios Peces
CAPITULO XII
Etnografía Los Guaymies Costumbres Los Cunas o Cuna Catíos, Nutabes y Tahamies Los Pijaos Los Yareguies Los Arhuacos Los Motilones Los Arhuacos Los Goajiros Raza y lengua
CAPITULO XIII
Los Goajiros Ritos y ceremonias Los Tunebos Los Otomacos Misiones Los Salivas Tribus salvajes Záparos Tribus salvajes Migraciones Maipures y Caribes Tipos actuales Pastusos Antioqueños
CAPITULO XIV
Panameños Poblaciones San Agustín Neiva, Purificación, El Guamo Ortega, El Chaparral, El Espinal y Girardot Fusagasugá, Nemocón, Zipaquirá Funza Bogotá Caminos y ferrocarriles Fómeque, Cáqueza y Los Llanos Villavicencio y San Martín
CAPITULO XV
Girardot IbaguéAmbalema Lérida Honda Mariquita Villeta Guaduas Pacho Nare Río negro Mariquita Puerto BérrioFerrocarril de Antioquia Valle del Opón Puerto Wilches Tunja Boyacá, Guateque, Pesca, Paipa, Duitama Sogamoso Soatá Ch
CAPITULO XVI
Málaga Piedecuesta Sube Los Santos Ubate Chiquinquirá Caldas Saboya Villa de Leiva Moniquirá- Puente Nacional Vélez Socorro Charcalá San Gil Barichara Zapatoca Girón Bucaramanga Los Llanos Concepción Pamplona Chinacot
CAPITULO XVII
Palmira, Buga, Tulúa, Roldanillo - Cartago Anserma Pereira-- Manizales Marmato Supía- Riosucio Pácora - Arma Aguadas Sonsón Abejorral Santa Bárbara Sopetrán San Jerónimo Evéjico Medellín Medellín Envigado -Itagüí Santa R
CAPITULO XVIII
Sabanilla, Salgar Puerto Colombia y Santa Marta Dibulla Riohacha Portete Bahía Honda Soldado Valledupar y San Juan de César Codazzi Chiriguana Cartagena Burú Bocagrande Islas de San Andrés y Providencia El Chocó - Quibdo U
CAPITULO IXX
Nóvita Buenaventura Micay Izcuandé Gorgona - Almaguer El Patia Castigo Tuquerres Pasto Pasto Barbacoas Tumaco Ipiales Cabo Mangles Caquetá Boca del Toro David, Pedregal. Cañofístola, Alanje, Bugabita Los SantosSantiag
CAPITULO XX
Chagres Matachín Manazanillo Colón Istmo y canal de Panamá San Blas Chepo Putricanti - Puerto escocés - Santa Maria - Cana El Darien Yavisa Pinogana san Miguel
CAPITULO XXI
Proyectos de canales San Pablo Enfermedades Terrenos baldíos Frutos y alimentos Agricultura Agricultura y Ganadería Animales y Ganadería
CAPITULO XXII
Minas e Industria Comercio exterior Aduanas y movimiento mercantil Vías de comunicaciones Vapores y Ferrocarriles Correos Instrucción pública - Prensa Criminalidad - Organización política
APENDICE
Apéndice
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Los ríos - El Magdalena - El Cauca - El Patía - El Sumapaz - El
Bogotá - El Salto de Tequendama - El Sogamoso - El Saravita- Laguna
de Fúquene
corrientes orientales, Orinoco, Amazonas, y Paraná, puesto que
rueda íntegro en territorio colombiano. En tesis general, el
movimiento de sus aguas se verifica de Sur a Norte, siguiendo el
eje longitudinal de los Andes. La vaguada principal se abre casi cu
línea recta de las mesas vecinas al Ecuador, hasta el mar de las
Antillas, a través de nueve grados de latitud.
La fuente original del río Magdalena brota en el macizo de
Colombia, que es atravesado por el 2º grado de longitud
septentrional, entre los dos elevados grupos que señorean los
volcanes de Puracé, al Norte, y de las Animas, al Sur. El nudo de
ese macizo es un notable centro de diramación de aguas; en tanto
que los arroyuelos del alto Magdalena huyen hacia el Noreste, y
los del río gemelo, el Cauca, descienden con rumbo Norte, otros
gayes ó torrentes corren al Este a formar el Patía, tributario del
Pacífico, y hacia el Sureste vense los que originan al Caquetá,
uno de los brazos del gran río Amazonas. Pequeños pantanos ocupan
esta parte de la mesa, llamada Páramo del Buey
(1)
, los cuales se cambian en
invierno en un lago irregular que da cierta especie de continuidad
a las linfas del Magdalena y el Caquetá. Dos de esas lagunetas
sirven de receptáculos superiores a emisarios que se reúnen bien
pronto en un vasto circo para formar el Magdalena, río que en
seguida se desliza en estrecha grieta ó boquerón abierto entre la
Peña grande y la Peña chiquita, para ir a precipitarse en salto de
un centenar de metros de altura, descendiendo Iuego de cuenca en
cuenca por medio de un rosario de raudales.
Cada valle le envía un afluente, y cuando logra salir del
corazón de las montañas, se encuentra con el río Suaza, que por la
orientación de su valle tiene derecho a ser considerado como el
río principal, a la vez que su caudal es superior a 300 metros
cúbicos por segundo
(2)
. Casi doblado en volumen por el Suaza, el
Magdalena, que mide de 2 a 3 metros de profundidad, aquí y allá
interrumpido por saltos y raudales, ofrece, no obstante, algunas
porciones navegables, aunque amas de 1,900 metros de altura
(3)
. En Neiva, donde su lecho
no esta ya sino a 550 metros de altitud
(4)
, alcanzando a veces hasta 200 metros de
anchura aun en estiaje, puede principiar la navegación regular al
vapor, bien que estos barcos se detienen de ordinario cerca a la
confluencia del Saldaña., que desciende de los montes de la
Cordillera central
(5)
, y aumenta casi en un tercio el venaje
medio de las aguas reunidas.
En el repentino codo de Girardot el río choca contra los
contrafuertes de la mesa que soporta a Bogota y gira hacia el ocaso
antes de tornar a su rumbo del Norte. Es allí donde concluye, desde
el punto de vista comercial, el curso puramente colombiano del río,
y principia el Magdalena conocido por los viajeros. Dos; ríos menos
desconocidos que otros mas abundantes,. gracias a la vecindad de la
gran ciudad colombiana,. desaguan en el Magdalena, arriba de
Girardot: el Fusagasuga ó Sumapaz y el Bogota, juntos notables por
los grandiosos espectáculos de sus hoyas. El Sumapaz, que nace en
un vasto circo formado por el arco de los montes nevados
temporalmente, atraviesa luego diversas cadenas; en período
geológico relativamente reciente no tenía aún curso continuo. A la
altura de 3,500 metros, en el circo de Sumapaz, se extendía un
primer lago, origen del gave superior. A 2,000 otro con
ramificaciones proyectadas a todos los valles laterales, llenando
una cuenca donde hoy se reúnen muchos; ríos; en fin, un tercer
lago, a 1.000 metros de altura, quedaba separado del valle del
Magdalena por un estrecho cordón de montañas. Otros lagos, de que
no quedan sino restos en las combas superiores, sembraban toda
esta región
(6)
.
Brechas de erosión excavadas a una gran profundidad por las aguas
del río Sumapaz vaciaron gradualmente los tres lagos; pero ciertos
desfiladeros ú hoces del río, aún inconcluso, tienen el aspecto de
simples grietas. Una de ellas, la de Pandi ó Icononzo, se ha hecho
famosa por su puente natural, formado por una roca de asperón
enclavada entre los dos labios del abismo, sobre una arcada
pizarreña; el fondo de la hendidura, en la que revolotean los
pájaros guapacos (steatornis), queda a mas de cien metros abajo de
los labios de la hoz, y la profundidad ocupada por el agua en ese
espacio vertical es de 15 a 18 metros por término medio
(7)
. Aguas abajo de la
segunda cuenca lacustre, él boquerón forma una garganta mas
extraña aún; en la parte superior las dos paredes casi se apoyan
una contra otra, en tanto que se excavan a plomo hacia la base para
dar paso a la corriente. En fin; una tercera hoz, el Volador
(8)
, permite a las
aguas del Sumapaz alcanzar la vaguada del Magdalena.
El Bogota, lo mismo que el anterior, surca también una cuenca
lacustre, la "Sabana," en una de cuyas extremidades esta hoy la
capital. Llegado hacia el Sur
(9)
de esa elevada terraza el río, ahora
llamado Funza, arrastra con pereza linfa amarillenta sobre un suelo
apenas inclinado, entre pantanos que desbordan en invierno, siendo
fácil desecarlos por medio de sangrías abiertas hacia los valles
inferiores
(10)
.
Al acercarse al reborde de la terraza, en Tequendama, el río, que
mide unos cincuenta metros de anchura, precipita su curso entrando
a estrecha y tortuosa hoz; no esta sino a 2,210 metros de altura,
435 bajo el nivel de Bogota, cuando alcanza el borde de la mesa, y
cae 145 metros, ó sea al abismo del valle, del cual los vapores
reunidos en espesas nubes se elevan sin cesar, desde las nueve de
la mañana, en forma de poderosas volutas irisadas por el Sol
(11)
. De los
baloncitos
(12)
ó
muros naturales que se hallan en las rocas de los costados se
trata siempre de distinguir, a pesar de la bruma, la masa de agua,
que cae primero sobre una corníza que esta a ocho metros de la
arista superior, y luego rebota en arco parabólico hasta el fondo
del abismo. Árboles coposos se estrechan sobre los labios de la
sima, flores espléndidas nacen en ésta atmósfera nebulosa, y en el
fondo se distinguen helechos arborescentes y otras plantas
tropicales, de donde el exagerado dicho de " que el río Bogota
salta de la zona templada a la tropical"; el misionero Gumilla
manifiesta que ignora la altura de la cascada, pero la supone "de
dos leguas mas ó menos (Orinoco ilustrado)
(13)
. El panorama de este salto
formado por una columna líquida tres veces tan alta como el
Níagara, con volumen de 120 metros cúbicos por segundo, es en
verdad maravilloso
(14)
, y se comprende por qué los antiguos
Muíscas iban a ese lugar a adorar las fuerzas de la naturaleza;
según sus leyendas, el dios Bochica
(15)
abrió esa salida a las aguas que antes
señoreaban la llanura de Bogota, dando así a sus adoradores
tierras para el cultivo y por ende cosechas para los graneros.
Abajo de la catarata, el río, siempre salvaje, gana el Magdalena
por un rosario de raudales innavegables; en este corto espacio de
un centenar de kilómetros la inclinación del lecho pasa de 1,780
metros
(16)
.
Después de la boca de ese tributario, el Magdalena penetra en un
desfiladero de 130 metros de anchura, en el cual se ha podido
tender un puente colgante, último de los que franquean actualmente
(1892) al gran río colombiano
(17)
. De Girardot a buda el nivel del río
disminuye de un modo regular de 280 a 200 metros
(18)
; pero cerca de Honda, en
Pescaderías, varios rápidos ó raudales lo disminuyen bruscamente,
formando caídas y torbellinos muy peligrosos para la navegación
(19)
; aun abajo de
ellos los barcos de vapor no pueden remontar la corriente sino con
gran trabajo, a causa de su violencia y de sus bruscos meandros; la
interrupción que así se produce cerca de Honda no mide menos de 25
kilómetros, y para facilitar la comunicación entre el valle del
alto Magdalena y el Magdalena central, se ha construido una vía
férrea en su banda occidental. La caída total del río en los
desfiladeros de Honda alcanza a 35 metros de altura vertical
(20)
.
Abajo de esos raudales las aguas aún conservan carácter
torrencial hasta la boca del río Nare y el "estrecho" ó angostura
de Carare, desfiladero de 2 kilómetros de longitud, por el cual
pasa el río oprimido entre paredes rocallosas que no distan sino
125 metros en el punto mas estrecho, por donde en el invierno,
cuando 5,000 metros cúbicos se atropellan cada segundo en la
estrecha cisura, la profundidad del río llega a 30 metros
(21)
. En otro tiempo la
angostura era menos peligrosa en invierno, porque una parte del
aguaje tomaba por un antiguo cauce, la Madre Vieja, para reunirse
mas abajo al río. El desfiladero de Carare marca un cambio de
régimen; el Magdalena se ensancha y se polifurca para rodear islas
selvosas; pantanos orlan sus riberas, y las lagunas, antiguos
brazos del río principal, redondean sus hemiciclos reguIares en
medio de la selva, a derecha é izquierda de la corriente viva. A
cada creciente varían los fondos y los canales; a menudo los
vapores se ven demorados y aun detenidos en su viaje. Palizadas se
forman aquí y allá semejantes a las que obstruían en otro tiempo
al Mississipi y al río Rojo, y los troncos sueltos, hundidos en el
lodo, amenazan los barcos con sus mamas aguzadas por la corriente.
A esta parte del río le valió el nombre de Madera, que le dieron
los conquistadores españoles
(22)
. En varios sitios la anchura del
Magdalena sube a 2 kilómetros; y los principales afluentes que
recibe son el Carare, el Opón y el potente Sogamoso. El Carare
(23)
, que lleva el
mismo nombre que el cercano desfiladero del río principal, nace al
Norte de la mesa de Cundinamarca
(24)
, ahora llamado Minero, y alcanza la
zona de las selvas vírgenes por entre hoces formidables, una de
las cuales es la de Fura Tena, del "Hombre Mujer," por dos
soberbias rocas blanquecinas de pizarra cortadas a pico sobre el
agua; esas rocas fueron antiguas divinidades de los Muíscas
(25)
. El Sogamoso es,
después del Cauca, el mayor afluente del río, y debe su importancia
a la comarca que recorre, una de las mas pobladas é industriosas
(26)
y, con la
mesa de Cundinamarca, la mas notable por su historia. Formando dos
brazos principales, el Chicamocha y el Saravita, el primero mas
largo, el segundo mas caudaloso; en las riberas del Chicamocha,
que se considera como la rama directriz, se encuentra la ciudad de
Sogamoso, que ha dado nombre a todo el sistema fluvial. Nace dicha
rama en un alto valle de la Cordillera oriental, cerca del reborde
que se inclina al naciente hacia los Llanos, y corre paralelo a esa
cadena exterior de los Andes, hasta que llega a la base del gran
macizo del Cocuy
(27)
, donde se repliega hacia el Noroeste,
para cortar sucesivamente las diversas cadenas andinas por hoces
prodigiosas que se hunden centenares de metros en el espesor de la
roca; una de ellas, la del Sube, no tiene menos de 830 metros de
profundidad, y el río, que rueda 180 metros cúbicos, se reduce allí
a 20 metros de anchura. El Saravita, que nace a media distancia
entre la Cordillera oriental y el río Magdalena
(2
|8
|), es todavía mas salvaje y
difícil de recorrer que el Chicamocha, puesto que debe bajar la
misma altura en una extensión mitad menor. Después de atravesar en
la mesa varios pantanos y el extenso lago de Fúquene, que semeja
una inundación permanente
(29)
, cae el Saravita con un salto de 20
metros, a que sigue descenso de 700 metros en el espacio de 5
kilómetros, en el fondo de una garganta estrecha., acabando por
perderse en las profundidades de la roca para reaparecer 200
metros adelante. Otras hoces y otras cascadas suceden a las
primeras, y cada torrente lateral, como todos cortan el espesor de
la mesa, tiene también sus cañones, sus angosturas, sus cataratas,
sus abismos y raudales. Abajo de la reunión de los dos brazos, el
aspecto del formidable río
(30)
, que corre en plano 1,700 metros
inferior al de las tierras vecinas, apenas cambia; el agua huye por
el cañón tan rápidamente, que las embarcaciones no pueden
remontarla sino en breve trecho del curso inferior; de los 125
kilómetros que el río mide después de esa unión, las barcas no
navegan con facilidad sino en un espacio de unos 50 kilómetros.
"Fatal presente, dice Vergara y Velasco, constituyen esos caminos
que marchan é impiden construir caminos para marchar!"
(31)
.
Río inacabado, el Sogamoso no ha regularizado aún su lecho,
pero a lo menos ha vaciado, casi íntegramente, los antiguos
receptáculos lacustres de las mesas
(32)
. El lago de Fúquene, de donde se escapa
el Saravita, era ciertamente mas grande en la época de la
conquista; el cronista Piedrahíta, que lo visitó a mediados del
siglo XVII, le da diez leguas de largo por tres de ancho, en tanto
que Roulin, después de medirlo con precisión, tan sólo halló para
el conjunto de la concha siete y medio kilómetros por cinco. Como
se ve, el lago de Fúquene, cuyo nivel actual esta a2,562 metros
(33)
, era mas
grande en la época de la conquista, y de ahí que sus aguas no sólo
ocuparan mas área, sino que comprendieran otra hoya lacustre, el
lago de Ubaté. Todas las llanuras intermedias estaban bajo el agua,
y en los flancos de las montañas pueden seguirse con la vista los
antiguos contornos de ese mar interior. Poco a poco las aguas
disminuyeron revelando islas, penínsulas, istmos y luego extensos
campos, pantanosos primero, de suelo fino en seguida, de suerte que
en 1780 la partición del lago en dos conchas completamente
distintas era un hecho cumplido
(34)
. El pueblo de Fúquene, construido en su
época en las orillas del lago, dista hoy de ellas 5 kilómetros.
¿Cual fue la causa de esta rápida disminución de las aguas?
Boussingault la atribuye al desbosque de las pendientes antes
cubiertas de encinas (sic) y laureles de cera (myrica) cortadas
para extraer madera y sobre todo leña para las salinas de Nemocón y
Tausa
(35)
. En la
actualidad el lago no tiene sino de 6 a 8 metros de profundidad
media
(36)
, pero
se le utiliza en grande escala para el comercio de víveres de los
campos vecinos.
Aun cuando mucho menor que el Sogamoso, el Lebrija es, sin
embargo, un grande atinente. Nace también en las montañas del Este
y sus tributarios corren paralelos al Sogamoso; pero llegado a la
llanura
(37)
,
cambia de Sur a Norte con el mismo rumbo que el Magdalena, como si
fuese un resto de la misma corriente; allí su curso, aunque a
menudo embarazado por los troncos, ramificado en caños laterales y
bordeado de pantanos, se utiliza, sin embargo, para la
navegación. Después el Lebrija se une al Magdalena, pero no con
una confluencia normal porque en este punto el río ya se ramifica
en un delta interior
(38)
cuyos cauces divagan en la llanura; en
otro tiempo corría directamente al Norte, pero en la actualidad la
mayor parte de las aguas se han cargado a la derecha para unirse
mas pronto al Lebrija, cuyo valle usurpan; es el Magdalena el que
se arroja sobre su afluente
(39)
, pero numerosos bayous y brazos
secundarios traen y llevan las aguas, ya de un lado, ya del otro,
según sean el nivel fluvial y los cambios del lecho principal. Al
Oeste el río Simití, con sus lagos y pantanos, aumenta el dédalo de
esas venas y vénulas entrelazadas. AI norte del Lebrija y de la
grande isla de Morales, formada por los dos brazos principales del
río, se suceden otras que también deben su origen a los
desplazamientos del Magdalena.
Hacia el medio del delta interior, el brazo principal del
Magdalena cesa de correr de Sur a Norte y se incluía hacia el
Noroeste; pero las conchas liquidas que se hallan todavía en el eje
del valle, marcan la dirección de la antigua vaguada: por ahí
continuaba el Magdalena cuando abría sus bocas al Este de la
Sierra Nevada de Santa Marta, regando el valle que en nuestros
días ocupa el río Ranchería. En las crecientes y aun en las
estaciones de nivel medio, el río envía hacia el Norte el exceso de
sus aguas, que entra a la depresión abandonada por el lecho mayor
con lo cual se forma una basta laguna, la de la patosa, que por
término medio ocupa 1.000 kilómetros cuadrados, pero cuya área se
duplica a veces en invierno. La llanura circunvecina, perfectamente
horizontal, si durante el verano es un campo polvoso, en invierno
se cubre con una capa líquida, a través de la cual asoman los
tallos de las yerbas
(40)
. La laguna (ciénaga)
de Zapatosa, que mide de 6 a 8 metros de profundidad, es cruzada
por algunas barcas, mas no sin peligro por culpa de las violentas
borrascas que hacia ella descienden desde la Sierra Nevada; también
a menudo sé interrumpe la navegación con los tapones o porciones de
yerbas flotantes que llevadas por las crecientes del Magdalena
obstruyen los canales
(41)
. Sostenidas en un lado por el reflujo
del río principal, Zapatosa y las lagunas circunvecinas reciben del
otro el tributo del río César, formado con los gaves que por
decenas le envían la Sierra Nevada y la Negra
(42)
. En las estaciones favorables
puede remontarse en piraguas ó lanchas de vapor hasta Salguero,
cerca de Valledupar, centro político del valle, y recientemente se
ha emprendido regularizar esa navegación por medio de trabajos
hidráulicos. El río César, antes Cesari, no deriva su nombre, como
pudiera creerse, del portugués que conquistó las mesas de
Antioquia, Sino de una palabra india que significa "agua tranquila.
También se le llamaba Pampatar
(43)
.
Abajo del laberinto de pantanos que unen el río Magdalena a la
laguna de Zapatosa se origina nueva bifurcación. Antes el brazo
mayor se dirigía directamente hacia el Noroeste, por el pié de las
terrazas que forman el pedestal de la Sierra Nevada; pero en 1801
el río se abrió hacia su izquierda un bayou tortuoso, el caño de
Loba, por el cual parte de las aguas corría al Cauca. Nuevas
inundaciones aumentaron el venaje de este caño, y tras diversas
oscilaciones en las dos corrientes, la del Oeste se convirtió en
brazo principal en 1808, y el brazo oriental, que ofrecía numerosas
ventajas, sobre todo la de un curso rectilíneo, se colma día por
día. Actualmente en el verano no es sino un estrecho canal que no
tiene cincuenta centímetros de profundidad en los altos fondos, y
aún se reduce a charcas de agua detenida en ciertos puntos
(44)
. El brazo de Loba,
hoy unido al Cauca, y Iuego a otro río importante, el San Jorge,
absorbe, por el contrario, casi todas las aguas del río. El régimen
de la navegación ha cambiado. Las poblaciones del brazo oriental
decaen poco a poco y pierden habitantes y trafico, en tanto que las
del brazo occidental, transformadas en escalas de comercio, están
en peligro de ser ahogadas por los aguajes.
El Cauca
(45)
,
cuyo nombre es de origen desconocido
(46)
, frió llamado primero río de Santa
Marta por los españoles
(47).
"Magdalena del Oeste," nace en la
misma montaña para correr en un valle paralelo por estadías
correspondientes
(48)
. Deslizase en una áspera cisura entre
los dos volcanes de Puracé y Sotara para bajar 2,500 metros de
altura vertical en 100 kilómetros. de curso, y alcanzar al fin el
lecho del antiguo lago que se dilataba regularmente entre las dos.
Cordilleras del Oeste y el centro. Este fondo, antes lacustre,
lleva el nombre especial de Vallo del Cauca; el río, que allí corre
mansamente, es navegable en todo sentido por barcos de vapor, pero
no tiene sino mínima importancia como vía de tráfico, por estar
suspendido, por decirlo así, sobre las llanuras bajas, de las
cuales lo separa un largo plano inclinado con rápidos y
torbellinos. En esta parte de su curso superior el Cauca recibe
numerosísimos afluentes, casi todos simples gaves que descienden en
cascadas de las montañas vecinas
(49)
.
No lejos de la ciudad de Cartago, bajo una latitud poco
diferente de la en que el río Magdalena se encuentra interrumpido
por los raudales de Honda,: el Cauca, que se estrella contra las
montañas de Belalcazar, abandona el lecho de inclinación regular y
moderada en donde rueda tranquilo, quiebra bruscamente el rumbo y
huye con pendiente fuerte, sin formar cascada, por lo cual el
rápido se denomina, sin razón, salto de la Virginia. Allí comienza
el curso innavegable que, hasta la salida de las montañas, en:
longitud de 635 kilómetros corta el río en dos, partes decirlo así.
El declive total de ese plano inclinado alcanza a 812 metros, o sea
a mas de un metro por kilómetro, y en ese dilatado trayecto no
hay una sola caída, sino muchísimos raudales, remolinos, escollos
y
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(1)
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No se llama Páramo del Buey, pues está comprendida entre los
Páramos del Buey y de Las Papas-V. y V..
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(2)
|
F. J. Vergara y Velasco, obra citada-E. R.-Las lluvias del
Caquetá, que sin obstáculo llegan a este río, le dan enorme caudal,
pero creemos haber incurrido en error cuanto al venaje de este río
que hoy reducimos a 220 metros cúbicos por segundo el volumen del
Suaza comparado al del Magdalena es de 3 a 5 en la confluencia. En
cambio los aguajes llegan a cifras increíbles-V. y V..
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(3)
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Esta altura corresponde a zona muy anterior a la confluencia
con el Suaza-V. y V..
|
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(4)
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Todas los autores difieren en la altitud de Neiva, habiendo
diferencias hasta de 100 metros. El término medio dado por 5
observadores es de 300 metros-V. y V.
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(5)
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El Saldaña que mide 250 kilómetros de curso, nace en el Huíla,
como el Paéz, riega una hoya de 6,750 kilómetros cuadrados, es, por
lo mismo, el principal afluente del alto Magdalena, y en su boca
forma varias islas-V. y V..
|
|
(6)
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Estos tres lagos, cuyas alturas exactas son 3,500, -2,300 y 900
metros, quedan en la alta cordillera; pues la hoyada que antecede
al Volador no está sino a 350 metros-V. y V.
|
|
(7)
|
F. J. Vergara y Velasco, obra citada-E. R.
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|
(8)
|
Ed. André, Tour du Monde, 1878, primer semestre, livraison
898-E. R.
|
|
(9)
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Hacia el Norte debe decir-V. y V.
|
|
(10)
|
Dificilísima sería esta empresa: Puede secaras la Sabana
ahondando el lecho mismo del río, en Tequendama de arriba, en lo
cual se ocupa hoy el Gobierno. En la llanura se navega hoy al
vapor-V. y V..
|
|
(11)
|
En todo esto hay una positiva confusión el río en ninguna parte
mide más de 30 metros de anchura; deja la Sabana en Tequendama de
arriba (a 2,480 metros), es decir, allí sale de la terraza y rueda
por el flanco de ella, siendo en este flanco, a las 2 leguas de
casi continúo raudal, en donde llega a Tequendama de abajo (a
2,210 metros) y con 16 metros de anchura, da el célebre salto de
ese nombre, tras el cual continúa tan precipitado como antes, de
suerte que la catarata está a media ladera-V. y V..
|
|
(12)
|
Este nombre sólo se da a una terraza fronteriza al salto
V. y V.
|
|
(13)
|
Con la sondalesa midió Esquiaqui 210 metros, para el salto, y
37 para la caldera que recibe las aguas, y mide poco mas o menos
esos mismos 37 de diámetro, La altura de 145 metros es cifra
redondeada sobre distintas medidas-V, y V.
|
|
(14)
|
Es un error común decir que el Salto no puede verse sino a
cierta hora; pues aunque de ordinario suceda así, también aparece
despejado a las horas más diversas del día, como lo observamos en
seis meses que vivimos junto a esa maravilla; la vista mas hermosa
la dan las noches despejadas del plenilunio. En este sitio se
producen curiosos fenómenos eléctricos. Cuanto al venaje medió, no
lo encontramos superior a 100 metros cúbicos por segundo: 120 rueda
al entrar al Magdalena.- V. y V..
|
|
(15)
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Bochica no era un dios, sino el mensajero de la divinidad entre
los chibchas-V. y V.
|
|
(16)
|
1,625 metros en los solos 60 kilómetros que hay de la caldera a
Juntas. El río Bogotá, que recorre 250 kilómetros, se forma en una
hoya de 5,000 kilómetros cuadrados, o sea doble de la del
Fusagasuga V. y V..
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Único que lo franquea abajo del Suaza, y esa cifra es la de la
longitud del puente-V. y V..
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Recientes y cuidadosas mensuras y nivelaciones dan al Magdalena
en Girardot 800 metros de altura, y también hay chorros en ese
trayecto-V. y V.
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Caída no presenta aquí el río; es un mero raudal, impropiamente
llamado salto, en el que el río baja 9 ½ metros en 200 de curso,
enfrente de Honda-V, y V.
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(20)
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En 15 leguas de curso. En esta zona terminan frente a frente el
Negro y el La Miel, ambos importantes y de bastante caudal-.V. y
V.
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El Nare, que fecunda parte de la mesa antioqueña (200
kilómetros de curso en hoya de 7.500 kilómetros cuadrados), y
recoge numerosos afluentes, es digno de mayor mención-V. y
V.
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(22)
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F. J. Vergara y Velasco, obra citada-E. R.
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| (23)
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Este río, navegable al vapor en su parte baja, recorre 45
leguas en una hoya de 5,500 kilómetros cuadrados
V. y V.
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(24)
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Al Noroeste de la Sabana de Bogotá-V. y V.. -
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(25)
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Divinidades no, y menos de los Muíscas, que no llegaban hasta
ese punto; era adoratorio de los Muzos. La hoz que sigue a la
Furatena, Peña Armada, se abre entre murallas de 2 kilómetros de
altura de ellos uno casi perpendicular-V. y V..
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(26)
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La más poblada é industriosa en la parte que toca a
Santander.-V. y V...
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(27)
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El Chicamocha riega primero una cuenca muy análoga a la del
Funza-Sogamoso, y no menos alta; después baja diversos escalones
para unirse al Saravita. Estos ríos se forman, no en una
cordillera, sino en una dilatada mesa que mide mas de medio millón
de kilómetros cuadrados-V. y V.
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(28)
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El Saravita no nace entre el Magdalena y la Cordillera
oriental, sino en el seno de ésta, llamada así por error, puesto
que no es sino una dilatada mesa-V. y V.
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(29)
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Al N. del lago se forma la laguna del Letrado, y después hay
puntos en donde el río corre a todos los rumbos del horizonte-V. y
V..
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(30)
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El Sogamoso recorre 875 kilómetros en una hoya de 18,250
kilómetros cuadrados, que le dan 600 metros cúbicos de caudal -V.
y V.
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(31)
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F. J. Vergara y Velasco, obra citada-E. R. -
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(32)
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De la porción de la mesa oriental que abarca su hoya y aún
inunda casi integra su parte plana en invierno-V. y V..
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(33)
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Cálculos mas recientes bajan esta cifra a 2.550 dejando la de
2,560 para los pantanos de Ubaté-V. y V..
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(34)
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EL Lago de Fúquene, que mide 25 kilómetros cuadrados de
superficie, ocupa próximamente el fondo de la cuenca, y no es
exacto que se haya partido en dos porciones
al disminuir las aguas, por cuanto en el valle de Ubaté sólo
hay, fuera de pantanos, dos lagunitas, y en el de Chiquinquirá
otra, todas ellas insignificantes-V. y V.
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(35)
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Viajes científicos a los Andes ecuatoriales E. R.-Pero como los
indios tenían cultivados esos campos, no ha sido mucha la selva
abatida ; creemos que la causa real de ese y otros desagües de
lagos en estas montañas debe buscarse en las turberas que en esta
zona presentan enorme extensión y curiosísimos fe ó nenos-V. y
V..
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(36)
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La maxima profundidad del lago es 10 metros en el
Santuario,
6 a 8 en un arco el Sur de ese punto que esta al N. E.
de la concha y
3 a 4 cerca a las orillas, de ordinario pantanosas; su
capacidad puede estimarse igual a 100 millones de metros cúbicos, y
al desaguarlo hay que tener en cuenta que las circurvecinas
turberas nada producen si no están muy húmedas-V. y V..
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(37)
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Cambia en la región montañosa misma, por lo cual, Como debe
romper varias serranías, su curso superior y medio esta lleno de
raudales-V. y V.
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(38)
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Aquí principia el gran delta interior del Magdalena, abierto
entre grandes ciénagas-V. y V..
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(39)
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F. J. Vergara y Velasco, obra citada-E. R.
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(40)
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Hacia el N. parte de la llanura es como aquí se indica, pero
parte, aun en verano, queda siempre cubierta por una delgada capa
de agua, la cual hace insoportable la marcha en ese extenso plano
de perfecta horizontalidad-V. y V..
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(41)
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Vergara y Velasco obra citada-E. R.
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(42)
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Muchos de ellos no alcanzan en verano el río principal
absorbidos por la arena, llegando entonces la sequedad del llano a
tal punto; que la raquítica selva dé esa zona pierda su follaje-V.
y V.,
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(43)
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Vergara y Velasco, obra citada-E. R.-EI César, que recibe el
Ariguaní, que es mas ¡navegable que él, a pesar de recorrer 60
leguas en hoya de 600 kilómetros cuadrados no rueda por término
medio más de 100 metros cúbicos antes de unirse al Ariarí!-V. y
V.
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(44)
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Vergara y Velasco, obra citada-E. R.
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(45)
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Este río recorre 1,250 kilómetros en una hoya de 64,000
kilómetros cuadrados-V. y V..
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Duoay da las etimologías " muy lleno," "agua que se abrió paso
violento"-V. y V..
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J. Acosta, Compendio histórico del descubrimiento de la Nueva
Granada E, R.
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Extremadas en el Cauca, puesto que debe bajar 900 metros cuando
el Magdalena esta ya ti menos de 200-V. y V..
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(49)
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Excepto el río de la Vieja, que aun cuando no recorre sino 100
kilómetros, es notable por cuanto entra al Cauca casi con igual
ventaja recogido en una hoya 4 ;veces menor V y V.
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