Montañas de María - Torrá - Tatamá - Farallones de Cali -
Baudó - Serranías de Panamá - EI Picacho - Chiriquí
dividen en varios grupos, y la depresión por la cual pasa el
dique, canal de Cartagena al Magdalena, las parte en dos sistemas
bien distintos. La cumbre principal de toda la comarca es el
Manco, que no lejos del Carmen se alza a 1,365 metros; las tetas de
Tolú, en la ribera del mar, miden 600. Al Norte del dique, en la
isla formada por el brazo del río, se hallan varias cimas ásperas,
sin agua, casi desprovistas de vegetación, las cuales avanzan en
cabos y se perfilan en cadenas sobre el litoral: una de las cimas
vecinas de Sabanilla se cree mide 800 metros de altura. Las
montañas de María han sido poco visitadas y sin embargo merecen
una exploración seria como punto de aclimatación para los colonos
de Europa
(1)
.
La cresta propiamente dicha de los montes occidentales comienza
en torno de la hoya del río Sinú: al Oriente se alzan las montañas
de Murrucucú continuadas al Sudoeste
(2)
por la cadena de San Jerónimo; al ocaso
se extienden las recortadas mesas de Quinamarí, de donde se
desprende un ramal que va a terminar al Noroeste
(3)
en el promontorio del Aguila,
que domina la entrada oriental del golfo de Uraba: uno de sus
pitones, el Chigurradó, alcanza una altura valuada en 2,000 metros.
Las diversas crestas que forman el abanico terminal de la
cordillera se reúnen en una sola arista en Paramillo, monte de
3,300 metros que se alza entre el Cauca y el alto valle del río
León
(4)
; al Oeste y
hacia este río no son menos elevadas otras cumbres que forman una
especie de muro, el Sasafiral, el cerro León. Orientada
directamente al Sur la cordillera alínea sus agudos y descarnados
picos entre esplanadas
(5)
herbáceas y algunas puntas rebasan los 2,
000 metros, tales como el Páramo de Frontino Citara (3,400)
(6)
, el San Jorge
(3,005), el Cerro Plateado (2,080)
(7)
; pero después una considerable
entalladura, la Quiebra
(8)
, sólo mide 2,000 entre un afluente del
Cauca y el alto Atrato. En seguida la cumbre se realza en los
Farallones del Citara (3,300 metros) y el macizo de Caramanta
(3,100 metros): uno de los estribos de la cordillera, desgajado
hacia el ocaso, queda separado de la serranía costanera de Baudó
por la depresión de San Pablo (110 metros), depresión que abre
paso entre la hoya del Atrato y la del San Juan
(9)
.
Hacía el Este la cordillera oprime tan de cerca la vaguada del
Cauca, que el río corre como en el fondo de un foso gigantesco
(10)
. Al ocaso de
la cadena surge aislado el cerro Torra, a 43 kilómetros línea
recta de Nóvita. Es un macizo de rocas pizarrosas que descansa
sobre un núcleo de sienita que contiene venas de cuarzo aurífero:
su arista terminal se desarrolla en semicírculo, que rodea con su
vertiente occidental un inmenso anfiteatro cortado en su base por
un circo también en hemiciclo, rayado en todo su contorno por los
hilos de plata de un sinnúmero de cascadas, de 900 metros de
altura, que se unen en la base para formar el río Surama. White,
que escaló el Torra en 1878 le da 3,840 metros de altura
(11)
.
Al Sur de Caramanta la cadena, paralela al litoral, se repliega
ligeramente hacia el ocaso, siguiendo una línea sinuosa, una de las
cimas, el Tatamá, alcanza 3,000 metros de altura, pero los pitones
mas célebres de esta parte media de la cadena son los Farallones de
Cali, bien que no pasen de 2,800 metros: el boquerón del camino de
Cali a Buenaventura, al Norte de los Farallones, baja hasta 1,535
metros
(12)
. El
Munchique (2,970 metros), que domina al Oeste el valle del alto
Cauca, desgaja una cadena que va a unirse al volcán de Sótara y al
macizo de Colombia al Sur de la cordillera central
(13)
. Mas allá de este nudo de
enlace la cadena occidental en la cual se levanta el cono del
Cacanegro (2,780 metros), es cortada bruscamente por la garganta de
Minamá (512 metros) en cuyo fondo rueda tranquilo el Patía, casi
sin corriente
(14)
, después de la cual torna a levantarse
para ir a confundirse con el caos de montañas que de ordinario se
llaman "mesa" de Taquerres
(15)
, por uno de sus conos que mide 4,070
metros; pero el cual, bien que haya dado su nombre a estas altas
breñas del mediodía de Colombia, es sobrepujado en altura por otras
cimas como el Gualcala (4,200 metros) y los dos volcanes de Chiles
y Cumbal los que, con otros conos de erupción, coronan la mesa
occidental, separada de las altas tierras de Pasto por la profunda
quiebra del Guáitara y constituyen el cortejo del volcán de Pasto
(16)
.
Tal es en resumen la orografía de Colombia porque las montañas
del istmo, que veremos en seguida pertenecen a otro sistema, lo
mismo que la cadena costanera de Bandé, que en su conjunto tiene
mínima altitud y sólo ofrece dos grupos con relieve un tanto
considerable: el pitón llamado el Buey ó Bandé, como todo el lomo,
alcanza 1,816 metros.
Parte integrante de Colombia en virtud de su delimitación
política, y sin duda alguna conforme ala voluntad de sus
habitantes, la Provincia de Panamá queda íntegramente comprendida,
desde el punto de vista geográfico, en la América central de la
cual es la fracción típica por su forma de istmo serpentino, de
estrecha cinta flotante, por decirlo así, entre las dos masas
continentales. La historia de su descubrimiento, el origen de su
población indígena é inmigrada, y, hasta los asuntos de obras
públicas y comercio originados por el problema de su apertura, han
colocado igualmente a Panamá en el mismo terreno que los Estados
ístmicos de la América central.
Los límites políticos no se han trazado aún definitivamente
entre la República de Costa lítica y Colombia; pero mientras que
ese asunto se arregla oficialmente por medio de árbitros, de hecho
lo esta por el movimiento espontáneo de las poblaciones. En tanto
que los costarricenses, acantonados casi exclusivamente en la
parte septentrional de su dominio, dejan la zona meridional de su
país en poder de las tribus indias, los espacios colonizados en la
comarca en litigio, las riberas de las bahías de David y Chiriquí
y los valles del interior vense ocupados por colombianos que tienen
como centro de atracción las ciudades de la Provincia de Panamá: a
ellos corresponde la fuerza expansiva y muchas de sus familias se
encuentran hoy en plena Costa Rica, mas allá de la frontera que
reivindica el Gobierno de Colombia. Por esto, para calcular la
superficie de la Provincia hay que aceptar provisionalmente el
límite señalado por los mapas colombianos, ó sea una línea casi
recta, trazada de la extremidad de la punta Búrica al promontorio
occidental de Boca del Drago, en la entrada de la bahía de
Chiriquí
(17)
. La
mayor parte de Veragua la "du cal concedida a Luis Colón pertenece
entonces a Colombia, en tanto que la Veragua "real," que se
prolonga hacia el Norte, queda convertida en territorio
costarricense
(18)
.
Cuanto a sus límites administrativos del lado de la América del
Sur, Panamá los ve pasar a través de soledades, sin coincidir con
una línea natural de partición, como sucede igualmente con los de
Costa Rica. Pocas cinturas geográficas son tan marcadas como la del
continente sudamericano en su ángulo Noroccidental: allí donde se
extinguen las últimas colinas de la serranía ístmica, entre los
valles del Atrato y el San Juan, allí cesa la América del medio y
comienza la América meridional; pero la línea de separación oficial
pasa mucho mas al Norte, a través de los pequeños macizos
costaneros. Dentro de sus límites actuales la Provincia de Panamá
comprende una superficie valuada en 81,000 kilómetros
cuadrados
(19)
. Faltan
censos detallados sobre su población, que se cree sube a 300,000
individuos, por lo cual esta provincia colombiana tiene poco mas ó
menos la misma densidad-4 por kilómetro cuadrado-que Costa lítica,
siendo, sí, en proporción a su área, mucho menos poblada que
Guatemala y el Salvador.
La considerable serranía que cruza a Costa Rica penetra en
Panamá, alzando también altas cimas. El Picacho, que se encuentra
cerca de la frontera, mide 2,150 metros, pero no es sino un pitón
secundario comparado con su vecino oriental, el extinguido volcán
de Chiriquí, cono perfecto en cuyo flanco se escalonan las diversas
zonas vegetales, a la vez que se alza con toda majestad sobre las
llanuras del Sur: las cartas marinas le dan 3,434 metros de altura
(20)
. En su base
hacia el Este, existe en la cumbre de la cordillera una brecha de
1,110 metros, y mas al Oriente hay otra de 1,200
(21)
: también Moritz Wagner
menciona otro paso de 1,104
(22)
, apoyándose en el dicho del viajero
Morel: es probable que a estas depresiones entre una y
otra vertiente deba la cumbre, de 2,000 metros de altura media, su
nombre de horqueta ó Col
(23)
. Diversos viajeros, entre ellos
Wheelwríght, han hablado de pasos menos altos, que descienden hasta
50 metros, pero sin presentar los mapas que indiquen su
descubrimiento. Mas adelante la cordillera, ahora mucho más próxima
a la costa del Norte que a la del Sur, se realza a mas de 2,500
metros
(24)
. Estas
masas están sustentadas por un crecido zócalo de un kilómetro de
altura, estriado por las erosiones con profundos valles, pero que
de Norte a Sur no presenta sino reducida anchura, de unos cuarenta
kilómetros por término medio: del un lado, hacia la vertiente del
Pacífico, abrese en forma de anfiteatro la extensa llanura de
David: del otro el mar de las Antillas proyecta hacia el interior
del istmo el gran seno llamado bahía ó laguna de Chiriquí, nombre
este último que se aplica ala misma cordillera en esta sección de
su desarrollo.
Mas al Oriente, toda la parte de la cordillera, que se despliega
en una curva graciosa y regular de convexidad vuelta hacia el Sur,
se llama ordinariamente cordillera de Veragua: es un poco menos
alta que la de Chiriquí, bien que comience al Oeste con la
soberbia montaña de Santiago (1,900 metros)
(25)
y que muchas otras de sus
cimas excedan de 1,200 metros
(26)
. En esta región de la provincia toda la
anchura del istmo esta ocupada por montañas ó colinas: los
contrafuertes avanzan al Norte hasta las orillas del Atlántico, en
tanto que al Sur un ramal penetra a lo lejos en el Pacifico para
formar la ancha y maciza península de las Palmas
(27)
, al Oeste del golfo de
Montijo. En cambio, la península cuadrangular do Azuero, que se
destaca en el lado Sur como un enorme retoño y limita al Sudoeste
el golfo de Panamá, es bien distinta de la cordillera del istmo por
su relieve y sus alturas: de aquélla esta separada por sabanas de
150 metros
(28)
,
en las que hay montículos aislados, poseyendo, además, un pequeño
sistema orográfico, cuya mas alta cumbre, cercana del promontorio
sudoccidental, rebasa los 900 metros
(29)
. Sabese que la península de Azuero hace
parte de una cadena casi íntegramente submarina, desarrollada de un
modo paralelo a la sinuosa cordillera de los istmos y que comprende
las penínsulas de Nicoya, golfo Dulce y Burica, la isla de Coiba y
el archipiélago de las Perlas
(30)
.
Al Nordeste de la cadena de Veragua, precisamente allí donde el
istmo de Panamá se pliega en una especie de arco con asombrosa
regularidad de formas, el relieve montañoso se hace muy desigual en
dirección y altura; descompónese en muchísimos fragmentos cuyo
orden primitivo es difícil encontrar. El macizo de Capira, el mas
elevado de esta región (1,500 metros), surge fuera de la cadena
magistral, y sus escarpas se hunden por el Sur en la bahía de
Panamá, proyectando al mismo tiempo la pequeña península del cerro
Chame (300). Cuanto al lomo que puede considerarse como
prolongación del eje principal, la colina de Ahoga-yeguas, mucho
mas próxima a la ribera meridional que al litoral atlántico, en su
grupa mas alta mide apenas 212 metros, bien que su máxima brecha no
cuente sino 115 de altura. Mas lejos hay otra depresión aún mas
baja la de la Culebra, a sólo 87 metros sobre el nivel de los
mares, cuya distancia en línea recta desciende a 56 kilómetros en
este punto. Muchas de estas pequeñas alturas están coronadas por
grandes peñones blanquecinos cuyo color contrasta con el rojo del
suelo; a primera vista se las puede considerar como morenas, pero
no son en realidad sino el núcleo de las rocas que no se ha
transformado aún en arcilla por la acción atmosférica
(31)
.
La constitución geológica de las tierras del istmo demuestra que
en manera alguna hubo simultaneidad en la formación de sus diversas
partes; pues en tanto que la Cordillera de Veragua se compone ante
todo de rocas primitivas, como granitos, sienitas, gneis y
pizarras, las colinas de Panamá están hechas de doleritas y
traquitas descompuestas en la superficie
(32)
, hasta "poderse cortar con la pala como
si fuesen de
queso." Los salientes están revestidos con una capa de arcilla
y de tierra vegetal, que tiene un espesor medio de 10 metros
(33)
. Empero, esos
relieves de origen volcánico 110 presentan en ningún punto la
forma de conos de erupción que han lanzado sus cenizas y escorias
al aire libre; tufs y conglomerados aseméjanse aquí a los que
cubren la base y flancos de los volcanes submarinos
(34)
, luego las erupciones han
tenido lugar en una época en que las aguas de los dos océanos se
unían allí en un estrecho. También recuerda esta disposición a los
centros eruptivos que se alzan en el perímetro de las mesas
oceánicas, por la forma mas ó menos anular de sus relieves. Los
bancos de calcareo explorados en ciertos puntos del istmo están
llenos de fósiles que vivían probablemente en el océano de los
primeros tiempos de la época terciaría, y cuyos representantes se
encuentran aún en su mayor parte en los mares vecinos. Así, pues,
el estrecho apenas esta medio obstruido, y es sabido que los
ingenieros han intentado volver a abrirlo aun cuando sin éxito
hasta hoy. A lo menos un camino y un ferrocarril utilizan la brecha
abierta entre los dos océanos.
Después del lomo de Culebra principian de nuevo las cadenas
montañosas, las cuales se realzan gradualmente hacia el Este. Las
colinas de María Enríquez miden ya 400 metros, y las de Pacora, que
son su continuación oriental, 500 metros; luego, cerca al golfo de
San Blas, surge un nudo que es término de otra cadena costanera,
orientada de Oeste a Este a lo largo del Atlántico, y una de cuyas
cumbres, inmediatamente al Este de Puerto-Bello, mide 915 metros
(35)
. Unidas las
dos cadenas continúan en forma de cordillera de pendientes rápidas
con 150 a 800 metros de altura, pero que separa con su muro
desigual las dos vertientes oceánicas. Es allí donde el istmo
americano muestra su mínima anchura, como que no se cuentan sino
50 kilómetros, en línea recta, de uno a otro mar: sólo 28 se miden
del golfo de San Blas al codo del Bayano, en donde mueren las olas
de la marca del Pacífico. Esta estrechura del istmo en San Blas no
podía dejarse de indicar como sitio favorable para la excavación
de una vía navegable; pero la cresta de la cordillera que origina
las fuentes del Bayano excede de 300
(36)
metros, y los ingenieros tendrían que
franquearla con un túnel de 12 kilómetros de longitud, a lo menos,
y bóveda bastante espaciosa para dar paso a los mas grandes navíos
(37)
.
La cordillera de San Blas ó Chepo, compuesta de gneis y pizarras
metamórficas, continúa con diversos nombres
(38)
como cadena costanera del
Atlántico, hasta la entrada del golfo de Urabá, donde el país
ha
recibido el nombre de Istmo de Darién. El nudo montañoso de
Gandí (900 metros), y mas lejos el macizo de Turganti, marcan el
sitio en donde la cresta. quiebra su rumbo volviendo directamente
al Sur, por el O. de la vaguada del Atrato. Deprímese en el paso de
Tihule, donde su altura apenas llega a 142 metros, sitio también
estudiado para la apertura de un canal que reemplace el antiguo
estrecho auxiliado por los ríos Atrato al Este y Tuira al Oeste. En
fin, mas adelante la cordillera, que ahora no presenta masas
considerables, va a fundirse por medio de ramificaciones laterales
en otra cresta, la de Baudó, que de cerca bordea al Pacífico
(39)
. En esta
última en muchos sitios las peñas se alzan en cantiles azotados
por las olas ó avanzan en promontorios rodeados de arrecifes
(40)
; pero en su
conjunto la sierra de Baudó, que se desarrolla de Norte a Sur en
longitud de unos 200 kilómetros
(41)
, es mas bien una protuberancia del
terreno que una cadena de montañas: es un reborde del litoral
sobre el cual se levantan, de trecho en trecho macizos de una
grande altura relativa, tal como el de Baudó, cuyo punto culminante
mide 1,816 metros. Sin embargo, también la interrumpen anchas
brechas
|
(1)
|
Vergara y Velasco, obra citada. E. R.
|
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(2)
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Al Noreste debe decir-V. y V.
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(3)
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Al Norte: este ramal, serranías de las Palomas y el Águila, es
el verdadero principio de la Cordillera Chocoana-V. y V..
|
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(4)
|
Mejor es decir que se alza entre el Cauca, el Sinú y el Sucio
-V. y V..
|
|
(5)
|
La Cordillera es muy salvaje y esos explanadas están en
algunos de los topes mismos-V. y V..
|
|
(6)
|
Aquí la palabra Citara esta por demás-V. y V.
|
|
(7)
|
Este cerro no esta en la línea divisoria de aguas, sino a su
O. V. y V..
|
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(8)
|
También se llama este punto La Raya, y allí nace el Atrato. Al
Norte de ese sitio, entre el cauca y el valle del Atrato, cuando ya
corre de S, a N., la Cordillera occidental se ensancha y forma una
gran mesa de 1,000 metros de altura, la qué al O. es limitada por
la Serranía de Musinga, otro tanto mas alta pero con cimas aún
mayores y rota por el Murri y el Sucio, afluentes del Atrato,, que
en la dicha mesa se forman-V. y V.,
|
|
(9)
|
Otro estribo del mismo Caramanta avanza al E. a unirse con la
Cordillera de Belalcazar en el macizo del Oro (3,600 metros), que
así resulta mas alto que la misma cordillera occidental, a la cual
va paralela gran trecho la citada de Belalcazar-V. y V..
|
|
(10)
|
El río va entre dos mesas de gran magnitud y como el mismo
corre a mas de 500 metros de altura, rompiendo serranías, hay
perfecto derecho a sostener que todas esas montañas que promedian
entre el Atrato y el Magdalena no constituyen desde el punto de
vista orográfico sino un solo todo-V. y V..
|
|
(11)
|
Robert Blake White, Peoceedings of time R. Geographical
Society, May of 1883-E. R.
El Torra es una mole traquítica, lo mismo que su vecino el Iró,
y sin duda alguna hay error de cifra en esa altura de 3,840
metros, puesto que su cumbre sustenta vegetación propia de las
tierras templadas. Otros enteres sólo le dan 1,300 metros-V. y
V..
|
|
(12)
|
El boquerón de San José, que esta a 1,546 y no a 1,535 metros,
según la nivelación hecha para el trazo del ferrocarril-V. y
V.
|
|
(13)
|
A la misma Cordillera central debe decir el autor, puesto que
extiende esa Cordillera hasta el Bordoncillo-V. y V..
|
|
(14)
|
Antes de la brecha que al opuesto lado es señoreada por el
cerro Sotomayor (2,610 metros), porque en ella el río es un
continuado raudal-V. y V.
|
|
(15)
|
Al O. apoyada en dilatadísimos estribos-V. y V.
|
|
(16)
|
¿ Del Pasto por qué? Mas natural es llamar a este cortejo de
los nevados-V. y V.
|
|
(17)
|
Los limites que reclama Colombia no son éstos, sino que se
extienden hasta la línea que une el fondo del Golfo Dulce a la
boca de Changuinola (Doraces ó Culebras), pasando por la Serranía
de las Cruces-V. y V.
|
|
(18)
|
Manuel Peralta-Polakowsky Petermann's Mitheilungen, 1884.
E. R.
|
|
(19)
|
En 82,675, dentro de los límites que le asigna la Nación-V. y
V..
|
|
(20)
|
Codazzi, que subió a la cumbre de este volcán, no le da sino
1,975, medidos tanto barométrica como trigonométricamente, por lo
cual creemos que la cumbre a que se refiere el autor es el llamado
Pico Real, que esta en toda la frontera y reúne las condiciones
enunciadas. Por lo demás, los montes de Panamá tienen temperatura
muy fría en la cumbre, no por su altura, sino por su situación-V.
y V.
|
|
(21)
|
Alphonse Pinart, Bulletin de la Secieté de Geographie, 1885- E.
R.
|
|
(22)
|
Die Provinz Chiriquí-E. R
|
|
(23)
|
Debe su nombre a que la cima del cetro se compone de dos
picachos muy próximos--V. y V..
|
|
(24)
|
Esta cifra nos parece exagerada y ni las medidas españolas ni
las de Codazzi dan mas de 2,000 metros a estas montañas-V. y
V..
|
|
(25)
|
Algunos autores dan a esta cumbre 2,827 metros de altitud- V.
y V..
|
|
(26)
|
El Cerro Tute 1,575, y el Santa María 1,406 al N. de la
península de Azuero-V. y V..
|
|
(27)
|
cuyas mayores cimas (Picos Tambores y Lorí) no exceden de 650
metros-V. y V.
|
|
(28)
|
Esas sabanas no pasan de 80 de altura, ni de 130 las colinas-
V. y V..
|
|
(29)
|
El Cerro quemado, punto culminante de la Península, mide 935;
pero no esta en el ramal principal, que es mas bajo, sino en un
macizo volcánico (a juzgar por las rocas que encierra), que surge
a su lado, y de él perfectamente dividido por amplia depresión del
suelo. El ramal principal mismo es doble, pues al N. no pasa de 465
metros y al Sur llega hasta 800 metros, separadas las dos porciones
por depresión considerable-V. y V..
|
|
(30)
|
Y también lo Península de California, Aspave y quizás María,
describiendo un enorme arco-V. y V..
|
|
(31)
|
No comprendemos este cambio de color en los detritus, salvo que
haya alguna causa especial, que convendría indicar-V. y V. -
|
|
(32)
|
De Boncheporn, Bulletin de la Societé Geológique de France 1ª.
serie, vol. XV.-E. R
|
|
(33)
|
J.-Marcou, Biblioteque Universelle, Revue Suisse, Septembre
1879-E. R.
|
|
(34)
|
L. B. Wyse, Le Canal de Panamá,-E. -R.-Cuanto a cubrir la
base, es inadmisible-V. y V.
|
|
(35)
|
Esta cadena costanera no es como el remate de la principal
cordillera de la porción oriental del istmo, la cual alza el monte
Capira. V. y V..
|
|
(36)
|
Allí hay también depresiones de 200 metros, pero ignoramos cual
sea el punto en donde la serranía baje hasta los 150 metros arriba
indicados.-V. y V.
|
|
(37)
|
L. B. Wyse-obra citada.-E. R.
|
|
(38)
|
Y al S. se enlaza a otra serranía larga, aun cuando muy baja,
que le es paralela, corre sobre la costa del Pacifico y parece no
ser sino la continuación de la de Baudó.- V. y V..
|
|
(39)
|
Esa fusión se verifica en los altas de Aspave (600), al Norte
de los cuales, en Pirrí, hay cumbres casi de la misma altura, y al
N O. sobre la bahía de Garachiné otra mayor, el cerro Sapo 910,
mientras al S, sobre el Juradó, existe una brecha de 350 metros, de
suerte que todos los montes que están a la I del Tuira forman un
macizo bien aislado.- V. y V.
|
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(40)
|
En especial en el temido cabo Corrientes.-V. y V..
|
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(41)
|
Vergara y Velasco, obra citada-E. W-La serranía de Baudo mide
500 kilómetros de longitud, describe un arco perfecto de Garachi-ne
a la Buenaventura, y en sus condiciones poco difiere de los montes
que por el N, envuelven al golfo de Panamá-V. y V..
|