INDICE




Introducción.

CAPITULO I
Descubrimiento y Exploración

CAPITULO II
Montañas

CAPITULO III
Sierra Negra — Bobalí — Ocaña

CAPITULO IV
Nevado del Tolima — Huila —Guanacas —El Puracé

CAPITULO V
Montañas de María — Torrá — Tatamá — Farallones de Cali — Baudó — Serranías de Panamá — EI Picacho — Chiriquí

CAPITULO VI
Los Llanos — Montes del Caquetá — Volcanes de lodo — Volcanes de Turbaco

CAPITULO VII
Los ríos — El Magdalena — El Cauca — El Patía — El Sumapaz — El Bogotá — El Salto de Tequendama — El Sogamoso — El Saravita— Laguna de Fúquene

CAPITULO VIII
El Cauca — El Nechí — El San Jorge — Río Viejo — Boca de Ceniza — Desembocadura del Magdalena— El Sinú — El Atrato — Río Sucio — El San Juan — El Truandó — El Napipí

CAPITULO IX
 El Orinoco — El Guaviare — El Atabapo — El Rionegro — Maipures — El Casanare — El Meta — El Chagres — El Bayano — El Tuira

CAPITULO X
Golfo de San Blas — Laguna de Chiriquí — Mareas — Golfo de San Miguel — El Mícay — El Izcuande — El Patía — El Patía — EL Telembí — El Tequendama  — Laguna de Guatavita — La Cocha ó Gran Lago Se los Mocoas — El clima

CAPITULO XI
Lluvias y enfermedades — Flora y fauna — Palmeras y helechos — Bambuseas y bejarias — Quina y guaco — El Curare — Orquídeas — Mamíferos — Aves — Saurios — Peces

CAPITULO XII
Etnografía — Los Guaymies — Costumbres — Los Cunas o Cuna — Catíos, Nutabes y Tahamies — Los Pijaos — Los Yareguies — Los Arhuacos — Los Motilones — Los Arhuacos — Los Goajiros — Raza y lengua

CAPITULO XIII
Los Goajiros — Ritos y ceremonias — Los Tunebos — Los Otomacos — Misiones — Los Salivas — Tribus salvajes — Záparos — Tribus salvajes — Migraciones — Maipures y Caribes — Tipos actuales — Pastusos — Antioqueños

CAPITULO XIV
Panameños — Poblaciones — San Agustín — Neiva, Purificación, El Guamo  — Ortega, El Chaparral, El Espinal y Girardot — Fusagasugá, Nemocón, Zipaquirá — Funza  — Bogotá — Caminos y ferrocarriles — Fómeque, Cáqueza y Los Llanos — Villavicencio y San Martín

CAPITULO XV
Girardot — Ibagué—Ambalema —Lérida — Honda — Mariquita —Villeta — Guaduas — Pacho —Nare — Río negro — Mariquita —Puerto Bérrio—Ferrocarril de Antioquia —Valle del Opón — Puerto Wilches — Tunja —Boyacá, Guateque, Pesca, Paipa, Duitama  —Sogamoso— SoatᗠCh

CAPITULO XVI
Málaga — Piedecuesta — Sube — Los Santos Ubate — Chiquinquirá — Caldas —Saboya— Villa de Leiva — Moniquirá- Puente Nacional — Vélez — Socorro — Charcalá — San Gil — Barichara — Zapatoca — Girón — Bucaramanga — Los Llanos — Concepción — Pamplona — Chinacot

CAPITULO XVII
Palmira, Buga, Tulúa, Roldanillo - Cartago  — Anserma —Pereira-- Manizales   — Marmato Supía- Riosucio – Pácora - Arma  — Aguadas — Sonsón — Abejorral —Santa Bárbara  — Sopetrán — San Jerónimo — Evéjico — Medellín  — Medellín— Envigado -Itagüí   — Santa R

CAPITULO XVIII
Sabanilla, Salgar Puerto Colombia y Santa Marta — Dibulla — Riohacha — Portete —Bahía Honda — Soldado — Valledupar y  San Juan de César — Codazzi  — Chiriguana — Cartagena — Burú — Bocagrande   — Islas de San Andrés y Providencia  — El Chocó —- Quibdo — U

CAPITULO IXX
Nóvita — Buenaventura  — Micay— Izcuandé — Gorgona - Almaguer   — El Patia — Castigo — Tuquerres — Pasto — Pasto — Barbacoas — Tumaco — Ipiales — Cabo Mangles — Caquetá — Boca del Toro — David, Pedregal. Cañofístola, Alanje, Bugabita  — Los Santos—Santiag

CAPITULO XX
Chagres – Matachín – Manazanillo   — Colón  — Istmo y canal de Panamá   — San Blas – Chepo  — Putricanti - Puerto escocés - Santa Maria - Cana   — El Darien – Yavisa – Pinogana – san Miguel

CAPITULO XXI
Proyectos de canales — San Pablo — Enfermedades  — Terrenos baldíos — Frutos y alimentos — Agricultura — Agricultura y Ganadería — Animales y Ganadería

CAPITULO XXII
Minas e Industria — Comercio exterior — Aduanas y movimiento mercantil — Vías de comunicaciones — Vapores y Ferrocarriles — Correos — Instrucción pública - Prensa — Criminalidad - Organización política

APENDICE
Apéndice
III



 

La constitución geológica del-país es en extre­mo compleja, pero los rasgos característicos de aquélla se confunden con los indicados para deter­minar las grandes regiones geográficas. Al O. del Magdalena dominan en la montaña las rocas feldes­páticas, en tanto que al E. priman las arenáceas. Cuanto a las llanuras, la Atlántica y la Chocoana son relativamente modernas y además de los aluvio­nes abunda allí el calcáreo ; en tanto que al Oriente el suelo es más antiguo en lo general, sobre todo en la zona aledaño. al Guainía- Orinoco. Allí y en don­de se alza la cordillera del Chocó, es en donde se encuentran las rocas más viejas del país. El Valle del Magdalena superior es triasico, siendo aluvial el central; en la mesa oriental prevalecen las for­maciones del Juratrias y de seguro es a un tiempo más viejo y más nueva la Occidental. En las épocas cretácica y terciaria el país sufrió también grandes cambios La acción del volcanismo es patente en toda la zona montañosa. Esta zona puede mirarse como una gran bóveda que se desplomó en dos tiempos y cuyas dovelas, en número de tres al O. del Magdalena (cisura central), de cinco a seis muy pequeñas al Oriente del mismo, cedieron más hacia el centro, ti la vez que se apoyaron sobre Pa­rima, de donde que en todas nuestras crestas los estratos bucen hacia el Este y los flancos difieran mucho de ordinario, siendo siempre más áspero y breve el occidental. Parece que las primeras arrugas, como es natural, se hicieron de Este á Oeste, por lo cual las posteriores, más grandes y de rum­bo al anterior casi perpendicular, produjeron esa ar­quitectura especial de mesas partidas- en navetas que dan como elemento característico de los ríos los ro­sauos de raudales-éstos siempre en una curva- y las hoces gigantescas. Por regla general las cuen­cas así formadas no sirvieron de concha a sendos la­gos sino a extensos pantanos y lagunas, como lo demuestran las capas de turba: eran tierra hecha a propósito para animales como el Mastodonte, que as pobló en abundancia. También se encuentran por todas partes las huellas acentuadas del período glaciar: valles como el de Fusagasuga, clasificado como la cuenca de un antiguo lago, no son en verdad sino la obra del hielo: las rocas y cantos que se suponen arrastrados perlas aguas al dejar a cuenca, son simplemente cl canchal término de Lu. enorme ventisquero. En lo general las piedras de los glifos no tienen otro origen. Queda así corre­gido, en vista de nuevos estudios, lo dicho  a este especto en algunas notas al texto.

Cuanto a las cordilleras, la del Chocó se muestra como mineralizada y calcinada por los cataclismos, aun cuando en ella casi no existen volcanes en actividad, los apagados, repartidos por grupos, se cuentan a decenas en toda su. longitud. De ahí lo caprichoso de su aspecto; es una ruina colosal y en las rocas ígneas alternan manchas de rocas de otra época, lo cual indica de sobra los cambios que a sufrido lo. hidrografía del país: las cordilleras novas se treparon sobre las viejas: ríos como el Cauca vertían entonces al Pacífico, y otros como el San Juan y el Atrato cuentan menos años de vida. El flanco oriental de esta cordillera es especial­mente rico en aluviones auríferos que faltan por completo en la porción fronteriza de la de Baudó.

La cordillera del Quindío, en cuya masa preva­lecen aun más las rocas granitoides, está despedaza­da por un volcanismo más pujante todavía, ti pesar de lo cual con las cúpulas y los arruinados torreones y picachos alternan las simples cuchillas. Como su her­mana es pobre en grandes valles trasversales, pre­senta doble y hasta triple crestería en grandes tra­yectos de su tope, y está menos tronchada por las fuerzas naturales, por más reciente su última refec­ción: en la parte Norte, ó sea Antioquia, casi des­aparece el volcanismo, pero en cambio es allí en donde se enlaza más íntimamente, desde el punto de vista litológico, a la del Chocó, a pesar de la aparente división que presenta el enorme cañón del Cauca.

La gran cordillera de Sumapaz presenta mucha mayor variedad, hasta el punto de ser casi imposi­ble dar idea aproximada de su geología en unas pocas líneas. Las rocas feldespáticas ó ígneas for­man una gran mancha trasversal en Santander, en frente de Antioquia, por lo cual se parecen tanto esas dos porciones; pero aquí abundan las calcáreas, que allá escasean, en especial en la tierra de Guanentá, causa de lo enorme y magnífico de los cañones que por todas partes encuentra el asombrado viajero. Al Sur de ese suelo dominan las areniscas, algunas antiquísimas, lo mismo que a los lados de Guanén­tá. Al Oriente y al Oeste de las mesas de Cundina­marca surgen relieves de rocas ígneas, los que tam­bién aparecen en Guerrero, la Rusia y Sumapaz, con lo cual se demuestra que ellas constituyen el verdadero eje de la cordillera. Al  Sur del Nevado el cordón de este lado es ante todo ígneo y arená­ceo, mientras que al Norte de Ocaña con algunas rocas cristalinas prevalecen los calcáreos: también llenan éstos varios valles en torno de Bogotá. La abundancia de las arcillas da como forma general de las crestas una serie indefinida de topes más o me­nos redondeados, de suerte que semejan planicies onduladas llenas de tremedales peligrosos y con flancos tajados casi ai pico. En las zonas calcáreas abundan los hoyos gigantescos y las pailas.

Cuanto al istmo y la región Atlántica, presentan; un enorme eje cristalino tendido de Este a Oeste; el cual no es continuo sino formado por manchones entre los cuales oro. se alzan antiguos volcanes sub­marinos, probando que aquello era un archipiélago; ora se encuentran rocas más nuevas. En María prevalecen las rocas calcáreas: allí los cerros, llenos de cavernas, pierden cada alto en altura, y sus des­pejos ayudaron a colmar la simas que antes los avecindaban, para dar origen á la llanura Atlán­tica, tan húmeda aún en las partes bajas. También allí los ríos han cambiado su régimen en época re­lativamente moderna.

Uno de los rasgos característicos de las zona montañosa es el volcanismo que la cruza de S. 0. a

N. E. en toda su extensión, sobre líneas dispuestas como las varillas de un abanico. Conocidos hay ya más 4e treinta, bien que en actividad no existe sino media docena De. la época de la conquista a hoy el  volcanismo perdió sin cesar su fuerza, pero a la fe­cha tiende a recobrarlo.. Salvo contada excepción  (Chita), todos los nevados del país son volcanes o masas ígneas. Los nevados presentan agrupación especial y muy lógica: marcan la línea máxima de alturas, del 5. 0. al N. E.; línea ti cuyos lados se rebajan en verdad las cumbres, y que no es otra cosa que la línea de equilibrio entre los vientos de la gran llanura y los de los dos océanos, por lo cual es paralela ti la costa: por eso al abrigo de la zona del istmo - en su proyección - se alza el mayor grupo de nevados, es decir, allí las acciones 'atmosfé­ricas han roído menos la montaña. Al Nordeste y entre tres grandes macizos nevados se halla la gran depresión ocupada por el lago de Maracaibo.

De lo dicho resulta que las rocas feldespáticas marcan una especie de Y, siendo esta zona la zona del oro, la cual en Antioquia se abre hacia Panamá y Santander: la región de lo. plata se apoya de un modo más acentuado sobre los alineamientos del volcanismo. Los demás metales útiles tampoco es­casean en Colombia. En fin, las rocas feldespáticas constituyen también las zonas en donde aumenta con más rapidez la población, que, como es de rigor, avanza menos en las regiones aluviales y sedimentarias.


 

IV

 

 

La hidrografía, como es natural, poco ó nada se amolda a lo que es en sí el relieve del terreno. En la montaña, si sólo se toman en cuenta las líneas de cumbres, vése que en ellas es característica la ten­dencia a doblarse y desdoblarse; tendencia que produce otro hecho curioso: forma una serie de surcos o valles paralelos entre sí y que a la vez, au­mentan simétricamente en. número de Sur a Norte. Junto a la frontero. ecuatoriana se abre el surco del Patio., que sirve como de base ti otros dos más con­siderables: el del Cauca y el del Magdalena; pero como el primero no llega hasta el mar en mi pro­longación y para completarlo aparece el del Sinú Al O. del Cauca aparece el valle del Atrato-San Juan y al E. del Magdalena se encuentra el del Bo­gotá-Saravita--Lebrija: al surco del Baudó res­ponde el del Minero; al del Nechí-La Vieja, el del Garagoa-Chicamocha; al del Tuira el del Zulia al del Chagres el del Ranchería etc. Sólo el San Jorge tiene como homólogo otro abierto en dirección opuesta-el César,-pero los dos forman por su orientación una gran línea que es el eje de cisura de la llanura Atlántica.

Los principales ríos del país nacen junto, 6 muy cercanos entre sí: por una parte el Cauca y el Pa­tio., por otra el Caquetá y el Magdalena, que con­funden su cuna. Ese importante centro hidrográ­fico no es otra cosa que el macizo de Colombia, cuyas aguas van a tres mares distintos: el país se divide en tres vertientes que se dan la mano en aquella enorme protuberancia de nuestras monta­ñas. Después de ese centro los más notables del país son: Sumapaz, Gachaneque, Venta-Quemada y Santurbán en la mesa oriental; Caramanta y Pa­ramillo en la occidental.

La vertiente oriental ó del Atlántico abarca ín­tegra las grandes llanuras que distribuyen sus aguas entre dos hoyas enormes: la del Orinoco y la del Amazonas allí reunidas por un canal natural el Caciquiari. El rumbo general de los ríos, que al­cangan longitudes considerábles, es de O. a E., bien que á la vez los lechos se inclinan unos hacia el N. y los otros hacia el S. De esos ríos el Guaviare y el Arauco. penetran, por sus cabeceras, hasta los nudos indicados, ó sea el corazón mismo de la cordillera de Sumapaz.

La vertiente occidental ó del Pacífico abarca, en tesis general, la inmensa herradura delineada por el Istruo-Chócó: el primero toma toda la zona situada al S. del eje de su serranía; del segando deja al mar caribe la porción Norte, pero en cambio al Sur se aumenta con toda la tierra de la mesa andina y por el Patio. alcanza el macizo Colombia. Es una simple faja que en la parte continental disminuye su anchura, en escalones, del Sur al Norte : cl rum­bo de los ríos es primero de E. a O. y luego de N. a S, ó poco menos.

La vertiente central ó de las Antillas se inter­pone entre las otras dos y aumenta sin cesar su anchura del Sur al Norte y por último hacia el Ocaso engloba una mitad de la faja istmitica. Es una gran zona triangular, primero montañosa, llana después; en ella los grandes ríos corren, salvo dos, de S. á N., y por hoy constituye el corazón de la República. Por su nociva feracidad se distinguen especialmente las simétricas hoyas del Zulia y el Atrato, cubiertas aún por las florestas mas hermo­sas del trópico.

 

 

 

TABLA HIDROGRÁFICA

Vertiente de las Antillas.

 

(Central)

Rio Cocle                    100      Rio Arma               75

íd. Chagres ... - - - -    150      Id. La Vieja...      100

            Rio AmATO   720      Id, del Palo                 80
            Rio Murrí         130      Id. Palacé                   75
            Río Sucio         190      Id        Cimitarra,            250
            íd. Quito          85        Id. Itu             50
            íd. Truandó      80        Id. Nare                     200
            Río Leán          150      Id. Verde                    100
            id. Damaquiel   125      Id. La Miel                 100
            Río Sinú           450      Id  Samaná                     65
            Río Verde        80        Id. Guali..        .             85

Caño Común   65         Id. Recio                    80

Río Pichelin                65          Id. Coello                 140

 

RIO MAGDALENA     1,300         Id. Saldañía         200

         Río Cauca         1,250          Id. Cucuana....          125

         Río San Jorge,.    275           Id. Atá                      100

         Río Nechi             275           Id. Aipe ...                   90

Río Tiguí ...       100           Id. Páez   ,...             140

Río Porce ,..      225           Id. La Plata...            120

              Río Man            125              Id, Suaza              150

            466      Geografía de Colombia

            Río Cabrera     100      RÍO CESAR  300
            íd. Prado          80           Id, Badillo     80
            íd. Samapaz     100         Id, Ariguaní   175
            íd. Bogotá        225      Id. Chimiquique          175
            Id. Negro         200      Id. Aracataca   85
            íd. Carare        225      Id. Ranchería   225
            Id. Opón          175      Id. CatatUmbo 400
            Río SOGAMOSO       375      Id. Tarro         125
             íd. Saravita      200      Id. Sardinata   175
               Id. Ponce      70          Id. Zulia         250
            Rio Lebrija       225         Id. Pamplonita          130

Vertiente del Atlántico.

 

(Oriental)

RIO ORINOCO....      3,000  Rio Ars-ad       300

            Id. Aranea       1,000   Id. Tevi-ari ...         150

             íd, Sarare        175                 Id. inírida ...     1,000
             íd. Aro.ucjuito..,          140                 Id. Atabapo        300

íd. Capanaparo...      400         RIO AMAZONAS

            Río META         1,200 Río Guainía     750

            Id. Casanare ...    500  Id. Vaupes....      1,000

            Id. Cravo....      475     Río CAQUETA....   2,200

            íd, Pauto          825      Id, Apoporis ...    1,250

            íd. Cravo         825      Id. Yarí              325

            íd. Cusiana           300             íd, Caguán       300

            íd. Upía            250      íd. Orteguasa.       200

            íd. Garagoa,     150      Id. Purcos        350

            íd. Goatiquía .       120 Río PUTUMAYO..., 1,600

            íd. Negro         225      Id. Sacumbios.       350

            Id. Vichada      725      Id. Tunanchios        300

            Id  Muco         200      Río Napo.          1,200

            íd. Tomo          250      Id. Aguarico .., 700

 

Rió GUAVIARE .    1,200

 

Vertiente del Pacífico.

 

(Oriental)

            Río Chiriquí      90        Río Sipí            150
            Id. Tabasará ..-            60        Id. Calima.       125

            íd. San Pablo   65        Id. Micay         175
            íd. Santa María,           80        Id. Iscuandé     125
            íd. Bayano       150      Río PATíA . ... - -       400

            Id. Tu¡ra          175      Id. Guachicono            105
             ld.Chucunaque            175      Id. Mayo         85
             íd. Balsas        100      Id. Júanambú   80
            íd. Sambú        125      Id. Guáitara      125
            Id. Baudó        150      Id, Teleinhí       100
            RÍO SAN JUAN         400      Id. Mira           200
              Río Tamaná   75        Id. Güiza          100

 

 

Las cifras al lado de los nombres de los ríos re­presentan su curso en kilómetros.

 

            COMPLEMENTOS:

            CURSO  ALTURA  ALTURA VENAJE  PENDIENTE

                EN KTS DEL NCT DE LA    MS. CBS      LGS

                                                       MTS       BOCA                         CDS                              
Tuira      175   510     0          300?   0.3         640
San Juan .           400   2,630   0          1,300   0.6         470
Palía  .     400   3,830   0          1,000   0.7       1,000
Chagres              150   310     0               21   0.5          100
Atrato     720   2,090   0          4,800   0.3          200
Sinú                    450   2,790   0             320   0,6          440
Magdalena       1,300   8,960   0          7,460   0 3  10,400
Cauca  1,250   3,950   35        2,200   0 3       3.100
Sogamoso           375   2,750   92           600   0.7           730
Cesar      300      835   45             95   0.2           800
Ranchería.           225   4.760   0             "       2,1           267
Catatumbo          400   2,930   0          560     0,7       1,150

Meta.                1,200     3,640     90   4,500     0.3   3,750

Vichada                       725     440     97          "        0.0       1,000

Guaviare .        1,200    1,990   120    8,200    0.1    5,000

Vaupés                        1,000     1,500   110       "        0.1    2,000

Yapurá 2,200   3,960   130    5,500    0.1    9,500

Ica                     1,600     3,500   140    3,200    0.2    3,400

Napo   1,200   "    150       "    0,2     3,500

 

 

LAGOS PRINCIPALES

                        ALTURA          ÁREA        PROFUNDIDAD
                                      ks cs.            máxima.
Tota     2,980       59       56

Cocha  2,759   71           70

Fúcjuene          2,550  25        14

Zapatazo.                              45      1,000             9

 


 

NOTA

 


Este volumen comprende traducidos los capítu­los y del tomo XVII y IV del tomo XVIII (Panamá, Co­lombia) de la Nueva Geografía universal, la tierra y los hombres, por Eliseo Reclus, con más algunas páginas de los capítulos ni y  del último citado tomo, por cuanto el autor estudia el globo por re­giones geográficas y no por países: la traducción y las notas han sido aprobadas en términos explícitos por su autor, según consta en cartas del eminente geógrafo francés,

La formación del presente libro fue apoyada por el nunca bien lamentado General Antonio B. Cuer­vo, quien, en su carácter de Ministro de Gobierno, obtuvo del Excelentísimo señor D. Miguel Antonio Caro, Vicepresidente encargado de la Presidencia de la República, el permiso para hacer los gastos que la impresión demandaba; auxilio sostenido des­pués de la muerte del General Cuervo por el enton­ces Ministro de Gobierno, General José María Campo Serrano, quien también ha regido los destinos del país y prestado positivo apoyo a las empresas de utilidad publica; y después por el señor doctor José Domingo Ospina Camacho, quien ejerce el mismo elevado empleo, animado por sentimientos no menos levantados.

Y sea esta oportunidad para dar las gracias al progresista Gobierno que tan dignamente preside el sabio y patriota señor Caro, por el apoyo que el que este libro tradujo ha recibido constantemente n las labores que ha emprendido en beneficio de la Geografía de Colombia. El Voto de confianza que se le otorgó al confiarle el presente trabajo, es causa bien claro de que los errores que encierre son de la absoluta responsabilidad del traductor, quien para ellos pide excusa al público, juez natural de todo libro.

Conforme al proyecto del General Cuervo, este libro era la Memoria que el Gobierno se prometía repartir en la Exposición de Chicago á todas las personas importantes que allí se reunieran, para hacer conocer el país descrito por una pluma ex­tranjera tan autorizada como imparcial: él se proponía escribir una introducción que, en su defecto, fue trabajada por Carlos Cuervo Márquez, natura. listo. distinguido y constante compañero de labores del que este libro traduce.

Justo es también dar las gracias al señor doctor Vicente Restrepo por sus notas al capitulo sobre los muiscas; al señor D. Cecilio Echeverría U., di­rector de la imprenta en donde se imprimió el cuer­po del libro, por su esmero, tanto en lo. parte tipo­gráfica como en la corrección de las pruebas, y al señor doctor Jorge Roa., publicista y gramático bien conocido en el país, por su constante y benévola ayu­da en la parte literaria. En las notas del cuerpo del libro E. R. (Eliseo Reclus), indica nota del original francés; V. R. (Vicente Restrepo) y V. y V. (Ver­gara y Velasco). El señor Restrepo complementó luego sus notas, por creerlas incompletas; pero des­graciadamente ya no podían hallar cabida en este

libro, y su autor las publicó en uno de los diarios de la capital. Y también adviértase que en la impo­sibilidad de traducir el estilo de Reclus, la traducción se ha hecho palabra a palabra hasta donde lo permite el giro de los dos idiomas, respetando el original con cuidado sumo, y prefiriendo el sistema de notas para aclarar, ampliar ó rectificar ciertos puntos.

 

 

ERRATAS

 

 

En la página 50, nota 5ª, se nombró como cráter el Picacho en vez del Naya, como debe ser.

En la página 81 debe agregarse que otras per­sonas no dan ti la Angostura de Carare sino 80 me­tros de anchura mínima.

La nota 1ª de la página 97 debe revisarse, pues el área de la hoya del Magdalena mide unos 5,0(10 ks. cs. más, en la parte septentrional, según ciertos documentos.

La nota 1ª de la página 179 olvidó nombrar otro estado importante, el de Tundama, cuyos ha­bitantes, más parecidos ti los de Guanentá, tenían dialecto especial. Sin duda alguna, en el país chibcha había, por lo menos, dos grupos étnicos de im­portancia casi igual.

La nota 6ª de la página. 189 y la 1ª de la pági­na 244 deben ampliarse. Hoy no es posible dudar que las construcciones de piedra que se encuentran en el país pertenecen ti una época muy anterior a la muisca (melania?), y de la cual no quedaba ni me­moria ti la llegada de los españoles. Debiéronse a un imperio que al parecer ocupó casi todo el país antes de 'las migraciones venidas de Tahuautisuyo? La primera raza que se halla en la América del Sur parece fue la negra, y es el nuevo continente muy antiguo para la historia. Ya que los americanos no exploran las singulares ruinas que existen en Colombia (como templos subterráneos o cosa semejante podían prestarles alguna atención los arqueólogos extranjeros, en beneficio del progreso uni­versal: no se han explorado ni las de Tao (Chia), en donde estuvo el palacio de los futuros Zipas. Al decir que los chibchas no conocieron la edad de pie­dra es claro que nos referimos a la construcción de edilicios: hachas, cinceles, etc, sí tenían, y éstos pertenecen a dos períodos: en e[ más antiguo los útiles son de roca de los montes aledaños a la Saba­na; después se ven los fabricados con rocas cristali­nas de la cordillera del Quindío.

La nota 1ª de la página 208 debe ampliarse: hoy no puede negarse que los indios de Antioquia y Cundinamarca formaban un solo pueblo, cuya uni­dad fue destruída por las invasiones caribes que remontaron el Cauca y el Magdalena.

La nota 1ª de la página 238 debe completarse así: El mayor número de los comerciantes y tende­ros venidos ti Panamá en la conquista eran judíos y moriscos convertidos, que huían de España y luego se confinaron al interior. (Cuervo, Documentos iné­ditos).

La nota 1ª de la página 253 debe corregirse así:

En Bogotá existen hoy 4,864 casas (de ellas 456 en los arrabales, incluso Chapinero), y 5,454 almacenes y tiendas (269 id.), viviendo en el núcleo de la ciu­dad cerca de 70,000 personas. Existen 627 talleres y 596 locales en donde se expenden licores. La pro­piedad del Municipio (que mide 133 ks. cds.) está avaluada en $ 33.200,000, sin contar los edificios públicos, de ellos 4.200,000 para las propiedades 

El promedio de las casas principales da $ 60,000, y las seis Calles Reales y de Florián valor casi $ 3000,000, que es también el valor de las tres manzanas que las separan. Existen 40 propietarios con más de $ 100,000 en el catastro, y en cambio cosa de 10,000 familias nada poseen.

Como la nueva cifra de población asignada a Bogotá pudiera causar sorpresa, advertimos que en este año intentamos levantar el censo de Bogotá por medio de papeletas, y que si bien es cierto no pudieron recogerse sino 6,000, éstas sólo dieron un total de 37,000 habitantes (13,700 hombres y 23,300 mujeres), de ellos 2,000 en Chapinero, cuyo censo sí fue completo, de donde que no puedan suponerse ti la ciudad, en ningún. caso, más de 75,000 almas, contando los colegios y la guarnición, cifra con­firmada por la mortalidad y los consumos. En cer­ca de 1,000 locales, en su mayor parte tiendas, no vive persona alguna. El censo de 1884 fue un error, y en ese año la ciudad no podía contener más de 66,000 almas. Cuanto al número de extranjeros poco ha aumentado: no llegan a dos millares, la mitad ingleses y franceses. El 1/4 de las habitantes es oriundo de otros pueblos de Cundinamarca, y otro tanto proviene de los demás Departamentos, en es­pecial de Boyacá.

La nota 1ª de la página 255 debe ampliarse: el camino de Guaduas ti la boca del Rió negro fue es­tudiado por, los españoles, y se trataba de abrirlo cuando estalló la Independencia. (V. Cuervo, Documentos inéditos).

La nota 3ª de la página 259 olvidó indicar como otra intendencia a San Martín (capital Villavicen­cio); Casanare tiene por centro a Támara.

La nota 2ª de la página 330 debe ampliarse: no puedo mirarse a Heredia como fundador de Carta­gena, puesto que Gonzalo Hernández vivió el pri­mero en 1,525 en Calamarí y capituló con el Rey establecer, y estableció allí un centro comercial, luego casi arruinado por los caribes: fue él quien primero dijo que "desde esa isla se dominaba todo el mar de las Indias

La nota 3ª de la página 345 debe rectificarse, pues parece evidente que la ciudad de Villaviciosa se fundó primero en Cumbitara a orillas del Patia, ó Pati, según los indios, nombre idéntico al que da­ban los Panches al Bogotá.

La Nota 3ª de la página 373 debe completarse así : ningún país colonizador puede exhibir como España documentos que lo honren tanto en el perío­do de conquista: los leyes de España no cesaron un instante de dictar órdenes en favor de los conquistados, castigando cuanto hecho punible alcanzaba a pasar el mar.

En la página 394 se deslizó un error tipográfico de suma trascendencia: poner 300 millones de pesos en vez de 700, es decir, unos 10 millones de francos al año.

En las notas del texto hay algunos errores in las cotas y los habitantes, los cuales quedan corregidos en las respectivas tablas del apéndice, donde por errata se pusieron a Medellín 22 por 25,000 habi­tantes.

 

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