III
La constitución geológica del-país es en extremo compleja, pero
los rasgos característicos de aquélla se confunden con los
indicados para determinar las grandes regiones geográficas. Al O.
del Magdalena dominan en la montaña las rocas feldespáticas, en
tanto que al E. priman las arenáceas. Cuanto a las llanuras, la
Atlántica y la Chocoana son relativamente modernas y además de los
aluviones abunda allí el calcáreo ; en tanto que al Oriente el
suelo es más antiguo en lo general, sobre todo en la zona aledaño.
al Guainía- Orinoco. Allí y en donde se alza la cordillera del
Chocó, es en donde se encuentran las rocas más viejas del país. El
Valle del Magdalena superior es triasico, siendo aluvial el
central; en la mesa oriental prevalecen las formaciones del
Juratrias y de seguro es a un tiempo más viejo y más nueva la
Occidental. En las épocas cretácica y terciaria el país sufrió
también grandes cambios La acción del volcanismo es patente en toda
la zona montañosa. Esta zona puede mirarse como una gran bóveda que
se desplomó en dos tiempos y cuyas dovelas, en número de tres al O.
del Magdalena (cisura central), de cinco a seis muy pequeñas al
Oriente del mismo, cedieron más hacia el centro, ti la vez que se
apoyaron sobre Parima, de donde que en todas nuestras crestas los
estratos bucen hacia el Este y los flancos difieran mucho de
ordinario, siendo siempre más áspero y breve el occidental. Parece
que las primeras arrugas, como es natural, se hicieron de Este á
Oeste, por lo cual las posteriores, más grandes y de rumbo al
anterior casi perpendicular, produjeron esa arquitectura especial
de mesas partidas- en navetas que dan como elemento característico
de los ríos los rosauos de raudales-éstos siempre en una curva- y
las hoces gigantescas. Por regla general las cuencas así formadas
no sirvieron de concha a sendos lagos sino a extensos pantanos y
lagunas, como lo demuestran las capas de turba: eran tierra hecha a
propósito para animales como el Mastodonte, que as pobló en
abundancia. También se encuentran por todas partes las huellas
acentuadas del período glaciar: valles como el de Fusagasuga,
clasificado como la cuenca de un antiguo lago, no son en verdad
sino la obra del hielo: las rocas y cantos que se suponen
arrastrados perlas aguas al dejar a cuenca, son simplemente cl
canchal término de Lu. enorme ventisquero. En lo general las
piedras de los glifos no tienen otro origen. Queda así corregido,
en vista de nuevos estudios, lo dicho a este especto en algunas
notas al texto.
Cuanto a las cordilleras, la del Chocó se muestra como
mineralizada y calcinada por los cataclismos, aun cuando en ella
casi no existen volcanes en actividad, los apagados, repartidos por
grupos, se cuentan a decenas en toda su. longitud. De ahí lo
caprichoso de su aspecto; es una ruina colosal y en las rocas
ígneas alternan manchas de rocas de otra época, lo cual indica de
sobra los cambios que a sufrido lo. hidrografía del país: las
cordilleras novas se treparon sobre las viejas: ríos como el Cauca
vertían entonces al Pacífico, y otros como el San Juan y el Atrato
cuentan menos años de vida. El flanco oriental de esta cordillera
es especialmente rico en aluviones auríferos que faltan por
completo en la porción fronteriza de la de Baudó.
La cordillera del Quindío, en cuya masa prevalecen aun más las
rocas granitoides, está despedazada por un volcanismo más pujante
todavía, ti pesar de lo cual con las cúpulas y los arruinados
torreones y picachos alternan las simples cuchillas. Como su
hermana es pobre en grandes valles trasversales, presenta doble y
hasta triple crestería en grandes trayectos de su tope, y está
menos tronchada por las fuerzas naturales, por más reciente su
última refección: en la parte Norte, ó sea Antioquia, casi
desaparece el volcanismo, pero en cambio es allí en donde se
enlaza más íntimamente, desde el punto de vista litológico, a la
del Chocó, a pesar de la aparente división que presenta el enorme
cañón del Cauca.
La gran cordillera de Sumapaz presenta mucha mayor variedad,
hasta el punto de ser casi imposible dar idea aproximada de su
geología en unas pocas líneas. Las rocas feldespáticas ó ígneas
forman una gran mancha trasversal en Santander, en frente de
Antioquia, por lo cual se parecen tanto esas dos porciones; pero
aquí abundan las calcáreas, que allá escasean, en especial en la
tierra de Guanentá, causa de lo enorme y magnífico de los cañones
que por todas partes encuentra el asombrado viajero. Al Sur de ese
suelo dominan las areniscas, algunas antiquísimas, lo mismo que a
los lados de Guanéntá. Al Oriente y al Oeste de las mesas de
Cundinamarca surgen relieves de rocas ígneas, los que también
aparecen en Guerrero, la Rusia y Sumapaz, con lo cual se demuestra
que ellas constituyen el verdadero eje de la cordillera. Al Sur
del Nevado el cordón de este lado es ante todo ígneo y arenáceo,
mientras que al Norte de Ocaña con algunas rocas cristalinas
prevalecen los calcáreos: también llenan éstos varios valles en
torno de Bogotá. La abundancia de las arcillas da como forma
general de las crestas una serie indefinida de topes más o menos
redondeados, de suerte que semejan planicies onduladas llenas de
tremedales peligrosos y con flancos tajados casi ai pico. En las
zonas calcáreas abundan los hoyos gigantescos y las pailas.
Cuanto al istmo y la región Atlántica, presentan; un enorme eje
cristalino tendido de Este a Oeste; el cual no es continuo sino
formado por manchones entre los cuales oro. se alzan antiguos
volcanes submarinos, probando que aquello era un archipiélago; ora
se encuentran rocas más nuevas. En María prevalecen las rocas
calcáreas: allí los cerros, llenos de cavernas, pierden cada alto
en altura, y sus despejos ayudaron a colmar la simas que antes los
avecindaban, para dar origen á la llanura Atlántica, tan húmeda
aún en las partes bajas. También allí los ríos han cambiado su
régimen en época relativamente moderna.
Uno de los rasgos característicos de las zona montañosa es el
volcanismo que la cruza de S. 0. a
N. E. en toda su extensión, sobre líneas dispuestas como las
varillas de un abanico. Conocidos hay ya más 4e treinta, bien que
en actividad no existe sino media docena De. la época de la
conquista a hoy el volcanismo perdió sin cesar su fuerza, pero a
la fecha tiende a recobrarlo.. Salvo contada excepción (Chita),
todos los nevados del país son volcanes o masas ígneas. Los nevados
presentan agrupación especial y muy lógica: marcan la línea máxima
de alturas, del 5. 0. al N. E.; línea ti cuyos lados se rebajan en
verdad las cumbres, y que no es otra cosa que la línea de
equilibrio entre los vientos de la gran llanura y los de los dos
océanos, por lo cual es paralela ti la costa: por eso al abrigo de
la zona del istmo - en su proyección - se alza el mayor grupo de
nevados, es decir, allí las acciones 'atmosféricas han roído menos
la montaña. Al Nordeste y entre tres grandes macizos nevados se
halla la gran depresión ocupada por el lago de Maracaibo.
De lo dicho resulta que las rocas feldespáticas marcan una
especie de Y, siendo esta zona la zona del oro, la cual en
Antioquia se abre hacia Panamá y Santander: la región de lo. plata
se apoya de un modo más acentuado sobre los alineamientos del
volcanismo. Los demás metales útiles tampoco escasean en Colombia.
En fin, las rocas feldespáticas constituyen también las zonas en
donde aumenta con más rapidez la población, que, como es de rigor,
avanza menos en las regiones aluviales y sedimentarias.
IV
La hidrografía, como es natural, poco ó nada se amolda a lo que
es en sí el relieve del terreno. En la montaña, si sólo se toman en
cuenta las líneas de cumbres, vése que en ellas es característica
la tendencia a doblarse y desdoblarse; tendencia que produce otro
hecho curioso: forma una serie de surcos o valles paralelos entre
sí y que a la vez, aumentan simétricamente en. número de Sur a
Norte. Junto a la frontero. ecuatoriana se abre el surco del
Patio., que sirve como de base ti otros dos más considerables: el
del Cauca y el del Magdalena; pero como el primero no llega hasta
el mar en mi prolongación y para completarlo aparece el del Sinú
Al O. del Cauca aparece el valle del Atrato-San Juan y al E. del
Magdalena se encuentra el del Bogotá-Saravita--Lebrija: al surco
del Baudó responde el del Minero; al del Nechí-La Vieja, el del
Garagoa-Chicamocha; al del Tuira el del Zulia al del Chagres el del
Ranchería etc. Sólo el San Jorge tiene como homólogo otro abierto
en dirección opuesta-el César,-pero los dos forman por su
orientación una gran línea que es el eje de cisura de la llanura
Atlántica.
Los principales ríos del país nacen junto, 6 muy cercanos entre
sí: por una parte el Cauca y el Patio., por otra el Caquetá y el
Magdalena, que confunden su cuna. Ese importante centro
hidrográfico no es otra cosa que el macizo de Colombia, cuyas
aguas van a tres mares distintos: el país se divide en tres
vertientes que se dan la mano en aquella enorme protuberancia de
nuestras montañas. Después de ese centro los más notables del país
son: Sumapaz, Gachaneque, Venta-Quemada y Santurbán en la mesa
oriental; Caramanta y Paramillo en la occidental.
La vertiente oriental ó del Atlántico abarca íntegra las
grandes llanuras que distribuyen sus aguas entre dos hoyas enormes:
la del Orinoco y la del Amazonas allí reunidas por un canal natural
el Caciquiari. El rumbo general de los ríos, que alcangan
longitudes considerábles, es de O. a E., bien que á la vez los
lechos se inclinan unos hacia el N. y los otros hacia el S. De esos
ríos el Guaviare y el Arauco. penetran, por sus cabeceras, hasta
los nudos indicados, ó sea el corazón mismo de la cordillera de
Sumapaz.
La vertiente occidental ó del Pacífico abarca, en tesis general,
la inmensa herradura delineada por el Istruo-Chócó: el primero toma
toda la zona situada al S. del eje de su serranía; del segando deja
al mar caribe la porción Norte, pero en cambio al Sur se aumenta
con toda la tierra de la mesa andina y por el Patio. alcanza el
macizo Colombia. Es una simple faja que en la parte continental
disminuye su anchura, en escalones, del Sur al Norte : cl rumbo de
los ríos es primero de E. a O. y luego de N. a S, ó poco menos.
La vertiente central ó de las Antillas se interpone entre las
otras dos y aumenta sin cesar su anchura del Sur al Norte y por
último hacia el Ocaso engloba una mitad de la faja istmitica. Es
una gran zona triangular, primero montañosa, llana después; en ella
los grandes ríos corren, salvo dos, de S. á N., y por hoy
constituye el corazón de la República. Por su nociva feracidad se
distinguen especialmente las simétricas hoyas del Zulia y el
Atrato, cubiertas aún por las florestas mas hermosas del
trópico.
TABLA HIDROGRÁFICA
Vertiente de las Antillas.
(Central)
Rio Cocle 100 Rio Arma
75
íd. Chagres ... - - - - 150 Id. La Vieja... 100
Rio AmATO 720 Id, del Palo
80
Rio Murrí 130 Id. Palacé
75
Río Sucio 190 Id Cimitarra,
250
íd. Quito 85 Id. Itu
50
íd. Truandó 80 Id. Nare
200
Río Leán 150 Id. Verde
100
id. Damaquiel 125 Id. La Miel
100
Río Sinú 450 Id Samaná
65
Río Verde 80 Id. Guali..
. 85
Caño Común 65 Id. Recio 80
Río Pichelin 65 Id.
Coello 140
RIO MAGDALENA 1,300 Id. Saldañía 200
Río Cauca 1,250 Id.
Cucuana.... 125
Río San Jorge,. 275 Id.
Atá 100
Río Nechi 275 Id. Aipe
... 90
Río Tiguí ... 100 Id. Páez ,...
140
Río Porce ,.. 225 Id. La Plata...
120
Río Man 125 Id,
Suaza 150
466 Geografía de Colombia
Río Cabrera 100 RÍO CESAR 300
íd. Prado 80 Id, Badillo
80
íd. Samapaz 100 Id, Ariguaní 175
íd. Bogotá 225 Id. Chimiquique
175
Id. Negro 200 Id. Aracataca 85
íd. Carare 225 Id. Ranchería 225
Id. Opón 175 Id. CatatUmbo 400
Río SOGAMOSO 375 Id. Tarro 125
íd. Saravita 200 Id. Sardinata 175
Id. Ponce 70 Id. Zulia
250
Rio Lebrija 225 Id. Pamplonita
130
Vertiente del Atlántico.
(Oriental)
RIO ORINOCO.... 3,000 Rio Ars-ad 300
Id. Aranea 1,000 Id. Tevi-ari ...
150
íd, Sarare 175 Id. inírida
... 1,000
íd. Aro.ucjuito.., 140 Id.
Atabapo 300
íd. Capanaparo... 400 RIO AMAZONAS
Río META 1,200 Río Guainía 750
Id. Casanare ... 500 Id. Vaupes....
1,000
Id. Cravo.... 475 Río CAQUETA....
2,200
íd, Pauto 825 Id, Apoporis ...
1,250
íd. Cravo 825 Id. Yarí
325
íd. Cusiana 300 íd, Caguán
300
íd. Upía 250 íd. Orteguasa.
200
íd. Garagoa, 150 Id. Purcos 350
íd. Goatiquía . 120 Río PUTUMAYO..., 1,600
íd. Negro 225 Id. Sacumbios.
350
Id. Vichada 725 Id. Tunanchios
300
Id Muco 200 Río Napo.
1,200
íd. Tomo 250 Id. Aguarico .., 700
Rió GUAVIARE . 1,200
Vertiente del Pacífico.
(Oriental)
Río Chiriquí 90 Río Sipí
150
Id. Tabasará ..- 60 Id. Calima.
125
íd. San Pablo 65 Id. Micay
175
íd. Santa María, 80 Id. Iscuandé
125
íd. Bayano 150 Río PATíA . ... - -
400
Id. Tu¡ra 175 Id.
Guachicono 105
ld.Chucunaque 175 Id. Mayo
85
íd. Balsas 100 Id. Júanambú 80
íd. Sambú 125 Id. Guáitara 125
Id. Baudó 150 Id, Teleinhí 100
RÍO SAN JUAN 400 Id. Mira
200
Río Tamaná 75 Id. Güiza 100
Las cifras al lado de los nombres de los ríos representan su
curso en kilómetros.
COMPLEMENTOS:
CURSO ALTURA ALTURA VENAJE PENDIENTE
EN KTS DEL NCT DE LA MS. CBS LGS
MTS
BOCA CDS
Tuira 175 510 0 300? 0.3 640
San Juan . 400 2,630 0 1,300 0.6
470
Palía . 400 3,830 0 1,000 0.7 1,000
Chagres 150 310 0 21 0.5
100
Atrato 720 2,090 0 4,800 0.3 200
Sinú 450 2,790 0 320 0,6
440
Magdalena 1,300 8,960 0 7,460 0 3
10,400
Cauca 1,250 3,950 35 2,200 0 3 3.100
Sogamoso 375 2,750 92 600 0.7
730
Cesar 300 835 45 95 0.2
800
Ranchería. 225 4.760 0 " 2,1
267
Catatumbo 400 2,930 0 560 0,7
1,150
Meta. 1,200 3,640 90 4,500 0.3
3,750
Vichada 725 440 97
" 0.0 1,000
Guaviare . 1,200 1,990 120 8,200 0.1
5,000
Vaupés 1,000 1,500 110
" 0.1 2,000
Yapurá 2,200 3,960 130 5,500 0.1 9,500
Ica 1,600 3,500 140 3,200 0.2
3,400
Napo 1,200 " 150 " 0,2 3,500
LAGOS PRINCIPALES
ALTURA ÁREA
PROFUNDIDAD
ks cs.
máxima.
Tota 2,980 59 56
Cocha 2,759 71 70
Fúcjuene 2,550 25 14
Zapatazo. 45 1,000
9
NOTA
Este volumen comprende traducidos los capítulos y del tomo XVII y
IV del tomo XVIII (Panamá, Colombia) de la Nueva Geografía
universal, la tierra y los hombres, por Eliseo Reclus, con más
algunas páginas de los capítulos ni y del último citado tomo, por
cuanto el autor estudia el globo por regiones geográficas y no por
países: la traducción y las notas han sido aprobadas en términos
explícitos por su autor, según consta en cartas del eminente
geógrafo francés,
La formación del presente libro fue apoyada por el nunca bien
lamentado General Antonio B. Cuervo, quien, en su carácter de
Ministro de Gobierno, obtuvo del Excelentísimo señor D. Miguel
Antonio Caro, Vicepresidente encargado de la Presidencia de la
República, el permiso para hacer los gastos que la impresión
demandaba; auxilio sostenido después de la muerte del General
Cuervo por el entonces Ministro de Gobierno, General José María
Campo Serrano, quien también ha regido los destinos del país y
prestado positivo apoyo a las empresas de utilidad publica; y
después por el señor doctor José Domingo Ospina Camacho, quien
ejerce el mismo elevado empleo, animado por sentimientos no menos
levantados.
Y sea esta oportunidad para dar las gracias al progresista
Gobierno que tan dignamente preside el sabio y patriota señor Caro,
por el apoyo que el que este libro tradujo ha recibido
constantemente n las labores que ha emprendido en beneficio de la
Geografía de Colombia. El Voto de confianza que se le otorgó al
confiarle el presente trabajo, es causa bien claro de que los
errores que encierre son de la absoluta responsabilidad del
traductor, quien para ellos pide excusa al público, juez natural de
todo libro.
Conforme al proyecto del General Cuervo, este libro era la
Memoria que el Gobierno se prometía repartir en la Exposición de
Chicago á todas las personas importantes que allí se reunieran,
para hacer conocer el país descrito por una pluma extranjera tan
autorizada como imparcial: él se proponía escribir una introducción
que, en su defecto, fue trabajada por Carlos Cuervo Márquez,
natura. listo. distinguido y constante compañero de labores del que
este libro traduce.
Justo es también dar las gracias al señor doctor Vicente
Restrepo por sus notas al capitulo sobre los muiscas; al señor D.
Cecilio Echeverría U., director de la imprenta en donde se
imprimió el cuerpo del libro, por su esmero, tanto en lo. parte
tipográfica como en la corrección de las pruebas, y al señor
doctor Jorge Roa., publicista y gramático bien conocido en el país,
por su constante y benévola ayuda en la parte literaria. En las
notas del cuerpo del libro E. R. (Eliseo Reclus), indica nota del
original francés; V. R. (Vicente Restrepo) y V. y V. (Vergara y
Velasco). El señor Restrepo complementó luego sus notas, por
creerlas incompletas; pero desgraciadamente ya no podían hallar
cabida en este
libro, y su autor las publicó en uno de los diarios de la
capital. Y también adviértase que en la imposibilidad de traducir
el estilo de Reclus, la traducción se ha hecho palabra a palabra
hasta donde lo permite el giro de los dos idiomas, respetando el
original con cuidado sumo, y prefiriendo el sistema de notas para
aclarar, ampliar ó rectificar ciertos puntos.
ERRATAS
En la página 50, nota 5ª, se nombró como cráter el Picacho en
vez del Naya, como debe ser.
En la página 81 debe agregarse que otras personas no dan ti la
Angostura de Carare sino 80 metros de anchura mínima.
La nota 1ª de la página 97 debe revisarse, pues el área de la
hoya del Magdalena mide unos 5,0(10 ks. cs. más, en la parte
septentrional, según ciertos documentos.
La nota 1ª de la página 179 olvidó nombrar otro estado
importante, el de Tundama, cuyos habitantes, más parecidos ti los
de Guanentá, tenían dialecto especial. Sin duda alguna, en el país
chibcha había, por lo menos, dos grupos étnicos de importancia
casi igual.
La nota 6ª de la página. 189 y la 1ª de la página 244 deben
ampliarse. Hoy no es posible dudar que las construcciones de piedra
que se encuentran en el país pertenecen ti una época muy anterior a
la muisca (melania?), y de la cual no quedaba ni memoria ti la
llegada de los españoles. Debiéronse a un imperio que al parecer
ocupó casi todo el país antes de 'las migraciones venidas de
Tahuautisuyo? La primera raza que se halla en la América del Sur
parece fue la negra, y es el nuevo continente muy antiguo para la
historia. Ya que los americanos no exploran las singulares ruinas
que existen en Colombia (como templos subterráneos o cosa semejante
podían prestarles alguna atención los arqueólogos extranjeros, en
beneficio del progreso universal: no se han explorado ni las de
Tao (Chia), en donde estuvo el palacio de los futuros Zipas. Al
decir que los chibchas no conocieron la edad de piedra es claro
que nos referimos a la construcción de edilicios: hachas, cinceles,
etc, sí tenían, y éstos pertenecen a dos períodos: en e[ más
antiguo los útiles son de roca de los montes aledaños a la Sabana;
después se ven los fabricados con rocas cristalinas de la
cordillera del Quindío.
La nota 1ª de la página 208 debe ampliarse: hoy no puede negarse
que los indios de Antioquia y Cundinamarca formaban un solo pueblo,
cuya unidad fue destruída por las invasiones caribes que
remontaron el Cauca y el Magdalena.
La nota 1ª de la página 238 debe completarse así: El mayor
número de los comerciantes y tenderos venidos ti Panamá en la
conquista eran judíos y moriscos convertidos, que huían de España y
luego se confinaron al interior. (Cuervo, Documentos
inéditos).
La nota 1ª de la página 253 debe corregirse así:
En Bogotá existen hoy 4,864 casas (de ellas 456 en los
arrabales, incluso Chapinero), y 5,454 almacenes y tiendas (269
id.), viviendo en el núcleo de la ciudad cerca de 70,000 personas.
Existen 627 talleres y 596 locales en donde se expenden licores. La
propiedad del Municipio (que mide 133 ks. cds.) está avaluada en $
33.200,000, sin contar los edificios públicos, de ellos 4.200,000
para las propiedades
El promedio de las casas principales da $ 60,000, y las seis
Calles Reales y de Florián valor casi $ 3000,000, que es también el
valor de las tres manzanas que las separan. Existen 40 propietarios
con más de $ 100,000 en el catastro, y en cambio cosa de 10,000
familias nada poseen.
Como la nueva cifra de población asignada a Bogotá pudiera
causar sorpresa, advertimos que en este año intentamos levantar el
censo de Bogotá por medio de papeletas, y que si bien es cierto no
pudieron recogerse sino 6,000, éstas sólo dieron un total de 37,000
habitantes (13,700 hombres y 23,300 mujeres), de ellos 2,000 en
Chapinero, cuyo censo sí fue completo, de donde que no puedan
suponerse ti la ciudad, en ningún. caso, más de 75,000 almas,
contando los colegios y la guarnición, cifra confirmada por la
mortalidad y los consumos. En cerca de 1,000 locales, en su mayor
parte tiendas, no vive persona alguna. El censo de 1884 fue un
error, y en ese año la ciudad no podía contener más de 66,000
almas. Cuanto al número de extranjeros poco ha aumentado: no llegan
a dos millares, la mitad ingleses y franceses. El 1/4 de las
habitantes es oriundo de otros pueblos de Cundinamarca, y otro
tanto proviene de los demás Departamentos, en especial de
Boyacá.
La nota 1ª de la página 255 debe ampliarse: el camino de Guaduas
ti la boca del Rió negro fue estudiado por, los españoles, y se
trataba de abrirlo cuando estalló la Independencia. (V. Cuervo,
Documentos inéditos).
La nota 3ª de la página 259 olvidó indicar como otra intendencia
a San Martín (capital Villavicencio); Casanare tiene por centro a
Támara.
La nota 2ª de la página 330 debe ampliarse: no puedo mirarse a
Heredia como fundador de Cartagena, puesto que Gonzalo Hernández
vivió el primero en 1,525 en Calamarí y capituló con el Rey
establecer, y estableció allí un centro comercial, luego casi
arruinado por los caribes: fue él quien primero dijo que "desde esa
isla se dominaba todo el mar de las Indias
La nota 3ª de la página 345 debe rectificarse, pues parece
evidente que la ciudad de Villaviciosa se fundó primero en
Cumbitara a orillas del Patia, ó Pati, según los indios, nombre
idéntico al que daban los Panches al Bogotá.
La Nota 3ª de la página 373 debe completarse así : ningún país
colonizador puede exhibir como España documentos que lo honren
tanto en el período de conquista: los leyes de España no cesaron
un instante de dictar órdenes en favor de los conquistados,
castigando cuanto hecho punible alcanzaba a pasar el mar.
En la página 394 se deslizó un error tipográfico de suma
trascendencia: poner 300 millones de pesos en vez de 700, es decir,
unos 10 millones de francos al año.
En las notas del texto hay algunos errores in las cotas y los
habitantes, los cuales quedan corregidos en las respectivas tablas
del apéndice, donde por errata se pusieron a Medellín 22 por 25,000
habitantes.