I.-Descubrimiento y exploración
La República actualmente conocida con el nombre de Colombia y
antes designada, según las vicisitudes políticas, con los de Nueva
Granada y Estados Unidos de Colombia, comprende un vasto territorio
situado en el ángulo Nor-Occidental del Continente, junto con el
pedúnculo ístmico intercontinental hasta el lago de Chiriquí y el
golfo Dulce. Sus costas se mojan en el Atlántico en una longitud
desarrollada de 2,490 kilómetros y en el Pacífico por otra casi
igual, 2,394 kilómetros.
(1)
Cuanto a las fronteras terrestres no se
puede indicar la longitud aproximativa, puesto que el asunto
límites no se ha reglado aún con todos los Estados limítrofes de la
República colombiana. El trazo definitivo no se indica en el mapa,
merced al arbitraje de España, sino del lado de Venezuela; mientras
se le fija sobre el terreno puede valorársele aproximativamente en
2,050 kilómetros
(2)
.
En la extremidad Nor-Occidental del Estado de Panamá, la frontera
será próximamente delimitada entre Colombia y Costa Rica como lo
fuera de Venezuela, por el
intermedio de los sabios que estudian los documentos de los
archivos de la Península y cuyo juicio, ratificado que sea por el
Gobierno español, adquirirá fuerza de ley en los Estados en
proceso
(
|3)
. Con el Brasil, el Ecuador y el Perú la
negociación esta menos avanzada, y en la llanura casi desierta
tres ó cuatro Potencias reivindican a la vez grandes territorios.
Al Sureste
(
4)
, del lado del Ecuador y del Perú
(
5)
, el bajo Napo continuaría, al Este de las
mesas andinas, la frontera de Colombia, después el Amazonas
serviría de limite: villas y puebles peruanos, tales como Pebas y
Loreto, vendrían entonces a quedar dentro de los linderos
colombianos. Mas lejos el gran río serviría aun de línea divisoria
entre Colombia y el Brasil, hasta el sitio en donde el igarapé ó
bayon llamado Avati-Parana enlaza el Amazonas al Yapura. Este bayon
formaría la línea de partición política, que continuaría en
seguida del Yapura al Río Negro por una línea ideal
(
6)
. Sin querer prejuzgar un asunto entregado
en manos de los diplomáticos, y que por otra parte no ofrece
ninguna importancia, puesto que los límites ficticios trazados a
través de selvas, montes y mesas no cambian en nada ni la riqueza
de un país ni el poderío de una Nación, Colombia siempre será
un grande estado cuanto a su superficie, aun cuando fuese
desafortunada en sus pretensiones sobre los espacios en litigio.
Ocupa una extensión que no puede valuarse en menos de 1.250,000
kilómetros cuadrados ósea dos veces y media la superficie de
Francia. Sin embargo, la verdadera Colombia, desde el punto de
vista del relieve y los rasgos cardinales de la Geografía física,
comprende sólo la mitad de ese enorme territorio ó sea el abanico
de las cadenas andinas con los valles intermediarios. Si la
partición del suelo entre las Repúblicas limítrofes se hubiese
hecho, no siguiendo los contradictorios informes tomados de los
documentos antiguos, sino conforme a las divisiones naturales, a
Colombia habría tocado la Sierra de Mérida, antiguo territorio
muisca
(
7)
, y toda la hoyada de Maracaibo, dejando a
Venezuela el curso del Orinoco y de sus afluentes. Del lado del
Ecuador, donde el riachón de Mataje (Pillauguapi) sirve de línea
divisoria sobre el litoral, las fronteras son también en guau parte
artificiales a través de mesas y montañas; las tierras altas de
Túquerres y Pasto, pobladas por indios emparentados con los de la
República vecina y bien limitadas al Norte y Noroeste por el
profundo valle del Patía, parece debieran ser agregadas al
antiguo: "reino" de Quito
(
8)
. Con sus llanuras casi desiertas del
Sureste, Colombia no tiene sino escasísima población específica,
aunque ya en ciertas regiones de las mesas se asemeja a la Europa
occidental por la densidad de sus habitantes
(
9).
Colombia merece su nombre, puesto que Colomb visitó sus costas
entre la Laguna de Chiriquí y las Islas de San Blas; pero no abordó
la costa arme entre el golfo de Urabá y la península de los
Goajiros. Los primeros marinos que recorrieron este litoral,
Bastidas y sus pilotos, no se establecieron en él; Ojeda y su
compañero 'Vespucci no rebasaron al Oeste el cabo de la Vela. La
región del istmo donde Colón encontrara el oro que le valió su
título de Duque de 'Veragua, sabiase lindaba al Sur con otro mar, y
naturalmente atrajo de preferencia a los aventureros españoles;
desde 1513 Núñez de Balboa atravesaba el istmo en veinte y tres
días, tantos como se necesitan hoy para franquearlo partiendo de
Londres ó Paris. Descubierta la "mar del Sur" y establecido un bien
trazado camino entre los dos océanos, de Puerto bello a Panamá, los
gobernadores españoles lanzaron sus barcos a explorar las costas
del Pacífico, por un lado hacia México y California, y por otro en
dirección del Perú. Fue Pascual Andagoya quien primero costeó el
litoral neo-granadino para volver a Panamá trayendo a sus
compatriotas noticia del país del oro. Esto sucedía en 1522, y dos
años apenas habían trascurrido cuando ya tres asociados, Francisco
Pizano, Diego Almagro y Hernando de Luque, organizaban
expediciones de conquista. Pizarro no avanzo sino breve trecho a lo
largo del litoral, teniendo que luchar tanto contra los indios como
con el hambre; mientras que Almagro corría mas de 500 kilómetros
hacia el Sur, hasta las bocas del San Juan, río que con el Atrato
corre en el valle que constituye el verdadero límite de la América
Meridional desde el punto de vista orográfico
(1
0)
. En 1526 continuaron los españoles su ruta
a lo largo de la costa, y tras vencer numerosos contratiempos
rebasaron al fin el litoral de la Colombia actual; en 1527 entraban
a la rada de Guayaquil y poco después sentaban pié en Túmbez, ya en
suelo peruano.
Las maravillosas aventuras de los Cortezes y Pizarros
forzosamente debían hacer sombra al territorio que se costeaba al
Sur de Panamá, bien que se supiese era rico en minerales
auríferos; siendo como por un reflujo de la conquista que jefes de
bandas partidos de Venezuela y el Ecuador intentaban los primeros
escalar las mesas colombianas, Túquerres, Antioquia, Cundinamarca.
Sin embargo, desde 1525 y tras una desgraciada tentativa hecha en
1508 en las costas del Golfo de Urabá, los conquistadores se
establecían en la ribera continental granadina, fundando la ciudad
de Santa Marta no lejos del delta magdalénico; pero, poco
numerosos, no efectuaron expediciones sino a la Sierra Nevada y
valles circunvecinos. La primera exploración ó mejor dicho, la
primer campaña de incendio y carnicería
(
11)
, comenzó en 1530 en Venezuela.
Dirigíala Ambrosio Alfinger, quien armado con un decreto de Carlos
V, que autorizaba a los concesionarios para que hiciesen esclavos a
todos los indios que se opusieran a la conquista, no tuvo otro
objetivo que buscar minas de oro y capturar indios para venderles
en el mercado de Coro. En su marcha franquea las montañas de
Perijaa, límite occidental de la hoyada de Maracaibo, desciende al
valle de Upar, marcando su paso con el saqueo e incendio de las
casas, el asesinato de viejos y enfermos, la captura de hombres y
mujeres adultos: era precedido en todas partes por la fama de sus
crueldades, que a lo menos prodújole la dispersión pacífica de la
mayor parte de las tribus que moraban en las montañas
circunvecinas
(1
2)
.
Después, trepa a la sierra Tairona, hoy de Santa Marta, con grandes
rodeos baja a las orillas del Magdalena y, dirigiéndose entonces al
Sur, remonta el valle del Lebrija, atraviesa las montañas de Vélez
(
13)
y emprende el retorno a Venezuela por
entre los Páramos y valles intermedios. No llegó a su destino, pues
sorprendido por los indios, pereció a manos de éstos entre Pamplona
y Cúcuta, cerca de Chinacota, en el sitio que aún guarda su nombre,
miser Ambrosio
|(
14)
. Rara vez alguna expedición
fue tan sangrienta como la de Alfinger
(
15).
Luego Pedro de Heredia, gobernador de Santa Marta, intentó la
conquista de las comarcas que le cediera Carlos V, es decir la
"Nueva Andalucía" o sea todo el territorio comprendido entre las
bócas del Magdalena y las del Atrato
(1
6)
. En 1533 ya desembarcaba en Calamarí,
sitio hoy ocupado por Cartagena, para chocar en terrible encuentro
con los indios de Turbaco; en seguida y sin abandonar la ruta del
medio día penetraba al valle del Sina
(
17)
, donde arrancaba a los naturales enormes
cantidades de oro; la Nueva Andalucía también guardaba su Pactolo.
Después verificaron se numerosas expediciones dirigidas por Pedro
de Heredia, su hermano Alonso ó su teniente el portugués
Francisco. César, no sólo a todos los valles de los afluentes del
río Sinú, sino también a las regiones que separan este río del
Cauca y de la banda occidental del Magdalena
|(
18)
|. Mas como para sus correrías
al interior en busca de oro necesitasen los españoles un punto de
apoyo, tan próximo como fuera posible a la tierra que lo producía,
reconstruyeron sobre el golfo de Urabá, cerca de las bocas del
Atrato
(19)
, el
puerto fuerte de San Sebastián, antes fundado por Ojeda. De este
sitio partió en 1536 Pedro Heredia con el fin de descubrir un país
aurífero que los indios llamaban Dabeiba
(
20)
y que
bien pudiera ser el lugar donde hoy se halla un pueblo moderno casi
con el mismo nombre. Heredia hubo de regresar desalentado con la
pérdida de muchos de sus compañeros, pero César, mas afortunado,
penetró también mas adelante, y tras una marcha penosísima
(
21)
que duró nueve meses enteros por entre
la selva virgen, alcanzó al fin el país del oro, situado en el
Estado actual de Antioquia, cerca del gran codo occidental del río
Cauca
(
22)
: cargado de riquezas regresó
con una marcha forzada de diez y siete días, destinada a evitar la
persecución de los formidables Chocoes a quienes había vencido muy
trabajosamente en un primer encuentro.
Por este tiempo realizábase el descubrimiento capital, el de la
mesa de Cundinamarca
(
23)
, poblada por los
Muíscas
(
|2
|4)
Civilizados. Ya el
alemán Georg von Speier (Spira), uno de los gobernadores de Coro al
servicio de los banqueros de Augsbonrg, había esta~do a punto de
alcanzar la "Sabana" de Bogota. Partiendo de Coro en 1534, penetra
a los llanos por la brecha abierta al Este de los nevados montes de
Mérida, costea en seguida la base de las cadenas andinas, cruza
los afluentes del Orinoco a la salida de sus valles, entre ellos el
Upía al pié mismo de la mesa foco de la civilización muisca, y
prosigue su marcha al Sur hasta mas allá del Ariari, en la hoya del
Guaviare; perdidos los cuatro quintos de su banda en sangrientos
conflictos, regresó a Coro tras una marcha desastrosa de cinco
años. Quizás la expedición hubiese sido mas dichosa si el teniente
de Speier, Fredemann, que debía reunírsele en el camino, no
hubiera resuelto obrar solo, movido por la ambición, robando a su
jefe la gloria del descubrimiento
(
25)
; tomó también el camino de los llanos,
y luego, escalando las montañas del Oeste, alcanzaba al cabo el fin
deseado, la rica tierra de los Muíscas, con sus pueblos, sus
templos, sus metales preciosos, sus esmeraldas. Pero cuando llegó
allí, otros europeos, venidos de opuestos lados, estaban ya en la
mesa.
Benalcazar, generalmente llamado Belalcazar, ocupaba a Quito
como teniente de Pizarro, cuando quiso extender sus conquistas
hacia el Norte siguiendo las indicaciones precisas que le dieran
los Quichuas de Quito, y aun parece que también un indio de
Cundinamarca que, errante de tribu en tribu, había llegado a esos
lugares
(2
6)
. Belalcazar se hizo preceder en su
marcha hacia el Norte por su teniente Juan de Ampudia, hombre
feroz, quien según la singular frase de un cronista, "causaba los
mismos efectos que el rayo y el mercurio; semejantemente a éste
recogía todos los metales preciosos que encontraba en las casas, y,
como el otro, quemaba y reducía a pavesas las viviendas y las
mieses"
(
27)
; abrióse en efecto ancha ruta
con el pillaje y la crueldad, alcanzando las orillas del Cauca, en
donde fundó, al comenzar el año de 1536, un pueblo a que dio su
nombre. Poco después Belalcazar trasladaba la naciente colonia al
sitio donde esta Cali, hoy centro comercial y político de la
comarca; y regresando al Sur, transformó la ciudad india de
Popayán en centro de la dominación española: de aquí pasa a las
fuentes del Cauca, franquea los montes, llega a las del Magdalena,
vencedor recorre el alto valle de este río y, por último, trepa las
faldas de la mesa que sustenta a Bogota.
Un tercer conquistador había ya llegado por el Norte cuando
estos rivales aparecían por el Este y el Sur. Gonzalo Jiménez de
Quesada, Gobernador de Santa Marta
(
28)
, preparaba su expedición hacía largo
tiempo, pero antes de alcanzar la región montañosa necesitó
atravesar la zona pantanosa donde se verifica la confluencia del
César con el Magdalena, y esta parte del viaje fue de lo mas
difícil, sobre todo a causa del naufragio de la flotilla. Después,
tras escalar los primeros montes
|(
29)
, necesitó conquistar los desfiladeros y
boquerones contra las tropas del Zipa
(3
0)
. En fin, establecióse sólidamente sobre
la mesa en la cual muy pronto se erigió la ciudad capital de Santa
fe
(
31)
Entonces fue cuando Quesada tuvo noticia
de la próxima llegada de las dos tropas españolas de Belalcazar y
de Fredemann. Dícese que las tres bandas se componían exactamente
del mismo número de hombres:
ciento sesenta guerreros, un clérigo y un fraile
(
32)
. Todos diferían en el traje: los del
Perú, los mas ricos, venían vestidos de seda y adornados con
plumas; los de Santa Marta llevaban algodonadas tejidas por los
indios, en tanto que los venezolanos cubrían sus carnes con pieles
de fieras
|(
33)
. Establecidos los tres campos
en la sabana, formando un triangulo, parecía se amenazaban, y pudo
temerse que a la guerra de exterminio sucediese, como en tantas
otras circunstancias, la carnicería entre los mismos españoles.
Sin embargo, mantúvose la paz: Fredemann se hizo pagar un rescate
por renunciar a sus pretensos derechos de conquistador, y
Belalcazar se entendió amigablemente con Quesada sobre la
delimitación de la frontera entre sus dos dominios de conquista
(3
4)
. Como Quesada quedase por Gobernador de
la tierra, la dio el nombre de Nueva Granada en memoria de su
patria
(
35).
Instalados en la región central de la comarca que las
poblaciones del contorno se habían acostumbrado a venerar como un
lugar sagrado, a respetar y temer como centro de la civilización y
el poder
(
36)
, los españoles tenían para sí
en lo sucesivo el prestigio de la victoria al mismo tiempo que la
ventaja de la posición estratégica. La exploración se hacía mas
fácil. Todos los itinerarios de los conquistadores podían sin
trabajo enlazarse los unos a los otros; los concesionarios se
dirigían tranquilamente a sus dominios y los caciques venían
trayendo el tributo de sus pueblos, obligados además a comprar la
sal, puesto que para esta sustancia las mesas ejercían un verdadero
monopolio natural
(
37)
|. Fundúronse
poblaciones en los lugares de paso obligado, a las orillas de los
ríos y cerca de las regiones mineras. Bien pronto, gracias a
Badillo y a Robledo, la exploración del bajo valle del Cauca y la
del país de Antioquia completaba los reconocimientos de Belalcazar
y sus tenientes en la región alta del río; después Andagoya, el
primer marino que visitara las costas occidentales de la Nueva
Granada, desembarcó al sur del río San Juan, en la bahía del Chocó,
y remontando el pequeño río Dagna, pudo franquear cadena costanera
y llegar a Cali: la aran vía comercial del occidente colombiano
estaba descubierta.
No faltaba ya sino reconocer los caminos secundarios, y hasta
nuestros días mas de una región, defendida por las selvas, los
pantanos y las fiebres, no es conocida de los geógrafos sino en
sus rasgos generales
(
38)
. Cuanto a las
numerosas expediciones verificadas a los llanos después de las de
Speier y de Fredermann, perdióse su huella en esas vastas y
uniformes soledades: sus pasos se borraron como se borra la huella
de los navíos en el océano. Jiménez de Quesada en 1569, Antonio
Berrío en 1591, y después en el siguiente siglo Samuel Fritz y
muchísimos misioneros jesuitas y franciscanos visitaron todas las
tribus, recorrieron todos los ríos, utilizaron todos los portajes,
sin que la múltiple red de esos itinerarios se haya conservado
(
39)
.
Durante los dos siglos y medio de la dominación española los
trabajos de exploración continuaron pero bajo otra forma,
permaneciendo desconocidos para el público; los documentos
recogidos por los conquistadores se guardaban celosamente en los
archivos del Gobierno y muchos de ellos no se han publicado aún. Se
les ocultaba todavía cuando en el territorio colonial empezaron
otras expediciones, no en busca de esclavos, joyas ó piedras finas,
sino, con encargo de estudiar científicamente el país. A fines del
último siglo Francisco José de Caldas, el discípulo del botánico
Mutis, cuyo fin fue un patíbulo español como culpable de haber
amado mucho a su patria, recorría ésta en todas direcciones
(
40)
para conocer el territorio y sus
habitantes. Así, pues, hijos del país comenzaron la obra luego
continuada con sumo brillo por los Humboldt, los Boussingault y
otros sabios, tanto colombianos como extranjeros, que se han
sucedido y continúan trabajando en la exploración del país.
Durante este período de trabajos preparatorios a la descripción
general de Colombia, la mejor parte corresponde a Agostino
Codazzi, el mismo geógrafo a quien se debe la mejor carta que aún
existe de Venezuela.
Su mapa de Colombia, construido en la escala de 1.350,000
(
41)
sobre sus trabajos topográficos de 1849
a 1855, es también el documento sobre el cual verifican sus
correcciones la mayor parte de los exploradores, con el fin de
completarla antes de acometer un trabajo de mas amplias
proporciones
(
42)
. Esta última obra será
hacedera muy pronto, porque los ingenieros han levantado hasta la
fecha numerosos planos, a diversas escalas topográficas (de
diezmilésima a cienmilésima), y porque millones de hectáreas de
tierras baldías han sido previamente reconocidas antes de
concederlas ó venderlas: el geógrafo Vergara y Velasco ha
consultado todos estos planos detallados para la redacción de su
obra sobre Colombia. En fin, hasta este año de 1892 se han fijado
ya astronómicamente mas de dos mil puntos y se ha nivelado y medido
el terreno metro a metro en una longitud desarrollada que excede de
11,500 kilómetros lineales
(
43).
En Ninguna parte el profundo conocimiento del terreno y de su
explotación será mas útil, porque la posición geográfica de
Colombia es excepcional y la convierte en piedra angular de las
repúblicas latinas del continente. Durante la guerra de la
independencia sudamericana esa posición le dio un valor
estratégico de primer orden, y al presente y en el futuro le
asegura un papel esencial: como sitio de paso entre los dos océanos
y las comarcas que éstos bañan. La naturaleza no ha abierto sino un
estrecho de un mar al otro, en el extremo meridional del
continente, pero, antes que Magallanes, Nuñez de Balboa había
demostrado ya que la conquista-y por consiguiente el comercio
White, Delanoy, Ridley, Rodolphs,.Mosquera, Wyse, que valen mas
que algunos de los nombrados en la lista. Entre los colombianos que
mas han explorado nuestro suelo figuran Álvarez Salas, Arboleda,
Caycedo D. Eluyar, Cuervo Márquez, Cuellar, Duran, González
Vásquez, González Benito, Garcés Guerra Azuola, Liévano, Morales,
Peña, Ponce de León, Paz, Pereira, Ramos, Rentería, Sosa, Uribe
etc-V. y la colonización - podía crearse otras vías interoceánicas
allí mismo donde Colón buscara su estrecho hacia el Asia. Desde
esa época las miradas permanecen fijas en ese pedúnculo sinuoso y
en apariencia tan fácil de cortar. Senda, camino, vía férrea, se
han construido de mar a mar, pero se quiere mas, y por decenas se
han sucedido los proyectos de ruptura; y no sólo esto se ha hecho,
puesto que se ha intentado abrir el canal, y si los mil
cuatrocientos millones del empréstito hubiesen servido para el
trabajo mas que para la publicidad, si la empresa hubiese sido
bien dirigida, no hay duda que a la fecha un canal comunicaría las
aguas del Atlántico y las del Pacífico. Aun a pesar del fracaso de
la tentativa el misterio del istmo no dejara de atraer a los
empresarios, por lo cual Colombia guarda la promesa de ser, tarde
ó temprano, uno de los grandes caminos del mundo entre el Oriente y
el Occidente
(
|44
|).
Corno país de asiento para los colonos de toda raza, el
territorio de Colombia presenta ventajas excepcionales. Lo mismo
que México, ofrece del mar a la cumbre de las montañas el regular
escalonamiento de todas los climas: calor, temperatura moderada,
frío, combinados según la exposición con diversos grados de sequía
ó humedad. Pero mientras que en México el paso de clima a clima se
hace bruscamente y como de un salto, de la tierra ardiente a la
tierra fría, y que la zona templada, la mas favorable al hombre y a
sus cultivos, esta representada allí por estrechas bandas,
Colombia, singularmente privilegiada, prolonga sus montes y
ante-montes a gran distancia del macizo central, y las regiones
cuyo clima puede compararse al de la Europa occidental por la
temperatura media ocupan una extensión considerable, bastante
crecida para sustentar los habitantes por decenas de millones. Con
excepción del grupo de Santa Marta, las cadenas colombianas se
ramifican en abanico hacia el Norte y Nordeste, de tal modo, que
encierran tierras de labor en todos los escalones, bojo todas las
latitudes y longitudes de la comarca: dondequiera las gentes de las
alturas y las de las bajas llanuras tienen mesas intermedias en
donde su inversa aclimatación puede hacerse síu peligro
|(
45).
Colombia estaría, pues, lista para recibir inmigrantes por
millares, si caminos de acceso se elevaran del mar hacia las zonas
desiertas o apenas pobladas de las áreas templada y fría; pero
hasta la fecha Colombia ha tenido la suerte de crecer en población
y desarrollar sus recursos mucho mas por su propio fondo que por
el auxilio de los extranjeros. La región ardorosa que franjea el
litoral en ancha banda no tiene sitio alguno hospitalario para el
hombre del Norte, y la dificultad del acceso a las tierras salubres
mantiene alejados de éstas a los colonos. Como las emigraciones se
efectúan en el interior en torno de las provincias mas activas y
pobladas, los habitantes han podido adquirir un carácter nacional
mas homogéneo, fundir mejor su diversidad de razas y orígenes antes
de hallarse en contacto con la multitud de los inmigrantes. Los
colombianos no corren el riesgo de ser ahogados por la ola
creciente de una nacionalidad extranjera, como lo han sido los
mexicanos de Texas y California
(
46)
. Sin duda que es una desgracia para sus
puertos no recibir cada año un gran número de viajeros y para sus
ciudades interiores no recibir la visita de mensajeros que lleven
las nuevas ideas de la vieja Europa, su movimiento impulsivo en las
ciencias y las artes; pero las relaciones que existen bastan para
mantener entre los nacionales el trabajo de colaboración con el
resto de la humanidad civilizada, sin poner en peligro el carácter
original de la Nación
(
47)
. El adagio "para
entregarse es preciso poseerse" es tan verdadero para los pueblos
como para los individuos.
|
(1)
|
Litoral medido sobre la carta
marina norte-americana a la escala de millonésima.-E. R.-Que es
inferior al hallado en los trabajos españoles.-V. y V.
|
|
(2)
|
Calculado sobre la carta oficial de
demarcación, a la escala de 2.500.000-E. R.-Pero esta carta
encierra groserísimos errores y la frontera sobre los mapas
modernos mide 2.200 kilómetros.-V. y V.
|
|
(3)
|
Colombia retiró del arbitraje español
el límite con costa Rica por haber trascurrido el plazo estipulado
para que España fallara sin ¿qué se hubiera resuelto el punto.
|
|
(4)
|
Al Suroeste debe decir-V. y V.
|
|
(5)
|
Colombia jamás ha reconocido que
limita con el Perú al S., como puede verse en los documentos
oficiales, y cuando un cándido diplomático hizo ciertos
curiosísimos tratados con esa Nación, similares a otros con Costa
Rica, fueron improbados por el Congreso.-V. y V.
|
|
(6)
|
Colombia apoya su pretensión a los
límites que reclama sobre el Amazonas en pruebas y documentos
irrefutables.-V. y V.
|
|
(7)
|
Mas que aventurada parécenos esta
opinión, pues no es posible demostrar que los chibchas pasaran el
Sogamoso hacia el Norte-V. y V.
|
|
(8)
|
Y no sería mas lógico extender ese
límite geográfico del Sur hasta la profunda vaguada del chota ?-V.
y V.
|
|
(9)
|
Superficie y población probables de
Colombia en 1892:
1.265.625 kilómetros cuadrados, con
4.200.000 habitantes, Densidad absoluta 3,3 habitantes por
kilómetro cuadrado.-E. R. La densidad de la porción habitada sube a
17 habitantes por kilómetro cuadrado.-V. y V.
|
|
(10)
|
Quédanos la satisfacción de ver
acogida en la obra del gran geógrafo francés idea por primera vez
lanzada por nosotros hace ya 5 años-V. y V.
|
|
(11)
|
Por fortuna grande, ninguno de los
conquistadores que podemos llamar colombianos marcó de este modo
su paso en nuestro territorio ; como ningún guerrero nuestro de la
guerra de Independencia dio a ésta los salvajes caracteres que se
hallan en las campañas de los venezolanos-V, y V.
|
|
(12)
|
Desgraciadamente los motilones se
conservan independientes en sus montañas -V. y V.
|
|
(13)
|
Alfinger no llegó a las montañas de
Vélez, como que por el escaso número ríe sus hombres y sin
franquear el Sogamoso retrocedió de Jirón hacia Venezuela-V. y
V.
|
|
(14)
|
Una sombría barranca muy ó propósito
para tender una emboscada V. y V.
|
|
(15)
|
Rafael María Baralt, Resumen de la
Historia de Venezuela -E. R.
|
|
(16)
|
La Nueva Andalucía se extendía no
desde el Magdalena sino desde la Goajira hasta el Atrato, y
comprendía aproximadamente el territorio de los departamentos de
Bolívar y Magdalena-V. y V.
|
|
(17)
|
Esta expedición a la tierra de
Tinzenú no tocó con el actual valle del Sinú, sino con el del San
Jorge, hasta el Nechí-V. y V.
|
| (18)
|
Estas últimas fueron anteriores a las
otras-V. y V.
|
|
(19)
|
Del río León ó Cuacuba--V. y V.
|
|
(20)
|
Dobaybe escriben los cronistas,
Dabeiba se llama el pueblo actual-V. y V
|
|
(21)
|
No reproducida después, como que la
Serranía de Abibe es una de las zonas menos conocidas del país.-V.
y V.
|
|
(22)
|
Hoya del alto río Sucio, afluente del
Atrato.-V. y V.
|
|
(23)
|
Cundi-rumarca según unos,
Con-inna-marca según otros, que es lo mas probable-V. y V.
|
|
(24)
|
Estos indios se llamaban así mismos
chibchas (adoradores del sol)-V. y V..
|
|
(25)
|
No lo creemos, por cuanto las mismas
noticias que tuvo de los Muíscas Fredermann las tuvo Speier ,y como
aquel con un puñado de hombres emprendió la conquista, pudo el
otro haber hecho lo mismo-V. y V.
|
|
(26)
|
No cabe duda que las diversas tribus
mantenían entre sí relaciones comerciales-V. y V.
|
|
(27)
|
Mas grafica aun es aquella con que
otro cronista flagela a Heredia: "destruía a los iridios que
estaban vivos y desenterraba a los que estaban muertos."-V. y
V..
|
|
(28)
|
Quesada no era gobernador de Santa
Manta, sino teniente del adelantado y gobernador Lugo: emprendió la
marcha con 800 hombres de los cuales perecieron mas de 600 en 11
meses de marcha -V. y V..
|
|
(29)
|
Esta marcha por el Opón arriba no
tiene igual en las conquistas de México y el Perú; no puede
comparársele sino la de César-V. y V. -
|
|
(30)
|
Quesada no tuvo que combatir en esta
ocasión, que si los Muíscas allí le hubieran detenido con las
armas, es seguro no queda vivo un español-V. y V..
|
|
(31)
|
La cual no ocupó el sitio de la
capital muisca sobre el Funza, sino el de una vivienda real de
veraneo; anduvo acertado Quesada en esa elección? No, porque Bogota
como capital estaría mejor en Funza, el Común o sobre el Tunjuelo-V
y V.
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No iguales sino próximamente iguales
dice la leyenda: Quezada 166 honres, Belalcazar 160 y Fredemann
163; pero el Padre Simón no da al último sino 1100. Lo que sí es
positivo es que si en vez de tres hubieren sido dos las bandas,
habría tenido fatal desenlace el drama de la fundación de Bogota-V.
y V.
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De venado, y lo mas ¡notable es que
cates hombres que morían de hambre introdujeron las primeras
gallinas Uno de los mayores tropiezos de estas marchas consistió en
las niguas, insectos que inutilizaron centenares de soldados
españoles en la guerra de Independencia-V. y V
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Fueron estos tres caudillos quienes
primer recorrieron el Magdalena, desde Guataquí hasta su boca, con
lo cual quedo inaugurada vía expedita entre el interior y el
litoral-V. y V..
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Quesada era de Córdoba y no de
Granada.-V. y V
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El lugar sagrado de los Muíscas estaba
en Srngamuxi, y los pueblos vecinos en vez de temer ó respetar a
los chibchas, vivían con ellos en perenne lucha.-V. y V..
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El autor exagera en este cuadro; un
siglo después de fundada Bogota, aun se batallaba en sus cercanías
que la conquista en Colombia fue realmente conquista, lo cual
siempre se olvida por los escritores extranjeros, quienes la creen
simple conjunto de paseos militares: sumados los españoles muertos
en batallas contra los indios en toda la América latina no alcanzan
a ser la mitad de los que así perecieron en Colombia !-V. y V.
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Las hay que ni aun así son conocidas,
pues dé ellas no se tienen otros datos que los relatos de los
indios o de los quineros y caucheros: Conocían mejor los españoles
el suelo, puesto que en toda selva virgen al parecer se hallan sus
huellas al abatirla-V. y V
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La mayor parte de ellos se conserva y
el General Antonio B. Cuervo ha dado a luz los mas importantes-V. y
V..
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Menos la costa Atlántica-V. y V
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La escala del trabajo original de
Codazzi es 450,000 y su mapa, aunque contiene detalles
preciosísimos no abarca lo que fuera Nueva Andalucía, vacío llenado
recientemente por Simons V. y V.
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Orden cronológico de los principales
itinerarios en Colombia y Venezuela.
Colomb 1498 Gonzalo
Pizarro 1540
Niño, Guerra 1490 Orellana 1540
Ojeda, Vespueci 1499 Berrío 1591
Bastidas 1500 Juan de
Sosa 1609
Balboa 1513 La Condamine 1740
Andagoya 1522 Solano 1763
Alfinger 1550 Humboldt 1700
Diego de Ordaz 1531 Boussingault 1851
Heredia 1535 Schomburgk
1840
Speier 1554 Codazzi 1850
Berlanga 1555
Reiss y Stubel 1870
César 1535 Steinheil
1872
Ampudia 1536 André 1875
Quesada 1537
Crevaux 1878
Fredemann 1537
Schennck 1880
Belalcazar 1537
Hettner 1883
Robledo 1539 Sievers
1884
Badillo 1539 Chaffanjon
1885
E R.
Nombres ilustres olvida el autor, como
son los de Caldas, Simons,
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Francisco Javier Vergara y
Velasco--Nueva Geografía de Colombia E. R.
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Y también entre el Norte y el Sur de
América, puesto que si Colombia se opone no podrán los americanos
construir el gran ferrocarril intercontinental que les dará el
monopolio comercial del Nuevo Mundo-V. y V.
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Superficie aproximada de las tres
zonas, cálida, templada y fría de Colombia, según Vergara,
incluyendo a Panamá, los llanos y la selva;
Zona caliente 760,000 kilómetros
cuadrados ó sean los tres quintos
- templada 325,000
- - - - el cuarto
- fría 126,500 - - - el
décimo
Páramosa 50,500 - - -el vigésimo
quinto
-de nieve 75 - - - -
Suma 1.261,575 kilómetros cuadrados-E.
R. -
En la zona caliente vive el 41.8 por
100 de la población el 29 por 100 en la templada, el 23.8 por 100
en la fría y el 5.4 por 100 en la Páramosa. La mitad de los
colombianos esta al O y la mitad al E del río Magdalena-V. y
V.
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Razón sobrada tiene en este punto el
ilustre geógrafo francés, y nosotros siempre hemos combatido la
inmigración a ciegas, admisible sólo dentro de media siglo, cuando
haya en Colombia 12 millones de habitantes. Por hoy lo mas que
puede admitirse es la introducción de algunos centenares de coolies
o chinos para el chocó y el Caquetá. V. y V..
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En todo Colombia se habla y escribe en
un solo idioma, bien que millares de sus hijos posean a la vez
otras lenguas, en especial la francesa, conocida a lo menos por el
vigésimo de los naturales. Esto por una parte, que por otra
Colombia ha producido y produce sin cesar hombres notables en todos
los ramos del saber humano, muchos de ellos bien conocidos en el
extranjero, de suerte que ninguna otra nación latina de América
rivaliza con ella cuanto a colaboración intelectual, acaso porque
ninguna estudia tanto como ella-V. y V.
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