INTRODUCCIÓN
El Magdalena ha sido llamado río de la Patria y vértebra de la
nacionalidad, entre tantos otros calificativos, en reconocimiento a
su vital importancia.
En 1501 el conquistador español Rodrigo de Bastidas en su
recorrido por la costa norte de América del Sur desde la Guajira
rumbo sur occidente descubrió la desembocadura de un río al que
puso por nombre Magdalena. Pero los indios le tenían el suyo al
pasar por frente a sus naciones o territorios. Los de las cabeceras
lo llamaban Guaca-Hayo o Guaca-Callo, de guaca, tumba, y hayo, río,
que en quechua (sin que sus pobladores fueran quehuas) quiere decir
"río de las tumbas", quizá haciendo relación a los sepulcros de San
Agustín. Los de más abajo, panches y pijaos, localizados en los
valles de Neiva, Tolima y Cundinamarca, le decían Yuma, palabra
chibcha que significa "río del país amigo". Y los caribes, llegando
a su final, lo nombraban Caripuana o Caripuña que en su lengua
traduce "río grande". También le dijeron "río de la madera" por la
abundancia de ésta en sus bosques y selvas.
El Magdalena, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el
mar Caribe, ha sido el río más importante del país, por lo que ha
significado en su destino e historia; el más pintoresco por la
admirable variedad de sus paisajes; el más recorrido por los
viajeros naturalistas y geógrafos; el camino de intercambio entre
el Nuevo Reino de Granada y el mar.
Por la extensión de su curso navegable se le ha dividido en tres
regiones: Magdalena Central o Medio de Honda a Barrancabermeja;
Bajo Magdalena de este puerto petrolero a Barranquilla -la capital
del río- y Alto Magdalena de Honda a Neiva.
El Alto Magdalena fue navegable y navegado desde la época
colonial hasta 1934 por canoas, balsas, vastagagosas y champanes;
canoas gigantes cubiertas por techo de palmicha tejida sobre arcos
de madera y bejuco bajo el cual se guarecían los viajeros y la
carga, y a partir de 1861 por buques de vapor, año en que lo surcó
el Weckbecker, propiedad del empresario naviero Alejandro
Weckbecker, pionero de la navegación del Alto Magdalena, quien en
1873 llevó sus barcos hasta Purificación y Neiva.
El Magdalena ha sido llamado río de la Patria y vértebra de la
nacionalidad, entre tantos otros calificativos, en reconocimiento a
su vital importancia.