Ficha bibliográfica
Titulo:
Geografía Humana de Colombia, Tomo VI: los afrocolombianos.
Edición en la biblioteca virtual: 29-11-2004
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la Republica
Creador: Instituto Colombiano de Cultura Hispanica
Notas: Discusiones acerca del devenir histórico y político-cultural contemporáneo de los afro colombianos.

 

 

DEMOGRAFIA HISTORICA DE LA TRATA POR CARTAGENA 1533-181O 1

 

Luz Adriana Maya Restrepo
Profesora Asistente
Departamento de Historia
Facultad de Ciencias Sociales Universidad de los Andes

 

A partir de 1991, la nueva carta política de Colombia redefinió la nación incluyendo a los descendientes de los africanos en nuestro país, mediante el Artículo Transitorio 55 2 sancionado mediante la Ley 70 de agosto de 1993. Pero a pesar de este reconocimiento histórico y constitucional de los legados de África a la formación de la nación colombiana, el debate académico y político sobre la etnicidad de los afrocolombianos, mantiene el énfasis en la ruptura de su africanía.

Dentro de esa visión, la cultura de los descendientes de los esclavos en Colombia figura en calidad de producción local nutrida de las herencias indígenas, mestizas y españolas.

Contrariamente a esta tendencia y desde una perspectiva histórica, este texto se inscribe dentro la propuesta afrogenética 3 que a diferencia de la criollo-genésis o indo-génesis, insiste en la importancia que ha tenido la permanencia de los legados de África en los procesos de reconstrucción histórica y político-cultural de la diáspora africana en Colombia. Mi aporte en este debate sobre la etnicidad afrocolombiana gira alrededor de la demografía de la trata por Cartagena de Indias. Este texto pretende responder a las preguntas relativas a quiénes eran, cuántos y de dónde venían los africanos que llegaron a Cartagena entre 1533 y 1810.

Durante más de tres siglos este puerto fue punto de contacto geográfico y cultural entre África y los territorios españoles de la América meridional. Autores como Nicolás del Castillo Mathieu, 4 Enriqueta Vila Vilar, 5 Jorge Palacios Preciado, 6 Germán Colmenares 7 y Jaime Jaramillo Uribe 8 han utilizado métodos comparativos para dar cuenta tanto del número de africanos deportados como de sus orígenes étnicos y zonas de procedencia. Estos aportes han sido fundamentales para inferir tendencias relacionadas con predominio de ciertas culturas africanas en Cartagena durante ese período.

De esta valiosa información pretendo hacer una lectura que haga énfasis en lo que llamaría una demografía histórico-cultural de los esclavizados, que dé cuenta de algunas características culturales de esos pueblos antes y durante la trata. Esta etno-demografía histórica pretende restituir la historicidad africana de los orígenes de los afrodescendientes para así visibilizar conjuntos de saberes, técnicas, oficios que hacían parte de las culturas de quienes llegaron de África deportados y en calidad de cautivos a las minas, haciendas, villas y ciudades de este territorio.

Realizaré una lectura comparada de los datos demográficos producidos por los autores citados, con algunas informaciones producidas por africanistas sobre la historia de África occidental durante el mismo período. Con este ejercicio pretendo combatir la noción de salvajismo africano y la del esclavo desnudo de cultura, que aún permea nuestra visión de África y su gente. Estas ideas heredadas de la mentalidad esclavista colonial hacen parte constitutiva de una forma de discriminación racial, que en Colombia ha sido definida por Nina de Friedemann como invisibilidad, es decir, la negación del pasado africano de los descendientes de los esclavizados en Colombia. 9

Por lo tanto aquí deseo resaltar cómo los antepasados de los afrocolombianos procedían de vastos territorios donde muy diversas culturas se desarrollaron dentro de tres ecosistemas bien diferenciados: el sudano-saheliano, el bosque tropical y la selva ecuatorial húmeda. En cada uno de ellos, la gente creó formas de adaptación que incluían el conocimiento de la agricultura de cereales, el dominio de la metalurgia del hierro y del cobre, la orfebrería, la cría de animales domésticos, el comercio, la pesca fluvial y marítima, la recolección de crustáceos, y la agricultura selvática de tubérculos, plátano además del cultivo de caña de azúcar.

Para finales del siglo XV y a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII los europeos dispusieron de valiosos relatos etnográficos sobre esos pueblos, sus saberes y tecnologías. Esos conocimientos sobre las culturas africanas fueron utilizados por los amos para rentabilizar la esclavitud. De la misma manera los mismos africanos y sus descendientes los utilizaron para construir su autonomía.

El siguiente texto está compuesto de tres partes. La primera de ellas se referirá a la Gente de los Ríos de Guinea, la segunda a la Gente de la Cuenca del Kongo y la tercera a la Gente del Bosque Tropical. Debo señalar que la cronología de este texto al igual que los datos cuantitativos, étnicos y lingüísticos, han sido retomados casi en su mayoría del trabajo realizado en 1982 por Nicolás del Castillo Mathieu en su obra Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. 10

CARTAGENA NEGRERA: PUENTE HISTÓRICO ÁFRICA-COLOMBIA

Mientras los españoles prolongaban en el Nuevo Mundo, las estrategias y el espíritu de la Reconquista para rentabilizar las almas y los cuerpos de la población aborigen, los portugueses se lanzaban al reconocimiento territorial de las costas occidentales de África. Para finales del siglo XV ya habían reconocido la totalidad de ese litoral.

Entonces ya habían establecido el fuerte de El Mina en territorio akán, actual República de Ghana. La fortaleza fue bautizada con este nombre debido a las minas de oro que se encontraban en sus alrededores. Las tentativas por conocer su ubicación fueron numerosas. Sin embargo, el oro africano que llegaba a Europa desde África, seguía siendo controlado por los comerciantes árabes quienes lo transportaban desde el bosque tropical y, luego en sus caravanas transaharianas hasta el Mediterráneo. Atravesando el desierto llevaban el preciado metal, mercancías e historias del Bilad- Al Sudan -País de los negros- a las cortes del mundo occidental.

Así los europeos conocieron los relatos sobre el oro del soberano del Antiguo Reino de Ghana, quien según los viajeros y geógrafos de la época era el rey más rico del mundo. Así lo cuenta D.T. Niane, investigador senegalés:

"Durante el siglo X, el rey de Ghana era, según Ibn Hawkal, el soberano más rico de todos los reyes de la tierra, gracias a las masas de oro acumuladas por su dinastía, en virtud del monopolio real sobre las pepitas. Esas minas de oro de Galam, Bure y Bambuk eran tan importantes que el acceso estaba prohibido a los mercaderes arabo-bereberes. El mansa Kanku Musa I, en el transcurso de su peregrinaje, se mostró muy lacónico acerca de esta cuestión estratégica de las minas de oro. Poco tiempo después del peregrinaje, el rey del Malli aparecía en un atlas mayorquino teniendo en su mano una gran pepita de oro. En efecto [...] el oro del Volta, del país Lobi y del país Akan transitaba también por las metrópolis del Sudán hacia el norte del Sahara y el mundo musulman o Europa 11.

A propósito del oro sudanés de Ghana, tan buscado por los portugueses, Arocha y Friedemann, afirman que:

"En el año de 1602, cuando Tunka Menin subió al trono, Uagadu-Bida 12 antepasado totémico del nuevo emperador, salió de su nicho y asistió a la entronización. El soberano, vestido de finos algodones y seda -cuenta el árabe Al-Bakri- con los tobillos y los brazos cubiertos de joyas de oro [...] caminó por entre el vibrante
tam—tam [...]13 "

Entre 1580 y 1592, mientras los portugueses llevaban casi un siglo tratando de ubicar los yacimientos auríferos en África los españoles "descubrieron" las minas de oro de Nueva Remedios (1590), Zaragoza (1580) y Cáceres (1576) en el Nuevo Reino de Granada. Pero para entonces, afirma Colmenares, las estructuras socio-políticas y territoriales de la población aborigen neo-granadina estaban fragmentadas y la caída demográfica se había agudizado por los efectos de la guerra, las epidemias y el trabajo forzado. Según Colmenares, la población indígena había sido diezmada 14 .El panorama ante el cual se encontraba entonces el monarca español, era el siguiente: el oro tan anhelado se hallaba en estas partes de las Indias occidentales, aunque era imposible llevar a cabo su explotación a causa de la caída demográfica de la población local. Pero mientras Felipe II buscaba soluciones a esta paradoja, los portugueses ya hablan establecido suficientes contactos en las costas africanas como para establecer tratos con algunos jefes locales y así deportar masivamente africanos cautivos hacia América. Además como anota Nicolás del Castillo, los lusitanos no sólo controlaban todas las factorías africanas sino que además eran dueños de la inmensa mayoría de naves negreras.15

Frente a esta coyuntura, en el año de 1580, Felipe II rey de España anexó Portugal a la corona de Castilla. El monarca había encontrado así la solución geopolítica al problema de cómo reemplazar a los indígenas que morían en las minas y cuyo exterminio afectaba los intereses económicos del Imperio.

Anexando Portugal a la corona castellana, el rey convirtió a los navegantes y comerciantes portugueses en sus súbditos. Mediante esta estrategia, logró poner a su servicio el saber sobre la navegación marítima 16 y todo lo relacionado con el conocimiento del África y de su gente que poseían los lusitanos. Desde ese momento logró valerse de sus flotas de barcos negreros y de su habilidad comercial para lograr deportar a los africanos y así explotar el oro americano.

A partir de entonces y hasta 1640, Cartagena de Indias se convirtió en el principal puerto negrero de toda la América hispánica. Dice Nicolás del Castillo, que en 1618, el jesuita Carlos de Orta, transmite a su padre las primeras impresiones que le produjo este puerto cosmopolita:

"Estos lugares son tan calurosos, que estando al presente en la mitad del invierno, se siente mayor calor que en la canícula. Los esclavos negros son en numero de 1.400 en la ciudad van casi desnudos. Los cuerpos humanos de continuo están bañados de sudor. Los alimentos son bastos e insípidos. Hay gran escasez de agua dulce, y la que se bebe es siempre caliente... En cuanto a forasteros, ninguna ciudad de América, a lo que se dice, tiene tantos como ésta, es un emporio de casi todas las naciones, que de aquí pasan a negociar a Quito, Méjico, Perú, y otros reinos; hay oro y plata. Pero la mercancía más en uso es la de esclavos negros. Van mercaderes a comprarlos a vilísimos precios a las costas de Angola y Guinea; de allí los traen en naves bien sobrecargadas a este puerto, donde hacen las primeras ventas con increíble ganancia; a los que quedan los embarcan de nuevo 17"

EL ASIENTO DE NEGROS

Este lucrativo comercio de seres humanos basado en el cautiverio y la deportación fue legitimado jurídicamente por la corona mediante la creación de un nuevo tipo de contrato: el asiento de negros. En él, un particular - el asentista- se comprometía a aprovisionar a las Indias occidentales en un número determinado de esclavos por año. A cambio, el asentatista podía beneficiar del monopolio de ese particular comercio.

Estos asentistas residían en Sevilla, pero tenían administradores de sus negocios tanto en las costas africanas como en las del Nuevo Mundo. En África se hallaban los pombeiros o lançados. Ellos se ocupaban de constituir las cargazones, es decir el número de esclavos que debían zarpar hacia los puertos americanos 18. En Cartagena, estaban los factores quienes recibían los navíos de los asentistas y se encargaban de pagar los impuestos por cada esclavo importado desde África.

En África, los portugueses dedicados a este comercio vivían especialmente en los puertos como Cabo Verde, Cacheo, Loanda, isla de Santo Tomé y Ouidah desde donde manejaron el tráfico. Si bien los pombeiros penetraron hacia el interior de las costas no lo hicieron con el ánimo de establecerse en la selva, ni de llevar a cabo fundaciones a la manera de los españoles en América. Su intención fue la de ir en busca de los jefes locales dispuestos a negociar con ellos y establecer las cuotas de trata, es decir, la cantidad y naturaleza de las mercancías europeas que serían intercambiadas por seres humanos en los mercados de cautivos.

LA GENTE DE LOS RÍOS DE GUINEA 1533-1580

Los primeros buscadores de oro que llegaron al territorio que hoy es Colombia, trajeron con ellos africanos esclavizados. Dice Nicolás del Castillo Mathieu, que entre 1533 y 1580 debieron llegar de África alrededor de 3000 personas a este territorio.19

Esos africanos fueron deportados del África occidental y eran denominados Gente de los Ríos de Guinea o Negros de Ley, o sea quienes vivían en la región comprendida entre el Senegal y la Sierra Leona actuales.20

Según Alonso de Sandoval, jesuita que vivió en Cartagena de Indias en la primera mitad del siglo XVII, con el término Guineos se designaba en esa ciudad a los siguientes grupos:

"iolofos, berbesíes, mandingas y fulos; otros fulupos, otros banunes, o fulupos que llaman bootes, otros cazangas y banunes puros, otros branes, balantas, biáfaras y biojos, otros nalus, otros zapes, cocolíes y zozoes" 21

YOLOFOS EN CARTAGENA A FINALES DEL SIGLO XVI

Según Del Castillo, los datos [...] demográficos [...] concordantes de Méjico y del Perú permiten suponer un relativo predominio de los yolofos en Cartagena a finales del siglo XVI. Así sustenta su afirmación:

"Es muy posible que buena parte de estos yolofos fueran en realidad fulas o fulupos (llamados peul por los franceses) integrados hasta el siglo XVI al imperio yolofo [...]. No sería descabellado suponer que la lengua fulani (o yolofa) desempeñara entonces un cierto papel de lengua franca (que en el siguiente período correspondería a la llamada "lengua de Angola") por el alto nivel cultural de los fulas y de los yolofos, por el papel político del imperio yolofo, en donde el fulani y el yolofo se destacan como lenguas de la mayor importancia y por la circunstancia anotada por el padre Sandoval, de que los yolofos, los berbesíes [o sereres], los mandingas y los fulos solían entenderse entre sí" 22.

¿Pero quiénes eran y de qué parte del África occidental venían los Yolofos?

EL GRAN Y0L0F0 (SIGLOS XIII-XVI)

Según el historiador Jean Boulègue, El Gran Yolofo (siglos XIII-XV) fue uno de los grandes estados musulmanes del África del oeste medieval. Contemporáneo del Imperio del Mali, su territorio se situaba en el extremo noroeste de la Senegambia . 23 La parte norte de su hábitat, conocida como el Waalo, comprendía la región baja del Valle del río Senegal, altamente desarrollada gracias a su delta. Esta región se inunda durante la estación de lluvias, y ha sido descrita como un "país anfibio". Luego viene el Kajoor, con dunas ferruginosas, y hacia la costa dunas blancas detrás de las cuales se hallan estanques de agua dulce. La costa, desde la desembocadura del río Senegal hasta la península de Cabo Verde, es plana, arenosa y rectilínea. El centro del territorio yolofo, correspondía a una región muy árida, meseta arenosa en donde los pozos eran escasos. El sur comienza en la península de Cabo Verde seguida por la bahía de Rusfico en donde comienza el país serere 24.

Las primeras identificaciones de los Yolofos, tanto en las fuentes escritas como orales, hacen referencia a un Estado y a una lengua. La tradición remite la lengua yolofa a Ndiadiane Ndiaye, creador mítico del estado yolofo. A partir del siglo XV, los portugueses designaron con el mismo nombre un estado y un pueblo:"reino de Jalofo", o "Giloffa". A finales del siglo XVI, André Alvares de Almada escribía: "Esos yolofos hablan su propia lengua". Sin embargo, dentro del Estado, se hablaban otras diferentes a la yolofa, cuyos locutores fueron designados con otros nombres: Berbesíes, Tuculores y Mandingas. 25

AGRICULTURA, GANADERÍA, RECOLECCIÓN Y CAZA

El millo y el arroz fueron los principales productos agrícolas de la región comprendida entre Senegal y Gambia. El millo servía de cereal y también para preparar bebida alcohólica. El arroz era abundante en toda la Senegambia, las habas también eran cultivadas. Entre los tubérculos el ñame y el taro asiático. La palma se utilizaba de norte a sur para extraer de ella aceite y vino de palma. En el siglo XV, el algodón también fue cultivado por los yolofos. 26

Entre 1455-1456, Alvise Da Mosto, comerciante veneciano, visitó esta región y describió las técnicas agrícolas así:

"La manera de trabajar es la siguiente: se trabaja en un campo con cuatro o cinco más, cada uno teniendo en la mano un instrumento semejante a pequeños azadones cuadrados que nosotros tenemos, cada uno levanta la tierra delante de sí. Hacen lo contrario a lo que nosotros hacemos: cuando se cava, nosotros, traemos la tierra hacia sí con el pico, y ellos la echan hacia adelante con el pequeño azadón, de manera que no mueven la tierra a más de cuatro dedos de profundidad" 27

En cuanto a la ganadería, Boulegue señala que ya desde el siglo XI, las fuentes árabes indicaban la existencia de bovinos en esa región. Entre 1506 y 1507 Valentin Fernándes decía que los yolofos poseían muchas vacas. El caballo fue utilizado principalmente como montura de guerra y a partir del siglo XV figura entre los primeros bienes de intercambio con los europeos.28

Aparte de la agricultura y la ganadería, la caza y la recolección tenían un lugar importante. La cacería del elefante en el río Senegal y la recolección de frutos del baobab y su corteza fueron actividades a las cuales se sumaba la apicultura.29.

La pesca era una actividad especializada que se practicaba tanto en los grandes ríos como sobre el litoral. A los recursos de esta actividad se añadía la recolección de conchas. Los principales puertos de pesca fueron la península de Cabo Verde, la Pequeña Costa y las islas de Saloum. Utilizaban canoas sin vela. 30

LA METALURGIA

El trabajo del hierro también hacía parte de los saberes de los yolofos. Según Boulegue, el hierro utilizado por ellos debía provenir de los pueblos metalúrgicos vecinos situados en el valle del río Senegal, luego fue importado del Mali y a partir del siglo XV figurará como uno de los productos más solicitados a los europeos. Sin embargo, el trabajo de la forja siempre se realizaba en los reinos yolofos. El oro al igual que el cobre eran utilizados en la joyería. 31

 

EL COMERCIO

Los mercados en Senegambia eran rurales y se realizaban los lunes y viernes. En ellos se encontraban productos agrícolas y artesanales. Los intercambios comerciales a larga distancia fueron muy importantes. La travesía del Sahara hacia Marruecos se hacía con el fin de intercambiar esclavos y oro por caballos y tejidos de seda.

Según Valentim Fernandes, (1506-1507) esclavos "Jalofo y Mandinga" fueron vendidos a los portugueses en Arguin. Según Da Mosto en el oeste africano a príncipios de la trata, los portugueses obtenían de 10 a 12 esclavos por un caballo. Según este último autor en los primeros años del comercio portugués a Arguin, se vendían de 800 a 1000 esclavos anualmente. 32

Pero a pesar de que su llegada masiva disminuyó a partir de principios del siglo XVII, su presencia se constataba aún en la Nueva Granada, en el año de 1705.
En una compra-venta de esclavos en Medellín aparecen así:

"dos negros, marido y mujer, llamados Francisco y Antonia, de 50 años, de nación fulupos".33

Y en la testamentaria de María Manzano, vecina de Popayán, del año de 1764 aparece: "Antonio Libre Mandinga esposo de Martina Mulata y padre de Tomasa, Antonio y Malvianuela".34


LA GENTE DEL ANTIGUO REINO DEL KONGO 1580-1640


A partir de 1580 y hasta 1640, cuando Cartagena fue el principal puerto negrero de toda la América hispánica, los portugueses orientaron hacia el sur la búsqueda de nuevos puntos de aprovisionamiento en esclavos. De la región de los ríos en el África occidental desplazaron sus negocios hacia el África central, a la región del Antiguo Reino del Kongo. De allí llegaron a Cartagena de Indias los Congos, Monicongos, Anzicos y Angolas. Durante la primera mitad del siglo XVII, Angola y Loanda se convirtieron en los principales puertos exportadores de cautivos de la región, al igual que la isla de Santo Tomé.35

 


BANTÚES EN CARTAGENA ENTRE 1580 Y 1640

 

Según Nicolás del Castillo Mathieu la gente bantú procedente del Antiguo Reino del Kongo fue mayoritaria en Cartagena durante la primera mitad del siglo XVII.

"al menos 33% de Angolas, pero si se contrajera el período al lapso de 1600-1640 [...] es probable que el porcentaje aumentará al 50% o más. La lengua de Angola (seguramente el quimbundo) desempeñó entonces el papel de idioma predominante. Sabemos que en el Colegio de los jesuitas de Lima se imprimió una gramática de la "lengua de Angola" y que San Pedro Claver la entendía" [...]

Los intérpretes y colaboradores conocidos de San Pedro Claver se repartían como sabemos, de la siguiente manera: tres de Angola, uno del Congo, un yolofo, un biáfara, dos fulupos (fulani), dos branes, un balanta, dos zapes y algunos más no identificados.36

 

¿CUÁNTOS AFRICANOS LLEGARON A CARTAGENA ENTRE 1580 Y 1640?


Enriqueta Vila Vilar 37 consultó los archivos de la Casa de Contratación en Sevilla. Según los registros de cada navío llegado a Cartagena entre 1595 y 1640, el número total de licencias 38 expedidas fue de 192.397 para toda la América Española. Esa cifra sobrepasa el número de esclavos autorizados en los asientos oficiales, la cual correspondía a 152.500 para el mismo período. Según la autora, la diferencia se explica porque fueron introducidos a título de demasía 39 unos 36.000 esclavos.

Pero estas cifras oficiales no pueden constituir más que un punto de partida: el número real de esclavos introducidos a América por ese puerto fue mucho más grande a causa del contrabando.

Para establecer la cifra real, Vila Vilar utilizó las fuentes fiscales, es decir, los impuestos pagados por los asentistas por cada esclavo introducido legalmente a las Indias. Según estos datos, 23.371 esclavos fueron introducidos a Cartagena durante el asiento de Gomes Reynel (1595-1601). Para el resto del período la cuantificación se hace más difícil por cuanto la autora no encontró en los archivos los reportes de impuestos pagados por los asentistas.

Para el caso específico de Cartagena, las cuentas enviadas por los oficiales reales a la Casa de Contratación - organismo administrativo encargado de controlar el comercio de España con las colonias, en particular el comercio de esclavos- tan sólo aparecen a partir de 1622. Entre esta fecha y 1640, Vila Vilar estima en 16.306 el número de esclavos importados, cifra que la autora califica de incompleta por haber sido construida a partir del impuesto indirecto. Para llenar esta carencia debida a las fuentes, Vila Vilar construyó una media anual de esclavos importados cuyo resultado fue de 905,88. Esta cifra pasa a 1000 si se tiene en cuenta el aumento del volumen del tráfico entre 1619 y 1622 debido al abuso de la cédula de manifestaciones. 40

Según la autora, esta media anual construida sobre la base de las fuentes fiscales oficiales debe ser multiplicada por un coeficiente de 3 relativo al contrabando, lo cual daría un total de 3000 esclavos importados cada año por el puerto de Cartagena y un total general de 135.000 para el período 1595-1640. 41.

Por su lado, Nicolás del Castillo Mathieu, construye la media de esclavos utilizando dos variables: la primera, el número de esclavos por barco que él calcula en número de 300 y la segunda, el número de barcos llegados anualmente al puerto de Cartagena entre 1580 y 1640. Sobre esta última variable, el autor utiliza las informaciones dadas por Sandoval, a saber: de 12 a 14 barcos anuales. Según estos datos, el flujo anual por el puerto sería de 3.600 o 4.200 esclavos según el caso. El autor se decide por una media definitiva de 4.000 esclavos por año, a partir de 1600 y de 3.000 entre 1630 y 1640, siendo la causa fundamental, la disminución a lo de los barcos arribados a puerto.

Según los cálculos de este autor, el número total de esclavos oficialmente importados entre 1580 y 1640 sería el siguiente:

1580-1594 15.000
1595-1601 23.371
1602-1610 36.000
1611-1615 5.000
1616-1630 60.000
1631-1640 30.000

Total 169.371 42"

Si tenemos en cuenta la cifra de 192.317 autorizaciones para toda la América Española al igual que las condiciones creadas para el comercio ilícito, es posible imaginar que la cifra real excedió en mucho a las anteriores. Para establecer una demografía cuantitativa más completa de la trata negrera por Cartagena en este período sería importante poder consultar los archivos portugueses y los africanos, sobre todo los archivos nacionales de las actuales repúblicas de Angola y Gabón, así como los archivos, congoleses. Del mismo modo, sería necesario realizar más historias regionales de la esclavitud en Colombia, a partir del estudio de nuestros archivos nacionales, regionales y locales para poder comparar los registros oficiales y las rutas del contrabando con las transacciones de esclavos realizadas en los mercados locales.

¿Pero qué sabemos de la historia y de la cultura de los africanos bantúes que fueron tan numerosos en Cartagena durante la primera mitad del siglo XVII?

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1Los datos para la elaboración de este artículo corresponden a una edición revisada y actualizada del capitulo 1 de mi maestría de historia titulada: Balance crítico de la bibliografía afrocolombiana (de 1954 a nuestros días). Esta monografía fue realizada bajo la dirección del profesor Jean Devisse del Centro de Estudios Africanistas de la Universidad de Paris 1 (Panteón-Sorbona). París, 1988, M.S. Los datos específicos al Chocó fueron producidos en el marco del proyecto Baudoseños: convivencia y polifonía ecológica dirigido por el antropólogo Jaime Arocha (PhD) de la Universidad Nacional de Colombia. Esta investigación fue auspiciada por Colciencias-BID, el Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami, el CINDEC-Universidad Nacional y la UNESCO.

2. Artículo Transitorio 55: "Dentro de los dos años siguientes a la entrada en vigencia de la presente Constitución (4 de julio de 1991), el Congreso expedirá, previo estudio por parte de una comisión especial que el Gobierno creará para tal efecto, una ley que le reconozca a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacifico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva sobre las áreas que demarca la misma ley (...)"

3. Ver Arocha, Jaime. "La inclusión de los afrocolombianos ¿Meta inalcanzable?. Geografía Humana de Colombia, Tomo VI Los afrocolombianos, páginas 334-390.

4. Del Castillo Mathieu, Nicolás. Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. Bogotá, Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo, tomo LXII, 1982.

5. Vila Vilar, Enriqueta. Hispanoamérica y el asiento de esclavos: los asientos portugueses. Publicaciones de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla, Sevilla, 1977.

6 Palacios Preciado, Jorge. La trata de negros por Cartagena de Indias. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja, Tunja, 1973.

7.Colmenares, Germán. "Problemas de la estructura minera en la Nueva Granada (1550-1700)", en Anuario colombiano de historia social y de la cultura, nums.6 y 7, Bogotá, 1971-1972.

8.Jaramillo Uribe, Jaime. Ensayos de historia social colombiana. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1968.

9 De Friedemann, Nina S. de. "Estudios de negros en la antropología colombiana". Un siglo de investigación social: antropología en Colombia, Bogotá, Etno, Jaime Arocha y Nina S. de Friedemann editores, 1984, pp:507-572.

10 Del Castillo Mathieu, Nicolás. Esclavos negros en Cartagena y sus aportes léxicos. Bogotá, Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo, Tomo LXII, 1982.

11 Niane, D.T. "Relations entre les différentes régions. Echanges entre les régions" en Histoire Générale de l’Afrique, Tome IV: L’Afrique du XII au XIV siecles. París, Présence Africaine/ Edicef/ Unesco, 1991, pp: 374-375. La traducción fue realizada por la autora de este artículo.

12 Uagadu-Bida: serpiente pitón, diosa de la fecundidad. Arocha, Jaime y Friedemann, Nina de. De sol a sol. Bogotá, Editorial Planeta, 1986, pp: 77.

13 Idem. Arocha y Friedemann. 1986. pp: 77.

14 Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537- 1719, Tomo 1, Editorial Lealón, Medellín, 1976.

15 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás,1982. pp: 39.

16 Ibíd. Arocha y Friedemann. 1986. pp: 45

17 Pacheco, S, J., Juan Manuel. Los Jesuitas en Colombia, Editorial de San Juan Eudes, tomo I, Bogotá, 1959, tomo II, 1962 pp: tomo I, 91, 249 y 275.

18.Boulegue, Jean. Le Grand Jolof (XIIIe-XVIe siecles). Blois, Editions Façades, Diffusion Karthala, 1987, pp: 116.

19 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982, pp: 38.

20 Ver Mapa # 1:Orígenes étnicos de los africanos llegados a Cartagena de Indias entre 1533 y 1580. Ibíd, Del Castillo Mathieu, 1982, pp:8.

21 De Sandoval, (S. J.) Alonso. De Instaurada Aethiopuni Salute. Bogotá, Biblioteca de la Presidencia de la República, 1956, pp: 91.

22 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás. 1982. pp: 159.

23 Senegambia: región comprendida entre los valles del río Senegal y Gambia constituye el extremo oeste de la zona sudano-saheliana. Más allá de la ribera norte del Senegal, el Sahara y hacia el sur de Gambia limita con los bosques de Cazamansa.

24 Idem. Boulégue, Jean. 1987. pp: 6-7.

25 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 8.

26 Ibíd. Boulégue, Jean. pp: 76-77.

27 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78.

28 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78.

29 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 78-79.

30 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987.pp: 81-82.

31 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 83.

32 Ibíd. Boulégue, Jean. 1987. pp: 88.

33.Archivo Histórico de Antioquia. Escribanía de Lucas Javier de Betancurt 1700-1710. Compra venta de esclavos, Medellín, fol. 5v-48v. 1705. Levantó: Orián Jiménez.

34. En adelante Archivo General de la Nación será AGN, Archivo Central del Cauca será ACC y Archivo Histórico de Antioquía (AHA). AGN, Fondo Testamentarias del Cauca, tomo 4, fol 398r-443v. 1764. Levantó Orián Jiménez.

35. Ver Mapa # 2: Orígenes étnicos y zona de procedencia de los africanos llegados a Cartagena de Indias entre 1580 y 1640. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás,1982, pp: 18.

36. Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolas, 1982, pp:160-161-162

37. Ibíd. Vila Vilar, Enriqueta, 1977.

38. Licencia: autorización real otorgada a particulares o colectividades permitiendo la introducción de un número determinado de esclavos a las colonias. Véase: Scelle, Georges. La traite negriere aux Indes de Castille, Contrats et traités d’asientos. París, Laroes et Tenín, 1906. 2 tomes, pp:2, 121-313.

39. Demasía: permitía a los asentistas introducir 10% de esclavos más que el número autorizado el contrato original de asiento. Ese porcentaje aumentó al 40% a partir del asiento de Fernández Delvas (1615-1623) sin cambio hasta 1640. El propósito de esta autorización era compensar las pérdidas que tenían lugar durante la travesía atlántica. Véase: Ibíd. Del Castillo Mathieu. 1982. pp: 71.

40. Cédula de manifestaciones: era una disposición real que permitía a los asentistas y a sus subalternos embarcar una cantidad superior de esclavos de aquella que había sido establecida en el registro. La sola condición a cumplir para beneficiar de este privilegio era la de manifestar" el excedente de esclavos en el momento de la llegada del barco a su puerto oficial de destino. Ibíd. Del Castillo Mathieu. 1982. pp: 71.

41 Ibíd. Vila Vilar. 1977.pp:77

42 Ibíd. Del Castillo Mathieu, Nicolás 1982, pp: 96.