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"EL CUERPO FEMENINO EN CAUTIVERIO: ABORTO E INFANTICIDIO ENTRE LAS ESCLAVAS DE LA NUEVA GRANADA 1750-1810"
Jessica Spicker M.
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1. EL CASO DE AGUSTINA
El día trece del mes de octubre de 1788 hacia las nueve de la noche, se presentó en la casa del Señor Corregidor Don Manuel de Sanclemente una negra de Don Joaquín de la Flor pidiéndole que por amor a Dios y en méritos de la Justicia la amparase. La esclava Agustina, de treinta años, temía por su vida debido al excesivo castigo que acababa de recibir de manos de su amo Don Joaquín. Este la había amenazado con volverla a castigar a pesar de haberla mandado a la casa de Patricia Salinas para ser curada de sus heridas de un anterior castigo. Al ser cuestionada la esclava por la causa o motivo del castigo respondió que eran los celos que tenía su amo de un esclavo suyo llamado Juan de Dios. Luego se le preguntó qué razón tenía su amo para celarla y confesó que había mantenido con él una ilícita amistad de la cual se hallaba embarazada. Inmediatamente, el Señor Corregidor mandó que se reconociera la negra y le encontraron llagas desde la punta de las nalgas hasta las corbas y llena de cicatrices. Según la esclava el fin primario de los castigos era el que abortase el hijo que esperaba para que no se verificara a la hora del parto que la criatura era de Don Joaquín.
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Se prosiguió a interrogar a Don Joaquín de la Flor quién respondió que era cierto que había tenido que ver con la negra pero que el hijo que la esclava esperaba no era suyo y que el castigo que le había dado era por que sabía que la negra andaba diciendo que estaba embarazada de su amo:
"...miren que infame negra, Señores, es cierto que he tenido que ver con la negra, pero el hijo no es mío y que las amenazas que le había hecho en la casa de la Patricia, eran por el mismo motivo, porque sabía andaba diciendo esto mismo contra su honor., esta negra me ha desacreditado diciendo que pierde la cabeza si no es el hijo mío, vayan ustedes y examinen..."
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El doce de mayo de 1796, en el pueblo de Tadó y siguiendo las diligencias de la investigación, se recibió la declaración de la esclava Agustina. La esclava relata como fue depositada en la Real Cárcel luego de que su amo la hirió con múltiples azotes, allí fue curada por la mujer Patricia Salinas.
"preguntada que diga porque la castigó su amo, responde que estaba su amo con ella en comercio carnal de cuyas resultas estaba embarazada como lo declaró entonces y lo ratifica ahora tuvo celos del negro esclavo y por esto y no por otra cosa se la castigo... que estando ella ya en las últimas horas de su preñez y dándole a la declarante un dolor fuerte no estando en su casa su amo cuando este vino; como por causa de estar la declarante rendida no estaba la comida le mandó a un esclavo que tiene llamado Tomás que la levantase a castigo como lo verificó y que con el dolor y el castigo se levantó a componerle la comida..."
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A pocos días de este incidente le sobrevino el aborto. Agustina parió un hijo muerto en la casa de su amo con la asistencia de Patricia Salinas y la negra Prudencia Inostroza. Estas dos mujeres fueron llamadas por Don Joaquín para que asistieran como parteras a la negra Agustina.
"...que apocos dias arrojo su criatura muerta en la casa de su mismo amo asistiéndole al parto la negra Prudencia y la mujer Patricia... que su criatura tiene entendido quese hizo un hoyo debajo de la casa donde parió y allí se enterró..."
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Tanto Patricia como Prudencia declararon que el hijo de Agustina era blanco y que no nació a tiempo pues le faltó un mes y medio para completar el ciclo de su embarazo. Después de la recuperación del parto, Agustina fue vendida por su amo a Doña María Manuela Murillo en trescientos cincuenta patacones. A consecuencia de este proceso, se le llama la atención a Don Joaquín de la Flor para que en lo sucesivo se abstenga de corregir a sus esclavos con el rigor que aparece en el proceso. Se le condena a todos los costos que éste ocasionó.
2. EL CASO DE FRANCISCA
En el período estudiado, la mujer negra estuvo sometida a presiones demográficas que en algunos casos llevaron al blanco a abusar del cuerpo femenino de su propiedad de manera indiscriminada Por un lado, estaban la moral y las leyes de los españoles y por otro la realidad vivida por los esclavos. La imagen que se impuso de la mujer en este siglo estaba relacionada con su posición social y su procedencia étnica
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Los valores de las mujeres esclavas en pocos casos se ven reflejados en los expedientes. La virginidad en la Colonia fue respetada en los círculos altos de la sociedad, en los bajos su concepción era menos respetada. Una mujer esclava era muchas veces forzada a mantener relaciones sexuales sin querer. Sin embargo, su expectativa de llegar virgen al matrimonio estuvo siempre latente.
Tales son las expectativas de Francisca Santana, esclava de Don Francisco Santana vecino de Antioquia, quién estaba prometida en matrimonio al esclavo José Manuel Vélez. Según la declaración de Francisca, ella se había guardado para él. Sin embargo, su padre Juan Félix Santana la forzó para tener relaciones contra su voluntad
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"...que esta torpe amistad que ha vivido (con su padre, Juan Félix) ha sido porque su padre la ha forzado amenazándola de que la castigaría dándoles estrujones para que ella no se dejara conseguir reconociéndolo que era su padre y que nada de esto le valió que cuando su padre la solicitó para esta amistad hallábase la confesante doncella ...¨
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Francisca compartía la vivienda con sus padres y demás esclavos. Un día Juan Félix, su padre, le hizo
propuestas indecentes a las que ella se negó. Estando la madre ausente en un salado, dormía Juan Félix con su hija en el zarzo de la casa de esclavos. Debajo de ellos dormía José Manuel, esclavo también. Toda esa noche y las sucesivas estuvo Juan Félix con su hija en ilícitas relaciones que además de ser por la fuerza, fueron incestuosas.
Al día siguiente del primer encuentro con su padre, Francisca habló con los demás esclavos implorándoles que la ayudaran, que su padre no la dejaba dormir. Con el paso del tiempo, Francisca quedó embarazada de su padre. Juan Félix trató de casar a su hija con su prometido, José Manuel Vélez, quién durante el juicio explicó que él no había tenido relaciones con Francisca y que Juan Félix para librarse de esto le pidio se casara con ella. Francisca en su declaración juramentada del 15 de octubre de 1799 decía:
"...se le preguntó como se llama que estado calidad, edad, vecindad y oficio tiene dijo: llamarse María Francisca Santana, hija de Juan Félix esclavo. De Francisco Santana, que su estado es el de soltera, su calidad mulata libre, su edad como de veinte años,que es vecina de la Parroquia de Antioquia, y que su oficio de labradora de sementeras. A la pregunta de si sabe cual es la causa de su comparecer ante el juzgado responde que ignora cual es el motivo de su comparecencia; pero le parece,que será por la mala amistad que ha mantenido, con su padre Juan Felix Santana, por espacio de dos años, de la que resulto haber quedado en cinta,y que parió una hija mujer en el mes de Septiembre próximo pasado; la que enterro viva y sin bautizar junto a una talanquera que sirve de cerca a la isla en donde vive la confesante con sus padres los que no supieron, ni han sabido que ella parió por que no le han preguntado y la exponente siempre le decía a su madre que estaba enferma de la barriga como que para ello bebió varias bebidas de quiebra barriga, perejil, mosquita y una de Manzanilla que le rece
to Rita Muñoz, mujer del negro José esclavo de Teodoro Muñoz, el mismo día que parió y que estas bebidas se las aplicó de su propio motivo porque su madre no supiera, que estaba preñada procurando malparir con ellas, cuyo efecto no le causaron, por que permanecio la barriga nueve meses no cabales y que esta torpe amistad en que ha vivido ha sido porque su padre la ha forzado amenazándola de que la castigaría dándole estrujones para que ella no se dejara conseguir reconociéndolo, que mirando, que era su padre y que nada de esto le valió que cuando su padre la solicito para esta torpe amistad, se hallaba la confesante, doncella, pues, ni antes ni después ha tenido que ver con otros hombres, y que después de que ya estaba embarazada..."
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El embarazo de Francisca tuvo un triste final. Ella intentó detener el proceso natural del parto por la vergüenza que sentía al parir el hijo de su padre. En el año de 1799, Francisca acude a Rita Yepes, también esclava de Don Francisco Santana, en busca de una solución para malparir el hijo que esperaba de su padre. Rita, en su declaración decía:
"...que sabe que Juan Félix esclavo de Don Francisco Santana esta en ilícita amistad con su hija llamada Francisca por habérselo dicho Carmelo Herrera y que su mujer y lo mismo Constanza [Aguirre y] Gil, que la Francisca les había mandado decir, que vieran que medios tomaban para librarla de su padre que ya no lo podía aguantar, que habiendo pasado la Camila mujer de Herrera a la casa de Juan Félix le dijo Francisca que quizás estaría embarazada,
por que había dos meses que no se enfermaba. Que la declarante la vio embarazada, y le aplico una bebida de ,manzanilla, y una soba
y hecho esto se retiro para su casa, que estaba allí inmediatamente y a poco tiempo vino y la vio sin barriga y con leche en los pechos, y que la criatura no la ha visto aunque si le parece según la barriga y cuenta que hizo Camila, ya era de tiempo la criatura..."
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Las medicinas que Rita Yepes dio a Francisca nunca funcionaron. Decía Carmelo Herrera, también esclavo de Don Francisco Santana, en su declaración, que Francisca le había contado a otro esclavo de nombre Fernando, que luego de nacido el bebé, lo había echado al río Cauca sin el agua del bautizo:
"...Que del mismo modo sabe porque le contó Fernando González, que Francisca Santana le había dicho que el hijo que habia parido lo había echado ahogar en el Río de Cauca, vivo sin agua de bautismo..."
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En este punto, el proceso da un viraje crucial. Francisca es llamada de nuevo a declarar, pero las preguntas que se le hicieron en ese momento se enfocaron hacia el conocimiento de la esclava sobre la fé católica:
"...El defensor nombrado de la hija de Juan Félix Santana en la criminal causa de torpe escandalosa amistad con su mismo padre de quien tuvo la prole que sepulto sin bautizmo dice: que para cumplir con las pruebas prevenidas y que me corresponden en su defensa se ha de dignar usted mandar que juramentándola a presencia del Padre General de Menores se le pregunte cuantas son las cosas necesarias para una confesión? y lo que resulte en su respuesta pide el defensor que así mismo se haciente. de si sabe o no sabe= cuantas son las necesarias para salvarse el cristiano, y en seguida sobre el Ministerio de la Santísima Trinidad y el de la Encarnación Actos de fé y todo lo demás que contiene la Doctrina de Astete y lo que resulte por respuesta pida el defensor que así mismo se acierte de si lo sabe o no.
Si Francisca Santana no tenía una respuesta adecuada para cada una de las preguntas se le debía preguntar quien la había enseñado la fe católica. El padre era quien debía transmitir a sus hijos esta fe.
Y la que sea su declaración se ha de servir usted mandar
se agrege a la causa de sumar para que obre los efectos que hay lugar en Justicia la cual pide el defensor. Antioquia Febrero de 1800. Francisco Balbin..."
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Francisca Santana respondió correctamente a cada una de estas preguntas. Este caso finalizó con un recuento que debía hacer Francisca sobre los mandamientos de la Iglesia Católica. Ella nunca fue juzgada por el infanticidio, sino que fue condenada a prisión por haberlo cometido sin el agua del bautismo.
"...31 de enero de 1801 Vistos: se condena a Félix Santana a diez años de presidio en el de Cartagena y a diez los de destierro de la Provincia de Antioquia. A Francisca Santana a igual tiempo de reclusion en la Cárcel de Mujeres y en diez años de destierro de la misma Provincia y ejecútese sin embargo de súplica; Habiéndose recibido en esta Plaza dirigido por las Justicias de Antioquia el reo Juan Félix Santana, y enviándose al presidio de su destino lo pongo en noticia de Vuestra Alteza en Obedecimiento de su Real Provisión de diez y siete de Mayo de este año. Dios guarde a vuestra Alteza más años Cartagena Noviembre 10 de 1804..."
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3. EL CASO DE PETRONA PAULA
En noviembre de 1789 en Cartagena, Petrona Paula Bernal, esclava de Doña Isabel Rodríguez, mujer de Juan Vibanco llega hasta donde el Señor Gobernador para interponer su queja
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. Petrona Paula suplica el amparo de la justicia para que obligue a su ama Doña Isabel a que reciba los trescientos pesos que le dan por ella. Desde 1784 la había comprado su amo y por la insistencia del mismo, Petrona, se le entregó bajo la promesa de libertad. De esta ilícita amistad nació un hijo que ella parió bajo su poder. Sin embargo, el hijo que tuvo murió al poco tiempo de nacido por los severos castigos que la esclava recibía de la mujer del amo:
"...por el rigor del castigo que me daba mí Señora entendida del ilícito comercio... como se manifiesta en mí cuerpo por
las señales que tengo en el, de azotes, palos y heridas no permitiéndole la libertad que no es concedida por derecho a los infelices que como yo nacemos sujetos a la servidumbre ..."
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Don Juan Vibanco, ante la acusación de la esclava, hizo una breve relación de la conducta de Petrona Paula. La esclava según Don Juan, llegó a su casa porque Doña Isabel le suplicó la comprara. Pagó por ella la suma de doscientos ochenta pesos a pesar de haber tenido noticia de que la esclava prestaba malos servicios domésticos y era "falta de sujecion ". La ocupación del amo era la de Patrón de Canoa por lo que no pasaba mucho tiempo en la ciudad, a su regreso de un viaje encontro a su mujer y a sus domésticos con los ánimos exaltados:
"... y con mayor fuerza el de mí mujer que guiado de la debilidad de su sexo dejo seducirse a los ímprobos informes de esta esclava espíritu infernal de los hechos, sin poder penetrar el origen del enojo hasta que por uno de ellos, supe había supuesto a mí esposa que obligada de mis instancias y promesa de libertarla, se me había prostituido de que resulto el engendro que mantenía en el vientre..."
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La esclava es acusada por su amo de abrir las puertas de su casa a deshoras para introducir hombres, por lo que su Señora la obligó a dormir bajo llave. Sin embargo, Petrona Paula se fugaba en la madrugada por temor a los castigos que le imponía su ama por las falsedades que la esclava contaba y por haber robado seis pesos de un sujeto que dormía en la casa. Don Juan Vibanco al verse obligado a la venta de la esclava, se niega, alegando que no le podían privar de sus servicios:
"...es visto que teniendo yo plenísimo [derecho] en la Petrona mí sierva, no puedo ser despojado de su posesión sino en los casos permitidos en suya naturaleza esta muy distante el de que se trata y con razonables causas que no dándose aquí hacen más extraño el hecho de provocarme a juicío en fraude de los obsequios que me son debidos las que señala se reducen al maltratamiento que el Señor ha dado al esclavo, hiriendo cruelmente, alguna parte del cuerpo con excesivos castigos y negándole los alimentos y demás provisiones necesarias de la conservación de la vida en cuyo evento como que sirve de limitación a la regla general establecida según la común de los derechos con el citado An
tonio Gomez y concurriendo otras que por via de supererogacion anden los años más benignos: es el en que únicamente puede ser compelido al Señor de la venta y esto con la necesaria justificacion que da a entender aquellas palabras: si es asi lo fallare por verdad y con razón..."
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La morena esclava ante esta afirmación de su amo de no venderla es llamada a declarar. En su nueva declaración pidió que se le vendiera por la sevicia con que la trataban, tanto el amo como su mujer. Petrona Paula ofreciendo pruebas a través del reconocimiento médico del Cirujano Don Jorge Herrero:
"...Como cirujano que soy de Regimiento fijo de esta Plaza [de Cartagena] certifico: que habiendo reconocido a Petrona Pablo Bernal de pedimento de un moreno su hermano, la que halle con varias cicatrices en los brazos, espaldas, cogotes, muslos, pantorrillas, las que manifestaban ser hechas por cordeles, correas o cordones aconchados según las figuras de las cicatrices; y al mismo tiempo noté una contusión debajo de las costillas derechas falsas,todo esto ha sido acusado de resultas de unos azotes, pues le han quedado el accidente de adolecer porlas lunas"
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La esclava al presentar esta certificación pide también que se interrogue, en el sitio de Bocachica, a María Crisanta de la Masa. Esta era la nana de cría de Petrona Paula y lo que buscaba la esclava de Don Juan era probar que las cicatrices habían sido causadas en la casa de Doña Isabel:
"...A la tercera y ultima expuso ser también verdad críó a Petrona como esclava suya como hija en el cariño y estimación que es propia de Madre y el que daba a sus legitimas hijas por lo cual jamás fue castigada la que la produce en la casade la testigo en la cual no se le describió ilícita alguna saliendo de ella por tanto sin la más leve señal ni cicatriz en su cuerpo como se lo informó a dicho Vivanco a el acto de venderla para que en tiempo alguno pudiera alegar cosa en contrario. Y que lo que lleva dicho y declarado es público y notorio a todos los que saben como la testigo pública voz y fama y la verdad en cargo de Juramento que ha prestado..."
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En adelante comienza la etapa de declaración de los testigos que son llamados porque presenciaron el hecho o porque conocen a la esclava. El apoderado de Juan Vibanco, Don Manuel Dolores de Zúñiga pide que se llamen a declarar a los siguientes testigos: Juan de la Rosa Rebolledo, Cipriano Josef Blanco y Manuela Antonia Angulo en calidad de esclavos de Vibanco, y Juan Bautista de Avila, Nicolás Escobar, Gregorio Navarro, Mateo Pren y Silvestre Paredes en su calidad de albañil, pintor y carpintero respectivamente. Las personas que ven u oyen del hecho se convierten en los testigos principales y son requeridos para confrontar las declaraciones del reo. Otras personas son llamadas a declarar por la cercanía o vecindad por el acusado. Juan Bautista de Avila fue requerido por el juez y ante él dijo que tenía noticia del pleito y que es de edad de veinticuatro años; que no vio que Petrona Paula le hubiese robado seis pesos pero que era cierto que se había quedado con dos con el derecho de usar su cuerpo. Esto lo oyó de Juan de la Rosa esclavo de Don Juan Vibanco. Nicolás Moreno, por su parte, dijo que había estado trabajando como carpintero y que noto el buen trato que le daba Don Juan a la esclava Petrona. De igual manera declararon los otros testigos sobre el comportamiento del amo hacia la esclava. Juan de la Rosa Rebolledo es citado a declarar y dijo conocer las partes involucradas en el proceso:
"...A la tercera pregunta dijo: Que nunca ha visto que a la negra Petrona se le castigase alguna vez y que por el conocimiento que tiene del genio suave y amable de sus amos ha visto le han dado buen trato y concurrido con lo necesario como que era la cocinera y corria y guardaba todo y responde- A la sexta dijo: Que es cierto oyó la reconvencion que Juan Avila le hizo a la negra Petrona sobre que devolviera cuatro pesos y se quedase con dos y que entonces le respondio la negra Petrona que si se los daria por que habia de gozar de su cuerpo y habiendo quedado la negra corriente en que Juan de Avila fuera a gozar de ella a la sala el declarante como que tenia enredos con ella dispuso encerrarla en un cuarto echándole llave como lo ejecutó. Que lo que lleva dicho y declarado es la verdad en cargo del juramento que hecho tiene en que se afirmó y ratificó... ¨
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El Fiscal del caso concluyó que por regla general no se puede obligar a un amo a vender sus esclavos y apremiar a los amos a la enajenación de éstos contra su voluntad era injusto. Lo que ocasionaría que los sirvientes se enorgullecieran de obligar al propietario a su venta por simple capricho o antojo del esclavo de cambiar de amo. Pero también explicaba el Fiscal que se debía proteger a los dueños de esclavos contra el libertinaje de sus siervos y a los esclavos: contra el rigor de las opresiones y la intolerable sevicia de algunos amos. Por las declaraciones de los testigos, Don Juan Vibanco, probó no haber maltratado a Petrona Paula y la prueba de esta no era consistente pues no implicaban sus contusiones al amo. Don Juan Vibanco no es obligado a vender a su esclava. El proceso no vuelve a tocar el aborto que Petrona Paula menciona en los primeros folios y este hecho se dejó pasar sin importancia a pesar de ser una pérdida por los malos tratos que su ama, Doña Isabel, le daba a raíz de los celos que sentía por su marido Don Juan.
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1. Antropóloga. Universidad de los Andes. Este artículo fue tomado de la Monografía de Tesis titulada "Mujer Esclava Demografía y Familia Criolla en la Nueva Granada 1750-1810" presentado el 28 de junio de 1996 para optar por el título de Antropóloga de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes Santa Fe de Bogotá, bajo la dirección de la profesora Adriana Maya Restrepo. (Regresar a 1)
3. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Cauca, Tomo 1, folio 683r.(Regresar a 3)
4. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Cauca, Tomo 1, folio 696r. (Regresar a 4)
5. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Cauca, Tomo 1, folio 695r. (Regresar a 5)
6. Bermudez, Susy. Hijas Esposas y Amantes Bogota: Ediciones Uniandes, 1992 Pág.77
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7. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 840r.- 921 Año 1799 (Regresar a 7)
8. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 843r. Año 1799 (Regresar a 8)
9. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 840r.- 921. Año 1799 (Regresar a 9)
10 Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros e Esclavos de Bolívar. Tomo 3, folio 842r. Año 1799 (Regresar a 10)
11. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 840r.- 921. Año 1799 (Regresar a 11)
12. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 865r. Año 1799 (Regresar a 12)
13. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 3, folio 892r. Año 1799 (Regresar a 13)
14. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 1, folio 645-709v. Año 1799 (Regresar a 14)
15. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos del Bolívar, Tomo 1, folio 645r. Año 1799 (Regresar a 15)
16. Archivo General de la Nación. Sección Colonia. Fondo de Negros y Esclavos de Bolívar, Tomo 1, folio 649v. Año 1789 (Regresar a 16)
17. Archivo General de la Nación. Sección Colonia. Fondo de Negros y Esclavos de Bolívar, Tomo 1, folio 649v. Año 1789 (Regresar a 17)
18. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros y Esclavos de Bolívar, Tomo 1. folio 645r-709v Año 1789 (Regresar a 18)
19. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros e Esclavos de Bolívar, Tomo 1, folio 664r. Año 1789 (Regresar a 19)
20. Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo de Negros e Esclavos de Bolívar, Tomo 1, folio 668r. Año 1789 (Regresar a 20)
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