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LA COPLA
El coplero es el señor del
parrando. La copla es el elemento literario que maneja el poeta llanero como
una soga de letras para enlazar su inspirada creación.
De todo y por nada hace coplas.
Si vez un llanero triste
fue que lo dejó su amor,
se le murió su caballo
o le ofendieron su honor.
Al cantador de contrapunteo para diferenciarlo del
que sólo canta conos y pasajes se le llama coplero, porque hace coplas, porque improvisa.
El coplero es el señor de un parrando.
DIFERENTES COPLAS
Gimiendo con llanto frío
viene del estero el viento
y es como un canto el lamento
que va a perderse en el río.
Llorón era un perro sato
que trabajó para su amo
iba latiendo perdices
pero cogía cachicamo.
Llanero ceño sombrío
cuál es tu padecimiento
si sabes que tu tormento
destroza el corazón mío.
¡Ah! vaquita resbalosa
como pepita de guama
te voy a beber la leche
mañana por la mañana.
Sobre los llanos la palma
sobre la palma los cielos
sobre mi caballo yo
y sobre yo mi sombrero.
Muchos creen que pa cantar
es no más que abrí la boca;
hay que poner atención
y salir cuando le toca.
Mestaba mamando gallo
una carniza de alli
que tenía callo en la lengua
de tanto deci que sí.
Yo no le temo a la muerte
ni que la encuentre en la calle
pues sin permiso de Dios
la muerte no mata a nadie.
Yo no le temo a las balas
ni a cuchillo ni a puñales
ni a hombres de vara y media
o de dos varas cabales.
Casanare va creciendo
va bajando palazón
y entre palito y palito
se forma un carameron.
Pongan cuidado mis hijos
en las cosas de la vida
lo bueno se ha de aprender
y lo aprendido se olvida.
El que se casa con fea
tiene el domingo en la casa
y si lo hace con bonita
la misma vaina le pasa.
A ningún amante viejo
le des posada en tu casa
porque es fácil de prender
el carbón que ha sido brasa.
Los ricos son pobres ricos
que no tienen sino plata
en cambio el pobre de yo
gozo con mis alpargatas.
COPLAS TERMINADAS EN
A
Cuando estoy contrapuntiando
yo no canto por la A
porque hasta un niño de pecho
canta por esa toná.
Yo no sé qué mal tendré
yo no sé qué mal será;
cuando como se me quita
cuando
no como me da.
Señores no me conocen
me les voy a presentá
soy José de Torondoy
del Carmen y Trinidá
en lo dulce y remilgón,
me parezco a mi mamá,
en lo amargo y mal pensao
yo soy como mi papá;
y me parezco a los gatos
que ven en la oscuridá;
yo soy como la vihuela
que al que le va a dar le da
y a las muchachas bonitas
me les vuelvo enfermedá.
El gusto de los llaneros
yo se os voy a explicá;
buen caballo, buena silla,
buana soga pa enlazá,
y también buena cobija
por si le toca toriá.
Catirita marmoleña
de alazana barretiá
yo soy el arcabadero
que te viene a enamora
pues ya tú no me sorprendes
color, de cautividá.
Así es que se batel cobre
y la baraja tallá
así es como yo divierto
la soltera y la casá.
Soy una carreta dhilo
cuando digo a desandá
soy un código de leyes
en la puerta un tribunal.
Para castigar los hombres
hay un código penal.
Tirame la lanza al pecho
pa que veas mi agilidá,
quen un aposento oscuro
soy una lanza tirá.
Yo soy como el temblador
que tengo electricidá,
es mejor que no se rasque
la piquiña que le da.
Tan pequeña la palabra
pa su gran significá
tan chiquita la navaja
Y tan grande la cortá.
Cuando voy al cementerio
me dan ganas de llorá
al ver en la mala parte
donde vamos a pará,
la carne se vuelve polvo
el alma sale a volá
sentimiento pa los hombres
pa las mujeres llorá.
Del caballo la carrera
del toro la congolá
de la mujer lo que sea
del hombre no quiero na,
soy amigo de los hombres
por delante y por detrás.
Yo soy un carreto dhilo
llegándome a desandá,
y tengo más retajilas
que una vieja pa rezá.
Tengo un hijo en el estudio
lo voy a mandá buscá
pa que digan las muchachas
estudiante ven aca.
Cuando me fui de mi pueblo
me lo dijo mi papá
tenga usté mucho cuidado
con las mujeres casá.
Lucerito e la mañana,
prestame tu claridá;
para seguirle los pasos
a mi amada que se va.
Me gusta corré a la vela
por ver la curiara andá
me gusta cuando ventea
porque la plaga se va.
Dos cosas hay en el mundo
que no sirven pa viajá:
La plata por lo que pesa
y no saberla gastá.
Con el cuero de dos piojos
sabiéndolos tasajiá
se hacen 40 zurrones
y 100 sogas de enlazá.
Cuando me enamora un pobre
me dan ganas de llorá;
porque el corazón me dice
que tendré que remendá.
El barco que no decora
no sirve pa navegá.
La mujer que pone peros
no sirve pa parrandiá
Me puse a toriá a un toro,
me soltó la congolá,
el toro estaba en Arauca
y yo estaba aquí no ma.
En una cuarta de tierra
puedo corré y pará.
En la cáscara de huevo
me atrevo a pasá la ma.
Con las alas de un zancudo
me atrevo a canaletiá.
El caballo que no corra
yo lo pongo de coliá;
Al caballo recio e boca
se le acorta la barbá,
el cuchillo que no corta
yo lo pongo de afeitá.
Complaciente y cariñoso,
así me crió mi mamá,
aquí caigo, aquí alevanto,
aquí me vuelvo a pará.
Tengo
diferentes versos
Con diferente toná.
Tengo versos
bien bonitos
pero no pa enamorá.
A mí no me
encuentran punta
cuando me vuelvo a enrollá.
Yo soy como la tonina,
que va por la marejá.
Yo soy como el
mar de playa,
que anda por la tempestá.
Cuando no me carga brisa,
cargo la vela enroyá.
De solo mirar la carne
se me afloja la quijá
me relincha la barriga
de tanto comer tajá.
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