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30.
HISTORIA DE JERU POTO UARRA
Se fue el viejo
parriba. Ya al tiempo salió una sola mujer embarazada en la pierna; se le fue
creciendo y creciendo y la mujer a lo último andaba arrastrando la pierna de lo grandisima
que estaba, no podía dar ni paso, a lo último vivía tirada por ahí, ni para ir hacer
necesidades, vivía encartada con esa pierna toda hinchadota.
Vino la hora del parto y pu.... pun. se explotó la
pierna.., y cayó el muchachito de la pierna, y pu.... ....... se yació en sangre y murió la madre. Ahí quedó esa
criaturita sin mamá. Los familiares lo cogieron y lo criaron.
-
¿qué
nombre le vamos a poner? decían.
-
¿Cómo
vamos a poner a ese muchachito? vea que nuestra compañera se murió, mató a la mamá...
mejor era en la tinaja, con esa cambiadera ahora hasta matamos a la compañera, ojalá
Akore venga para hacer nuevo compromiso; así vamos a acabar a nuestras compañeras,
-
nos vamos a quedar
sin mujeres
- decían los hombres.
Al muchachito, que era hombre, lo llamaron Jeru potó
uarra que quiere decir hijo de la pierna
...
y Jeru potó ahí en los brazos de una, en los brazos
de otra, hasta que lo criaron. Ya tuvo como cinco años, ya hablaba bien con su familia;
pero como era de pierna no quería comer, no recibía alimento. Empezó a oler la sangre y
ya sentía cual mujer estaba con la menstruación y le decia:
-
tía, yo quiero
hablarle a usted para que me haga el favor tía...
La tía brava le preguntaba:
-
¿qué
quiere... usted qué quiere...?
-
tía,
regáleme un poquito de sangre que usted está reglada.., o si no hago bulla,
voy a llorar, si me la da me quedo calladito.
Entonces, para
que no hiciera bulla, lo llevaban por allá y le sacaban un poquito de sangre, Jeru potó
se la bebía, ¡eso era una sed! se la tomaba como chicha, ahí si dormía de una vez.
En las tardes iba pa donde otra a pedirle y así
todos los días...
Entonces a Jeru potó le fueron cogiendo rabia, ese muchachito era odiado en esa
comunidad, la gente decía:
-
ojalá se muera...
¿qué vamos a hacer con esta fiera? hasta que no come sino pura sangre... hasta se irá a
comer a una a lo último... y no se enferma, es todo sanito.. uste niño no se muere...
Y
eso era un conflicto con ese muchacho en la comunidad.
A lo último, cuando Jeru potó tenía 13 años, que ya estaba grande, jovenciado,
preguntó, que dónde estaba la mamá, que si estaba viva o muerta. A la más viejita la
agarraba y le preguntaba:
-
abuela,
¿usted no se acuerda de mí mamá? ¿mi mamá quién era?
-
¡ay! su
mamá hace tiempo murió, te
dejó chiquito.
Nunca le decían que él había matado a la mamá
cuando nació
-
¡ay! ¿y
quién me la mató?
-
su mamá
murió trabajando, el trabajo la mató
-
pero
entonces ¿mi papá pues?
-
su papá
también murió
Todo era así, y pida... pida sangre todo el día.
Cuando iba la gente a montiar a las seis y sí mataban animal él apenas era:
-
uh...
uhhh! a esta gente le fue bien, ya vienen paca, traen animal grande- y ahí mismo
buscaba su totumita y decía:
-
ahí
vienen uh... uhhh... ya vienen cerca, ya traen animal, hoy sí me voy a llenar - Apenas llegaban y rajaban el animal toda la san e era
para él, en una totumita recibía su sangre para todo el día.
Así todos los días preguntaba:
-
¿quién
mató a mi mamá.. .quién mató a mi mamá?
Ya las mujeres,
como lo odiaban, a lo último una le dijo:
-
su mamá yo si la
conocí - le decía sin conocerla, apenas para
ver que decía- su mamá era trabajadoriiisísimaaa, ¡uy, su mamá era bien trabajadora!
un día venía la vieja cargadita en su champa (canoa) y la sierpe, la boa, que esta allá
arriba en el charco se la tragó; así fue como murió su mamá.
-
¿una sierpe?
-
sí, una
sierpe, no es mentira, yo no te voy a echar mentira
-
está
bien, yo se que voy a hacer...
-
a su
mamá se la tragó una sierpe, esa que esta ahí arriba por donde no se puede pasar, yo no
se qué vamos a hacer con esa sierpe pues sigue tragando gente.
Por ese charco
donde estaba esa sierpe no podía pasar nadie por la mañana; el que pasara con bulla
hu.... juauuu... se lo tragaba enterito, era fiera malita, sólo se podía pasar a las
doce del día cuando estuviera bien dormida y aplanada. ¿Entonces que hizo Jeru potó?
hizo balsa para dejarse bajar al charco ese, se hizo carrizo, o sea, cogió machete, olla,
za comida y se dejó bajar en una balsa bien responsable. Como a la sierpe no le gustaba
la bulla, cuando llegó al charco ahí mismo oyó la flauta:
pian... porii. viridí... vanidí... pioriii...
Al ratico se hizo un remolino y adiós Jeru potó, ahora si se lo tragó la sierpe por
estar anchetero. La gente que estaba por ahí decía:
-
¡que se lo tragó
la sierpe.., adiós Jeru ....... ¿y ese cuándo
va a volver?, bien hecho, ahora si estamos contentas, ya nos tenía secas.
Jeru potó
entró en la barriga de la sierpe, prendió el mechón y vio que adentro había playas,
ríos pequeños, palos, polizadas, arenas.., por allá vio que había gente que se había
tragado la sierpe: había gente viva y otros muertos. Jeru potó se puso a encandilar con
la palizada, hizo fogón, entonces, preguntaba:
- ustedes mis hijos ¿tienen hambre? Y toda esa gente le
respondía:
-
nosotros
desde que caímos a este vientre estamos aquí tirados sin comida ni luz... la sierpe nos
tragó y nos botó aquí adentro.
-
bueno,
-decía Jeru potó- vamos a preparar comida aquí mismo.
Prendió esa
palizada y a cocinar, pero como eran como ocho indígenas con sus peladitos, entonces, la
comida que llevaba no alcanzó. Alumbró y vio el corazón, el bofe de la sierpe... y les
dijo:
-
ahora vamos a
comernos ese corazón, el hígado... ahora lo fritamos y nos lo comemos...
Así hicieron,
fueron mochando corazón, hígado... todo eso a fritar y a comer todos contentos. Cuando
terminaron Jeru potó les dijo:
-
cuando ya vaya a
mochar aquí vamos a tener listo dos palos grandes porque cuando ella muera va a apretar
la nalga - la sierpe ya se estaba muriendo-,
entonces, vamos a abrírsela antes de que cierre, ahora que está viva vamos a meterle
estos palos; cuando balsié por el charco, nosotros vemos la claridad por el fundillo y
por ahí nos salimos.
Así hicieron, a
los quince días completicos abolió y vieron la claridad, arrastraron la balsa,
empujaron... empujaron y de una vez balsiaron de lado y los indios ahí todos pegaditos
salieron en la balsa... Así salió Jeru potó, vino llenito de indios en la balsa
cantando... la sierpe que abolió, arropó todo el charco que era grandísimo y que ella
había construído.
Jeru potó regresó a la comunidad y siguió pidiendo
sangre a las mujeres y preguntando:
¿quién mató a mi mamá?
- a su mamá la mató una culebra... a su mamá
la mató un ...... y así le iban diciendo.
...
y así
iba matando a todos los animales y les decía:
- bueno, ya los maté también, ahora sí demen un
poquito de sangre que tengo sed- y dele, dele con su molestadera.
Un día, de maldad, le dijeron:
- allá, esa luna que está allá es la que
mató a su mamá; ella pelió con esa luna por celos, por marido de luna, peliaron y la
luna la mató así le dijeron, de mentiritas, pues.
- ¿la luna?
- sí, esa luna fue.
Entonces, Jeru potó mochó un retoño de guadua y la
paró en toda la mitad del patio en donde estaba el gentió viendo, la cayó, cogió su
flauta y:
Viridi... viridiii... pioriíi... crezca guaduita... crezca guaduita...
Y cada vez que él
hablaba y tocaba así, la guaduita iba creciendo y creció hasta que llegó a donde la
luna. Ahí mismo Jeru potó se subió por la guadua y cuando ya la iba a desprender vino
un carpintero (pájaro), ahí mismo cortó la guadua y bueno: ...... punnn... al agua fue a caer. Pero le alcanzó a rayar
la cara y esas son las rayitas, las sombras que se le ven a la luna.
Cuando Jeru potó fue cayendo, fue hablando; y se
convirtió en piedra fina y allá por el río, fue a dar al mundo de abajo donde viven los
Yháberas. Allá vivió dos meses. Allá viven los Yháberas son como cortados con una
tijera: parejitos y bajiticos. No comen comida como nosotros; se alimentan del olor de la
comida, del humo; están tapados en el rabo; cuando se alimentan con el olor al otro día
golpean en la oreja y botan como mierdita de cucaracha, el rabo les suena suauu... suauuu.
delgaditíco. El mundo de abajo tiene ríos, sembrados de chontaduro, plátano, .......
de todo. Los Yháberas nunca mueren porque son de
allá y ni cogen parriba, ni cogen pa bajo. Allá también viven las
Madre de agua (Antomía) que son varios los antomiá-erojo son como gente,
pero grandísimos y peludos; el antomiá-paima es como gente; y el anomia imbu es
peligrosísimo, es como de arena. Allá viven como cualquier gente, pero cuando salen
aquí son peligrosísimos. Ahí también viven los puerco-manaos; allá se
resguardan y el que sabe de puerco-manaos en este mundo puede llamarlos y
ellos se asoman y vienen a este mundo.
En ese planeta de abajo vivió Jeru potó con ellos y,
como era como jaibaná, les operó el rabito para que pudieran cagar; allí también vió,
lo que hacía era viéndose.
El soldado de los Yhábera era el cangrejo, era el enemigo de ellos. Ahí iban diciendo:
-
¡ay que
viene el enemigo!... Viene el soldado a matarnos...
Así venían los
cangrejitos a ponerle los dientes a Jeru potó y ahí se morían. Jeru potó los cogió,
los mató y se los comió; hizo sancocho con esos cangrejos.
Cuando Jeru
potó regresó a la tierra de acá trajo semillas de chontaduro borojó, aguacate,
caimito.., vino como dando buenas nuevas; que allá abajo había gente y que iban a venir
a esta tierra y que sí diez casas estaban bien listas se las llevaban para allá y que
allá no morirían. Entonces, se fueron alistando y le preguntaban:
-
¿cómo nos vamos a
alistar?
Y Jeru potó les decía:
- sembrando plantas aromáticas, a ellos no les gusta el
olor de la gente, cuando venga esa gente van a oler a pura planta aromática, entonces, se
llevan las casas para abajo y el que no tenga se queda.
Sembraron,
rociaron y limpiaron los tambos con plantas aromáticas; llegaron los Yháberas y se los
llevaron: danzando se llevaban las casas; en cada danzada, en cada brinco plan... plan...
plan... una casa, dos... diez casas pa bajo y así se fueron esas diez casas. De
ahí viene la tradición de rociar y limpiar con aguas aromáticas; echar toronjil,
albahaca, flor de muerto, flor de platanillo, quereme... con todo eso se baña el tambo
para oloroso, para limpio.
Jeru potó al final se murió.., se convirtió en
animal chupador.
Cuando murió la mamá de Jeru potó, Akore vino y preguntó:
-
¿cómo
nació el muchachito en la pierna?
- mal Akore, hemos hecho lo peor
-
¿qué
pasó? -preguntó
-
¡ay! se
nos murió nuestra compañera y ya no queremos más en la pierna
-
¡ay!
entoces, ¿dónde es que quieren?
- en la barriga Akore -dijeron las mujeres
-
¿pero
para rajarla por aquí arriba? -y mostraba la barriga
- no, queremos que salga por acá pabajo.
Akore les dijo:
- yo no voy a estar bobiando más; esto es lo
último, si mueren hasta allá llegan y no hay más generación, no va a venir
más,¿quieren así o no?
- si... si queremos que salgan bastantes
-
¡ah!
entonces acepten así y no me molesten más que no soy juguete.
Así los regañó y se fue.
Ahí quedamos
así y hasta ahora andamos todas preñadas en la barriga...,
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