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EL DILUVIO EN EL CHOCO.
Tomado de Luis Fernando Vélez,
"Relatos tradicionales de la cultura Catia".
Hace muchos años había
un río caudalosos, que al contrario de todos los otros, tenía la boca adentro de la
costa y las cabeceras en el mar.
Para cambiar esto, dios
hizo caer una lluvia torrencial y el mundo empezó a hundirse con la creciente. Un
indígena fue a decirle a dios que con la creciente el mundo se estaba yendo a pique y
dios les mando decir a los indígenas que se salvaran en balsas de madera.
El hombre arreglo su casa
con balsas de madera debajo de la plataforma y cortando los pilotes sobre los cuales se
asentaba para que pudiera flotar. También recogió comida y cortó plantanos y caña y
los puso en su tambo, para no sufrir hambre, y les dijo a todos los demás que hicieran lo
mismo, pero ellos no le creyeron y se pusieron a tomar chicha mientras las aguas empezaban
a subir. A los tres días el mundo desapareció entre las aguas.
La casa del hombre que
había hablado con dios fue alcanzado por la creciente y quedó flotando sobre el agua
como una balsa.
Todos lo cerros se hundieron, menos el cerro
Mujarra que apenas si se veía aparecer sobre el agua.
El hombre de la casa
flotante y algunas otras gentes, llegaron hasta el cerro Mujarra y el agua dejó de subir.
Un pez espada trató de aserrar la montaña y
las gentes dijeron que si no mataban ese pez, acabaría por derrumbar el cerro.
Llamaron entonces al cuervo, al alcatraz, y a la
nutria y dios habló con ellos y les dijo que buscaran el pez y lo mataran.
Primero fue el alcatraz
pero no pudo hacer nada. luego ensayo el cuervo, con igual resultado. Despues siguió la
nutria y llegó hasta donde estaba el pez y lo mató y se lo llevó a adios, quien le
dijo: " muy bien siempre comerán pescado". Por eso la nutria solo come
pescado.
Entonces dios quizo que el agua volviera a
bajar. La iguana estaba entre el agua y cuando la creciente empezó a bajar, solamente
asomaba su cabecita. A medida que el agua bajaba dios iba poniendo señales de ceniza.
Cuando el agua bajó hasta la altura de la cola de la iguana dios les dijo a los hombres y
animales que el agua se estaba yendo y que se echaran al agua si no querían quedarse
aislados en el cerro. Algunos se arrojaron pero otros, por miedo, se quedaron en la
montaña. Así cambió el mundo. La cabecera del río quedó donde estaba antes su boca y
su boca donde estaba anteriormente su cabecera.
Dicen que dios tiene la intención de volver a
cambiar otra vez las cosas.
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Río Amparrado
Foto: Juan Manuel Renjifo
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RIQUEZA DE ESPECIES Y
COMPOSICION FLORISTICA
DE LAS COMUNIDADES DE PLANTAS DE
LA REGION DEL CHOCO: UNA
ACTUALIZACION
La región del Chocó, en la
zona costera de Colombia y el Ecuador, tiene dos grandes características básicas que la
destacan biogeográficamente: alto endemismo y gran diversidad. El endemismo se debe al
aislamiento de la región del resto de las tierras bajas de Suramérica por la cordillera
de los Andes. El Chocó presenta, según las investigaciones, un alto endemismo de plantas
(Gentry, 1982a, 1986b), aves (Terborgh & Winter, 1982) y mariposas (Brown, 1975
, 1982).
Para las aves, tal vez los organismos más conocidos, la región fronteriza entre Ecuador
y Colombia ha sido señalada como la de más alta concentración de endemismo de toda
América del Sur y probablemente de todo el mundo. (Terborgh & Winter, 1982).
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Tebada Chocó
Foto: Juan Manuel Renjifo
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Infortunadamente, para la
mayoría de los grupos taxonómicos, incluyendo a las plantas, nuestro conocimiento
taxonómico resulta demasiado limitado para cuantificar el endemismo relativo, ya que
muchas de las especies potencialmente endémicas de la región del Chocó todavía están
por describirse. Sin embargo, tenemos evidencia anecdótica en el sentido de que algunas
serranías montañosas de bosques nublados en la base de los Andes parecen tener niveles
muy altos de endemismo extremadamente localizado de plantas; por ejemplo, noventa especies
endémicas en un área de 20 km2 en la serranía Centinela en el
Chocó ecuatoriano, a 600 metros de elevación (Gentry, 1986b; Dodson & Oentry, 1991).
La evidencia parcial sugiere que esto puede ser un fenómeno generalizado en los bosques
nublados, al menos en el área del Chocó (Dodson & Gentry, 1987; Gentry, 1989,
1992b). Los estimativos actuales sugieren que puede haber hasta 10.000 especies de plantas
superiores sin describir en el mundo, de las cuales una parte desproporcionada se
concentra en el noroeste suramericano, en el Chocó (Gentry, 1992a).
Se ha dicho también que la
región del Chocó presenta una inusual diversidad biológica (Gentry, 1978, 1982a,
1986a), presumiblemente relacionada con dos altos niveles de precipitación y la ausencia
de temporadas secas (Gentry, 1988), pero la mayoría de la información que sustenta esta
presunción es más bien anecdótica; para grupos relativamente bien conocidos, como aves
y mariposas heliconiinae; resulta claro que la diversidad de la comunidad faunística de
la zona costera del Chocó es significativamente inferior a la de la alta Amazonia (J.
Terborgh, comunicación personal, K. Brown, comunicación personal; Gentry, 1993).
La información disponible
para plantas a nivel de comunidad, sin embargo, muestra claramente que las comunidades de
plantas del área del Chocó presentan una diversidad excepcional (Gentry, 1986a, 1992c;
FaberLangendoen & Gentry, 1991). También se presentan una serie de rasgos poco
usuales que caracterizan la composición fisonómica y florística de los bosques del
Chocó. El propósito de este documento es el de sintetizar las conclusiones de Gentry
(1986a) sobre los bosques del área del Chocó (incluyendo las referencias bibliográficas
que fueron omitidas en el documento original) y reexaminarlas a la luz de la información
adicional que ahora se encuentra a mano.
Sitios y métodos
Hay varios tipos de evidencia
disponibles para el análisis de la composición florística del área del Chocó. El
conjunto más grande de información se basa en la metodología conocida como
evaluación rápida, una serie de diez transectos de 2 m x 50 m en los cuales
todas las plantas _
2.5 cms de diámetro son censadas (Gentry,
1982h). Alrededor de doscientas muestras de este tipo provenientes de todo el mundo se
encuentran ahora asequibles para su comparación con once muestras del área del Chocó de
elevaciones inferiores a los 1.800 m (tablas 1, 2).
Los sitios de 0.1 ha de la
región del Chocó incluyen los dos conjuntos de datos del bosque lluvioso bajo (Bajo
Calima y Tutunendó) sobre los cuales se basó fundamentalmente mi análisis anterior,
como también cuatro del bosque húmedo bajo de la costa norte del Ecuador (Fila de Bilsa,
Centinela y un par de muestras de repetición en Río Palenque), dos provenientes de
áreas inferiores a los 1.000 m en las partes bajas de la cordillera Occidental (Murrí,
Anchicayá), y tres entre 1.600 m y 1.800 m en las elevaciones intermedias que miran hacia
el occidente de las laderas de los Andes (Maquipucuna, Ecuador, Alto de Cuevas, La
Planada). Los sitios en los bosques lluviosos bajos (Tutunendó, Bajo Calima) y dos de los
sitios ecuatorianos (Río Palenque y Centinela) se describen con más detalle en Gentry
(1986a). El sitio de Fila de Bilsa es una cumbre situada cerca a la costa sur de
Esmeraldas. Florísticamente es muy similar a Río Palenque; el suelo como en todos los
sitios del Ecuador es relativamente rico.
El área de estudio de
Anchicayá está situada en la cima de una serranía, encima de la estación
hidroeléctrica de la CVC en Anchicayá. Aunque se encuentra ubicada a sólo 300 m de
altura, está dominada por una taxa de tierra baja, la muestra incluye elementos montanos,
coma Ochoterenaea colombiana, Cinchona, Elaeagia e
Hydrangea, como también un predominio de
helechos arbóreos, lo cual permite que se la considere separadamente como lo que puede
denominarse el Chocó premontano . El bosque incluye árboles de gran tamaño,
propios de la selva madura y, obviamente, no ha sido perturbado, pero se encuentra en un
sistema de cadenas montañosas muy pendientes probablemente sujetas a frecuentes
deslizamientos. La muestra está dominada por Melastomataceae, una familia frecuentemente
asociada con el crecimiento secundario, y la segunda especie más común es una Miconia que puede asociarse con la regeneración
posterior a la perturbación del bosque. Otra taxa prominente potencialmente asociada con
perturbaciones incluye un Croton, la cuarta
especie más común entre los árboles, Cespedezia segunda
especie más usualmente encontrada en árboles con diámetros mayores de 10 cm dap*
(después de la palma Wettinia),
y
Ochoterenaea. No es claro, por lo tanto, hasta qué punto los rasgos peculiares de
este bosque reflejan una perturbación pasada.
*dap= diámetro a la altura
del pecho
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Chocó -
sitios de estudio de 0.1 ha
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El sitio de Murrí, ubicado
en la serranía inmediatamente superior a La Blanquita, también está configurado sobre
un terreno fuertemente inclinado. Como en la muestra de Anchicayá, hay un predominio de
taxa de tierra tropical baja, pero también incluye una mezcla de elementos normalmente
montanos, como Saurauia, Celastrus, Meliosma,
Hydrangea, Elaeagia y Dictyocaryum. La
ocurrencia inusualmente alta de Celastrus y Dictyocaryum por debajo de los 1.000 m resulta
sorprendente. Esta última es la especie más común de árbol grande (>20 cms dap) que
se mezcla curiosamente de manera simpátrica con la palma iriarteoidea
Iriartea, pariente de tierras bajas. La flora del
área de Murrí ha sido objeto de estudio de una tesis no publicada (D. Restrepo et al.
Universidad Nacional, Medellín).
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