CERROS, HUMEDALES Y ÁREAS RURALES
JACQUELIN OSORIO OLARTE
EDUARDO URIBE BOTERO
LUIS FERNANDO MOLINA PRIETO
© Derechos Reservados de Autor

  FAUNA

Mariposa, Hemiargus hanno          Rana verde, Hyl a labialis   

FAUNA DE LOS CERROS

En las áreas rurales sobreviven algunos de nuestros grandes mamíferos: venados, osos de anteojos, dantas, comadrejas y tigrillos. En los cerros de las localidades urbanas (1 a 19) no es menor la diversidad faunística, aquí el problema son los bosques de pinos y eucaliptos que actualmente proliferan reduciendo el hábitat en que originalmente habitan. Para la preservación de la fauna de los cerros, se hace prioritaria la restauración de los bosques originales con especies como: pegamosco, romero y romero de páramo, raque, aliso, arboloco, chilca, duraznillo, cucharo, gaque, mortiño, arrayán, tunos y mano de oso entre otros (especies dinamogenéticas). Otro gran problema que enfrentan los mamíferos y las aves en especial, es el tráfico para su comercialización en paises industrializados como los Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

FAUNA DE LOS HUMEDALES

Amplia y bien conocida es la importancia de la avifauna de Santa Fe de Bogotá que supera 80 especies entre nativas y migratorias. ( Para mayor información ver: Guía de aves de Santa F é de Bogotá). Esta riqueza se debe al sistema de humedales que posee la ciudad; medio ambiente milenario habitado por especies que se reproducen únicamente en ecosistemas acuáticos, anidando entre juncos o en nidos flotantes y que por tanto requieren de estos humedales para su supervivencia.

Asimismo, los cuerpos de agua son hábitat natural y nicho ecológico de mamíferos muy importantes como la comadreja y los curíes, reptiles y anfibios además de una amplia variedad de insectos y otros artrópodos.

MAMÍFEROS

Los mamíferos que habitan en los cerros, humedales y áreas rurales son las especies animales que se encuentran en mayor riesgo de extinción. Por naturaleza ariscos rehuyen la presencia del ser humano siendo desplazados por las labores agrícolas y por otros tipos de intervención humana. En las áreas rurales son víctimas, además de lo anterior, de los perros cazadores que deambulan sin control por parte de sus dueños, por entre los bosques. Sin embargo, el más triste de sus destinos es el de caer en manos de quienes trafican con ellos.

OSO DE ANTEOJOS

Como todos los grandes mamíferos que habitan en los ecosistemas que incluimos en esta publicación, el oso de anteojos se encuentra en grave peligro de extinción por causa de los traficantes de animales. Algunos ejemplares desarrollan los anteojos blancos que los caracterizan mientras otros no lo logran, como el ejemplar que presentamos.

Oso de anteojos, Tremarctos ornatus   Foto:Alberto Cadena

VENADO BLANCO

Dos clases de venados habitan en las áreas rurales de la ciudad, el blanco y el soche (Mazama rufina). Antiguamente se encontraban en el cerro de la Conejera y en cercanías al humedal del mismo nombre; pero la cacería logró desterrarlos de los alrededores de la ciudad. Actualmente son perseguidos por parte de los traficantes, situación que los tiene al borde de la total extinción.

Venado. Odocoileus virginianus Foto: Alberto Cadena

Función dentro del ecosistema: pertenecen al grupo de los grandes consumidores. Algunos se alimentan de vegetales y frutas, otros de polen y néctar, y unos pocos son carnívoros. Son dispersores de semillas, polinizadores, y además regulan las poblaciones de otros animales. Fertilizan los suelos con sus excrementos.

Mitología: “Somos la gente del jaguar. Esta es su tierra. A él pedimos permiso para vivir aquí. A él hacemos ofrendas y para él danzamos”.     

 

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