|
Continuación capítulo
Cerros
)
CERROS ORIENTALES
Los Cerros Orientales son el
componente natural que mayor impacto visual imprime a la ciudad.
Su presencia majestuosa, quizá demasiado
próxima, es un elemento paisajístico sólo comparable con las grandes montañas sobre
las que se recuestan Hong kong o Río de Janeiro. Este tramo de la Cordillera Oriental de
los Andes colombianos conforma una especie de pantalla, justamente detrás de la ciudad, muy
susceptible a los cambios de luz a lo largo del día y por tanto siempre teñida de
distintos colores y matices
.
En algunos sectores los cerros presentan un alto deterioro por causa de la
industria extractiva, es decir: las innumerables canteras, chircales y gravilleras que
degradan el ecosistema a muchos niveles, pues: alteran y destruyen los cauces naturales de
agua, deterioran la forma misma de los cerros con sus excavaciones y desestabilizan los
suelos devastando flora y fauna. La cantera, además, atrae trabajadores que se instalan
en asentamientos subnormales, sin posibilidad de servicios públicos, generando dos
grandes peligros: el riesgo de derrumbamiento por erosión e inestabilidad para los nuevos
pobladores; y la degradación social que se traduce en atracos y otras situaciones de
inseguridad que impiden a la ciudadanía el disfrute de nuestros espectaculares cerros
como área para el contacto con el mundo natural.
Los
Cerros Orientales se extienden desde la
Caro
hasta la vía a Villavicencio y son parte de las localidades: 1 (Usaquén),
2 (Chapinero),
3 (SantaFé),
y 4 (San
Cristóbal). Aunque la pendiente
en promedio es
mayor del 50%, por
su morfología
se
distinguen
tres grupos: cerros del norte (localidad 1)
con
pendientes ligeras, fuertemente onduladas y alturas hasta
de 3.100m; cerros del centro (localidades 2 y
3)
con pendientes fuertemente escarpadas y alturas
hasta de 3.300 m, y cerros del sur
(localidades 3 y 4)
con pendientes
supremamente
escarpadas y alturas hasta de 3.600 m.
CONTINUAR
REGRESAR AL ÍNDICE
|