5pixeles.gif (45 bytes) 5pixeles.gif (45 bytes) Teatro Imperial

Teatro Imperial. Imagen

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En 1922 se iniciaron las obras del que sería, por años, el teatro más importante de la ciudad de San Juan de Pasto. Su proceso de construcción resalta por una particularidad: los cinco pisos del teatro se erigieron de adentro hacia afuera. Inicialmente se hizo la primera planta en forma de herradura y sin cubierta; al fondo como complemento se construyeron una serie de habitaciones para albergar a los huéspedes que llegaran al espectáculo. El trabajo en madera, digno de mención, se le encargó al maestro Ricardo Forero, tallador bogotano famoso por los años veinte en la capital de la República.

El Hotel Imperial ofrecía un atrayente servicio para los clientes que vieran los espectáculos y quisieran pernoctar en el establecimiento o para los habitantes de la ciudad, particularidad que lo hizo famoso durante años en la región: sus baños calientes.
Con el paso del tiempo el propietario y empresario, don Rafael Villota, decidió finalizar el teatro con planos del ingeniero Belisario Ruiz y contrató la hechura de la fachada al ingeniero Samuel Chávez, instaló el telón de boca y una adecuada silletería.
Por este teatro pasaron un sinfín de espectáculos de tipo cultural, político y social. Según consta en las crónicas en los primeros días del teatro, cuando aún carecía de cubierta se hacían funciones de cine mudo y los espectadores llevaban las sombrillas y rezaban para que no lloviera y se les dañara la función. Fue famosa también una particular lucha que se anunció por las calles de Pasto - "Hoy, decían los carteles, la feroz lucha de la fuerza bruta contra la inteligencia"-. Los protagonistas eran un toro, ya cansado y apático, y un tigre desdentado y sarnoso. La horrenda pelea no tuvo lugar, pues el tigre se echó en un rincón a dormitar y el toro, aburrido, nunca quiso salir a la arena. Las noches de cine tenían además el atractivo de la "entrada de gancho", que permitía el ingreso de dos personas por el precio de una; se hicieron también peleas de boxeo aficionado, conciertos y discursos.
En el Teatro Imperial tocaron Andrés Segovia, guitarrista español; Jasha Heifetz, violinista ruso y Nicanor Zabaleta, arpista español, entre otros. Fueron famosos los discursos de Jorge Eliécer Gaitán, Laureano Gómez y Guillermo León Valencia.
Por los años cincuenta el Teatro comenzó a decaer, y la ciudad ya no era paso obligado para los artistas de gira por Colombia y Latinoamérica; entonces se convirtió en cinema y se hacían de vez en vez, representaciones o conciertos. A comienzos de los años setenta se decidió venderlo y, con el tiempo, el nuevo dueño lo alquiló. Actualmente el teatro está convertido en sala fundamentalmente de cine rojo y su reputación e historia comenzaron entonces a olvidarse. Hoy se hacen importantes gestiones para tratar de rehabilitarlo y restaurarlo, devolviéndole al teatro su antiguo esplendor y a la ciudad su más querido escenario cultural.
Investigación y textos Jimena Montaña Cuéllar
Fuentes: Teatro Imperial. Arquitecto William Pasuy-
Inédito.
 

 

 

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