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LA
ETNOEDUCACION AFROCOLOMBIANA: UN RETO PARA EL DESARROLLO DE LA IDENTIDAD NACIONAL
"Por la ignorancia se
desciende a la servidumbre; por la educación se asciende a la libertad". (Dr Diego
Luis Córdoba)
Las
Comunidades Afrocolombianas, a través de las organizaciones y los educadores, siempre han
reivindicado un proceso educativo con cobertura nacional, enaltecedor y difusor de la
historia y los valores que conforman la identidad africana de Colombia o identidad
afrocolombiana. Han reclamado que la educación sea un camino que permita a los
estudiantes de todo el país reconocer y desarrollar sus raíces culturales africanas y
afrocolombianas. En especial, a los jóvenes afrocolombianos, se les debe infundir sentido
de pertenencia y autoestima racial y cultural, espíritu de libertad e identidad como
persona negra, como afrocolombiano, como miembro de una etnia y de una nación.
La Etnoeducación
Afrocolombiana debe formar colombianos con una actitud científica, comprensiva y
respetuosa sobre la diversidad y convivencia étnica y cultural de la nación, desterrando
las prácticas, contenidos y conductas docentes de la educación tradicional,
caracterizada por la supresión de la diferencia a través de la exclusión, el racismo y
la homogenización para la hegemonización. Esta educación persistente hasta el siglo XX,
indujo a las personas "blancas" y a las propias personas negras a renegar y
despreciar su identidad y personalidad africana, y estigmatizó con prejuicios y
estereotipos la Negritud, como conciencia de la creatividad, aporte y belleza de la
persona negra y del mundo de la Africanidad en todo el orbe.
"Desarrollar la
inteligencia sin la adecuada formación humanística, desconociendo al educando, su
cultura, su historia y su realidad social es afianzar la desintegración del ser humano
para que quede en las percepciones de su interés individual desligado de la totalidad a
la que pertenece y sin desarrollar su responsabilidad personal, social y étnica"
Benilda Duque
La población colombiana
está conformada por tres grandes etnias: la etnia afrocolombiana o "negra"
(afroindígena, afromestiza y africano criolla), la etnia hispano - indígena o
"blanca" y la etnia indoamericana "indígena". Cada etnia está
integrada por diversas y nunerosas comunidades y pueblos, con identidades ecológicas,
históricas, raciales y culturales, identificables en el concierto de la diversidad
cultural del territorio nacional.
Durante toda la historia
nacional las clases dirigentes "blancas" y sus intelectuales han utilizado la
educación como instrumento de "civilización y dominación" sobre las
Comunidades Afrocolombianas, y de desarraigo, traumatización y alienación de la persona
negra. Ha sido mediante el proceso educativo que se ha infundido en las personas negras el
etnocentrismo blanco (la cultura y el conjunto del mundo de la etnia "blanca"
como centro, como referencia para llegar a ser), y las ha inducido a negar su existencia
como personas diversas y diferentes y a adoptar el blanqueamiento, pretendiendo lograr
así el progreso social, la aceptación y el reconocimiento de las personas y las clases
dominantes "blancas".
En cada etnia y comunidad la
educación debe adoptar unas estrategias de compenetración recíproca, y otras
específicas que respondan a las particularidades de su identidad: histórica,
étnico-cultural, ecológicas y económicas. Los gobiernos, para garantizar el servicio
educativo en las Comunidades Afrocolombianas, deben incorporar el derecho a la
diferenciación positiva, teniendo siempre en cuenta las enormes necesidades básicas
insatisfechas, generadas por siglos de discriminación racial y social y la necesidad de
proteger los derechos étnicos y culturales de los estudiantes y comunidades.
El proceso educativo en vez
de incitar al blanqueamiento y al desarraigo cultural en contra de las etnias
afrocolombiana e indígenas, debe ser el medio eficaz que propicie el abrazo solidario de
las etnias entre sí, el mutuo reconocimiento de los valores, y la convivencia fraterna
entre todos los colombianos. La incorporación del reconocimiento intercultural es la
mejor estrategia en la lucha por la eliminación del racismo, la discriminación racista y
la exclusión racial y social.
"Debemos construir un
país que nos permita reconocer, valorar y respetar las diferencias locales, y entendernos
como una patria maravillosamente diversa, imaginativa y pluralista"
Alvaro Jiménez Millan
Las políticas
etnoeducativas del Ministerio de Educación Nacional deben tener presente la siguiente
razón fundamental: el conjunto de las Comunidades Afrocolombianas aspira a ser
protagonistas de un proceso educativo que le respete el ejercicio de su identidad como
persona negra, como africano colombiano; le capacite y forme eficientemente en todos los
niveles educativos para poder competir y desenvolverse en condiciones normales frente a
las demás etnias y en todas las esferas de la sociedad Colombiana e internacional. La
Etnoeducación Colombiana debe convertirse en motor del desarrollo económico, social,
cultural y político de las comunidades Negras y en instrumento de entendimiento
intercultural entre los colombianos.
La Etnoeducación
Afrocolombiana no es una necesidad exclusiva del Pueblo Afrocolombiano. La
Afrocolombianidad como una de las bases - fundamento étnico, cultural y espiritual de la
identidad nacional, es un patrimonio de toda la nación y debe ser una conciencia social
de todos los colombianos, sin distingos raciales. Nosotros los colombianos tenemos derecho
a conocer la historia científica y los valores de la identidad afrocolombiana. La
introducción de la Afrocolombianidad en los programas educativos en todo el país,
propiciará el conocimiento recíproco, y generará acercamientos y actitudes fraternales
en pro de la eliminación del racismo y las discriminaciones que traumatizan las
relaciones raciales y sociales entre los colombianos.
La implementación de la
Etnoeducación Afrocolombiana nos exige un cambio rotundo de la visión pedagógica que
los educadores hemos venido difundiendo en las Comunidades Afrocolombianas. Es necesario
cambiar de actitud y reflexionar sobre el enorme daño psicológico que hemos causado a
los estudiantes y a las comunidades al propiciar la reproducción del Étnocentnsmo
"blanco" y el racismo en nuestra práctica pedagógica cotidiana. Tenemos que
aprender a dirigirnos y tratar a las personas negras e indígenas. Por ejemplo, debemos
llamar a la persona negra por su nombre eliminando los apodos generalizados: ¡ Negro!, ¡
Negrito (a)!, ¡ Moreno! Al no conocer el nombre de una persona negra, debemos decirle:
¡señor!, ¡señora!, ¡señorita!, ¡joven!, ¡niño! Las personas negras son muy
decentes y respetuosas en el trato con las personas "blancas" y nunca se dirigen
a ellas con apodos basados en el color de su piel.
Otro ejemplo muy
significativo ha sido la actitud de los docentes de Ciencias Sociales hacia los estudios
africanos. A la unidad temática sobre África siempre se le asignaba para el final y, la
mayoría de las veces, por falta de tiempo no se alcanzaba a estudiar o se le reducía a
pintar algunos mapas o se asignaba a los estudiantes un trabajo. Para los educadores, el
estudio de la historia y las realidades de los pueblos africanos no era importante, y esta
actitud era transmitida a los educandos con consecuencias académicas y psicológicas
nocivas para la formación de la conciencia sobre la identidad étnica y cultural
nacional: los colombianos somos ignorantes sobre África; la visión que tenemos de
África se limita a las noticias de la T.V., que sólo muestran de un continente tan
grande y maravilloso las tragedias provocadas por las guerras: el hambre y la desolación
de los refugiados. A todo lo anterior debemos agregar que en las asignaturas diferentes a
las Ciencias Sociales se excluye totalmente a África e igualmente a los propios
afrocolombianos.
"Séame permitido
llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital.
Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del Norte, que más
bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de la Europa; pues que
hasta la España misma deja de ser Europa por su sangre africana, por sus instituciones, y
por su carácter.
Es imposible asignar con
propiedad a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha
aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha
mezclado con el indio y con el europeo.
Nacidos todos del seno de
una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros, y
todos difieren visiblemente en la epidermis; esta desemejanza trae un reato de la mayor
trascendencia".
Discurso pronunciado por el
Libertador Simón Bolívar ante el Congreso de Angostura el 15 de Febrero de 1819, día de
su instalación.
El racismo, interiorizado
por las propias personas negras en contra de sí mismas, es una de las más detestables
formas de alienación que tenemos que hacer desaparecer a través de las acciones
etnoeducativas que adelantemos los educadores y las comunidades . Este trauma psicológico
debemos definirlo como endorracismo, y es el resultado de los siglos de explotación
esclavista y de enajenación de la personalidad y la identidad cultural africana.
El endorracismo se evidencia
notoriamente en el lenguaje afrocolombiano. Existen horribles manifestaciones verbales en
las cuales se demuestra la carencia de un autoconcepto de la persona negra, la negación
de la autoestima y la renuncia y autodestrucción de la Negritud. La etnoeducación se
convierte en la estrategia más eficaz para lograr la eliminación de expresiones
degradantes del endorracismo como las siguientes:
"Uno bien negro para
casarse con otro negro?", "Hay que casarse con blanco para mejorar la
raza", "Hay que casarse con blanca para entrar en sociedad", "Hay que
arreglar la raza", "Hay que mejorarla raza", "Hay que aclarar la
raza", "Hay que arreglar el pelo", "Pelo malo"... El endorracismo
traumatiza a las personas afectadas llevándolas a asumir actitudes y comportamientos
ridículos y extravagantes con la pretensión de "ser blanco".
A partir de ahora,
educadores y comunidades, vamos a devolvernos todo lo que se nos ha hecho ignorar,
enriqueciendo la vida comunitaria y escolar con los valores de nuestra Afrocolombianidad
El redescubrimiento de nuestra Identidad Afrocolombiana nos permite recrear la historia,
los símbolos, las imágenes y las bases de nuestra identidad étnica y cultural. En este
proceso los colombianos y los afrocolombianos debemos rebautizar conscientemente nuestra
realidad.
Es doloroso encontrar
instituciones educativas de las Comunidades Negras cuyos nombres siguen dando vida a
opresores esclavizadores de nuestros antepasados. El proceso etnoeducativo nos convoca a
impulsar una activa y creativa revolución cultural rebautizando nuestros pueblos, calles,
plazas, edificios educativos y estatales, negocios y grupos culturales, etc., con nombres
que enaltezcan nuestra Africanidad, Afrocolombianidad y Negritud.
Los colombianos y, en
especial, los afrocolombianos comenzamos a respondernos todos los interrogantes que
durante décadas nos hemos venido haciendo:¿,Qué sabemos los colombianos de nuestra
Africanidad? ¿Qué sabemos de nuestra Afrocolombianidad?, ¿Qué sabemos de nuestra
África?, de su etnología, de su etnografía, de sus millares de culturas y pueblos?,
¿Qué sabemos de sus idiomas y lenguas, de su filosofía, de su literatura, de su
poesía, de su arte y de su música?, ¿Qué sabemos de la historia de África, cuna de la
civilización humana? Sólo recorriendo los caminos de nuestra Africanidad podremos
comprender y asumir nuestra Afrocolombianidad; podremos organizarnos y construir los
valores que determinan la identidad étnica, cultural, social y política como Pueblo
"La multietnicidad del
pueblo colombiano determina la sistematización de un modelo educativo que recupere y
realce los valores culturales, históricos, sociales y étnicos de cada contexto social.
La visión etnocentrista del
currículo y la transmisión de los conocimientos ha establecido un juego de materiales
educativos que han sometido a las Comunidades Negras a la marginalidad, pérdida de sus
valores y deformación de su identidad".
Fabio Teolindo Perea
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